Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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Edicion:
 
Biblia de Estudio Adventista

Nota:
 
Deseamos que tu estudio personal sea discernido espiritualmente por medio de la oracion y la reflexion,solo incluimos ocasionalmente notas explicativas cuando lo hemos considerado necesario


Tema 

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La imposibilidad del Hombre la Posibilidad de Dios
Autor: Dennis E.Priebe
 


Si realmente creemos que hay un cierre del tiempo de gracia y que Dios va a demostrar algo especial luego de este evento, entonces parece que debemos también creer en la completa madurez del carácter, lo cual significa vivir sin ceder a los deseos pecaminosos. Después del cierre del tiempo de gracia “ya no habrá santuario sacerdote que ofrezca ante el trono del Padre las oraciones, sacrificios y confesiones de ellos” PE:48. “También vi que muchos ignoran lo que deben ser a fin de vivir a la vista del Señor durante el tiempo de angustia, cuando no haya Sumo Sacerdote en el santuario. Los que reciban el sello del Dios vivo y sean protegidos en el tiempo de angustia deben reflejar plenamente la imagen de Jesús”. “Pero ya no habrá tiempo para ello ni tampoco mediador que abogue por ellos ante el Padre” PE:71. “Los que vivan en la tierra cuando cese la intercesión de Cristo en el santuario celestial deberán estar en pie en la presencia del Dios santo sin mediador. Sus vestiduras deberán estar sin mácula; sus caracteres, purificados de todo pecado por la sangre de la aspersión. Por la gracia de Dios y sus propios y diligentes esfuerzos deberán ser vencedores en la lucha con el mal” CS:478.

 Habrá una diferencia en el cielo luego del cierre del tiempo de gracia, en que no habrá ministerio sacerdotal por Jesús, no habrá intercesor ni mediador, rogando por la causa de los pecadores ante el Padre. Ciertamente esto no implica que el poder fortalecedor de Jesús morando dentro de sus hijos en la tierra sea quitado. Pero el ministerio sacerdotal del perdón llega a su fin con el cierre del tiempo de gracia. “Durante ese tiempo terrible, los justos deben vivir sin intercesor, a la vista del santo Dios” CS: 671-672. “Después que terminó la mediación de Jesús, los santos tuvieron que vivir sin intercesor en la presencia del Dios santo” La Historia de la Redención: 423. El que Cristo finalice la obra de intercesión significa que no habrá más perdón de pecados luego del cierre del tiempo de gracia. Si el ministerio del perdón de los pecados habrá cesado, entonces parece imperativo que no habrá más pecados de parte de aquellos quienes están sellados para Dios luego del cierre del tiempo de gracia. Solamente podemos ser perdonados si Jesús está intercediendo por nosotros y perdonando nuestros pecados.

 Personalmente, creo que la razón primaria para una corta demora antes de la venida de Cristo durante la cual no hay mediador, es dramatizar delante del atento universo la realidad del completo poder de Dios sobre el pecado en las vidas de aquellos cuyas voluntades están unidas totalmente y para siempre a la suya. Algunas de las mismas personas quienes antes habían traicionado su confianza sagrada al estar de acuerdo con Satanás en que era imposible obedecer la ley de Dios finalmente demostrarán que realmente no hay excusa para pecar. El cierre del tiempo de gracia jugará una parte muy importante en la demostración final que Dios está haciendo delante de su universo: que, ciertamente, es posible para el hombre caído obedecer la ley de Dios, la cual es justa, buena y santa.

 Si tomamos seriamente las advertencias bíblicas a vencer, la realidad del cierre del tiempo de gracia, y el reto de los 144.000, luego debemos también tomar seriamente la verdad de vivir sin pecar. No obstante, debemos recordar que cuando estamos disertando de la perfección, estamos hablando acerca del objetivo, el resultado final. Nuestro enfoque necesita estar en la justificación y en la santificación, pues este es el método de recibir salvación. Jesús nos perdona nuestros pecados. Él viene a nuestras vidas con poder y victoria. Al centrarnos en la justificación y en la santificación, el resultado final (meta) seguirá en forma natural. Será el resultado natural de permitir a Dios realizar su completa obra en nuestros corazones. Como un atleta corriendo en una pista se enfoca en los próximos metros, mientras está recordando la cinta que está al final de la carrera, así el cristiano se centra en su relación con Cristo hoy, mientras siempre tiene presente que hay una meta al fin de la carrera 


 
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