Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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Edicion:
 
Biblia de Estudio Adventista

Nota:
 
Deseamos que tu estudio personal sea discernido espiritualmente por medio de la oracion y la reflexion,solo incluimos ocasionalmente notas explicativas cuando lo hemos considerado necesario


Tema 

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La imposibilidad del Hombre la Posibilidad de Dios
Autor: Dennis E.Priebe
 


 

La perfección parece ser una palabra molesta y pesada en estos últimos días. ¿Qué significa realmente? ¿Qué no significa? Lo primero que debemos decir es que la perfección es el resultado final de la justicia por la fe. No es el método y no es el fundamento de esta última. Es la conclusión del proceso de la justificación y de la santificación.

Algunos creen que es espiritualmente enfermizo enfatizar el tema de la perfección. Sugieren que hablar de impecabilidad o perfección es peligroso debido a que desvía la gloria de Cristo y le roba al cristiano su seguridad de salvación, hasta el punto de que la venida de Cristo es más bien temida que añorada.

Un estudiante en una de mis clases en el Pacific Union College escribió un compendio muy claro de esta actitud hacia la perfección. Sugirió él que es imposible definirla sin antes hacerlo con el pecado, ya que la perfección es la ausencia de éste. Dando por hecho que nacemos en pecado, nuestro problema radica en los deseos malos y erróneos que hemos heredado, los cuales nos imposibilitan a hacer algo más que pecar hasta que Cristo aparezca por segunda vez. Aún un cristiano completamente rendido a Cristo tendrá pensamientos incorrectos, sugeridos por su medio ambiente y a causa de su naturaleza pecaminosa, y esto lo hará mucho menos que perfecto. Decía aquel joven que la vida pura de Cristo fue el resultado de su naturaleza impecable; que él no es nuestro ejemplo, pues no empezó en nuestro nivel, y así no se puede esperar de nosotros que terminemos en el suyo. La conclusión final de este estudiante fue que la perfección sería posible solamente cuando nuestra naturaleza pecaminosa fuera cambiada en ocasión de la segunda venida. Al ser pecadores por naturaleza, no podíamos dejar de pecar en esta vida.

¿Ven ustedes como las decisiones que se tomen acerca de la naturaleza del pecado y de Cristo, afectarán las decisiones en todas las áreas de la justicia por la fe? Si las ideas que he resumido son ciertas, entonces debemos redefinir mucho de lo que hemos creído y enseñado por muchos años en la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Si no lo son, en tal caso necesitamos conocer por qué. Debemos dar otro vistazo a la evidencia


 
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