Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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COMO AMPLIAR LOS PUNTOS DE UN SERMON

Introducción:

He notado que a los hermanos que comienzan a predicar se les dificulta hacer sus bosquejos, sobre todo esa parte de la elaboración que tiene qué ver con ampliar las partes de su sermón.

Creo que si ellos leen con cuidado los varios artículos en esta sección que tratan sobre el sermón y sus partes, sobre todo uno al que llamé “La proposición”, ya tendrán una idea de cómo elaborar un bosquejo. Cuando menos ellos podrán —ojalá— tener su bosquejo hecho hasta el apunte de los puntos principales del sermón. 

Tal vez usted es uno de los que se preguntan: “Bueno, si, pero... ¿cómo amplío esos puntos principales?” Quien hace esa pregunta se asombrará al saber que esta parte tan importante de la elaboración del sermón es relativamente fácil. Asimile lo siguiente:
I. Piense en que cada punto del sermón es una afirmación subordinada a la principal afirmación que se llama la proposición. Extendámonos aquí.

1. Usted ha elaborado una proposición: Se me viene a la mente algo así: “Hay razones por las que el cristiano puede estar habitualmente contento” (El texto del sermón podría ser Filipenses 4.4)  Note usted que esa proposición —y todas las que merecen el nombre— es una afirmación. 
Usted ve que en esa afirmación-proposición hay una palabra que dirige el rumbo: La palabra “razones” 

Esa palabra es la más importante de todo el bosquejo. Por eso algunos conocedores de la materia le llaman la palabra clave. 

La palabra clave siempre es un sustantivo plural. Plural, mi hermano, plural. Siempre plural y siempre un sustantivo. Esto es absolutamente importante. 

La palabra clave logra que la proposición siempre —nótelo: siempre— haga que quien la lea o la escuche se pregunte: “¿Cuáles?”. 

Ahora el resto del sermón será simplemente una serie de respuestas a la pregunta ¿cuáles?. En este caso (ampliando la pregunta) “¿Cuáles son esas razones por las que el cristiano puede estar habitualmente contento?”

Usted ya ha dado algunas respuestas a la pregunta suscitada por la proposición. Cada respuesta es un punto de su sermón. Por ejemplo:

I. El cristiano ha sido perdonado de todos sus pecados pasados (Esta fue la primera razón, es decir, el primer punto)

II. El cristiano tiene a Dios como su Padre (Otra razón; otro punto)

III. El cristiano tiene esperanza de vida eterna (Otra razón más; el tercer punto)

IV. (Otra razón que sería el cuarto punto)

V. (Una quinta razón que sería el punto quinto)

Esto es como magia. Aprenda lo anterior y considérese uno que sabe bosquejar sermones.

II. Ahora bien, el asunto de este artículo es: ¿cómo ampliamos los puntos del sermón? Usando varios recursos:

1. Explicación de la palabra importante cuando la hay: 1. Puede ser la definición

2. Puede ser uno o más ejemplos de su uso

3. Puede ser el uso que le daban los que hablaban el idioma en que se escribió originalmente el pasaje (griego koiné)

4. Puede ser cualquier cosa que logra explicar lo que usted está diciendo

2. Ejemplo(s) que haga fácil la comprensión

3. Prueba bíblica (cuando el texto no se puede usar como prueba)

4. Uno o más pasajes que enseñan lo mismo que su texto o amplían la enseñanza que usted está dando)

Nota 1: un error muy común es atiborrar el punto con una retahíla de pasajes, a veces sin que realmente vengan al caso. Es mucho mejor usar uno o dos que queden como anillo al dedo.
Nota 2: Si no encuentra ningún otro pasaje que enseñe lo mismo que el texto, no se preocupe. ¡Usted ya está usando uno que es su texto!. La Palabra Divina no necesita decir una verdad varias veces para que sea verdad).

5. Aplicaciones a nuestra vida. Esto generalmente no debe faltar. Sin aplicación ¡No hay sermón!

6. Ilustración

7. Cualquier cosa que sirva para que su punto sea entendido y aceptado 

Ejemplo de un punto ampliado tomado del ejemplo de más arriba 

El cristiano tiene a Dios como su padre.

1. Juan.1.12; Gá. 3.26,27. (Prueba bíblica. El texto no habla de esto)

2. Esto de ser uno un hijo de Dios no es bien entendido por la generalidad. (Este subpunto es una explicación) 1) Muchos piensan que todos somos hijos de Dios, pero la Biblia enseña otra cosa. Note estos pasajes: 1 Juan. 3.10; Juan 8.44; Juan 1.12, “..les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. Antes de recibirle no tenían esa potestad, esa posibilidad.

2) Uno viene a ser hijo de Dios cuando Él le adopta como hijo, Gá. 4.4-7. 3. Tener a Dios por padre es maravilloso. (Aquí usted está haciendo más claro su punto con más pasajes:) 1) Porque Él es un padre bueno, Mt. 7.7-11. 2) Porque Él conoce las necesidades de sus hijos, Mt. 6.31,32. 3) Porque Él puede suplir todas nuestras necesidades, Salmo 23.

4. Una ilustración: El rico sale de su mansión preocupado por sus negocios y se detiene ante su jardinero que está silbando feliz de la vida mientras poda un arbusto. El patrón comienza una conversación: —Oye, Juan, ¿Por qué siempre te veo contento como si no tuvieras problemas siendo que eres un hombre pobre? —Bueno, patrón. Es cierto que soy pobre, pero mi padre es riquísimo y siempre que me falta algo nomás se lo pido y jamás me niega nada. —¿Tú padre es rico? ¿Crees tú que yo lo conozco? —Si no lo conoce personalmente, yo creo que usted ha oído hablar de él. Todos se refieren a él como Dios. ¡Él es mi padre!

5. Con semejante padre, ¿cómo podría un cristiano no estar habitualmente contento? (Por supuesto, se trata de un ejemplo simple, como deben ser los ejemplos. Claro que usted podría ampliar el mismo punto en otra forma o ponerle más subpuntos) IV. Hay que entender la razón de la ampliación de los puntos 1. El propósito de ampliar cada punto con subpuntos es el de que su audiencia entienda su punto y se convenza de que lo que usted está afirmando es cierto. Por eso es que mientras usted está elaborando su sermón debe hacerse constantemente dos preguntas: 1) ¿Me lo entenderán? 2) ¿Me lo aceptarán? 2. Hay una diferencia entre cómo se elaboran los puntos bajo la proposición y cómo se elaboran los subpuntos de cada punto. 1) Note usted que que en la serie de puntos bajo la proposición hay más o menos paralelismo en las afirmaciones. (En el ejemplo dado cada punto comienza igual:
I. El cristiano ha...
II. El cristiano tiene...
III. El cristiano tiene... 3) En la ampliación de un punto no hay necesidad de frases paralelas, excepto cuando vienen en forma natural. Usted a veces se encuentra con bosquejos en que el paralelismo es llevado hasta los últimos detalles. Eso se ve espectacular pero en realidad le quita claridad y fuerza al sermón porque ese paralelismo solamente se logra forzando lo que debe encajar con toda facilidad.

V. ¿Y si le pongo una tarea? 1. Escriba una afirmación (basada en una verdad bíblica (que contenga un sustantivo plural (como la palabra “razones” en mi ejemplo). Esa afirmación-proposición debe estar redactada de manera que suscite la pregunta “¿Cuáles?”

3. Conteste la pregunta con al menos dos respuestas (que serán afirmaciones) Esas respuestas serán los puntos de su sermón.

4. Amplíe cada punto usando varios de los recursos señalados más arriba en el punto II, hasta que usted pueda decir. Considero que mis apuntes son claros y suficientes para que mi audiencia me entienda y me acepte cada uno de los puntos de mi sermón.

5. Eso es todo. ¿Verdad que no es cosa del otro mundo? Ahora es cuestión que elabore la introducción la cual en su última parte contendrá la proposición. Ya bajo la introducción estarán los puntos con sus subpuntos.

6. Escriba una conclusión breve y... ¡Listo! Ya ha hecho el bosquejo de un sermón. Mientras llega el momento de predicarlo, échele sus miradas cuando pueda y si ve que en algo lo puede mejorar, hágalo. Conclusión. Espero que si alguna vez nos vemos por allí usted se acerque y me diga: “Tenía usted razón. No es tan difícil ampliar los puntos de un sermón”. Y si no nos vemos “por allí” espero que nos veamos “por allá”. Allá arriba, donde no tendremos ya necesidad de preparar ni de predicar sermones.  
 
 
 

 
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