Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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La version Reina Valera 1990 con comentarios de elena White,referencias biblicas y otros complementos (Por editar)se encuentra en las subpaginas de Apocalipsis


 

Apo 18:1  Después de esto vi, otro ángel descender del cielo, teniendo potestad grande: y la tierra iluminóse de su gloria.
Apo 18:2  Y gritó en fuerte voz, diciendo: «Cayó, cayó Babilonia la grande, y se hizo morada de demonios y prisión(a)  de todo espíritu impuro y prisión de toda ave impura(b)  y aborrecida;
Apo 18:3  porque del vino del furor de la ramería de ella han bebido todas las gentes; y los reyes de la tierra con ella han ramereado; y los mercaderes de la tierra, con el poder de la libídene de ella, enriquecido».
Apo 18:4  Y oí otra voz desde el cielo, diciendo: «Salid, mi pueblo, de ella, para no comunicar con los pecados de ella; y de las plagas de ella que no recibáis;
Apo 18:5  porque se han conglutinado(c)  sus pecados hasta el cielo, y se ha acordado Dios de las iniquidades de ella.
Apo 18:6  Retribuidle como también ella retribuyó, y doblad el doble según las obras de ella: en el cáliz que mezcló, mezcladle doblado;
Apo 18:7  cuanto se glorificó y deleitó, tanto dadle tormento y luto. Porque en su corazón dice: «Sentada estoy reina, y viuda no soy, y luto no veré, no».
Apo 18:8  Por esto, en un día llegarán las plagas de ella: muerte, y luto y hambre; y en fuego quemada será; porque fuerte, Señor, el Dios, el que la ha juzgado.
Apo 18:9  Y llorarán y plañirán sobre ella los reyes de la tierra, los que con ella han ramereado y deleitádose; cuando vieren el humo del incendio de ella,
Apo 18:10  de lejos parados, por el temor del tormento de ella, diciendo: «¡Ay, ay! la ciudad la grande, Babilonia, la ciudad la fuerte, porque en una hora ha venido tu juicio».
Apo 18:11  Y los mercaderes de la tierra llorarán y plañirán sobre ella, porque el cargamento de ellos nadie compra ya:
Apo 18:12  cargamento de oro, y plata, y piedra preciosa, y margaritas, y biso(d) , y púrpura y seda, y escarlata, y todo leño oloroso, y todo vaso marfileño y todo vaso de leño preciosísimo, y bronce, y hierro y mármol;
Apo 18:13  y cinamomo, y amomo, y timiamas, y ungüento, e incienso, y vino, y aceite, y harina flor, y trigo, y jumentos, y ovejas; y de(e)  caballos, y carrozas y cuerpos, y almas de hombres.
Apo 18:14  Y la flor del apetito de tu alma retiróse de ti, y todo lo pingüe y lo espléndido pereció de ti; y ya no lo hallarán, no.
Apo 18:15  Los mercaderes de esto, los que enriquecieron con ella, a lo lejos detendránse, por el temor del tormento de ella, llorando y plañendo,
Apo 18:16  diciendo: «¡Ay, ay! la ciudad, la grande, la envuelta en biso, y púrpura y escarlata, y dorada en oro, y piedra preciosa, y margarita;
Apo 18:17  porque, en una hora, desolada fue la tal riqueza». Y todo piloto y todo el que sobre el lugar navega y nautas y cuantos la mar trabajan, a lo lejos detuviéronse:
Apo 18:18  y clamaban, mirando el humo del incendio de ella, diciendo: «¿Quién símil a la ciudad la grande?»
Apo 18:19  Y arrojaron polvo sobre sus cabezas; y clamaban, llorando y plañendo: «¡Ay, ay! la ciudad la grande en que enriquecieron todos los que tenían las naves en el mar, de la preciosidad de ella; porque en una hora desolada ha sido.
Apo 18:20  Regocíjate sobre ella, cielo, y los santos, y los apóstoles y los profetas; pues ha juzgado Dios vuestro juicio sobre ella».
Apo 18:21  Y alzó un ángel fuerte una piedra como piedra de molino magna, y arrojó al mar; diciendo: «Así con ímpetu arrojada será Babilonia la gran ciudad, y no será, no, hallada ya.
Apo 18:22  Y voz de citaristas, y músicos y flautistas, y trompeteros no se oirá, no, en ti ya, y todo artífice de toda arte no se hallará, no, en ti ya, y voz de molino no se oirá, no, en ti ya;
Apo 18:23  y luz de lámpara no alumbrará, no, en ti ya; y voz de novio y novia no se oirá, no, en ti ya; porque tus mercaderes eran los magnates de la tierra, porque en la hechicería(f)  tuya descarriadas fueron todas las gentes;
Apo 18:24  y en ella(g)  sangre de profetas y santos fue hallada, y de todos los degollados sobre la tierra».  

 


 

Apo 18:1  Después de estas cosas vi otro ángel que bajaba del cielo con gran poder, a cuya claridad quedó la tierra iluminada.
Apo 18:2  Gritó con poderosa voz, diciendo: Cayó, cayó la gran Babilonia, y quedó convertida en morada de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y abominable;"
Apo 18:3  porque del vino de la cólera de su fornicación bebieron todas las naciones, y con ella fornicaron los reyes de la tierra, y los comerciantes de toda la tierra con el poder de su lujo se enriquecieron.
Apo 18:4  Oí otra voz del ciclo que decía: Sal de ella, pueblo mío, para que no os contaminéis con sus pecados y para que no os alcance parte de sus plagas;"
Apo 18:5  porque sus pecados se amontonaron hasta llegar al cielo, y Dios se acordó de sus iniquidades.
Apo 18:6  Dadle según lo que ella dio, y dadle el doble de sus obras; en la copa en que ella mezcló, mezcladle al doble;"
Apo 18:7  cuanto se envaneció y entregó al lujo, dadle otro tanto de tormento y duelo. Ya que dijo en su corazón: Como reina estoy sentada, yo no soy viuda ni veré duelo jamás;"
Apo 18:8  por eso vendrán en un día sus plagas, la mortandad, el duelo y el hambre, y será consumida por el fuego, pues poderoso es el Señor Dios que la ha juzgado.
Apo 18:9  Llorarán, y por ella se herirán los reyes de la tierra que con ella fornicaban y se entregaban al lujo, cuando vean el humo de su incendio,
Apo 18:10  y se detendrán a lo lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay de la ciudad grande, de Babilonia, la ciudad fuerte, porque en una hora ha venido su juicio!
Apo 18:11  Llorarán y se lamentarán los mercaderes de la tierra por ella, porque no hay quien compre sus mercaderías,
Apo 18:12  las mercaderías de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino, de púrpura, de seda, de grana; toda madera olorosa, todo objeto de marfil, y todo objeto de madera preciosa, de bronce, de hierro, de mármol,"
Apo 18:13  cinamomo y aromas, mirra e incienso, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias de carga, ovejas, caballos y coches, esclavos y almas de hombres.
Apo 18:14  Los frutos sabrosos a tu apetito te han faltado y todas las cosas más exquisitas y delicadas perecieron para ti y ya no serán halladas jamás.
Apo 18:15  Los mercaderes de estas cosas, que se enriquecían con ella, se detienen a lo lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentándose, diciendo:
Apo 18:16  ¡Ay, ay de la ciudad grande, que se vestía de lino, púrpura y grana, y se adornaba de oro, piedras preciosas y perlas, porque en una hora quedó devastada tanta riqueza!
Apo 18:17  Todo piloto y navegante, los marineros y cuantos bregan en el mar, se detuvieron a lo lejos
Apo 18:18  y clamaron al contemplar el humo de su incendio y dijeron: ¿Quién había semejante a la ciudad grande?
Apo 18:19  Y arrojaron ceniza sobre sus cabezas, y gritaron, llorando y lamentándose, y diciendo: ¡Ay, ay de la ciudad grande, en la cual se enriquecieron todos cuantos tenían navíos en el mar, a causa de su suntuosidad, porque en una hora quedó devastada!
Apo 18:20  Regocíjate por ello, ¡oh cielo! y los santos y los apóstoles y los profetas, porque Dios ha juzgado nuestra causa contra ella.
Apo 18:21  Un ángel poderoso levantó una piedra, corno una rueda grande de molino, y la arrojó al mar, diciendo: Con tal ímpetu será arrojada Babilonia, la gran ciudad, y no será hallada.
Apo 18:22  Nunca más se oirá en ella la voz de los citaristas, de los músicos, de los flautistas y de los trompeteros, ni artesanos de ningún arte será hallado jamás en ti, y la voz de la muela no se oirá ya más en ti,
Apo 18:23  la luz de lámpara no lucirá más en ti, ni se oirá más la voz del esposo y de la esposa, porque tus comerciantes eran magnates de la tierra, porque con tus maleficios se han extraviado todas las naciones,
Apo 18:24  y en ella se halló la sangre de los profetas, y de los santos, y de todos los degollados sobre la tierra.

 


 

Apo 18:1  Después de esto, vi que del cielo bajaba otro ángel. Tenía mucha autoridad, y era tanto su brillo que la tierra se iluminó con su resplandor.
Apo 18:2  Gritaba con fuerte voz: «¡Por fin cayó la gran Babilonia! Ahora es casa de demonios, escondite de malos espíritus, nido de todas las aves y cueva de todas las fieras que odiamos y no debemos comer.
Apo 18:3  »En todos los países siguieron su ejemplo y adoraron dioses falsos. Lo mismo hicieron los reyes de la tierra. »Los comerciantes del mundo se hicieron ricos, pues ella les compró de todo para satisfacer sus malos deseos.»
Apo 18:4  Entonces oí otra voz del cielo, que decía: «Ustedes son mi pueblo. Salgan de Babilonia, y no pequen como ella, para que no caigan sobre ustedes las terribles plagas que le vendrán.
Apo 18:5  »Son tantos sus pecados que llegan hasta el cielo. ¡Dios no se ha olvidado de ninguno de ellos!
Apo 18:6  »Hagan con ella todo lo malo que ella hizo con otros; háganle pagar el doble de todo lo malo que hizo. »Háganla pasar dos veces por la misma amarga experiencia que otros tuvieron por su culpa.
Apo 18:7  »Ella era muy orgullosa, y le gustaba vivir con grandes lujos; ¡pues ahora háganla sufrir!, ¡dense el lujo de atormentarla! »Porque ella piensa: “Aquí me tienen, sentada en mi trono de reina. No soy viuda, y nunca sufriré.”
Apo 18:8  »Por eso, en un mismo día recibirá todos estos castigos: hambre, sufrimiento y muerte. ¡Será destruida por el fuego, porque el Señor, el Dios todopoderoso, ha decidido castigarla!»
Apo 18:9  Cuando Babilonia arda en llamas, lo lamentarán los reyes del mundo y llorarán por ella. Esos reyes, lo mismo que Babilonia, adoraron a dioses falsos y vivieron a todo lujo.
Apo 18:10  Pero por miedo a ser castigados junto con ella, se mantendrán alejados y dirán: «¡Ay, qué terrible! ¡Pobrecita de ti, gran ciudad de Babilonia, gran ciudad poderosa! ¡En un abrir y cerrar de ojos, Dios decidió castigarte!»
Apo 18:11  También lo lamentarán los comerciantes del mundo, y llorarán, pues ya no habrá quien les compre nada. Porque Babilonia les compraba
Apo 18:12  cargamentos de oro, plata, joyas y perlas; cargamentos de ropa hecha de lino fino y de seda, de colores púrpura y rojo; toda clase de maderas finas y olorosas, y objetos de marfil, de bronce, de hierro y de mármol;
Apo 18:13  cargamentos de canela y de especias aromáticas, perfumes y aceites perfumados; cargamentos de vino, aceite, harina fina y trigo; de ganado, ovejas, caballos, carrozas, esclavos y prisioneros de guerra.
Apo 18:14  Y le dirán a Babilonia: «Ya no tienes las riquezas que tanto te gustaban; has perdido para siempre todos tus lujos y joyas.»
Apo 18:15  Esos comerciantes, que se hicieron ricos vendiendo todo esto a Babilonia, se mantendrán alejados por miedo a ser castigados con ella. Y entre lágrimas y lamentos dirán:
Apo 18:16  «¡Ay, qué terrible! ¡Pobrecita de ti, gran ciudad poderosa! Te vestías con ropas de lino fino, con ropas de color púrpura y rojo, y te adornabas con oro, joyas y perlas.
Apo 18:17  ¡En un abrir y cerrar de ojos se acabó tanta riqueza!» Todos los capitanes de barco, los que viajaban por mar, los marineros y los comerciantes se mantuvieron alejados.
Apo 18:18  Y al ver el humo de la ciudad en llamas, gritaron: «¡Nunca ha existido una ciudad tan poderosa como Babilonia!»
Apo 18:19  Además, se echaron ceniza en la cabeza para mostrar su tristeza, y entre llantos y lamentos gritaban: «¡Ay, qué terrible! ¡Pobrecita de ti, gran ciudad poderosa! Con tus riquezas se hicieron ricos todos los comerciantes del mar. ¡Y en un abrir y cerrar de ojos has quedado destruida!
Apo 18:20  »¡Alégrense ustedes los santos, que viven en el cielo, pues Dios ha destruido a la gran ciudad! ¡Alégrense ustedes los apóstoles, y ustedes los profetas, pues Dios ha castigado a Babilonia por todo el mal que les hizo!»
Apo 18:21  Entonces un poderoso ángel tomó una roca, grande como piedra de molino, y la arrojó al mar diciendo: «Babilonia, gran ciudad poderosa, ¡así serás destruida, y nunca más volverán a verte!
Apo 18:22  »¡Nunca más se escuchará en tus calles música de arpas, ni de flautas o trompetas! »¡Nunca más habrá en tus calles gente de diferentes oficios, ni volverá a escucharse en ti el ruido de la piedra del molino!
Apo 18:23  »¡Nunca más brillará en ti la luz de una lámpara, ni se escuchará la alegría de una fiesta de bodas! Porque tus comerciantes eran los más poderosos del mundo, y tú engañaste con tus brujerías a todos los países.»
Apo 18:24  Dios castigó a esa gran ciudad, porque ella es la culpable de haber matado a los profetas y a los del pueblo de Dios. En efecto, ella mató a muchos en todo el mundo. 

 


 

Apo 18:1  Y después de esto vi descender del cielo a otro ángel, que tenía potestad grande; y la tierra quedó iluminada con su claridad.
Apo 18:2  Y exclamó con mucha fuerza, diciendo: ¡Cayó, cayó Babilonia la grande y está hecha morada de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de todas las aves asquerosas y abominables,
Apo 18:3  por cuanto todas las naciones bebieron del vino irritante, o venenoso, de su disolución, y los reyes de la tierra estuvieron amancebados con ella, y los mercaderes de la tierra se hicieron ricos con el precio de sus regalos, o exceso del lujo!
Apo 18:4  Y oí otra voz del cielo, que decía: Los que sois del pueblo mío escapad de ella, para no ser participantes de sus delitos, ni quedar heridos de sus plagas.
Apo 18:5  Porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades.
Apo 18:6  Dadle a ella el retorno que os ha dado ella misma, y aun redobládselo según sus obras; en la taza misma, con que os dio a beber, echadle al doble.
Apo 18:7  Cuanto se ha engreído y regalado, dadle otro tanto de tormento y de llanto, ya que dice en su corazón: Estoy como reina sentada en solio, y no soy viuda, y no veré duelo.
Apo 18:8  Por eso en un día sobrevendrán sus plagas, mortandad, llanto y hambre, y será abrasada del fuego; porque poderoso es el Dios que ha de juzgarla.
Apo 18:9  Entonces llorarán, y harán duelo sobre ella los reyes de la tierra, que vivieron con ella amancebados y en deleites, al ver el humo de su incendio.
Apo 18:10  Puestos a lo lejos por miedo de sus tormentos, dirán: ¡Ay, ay de aquella gran ciudad de Babilonia, de aquella ciudad poderosa! ¡Ay, en un instante ha llegado tu juicio!
Apo 18:11  Y los negociantes de la tierra prorrumpirán en llantos y lamentos sobre la misma, porque nadie comprará ya sus mercaderías,
Apo 18:12  mercaderías de oro, y de plata, y de pedrería, y de perlas, y de lino delicado, y de púrpura, y de seda, y de escarlata, o grana, y de toda madera olorosa, y de toda suerte de muebles de marfil, y de piedras preciosas, y de bronce, y de hierro, y de mármol,
Apo 18:13  y de cinamomo, o canela, y de perfumes, y de ungüentos olorosos, y de incienso, y de vino, y de aceite, y de flor de harina, y de trigo, y de bestias de carga, y de ovejas, y de caballos, y de carrozas, y de esclavos, y de vidas de hombres, o de gladiadores.
Apo 18:14  ¡Oh Babilonia!, las frutas sabrosas al apetito de tu alma te han faltado, todo lo sustancioso y espléndido pereció para ti, ni lo hallarás ya más.
Apo 18:15  Así los traficantes de estas cosas, que se hicieron ricos, se pondrán lejos de ella por miedo de sus tormentos, y gimiendo y llorando,
Apo 18:16  dirán: ¡Ay, ay de la ciudad grande, que andaba vestida de lino delicadísimo, y de púrpura, y de grana, y cubierta de oro, y de piedras preciosas, y de perlas!
Apo 18:17  ¡Cómo en un instante se redujeron a nada tantas riquezas! Y todo piloto, y todo navegante del mar, y los marineros, y cuantos trafican en el mar se pararon a lo lejos,
Apo 18:18  y dieron gritos viendo el lugar, o el humo, de su incendio, diciendo: ¿Qué ciudad hubo semejante a ésta en grandeza?
Apo 18:19  Y arrojaron polvo sobre sus cabezas, y prorrumpieron en alaridos llorando, y lamentando, decían: ¡Ay, ay de aquella gran ciudad, en la cual se enriquecieron con su comercio todos los que tenían naves en la mar! ¡Cómo fue asolada en un momento!
Apo 18:20  ¡Oh cielo!, regocíjate sobre ella; como también vosotros, ¡oh santos apóstoles y profetas!, pues Dios condenándola ha tomado venganza por vosotros, os ha hecho justicia.
Apo 18:21  Aquí un ángel robusto alzó una piedra como una gran rueda de molino, y la arrojó en el mar, diciendo: Con tal ímpetu será precipitada Babilonia, la ciudad grande, y ya no aparecerá más.
Apo 18:22  Ni se oirá en ti jamás voz de citaristas, ni de músicos, ni de tañedores de flauta, ni de clarineros; ni se hallará en ti artífice de arte alguna; ni tampoco se sentirá en ti ruido de molino;
Apo 18:23  ni luz de lámpara te alumbrará en adelante; ni volverá a oírse en ti voz de esposo y esposa, en vista de que tus mercaderes eran los magnates de la tierra, y de que con tus hechizos anduvieron desatinadas todas las gentes.
Apo 18:24  Al mismo tiempo se halló en ella la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra. 

 


 

Apo 18:1  

La caída de Babilonia
  Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria.
Apo 18:2  Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia,(A) y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible.(B)
Apo 18:3  Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación;(C) y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites.
Apo 18:4  Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío,(D) para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas;
Apo 18:5  porque sus pecados han llegado hasta el cielo,(E) y Dios se ha acordado de sus maldades.
Apo 18:6  Dadle a ella como ella os ha dado,(F) y pagadle doble según sus obras; en el cáliz en que ella preparó bebida, preparadle a ella el doble.
Apo 18:7  Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto;
Apo 18:8  por lo cual en un solo día vendrán sus plagas;(G) muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga.
Apo 18:9  Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio,
Apo 18:10  parándose lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio!(H)
Apo 18:11  Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías;
Apo 18:12  mercadería de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda, de escarlata, de toda madera olorosa, de todo objeto de marfil, de todo objeto de madera preciosa, de cobre, de hierro y de mármol;
Apo 18:13  y canela, especias aromáticas, incienso, mirra, olíbano, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas, caballos y carros, y esclavos, almas de hombres.
Apo 18:14  Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado, y nunca más las hallarás.
Apo 18:15  Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pararán lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando,
Apo 18:16  y diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas!
Apo 18:17  Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas. Y todo piloto, y todos los que viajan en naves, y marineros, y todos los que trabajan en el mar, se pararon lejos;
Apo 18:18  y viendo el humo de su incendio, dieron voces, diciendo: ¿Qué ciudad era semejante a esta gran ciudad?
Apo 18:19  Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay de la gran ciudad, en la cual todos los que tenían naves en el mar se habían enriquecido de sus riquezas; pues en una hora ha sido desolada!(I)
Apo 18:20  Alégrate sobre ella, cielo,(J) y vosotros, santos, apóstoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella.
Apo 18:21  Y un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó en el mar, diciendo: Con el mismo ímpetu será derribada Babilonia,(K) la gran ciudad, y nunca más será hallada.(L)
Apo 18:22  Y voz de arpistas, de músicos, de flautistas y de trompeteros no se oirá más en ti;(M) y ningún artífice de oficio alguno se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti.
Apo 18:23  Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti;(N) porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones.
Apo 18:24  Y en ella se halló la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra.(O) 
 

 


 

Apo 18:1  Y después de estas cosas vi otro ángel descender del cielo teniendo grande potencia, y la tierra fue alumbrada de su gloria;
Apo 18:2  y clamó con fortaleza a alta voz, diciendo: Caída es, caída es Babilonia la grande, y es hecha habitación de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave sucia y aborrecible.
Apo 18:3  Porque todas los gentiles han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella; y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites.
Apo 18:4  Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis participantes de sus pecados, y que no recibáis de sus plagas;
Apo 18:5  porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades.
Apo 18:6  Tornadle a dar como ella os ha dado, y pagadle al doble según sus obras; en el cáliz que ella os dio a beber, dadle a beber doblado.
Apo 18:7  Cuanto ella se ha glorificado, y ha estado en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada reina, y no soy viuda, y no veré llanto.
Apo 18:8  Por lo cual en un día vendrán sus plagas, muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque el Señor Dios es fuerte, que la juzgará.
Apo 18:9  Y la llorarán y se lamentarán sobre ella los reyes de la tierra, los cuales han fornicado con ella y han vivido en deleites, cuando ellos vieren el humo de su incendio,
Apo 18:10  Estando lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de aquella gran ciudad de Babilonia, aquella fuerte ciudad; porque en una hora vino tu juicio!
Apo 18:11  Y los mercaderes de la tierra lloran y se lamentan sobre ella; porque ninguno compra más sus mercaderías:
Apo 18:12  La mercadería de oro, y de plata, y de piedras preciosas, y de margaritas, y de lino finísimo, y de escarlata, y de seda, y de grana, y de toda madera olorosa, y de todo vaso de marfil, y de todo vaso de madera preciosa, y de bronce, y de hierro, y de mármol;
Apo 18:13  y canela, y olores, y ungüentos, e incienso, y vino, y aceite, y flor de harina, y trigo, y bestias, y de ovejas; y de caballos, y de carros, y de cuerpos y almas de hombres.
Apo 18:14  Y los frutos del deseo de tu alma se apartaron de ti; y todas las cosas gruesas y excelentes te han faltado; y de aquí en adelante ya no hallarás mas estas cosas.
Apo 18:15  Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido por ella, se pondrán lejos de ella por el temor de su tormento, llorando y lamentando,
Apo 18:16  Y diciendo: ¡Ay, ay, aquella gran ciudad, que estaba vestida de lino finísimo, y de escarlata, y de grana, y estaba dorada con oro, y adornada de piedras preciosas y de perlas!
Apo 18:17  Porque, ¡en una hora han sido desoladas tantas riquezas! Y todo patrón, y todos los que viajan en naves, y marineros, y todos los que trabajan en el mar, se estuvieron lejos;
Apo 18:18  y viendo el humo de su incendio, dieron voces, diciendo: ¿Cuál era semejante a esta gran ciudad?
Apo 18:19  Y echaron polvo sobre sus cabezas; y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay, de aquella gran ciudad, en la cual todos los que tenían navíos en el mar se habían enriquecido de sus riquezas: que en una hora ha sido desolada!
Apo 18:20  Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles, y profetas; porque Dios ha juzgado vuestra causa sobre ella.
Apo 18:21  Y un fuerte ángel tomó una piedra como una gran muela de molino, y la echó en el mar, diciendo: Con tanto ímpetu será derribada Babilonia, aquella gran ciudad, y nunca jamás será hallada.
Apo 18:22  Y voz de tañedores de arpas, y de músicos, y de tañedores de flautas y de trompetas, no será más oída en ti; y todo artífice de cualquier oficio, no será más hallado en ti; y voz de muela no será más en ti oído;
Apo 18:23  y luz de lámpara no alumbrará más en ti; y voz de esposo y de esposa no será más oída en ti: cuyos mercaderes eran príncipes de la tierra: en cuyas hechicerías todos los gentiles han errado.
Apo 18:24  Y en ella es hallada la sangre de profetas y de santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra.

 


 

Apo 18:1  And after these things I saw another angel come down from heaven, having great power; and the earth was lightened with his glory.
Apo 18:2  And he cried mightily with a strong voice, saying, Babylon the great is fallen, is fallen, and is become the habitation of devils, and the hold of every foul spirit, and a cage of every unclean and hateful bird.
Apo 18:3  For all nations have drunk of the wine of the wrath of her fornication, and the kings of the earth have committed fornication with her, and the merchants of the earth are waxed rich through the abundance of her delicacies.
Apo 18:4  And I heard another voice from heaven, saying, Come out of her, my people, that ye be not partakers of her sins, and that ye receive not of her plagues.
Apo 18:5  For her sins have reached unto heaven, and God hath remembered her iniquities.
Apo 18:6  Reward her even as she rewarded you, and double unto her double according to her works: in the cup which she hath filled fill to her double.
Apo 18:7  How much she hath glorified herself, and lived deliciously, so much torment and sorrow give her: for she saith in her heart, I sit a queen, and am no widow, and shall see no sorrow.
Apo 18:8  Therefore shall her plagues come in one day, death, and mourning, and famine; and she shall be utterly burned with fire: for strong is the Lord God who judgeth her.
Apo 18:9  And the kings of the earth, who have committed fornication and lived deliciously with her, shall bewail her, and lament for her, when they shall see the smoke of her burning,
Apo 18:10  Standing afar off for the fear of her torment, saying, Alas, alas, that great city Babylon, that mighty city! for in one hour is thy judgment come.
Apo 18:11  And the merchants of the earth shall weep and mourn over her; for no man buyeth their merchandise any more:
Apo 18:12  The merchandise of gold, and silver, and precious stones, and of pearls, and fine linen, and purple, and silk, and scarlet, and all thyine wood, and all manner vessels of ivory, and all manner vessels of most precious wood, and of brass, and iron, and marble,
Apo 18:13  And cinnamon, and odours, and ointments, and frankincense, and wine, and oil, and fine flour, and wheat, and beasts, and sheep, and horses, and chariots, and slaves, and souls of men.
Apo 18:14  And the fruits that thy soul lusted after are departed from thee, and all things which were dainty and goodly are departed from thee, and thou shalt find them no more at all.
Apo 18:15  The merchants of these things, which were made rich by her, shall stand afar off for the fear of her torment, weeping and wailing,
Apo 18:16  And saying, Alas, alas, that great city, that was clothed in fine linen, and purple, and scarlet, and decked with gold, and precious stones, and pearls!
Apo 18:17  For in one hour so great riches is come to nought. And every shipmaster, and all the company in ships, and sailors, and as many as trade by sea, stood afar off,
Apo 18:18  And cried when they saw the smoke of her burning, saying, What city is like unto this great city!
Apo 18:19  And they cast dust on their heads, and cried, weeping and wailing, saying, Alas, alas, that great city, wherein were made rich all that had ships in the sea by reason of her costliness! for in one hour is she made desolate.
Apo 18:20  Rejoice over her, thou heaven, and ye holy apostles and prophets; for God hath avenged you on her.
Apo 18:21  And a mighty angel took up a stone like a great millstone, and cast it into the sea, saying, Thus with violence shall that great city Babylon be thrown down, and shall be found no more at all.
Apo 18:22  And the voice of harpers, and musicians, and of pipers, and trumpeters, shall be heard no more at all in thee; and no craftsman, of whatsoever craft he be, shall be found any more in thee; and the sound of a millstone shall be heard no more at all in thee;
Apo 18:23  And the light of a candle shall shine no more at all in thee; and the voice of the bridegroom and of the bride shall be heard no more at all in thee: for thy merchants were the great men of the earth; for by thy sorceries were all nations deceived.
Apo 18:24  And in her was found the blood of prophets, and of saints, and of all that were slain upon the earth. 

 


 

Apo 18:1  Después de esto vi bajar del cielo a otro Ángel, que tenía gran poder, = y la tierra quedó iluminada con su resplandor. =
Apo 18:2  Gritó con potente voz diciendo: = «¡Cayó, cayó = la Gran = Babilonia! = Se ha convertido = en morada de demonios, = en guarida de toda clase de espíritus inmundos, en guarida de toda clase de aves inmundas y detestables.
Apo 18:3  Porque del vino de sus prostituciones han bebido todas las naciones, y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido con su lujo desenfrenado.»
Apo 18:4  Luego oí otra voz que decía desde el cielo: «Salid de ella, pueblo mío, no sea que os hagáis cómplices de sus pecados y os alcancen sus plagas.
Apo 18:5  Porque sus pecados = se han amontonado hasta el cielo = y Dios se ha acordado de sus iniquidades.
Apo 18:6  = Dadle como ella ha dado, = dobladle la medida conforme a sus obras, en la copa que ella preparó preparadle el doble.
Apo 18:7  En proporción a su jactancia y a su lujo, dadle tormentos y llantos. Pues = dice en su corazón: Estoy sentada como reina, y no soy viuda = y no he de conocer el llanto...
Apo 18:8  Por eso, = en un solo día = llegarán sus plagas: peste, llanto y hambre, y será consumida por el fuego. Porque poderoso es el Señor Dios que la ha condenado.»
Apo 18:9  Llorarán, harán duelo por ella los reyes de la tierra, los que con ella fornicaron y se dieron al lujo, cuando vean la humareda de sus llamas;
Apo 18:10  se quedarán a distancia horrorizados ante su suplicio, y dirán: «¡Ay, ay, la Gran Ciudad! ¡Babilonia, ciudad poderosa, que en una hora ha llegado tu juicio!»
Apo 18:11  Lloran y se lamentan por ella los mercaderes de la tierra, porque nadie compra ya sus cargamentos:
Apo 18:12  cargamentos de oro y plata, piedras preciosas y perlas, lino y púrpura, seda y escarlata, toda clase de maderas olorosas y toda clase de objetos de marfil, toda clase de objetos de madera preciosa, de bronce, de hierro y de mármol;
Apo 18:13  cinamomo, amomo, perfumes, mirra, incienso, vino, aceite, harina, trigo, bestias de carga, ovejas, caballos y carros; esclavos y mercancía humana.
Apo 18:14  Y los frutos en sazón que codiciaba tu alma, se han alejado de ti; y toda magnificencia y esplendor se han terminado para ti, y nunca jamás aparecerán.
Apo 18:15  Los mercaderes de estas cosas, los que a costa de ella se habían enriquecido, se quedarán a distancia horrorizados ante su suplicio, llorando y lamentándose:
Apo 18:16  «¡Ay, ay, la Gran Ciudad, vestida de lino, púrpura y escarlata, resplandeciente de oro, piedras preciosas y perlas,
Apo 18:17  que en una hora ha sido arruinada tanta riqueza!» Todos los capitanes, oficiales de barco y los marineros, y cuantos se ocupan en trabajos del mar, se quedaron a distancia
Apo 18:18  y gritaban al ver la humareda de sus llamas: «¿Quién como la Gran Ciudad?»
Apo 18:19  Y echando polvo sobre sus cabezas, gritaban llorando y lamentándose: «¡Ay, ay, la Gran Ciudad, con cuya opulencia se enriquecieron cuantos tenían las naves en el mar; que en una hora ha sido asolada!»
Apo 18:20  Alégrate por ella, cielo, y vosotros, los santos, los apóstoles y los profetas, porque al condenarla a ella, Dios ha juzgado vuestra causa.
Apo 18:21  Un Ángel poderoso alzó entonces una piedra, como una gran rueda de molino, y la arrojó al mar diciendo: «Así, de golpe, será arrojada Babilonia, la Gran Ciudad, y no aparecerá ya más...»
Apo 18:22  Y la música de los citaristas y cantores, de los flautistas y trompetas, no se oirá más en ti; artífice de arte alguna no se hallará más en ti; = la voz de la rueda de molino = no se oirá más en ti;
Apo 18:23  = La luz de la lámpara = no lucirá más en ti; = la voz del novio y de la novia = no se oirá más en ti. Porque tus mercaderes eran los magnates de la tierra, porque con tus hechicerías se extraviaron todas las naciones;
Apo 18:24  y en ella fue hallada la sangre de los profetas y de los santos y de todos los degollados de la tierra.

 


 

Apo 18:1  Después de esto, vi otro ángel que bajaba del cielo; tenía mucha autoridad, y la tierra quedó iluminada con su resplandor.
Apo 18:2  Con fuerte voz gritaba:
"¡Ya cayó, ya cayó la gran Babilonia!
¡Se ha vuelto vivienda de demonios,
guarida de toda clase de espíritus impuros,
nido de toda clase de aves impuras
y de fieras impuras y odiosas!
Apo 18:3  Pues todas las naciones se emborracharon
con el vino de su prostitución;
los reyes del mundo
se prostituyeron con ella,
y los comerciantes del mundo
se hicieron ricos
con su exagerado derroche."
 
Apo 18:4  Oí otra voz del cielo, que decía:
"Salgan de esa ciudad,
ustedes que son mi pueblo,
para que no participen en sus pecados
ni los alcancen sus calamidades;
 
Apo 18:5  pues sus pecados se han amontonado
hasta el cielo,
y Dios ha tenido presentes sus maldades.
 
Apo 18:6  Denle lo mismo que ella ha dado a otros;
páguenle el doble de lo que ha hecho;
mézclenle una bebida
dos veces más fuerte
que la que ella mezcló para otros;
 
Apo 18:7  denle tormento y sufrimiento
en la medida en que se entregó
al orgullo y al derroche.
Pues dice en su corazón:
'Aquí estoy sentada como una reina.
No soy viuda, ni sufriré. '
 
Apo 18:8  Por eso, en un solo día le vendrán
sus calamidades:
muerte, aflicción y hambre,
y será quemada en el fuego;
porque poderoso es Dios, el Señor,
que la ha condenado."
Apo 18:9  Los reyes del mundo que se prostituyeron con ella y se entregaron al derroche, llorarán y harán lamentación por ella cuando vean el humo de su incendio.
Apo 18:10  Se quedarán lejos por miedo a su castigo, y dirán:
"¡Ay, ay de ti, la gran ciudad,
Babilonia, la ciudad poderosa!
Porque en un instante llegó tu castigo."
Apo 18:11  Los comerciantes del mundo también llorarán y harán lamentación por esa ciudad, porque y a no habrá quien les compre sus cargamentos:
Apo 18:12  cargamentos de oro, plata, piedras preciosas, perlas, telas de lino fino y de seda, de color púrpura y rojo; toda clase de maderas aromáticas; objetos de marfil, de maderas preciosas, de bronce, de hierro y de mármol;
Apo 18:13  cargamentos de canela y especias aromáticas; incienso, perfumes y resinas; vino, aceite, harina fina y trigo; animales de carga, ovejas, caballos, carros y hasta esclavos, que son vidas humanas.
Apo 18:14  y dirán a la ciudad:
"¡Ya no tienes las ricas frutas
que tanto te gustaban;
para siempre has perdido
todos tus lujos y riquezas!"
 
Apo 18:15  Los que negociaban con esas cosas y se hicieron ricos a costa de la ciudad, se quedarán lejos por miedo a su castigo, llorando y lamentándose,
Apo 18:16  y dirán:
"¡Ay, ay de la gran ciudad!
Vestida de lino fino,
con ropas de color púrpura y rojo,
adornada con oro, perlas
y piedras preciosas.
 
Apo 18:17  ¡Y en un instante se ha acabado
tanta riqueza!" Todos los capitanes de barco y los que navegan por la costa, los marineros y todos los que se ganan la vida en el mar, se quedaron lejos
Apo 18:18  y , al ver el humo del incendio de la ciudad, gritaron: "¿Qué otra ciudad podía compararse a esta gran ciudad?"
Apo 18:19  y se echaron polvo en la cabeza, llorando y lamentándose, y gritaron:
"¡Ay, ay de la gran ciudad!
Con su riqueza se hicieron ricos
todos los que tenían barcos en el mar.
¡Y en un instante ha quedado
destruida!"
 
Apo 18:20  Tú, oh cielo, alégrate
por causa de esa ciudad;
y alégrense ustedes, los del pueblo santo,
y los apóstoles y los profetas,
porque Dios, al condenarla,
les ha hecho justicia a ustedes.
Apo 18:21  Entonces un ángel poderoso levantó una piedra, que era como una gran piedra de molino, y lanzándola al mar dijo:
"Así serás tú echada abajo,
Babilonia, la gran ciudad,
y nunca más te volverán a ver.
 
Apo 18:22  Nunca más se oirá en tus calles
música de arpas, flautas y trompetas,
ni habrá en ti trabajadores
de ningún oficio,
ni se oirá en ti el ruido de la piedra
del molino.
 
Apo 18:23  Nunca más brillará en ti
la luz de una lámpara,
ni se oirá en ti el bullicio
de las fiestas de bodas.
Porque tus comerciantes eran
los poderosos del mundo
y engañaste a todas las naciones
con tus brujerías."
Apo 18:24  Pues en esa ciudad se ha encontrado la sangre de los profetas y del pueblo santo, y de todos los que han sido asesinados en el mundo. 

 


 

Apo 18:1  Después de estas cosas vi a otro ángel que descendía del cielo, con gran autoridad; y la tierra fue alumbrada por su gloria.
Apo 18:2  Y él clamó con voz poderosa, y dijo: “¡Ha caído! ¡Babilonia la Grande ha caído, y ha llegado a ser lugar de habitación de demonios y escondite de toda exhalación inmunda y escondite de toda ave inmunda y odiada!
Apo 18:3  Porque a causa del vino de la cólera de su fornicación todas las naciones han caído [víctima], y los reyes de la tierra cometieron fornicación con ella, y los comerciantes viajeros de la tierra se enriquecieron debido al poder del lujo desvergonzado de ella”.
Apo 18:4  Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados, y si no quieren recibir parte de sus plagas.
Apo 18:5  Porque sus pecados se han amontonado hasta llegar al cielo, y Dios ha recordado sus actos de injusticia.
Apo 18:6  Páguenle a ella así como ella misma pagó, y háganle a ella el doble, sí, el doble del número de las cosas que ella hizo; en la copa en que ella vació una mezcla, vacíenle a ella el doble de la mezcla.
Apo 18:7  Al grado que ella se glorificó a sí misma y vivió en lujo desvergonzado, a ese grado denle tormento y lamento. Porque sigue diciendo en su corazón: ‘Estoy sentada [como] reina, y no soy viuda, y nunca veré lamento’.
Apo 18:8  Por eso, en un solo día vendrán sus plagas: muerte y lamento y hambre, y será quemada por completo con fuego, porque fuerte es Jehová Dios que la juzgó.
Apo 18:9  ”Y los reyes de la tierra que cometieron fornicación con ella y vivieron en lujo desvergonzado llorarán y se golpearán en desconsuelo por ella, cuando miren el humo del incendio de ella,
Apo 18:10  mientras se quedan de pie lejos, por su temor del tormento de ella, y dicen: ‘¡Qué lástima, qué lástima, tú, la gran ciudad, Babilonia la fuerte ciudad, porque en una sola hora ha llegado tu juicio!’.
Apo 18:11  ”También, los comerciantes viajeros de la tierra están llorando y lamentándose por ella, porque no hay nadie que compre ya su surtido cabal,
Apo 18:12  surtido cabal de oro y plata y piedra preciosa y perlas y lino fino y púrpura y seda y escarlata; y todo lo de madera olorosa y toda clase de objeto de marfil y toda clase de objeto de la madera más preciosa, y de cobre y de hierro y de mármol;
Apo 18:13  también canela y especia de la India e incienso y aceite perfumado y olíbano y vino y aceite de oliva y flor de harina y trigo y ganado mayor y ovejas, y caballos y coches y esclavos y almas humanas.
Apo 18:14  Sí, el fruto excelente que tu alma deseaba se ha apartado de ti, y todas las cosas exquisitas y las cosas suntuosas han perecido de ti, y nunca volverán a hallarse.
Apo 18:15  ”Los comerciantes viajeros de estas cosas, que se enriquecieron de ella, estarán de pie lejos por [su] temor del tormento de ella, y llorarán y se lamentarán,
Apo 18:16  diciendo: ‘¡Qué lástima, qué lástima... la gran ciudad, vestida de lino fino y púrpura y escarlata, y adornada ricamente con ornamento de oro y piedra preciosa y perla,
Apo 18:17  porque en una sola hora riquezas tan grandes han quedado devastadas!’. ”Y todo capitán de nave y todo hombre que viaja a cualquier parte, y los marineros y todos los que se ganan la vida en el mar, se mantuvieron de pie a lo lejos
Apo 18:18  y clamaron mientras miraban el humo del incendio de ella, y dijeron: ‘¿Qué ciudad es semejante a la gran ciudad?’.
Apo 18:19  Y se echaron polvo sobre la cabeza y clamaron, llorando y lamentándose, y dijeron: ‘¡Qué lástima, qué lástima... la gran ciudad, en la cual todos los que tenían barcos en el mar se enriquecieron por motivo de su preciosidad, porque en una sola hora ha quedado devastada!’.
Apo 18:20  ”¡Alégrate sobre ella, oh cielo, [y] también ustedes los santos y los apóstoles y los profetas, porque, judicialmente, Dios le ha impuesto castigo a ella por ustedes!”.
Apo 18:21  Y un ángel fuerte alzó una piedra semejante a una gran piedra de molino y la arrojó al mar, diciendo: “Así con lanzamiento veloz será arrojada abajo Babilonia la gran ciudad, y nunca volverá a ser hallada.
Apo 18:22  Y el sonido de cantantes que se acompañan con el arpa, y de músicos y de flautistas y de trompeteros nunca se volverá a oír en ti, y ningún artífice de oficio alguno volverá a hallarse en ti jamás, y ningún sonido de piedra de molino volverá a oírse en ti jamás,
Apo 18:23  y ninguna luz de lámpara volverá a resplandecer en ti jamás, y ninguna voz de novio ni de novia volverá a oírse en ti jamás; porque tus comerciantes viajeros eran los hombres de primer rango de la tierra, pues por tu práctica espiritista todas las naciones fueron extraviadas.
Apo 18:24  Sí, en ella se halló la sangre de profetas y de santos y de todos los que han sido degollados en la tierra”.

 


 

Apo 18:1  Después de esto, vi que del cielo bajaba otro ángel. Tenía mucha autoridad, y era tanto su brillo que la tierra se iluminó con su resplandor.
Apo 18:2  Gritaba con fuerte voz: «¡Por fin cayó la gran Babilonia! Ahora es casa de demonios, escondite de malos espíritus, nido de todas las aves y cueva de todas las fieras que odiamos y no debemos comer.
Apo 18:3  »En todos los países siguieron su ejemplo y adoraron dioses falsos. Lo mismo hicieron los reyes de la tierra. »Los comerciantes del mundo se hicieron ricos, pues ella les compró de todo para satisfacer sus malos deseos.»
Apo 18:4  Entonces oí otra voz del cielo, que decía: «Ustedes son mi pueblo. Salgan de Babilonia, y no pequen como ella, para que no caigan sobre ustedes las terribles plagas que le vendrán.
Apo 18:5  »Son tantos sus pecados que llegan hasta el cielo. ¡Dios no se ha olvidado de ninguno de ellos!
Apo 18:6  »Hagan con ella todo lo malo que ella hizo con otros; háganle pagar el doble de todo lo malo que hizo. »Háganla pasar dos veces por la misma amarga experiencia que otros tuvieron por su culpa.
Apo 18:7  »Ella era muy orgullosa, y le gustaba vivir con grandes lujos; ¡pues ahora háganla sufrir!, ¡dense el lujo de atormentarla! »Porque ella piensa: “Aquí me tienen, sentada en mi trono de reina. No soy viuda, y nunca sufriré.”
Apo 18:8  »Por eso, en un mismo día recibirá todos estos castigos: hambre, sufrimiento y muerte. ¡Será destruida por el fuego, porque el Señor, el Dios todopoderoso, ha decidido castigarla!»
Apo 18:9  Cuando Babilonia arda en llamas, lo lamentarán los reyes del mundo y llorarán por ella. Esos reyes, lo mismo que Babilonia, adoraron a dioses falsos y vivieron a todo lujo.
Apo 18:10  Pero por miedo a ser castigados junto con ella, se mantendrán alejados y dirán: «¡Ay, qué terrible! ¡Pobrecita de ti, gran ciudad de Babilonia, gran ciudad poderosa! ¡En un abrir y cerrar de ojos, Dios decidió castigarte!»
Apo 18:11  También lo lamentarán los comerciantes del mundo, y llorarán, pues ya no habrá quien les compre nada. Porque Babilonia les compraba
Apo 18:12  cargamentos de oro, plata, joyas y perlas; cargamentos de ropa hecha de lino fino y de seda, de colores púrpura y rojo; toda clase de maderas finas y olorosas, y objetos de marfil, de bronce, de hierro y de mármol;
Apo 18:13  cargamentos de canela y de especias aromáticas, perfumes y aceites perfumados; cargamentos de vino, aceite, harina fina y trigo; de ganado, ovejas, caballos, carrozas, esclavos y prisioneros de guerra.
Apo 18:14  Y le dirán a Babilonia: «Ya no tienes las riquezas que tanto te gustaban; has perdido para siempre todos tus lujos y joyas.»
Apo 18:15  Esos comerciantes, que se hicieron ricos vendiendo todo esto a Babilonia, se mantendrán alejados por miedo a ser castigados con ella. Y entre lágrimas y lamentos dirán:
Apo 18:16  «¡Ay, qué terrible! ¡Pobrecita de ti, gran ciudad poderosa! Te vestías con ropas de lino fino, con ropas de color púrpura y rojo, y te adornabas con oro, joyas y perlas.
Apo 18:17  ¡En un abrir y cerrar de ojos se acabó tanta riqueza!» Todos los capitanes de barco, los que viajaban por mar, los marineros y los comerciantes se mantuvieron alejados.
Apo 18:18  Y al ver el humo de la ciudad en llamas, gritaron: «¡Nunca ha existido una ciudad tan poderosa como Babilonia!»
Apo 18:19  Además, se echaron ceniza en la cabeza para mostrar su tristeza, y entre llantos y lamentos gritaban: «¡Ay, qué terrible! ¡Pobrecita de ti, gran ciudad poderosa! Con tus riquezas se hicieron ricos todos los comerciantes del mar. ¡Y en un abrir y cerrar de ojos has quedado destruida!
Apo 18:20  »¡Alégrense ustedes los santos, que viven en el cielo, pues Dios ha destruido a la gran ciudad! ¡Alégrense ustedes los apóstoles, y ustedes los profetas, pues Dios ha castigado a Babilonia por todo el mal que les hizo!»
Apo 18:21  Entonces un poderoso ángel tomó una roca, grande como piedra de molino, y la arrojó al mar diciendo: «Babilonia, gran ciudad poderosa, ¡así serás destruida, y nunca más volverán a verte!
Apo 18:22  »¡Nunca más se escuchará en tus calles música de arpas, ni de flautas o trompetas! »¡Nunca más habrá en tus calles gente de diferentes oficios, ni volverá a escucharse en ti el ruido de la piedra del molino!
Apo 18:23  »¡Nunca más brillará en ti la luz de una lámpara, ni se escuchará la alegría de una fiesta de bodas! Porque tus comerciantes eran los más poderosos del mundo, y tú engañaste con tus brujerías a todos los países.»
Apo 18:24  Dios castigó a esa gran ciudad, porque ella es la culpable de haber matado a los profetas y a los del pueblo de Dios. En efecto, ella mató a muchos en todo el mundo.

 


 

Apo 18:1  Después de estos reyes, vi a otro malaj descendiendo del cielo. El tenía gran autoridad, y la tierra se alumbró con su esplendor.
Apo 18:2  Gritó con voz fuerte: "¡Ella ha caído! ¡Ella ha caído! ¡Bavel la grande![Is 21:9] Ella se ha convertido en hogar de demonios, prisión para todos los ruajim inmundos, prisión para toda ave inmunda y odiada.
Apo 18:3  "Porque todas las naciones han bebido del vino de la furia de YAHWEH causada por su prostitución; sí, los reyes de la tierra se prostituyeron tras ella, y por su amor sin restricción al lujo, los mercaderes del mundo se han enriquecido."
Apo 18:4  Entonces oí otra voz que salía del cielo decir: "¡Salgan de ella, pueblo mío![105] Para que no compartan en sus pecados, para que no sean infectados con sus plagas,
Apo 18:5  porque sus pecados son una masa enfermiza amontonados hasta el cielo, y YAHWEH se ha acordado de sus crímenes.[106]
Apo 18:6  "¡Devuélvanle a ella lo que le ha dado a otras! ¡Páguenle el doble por lo que ha hecho! ¡Usen la copa en la que ella elaboró brebaje para elaborar el doble del brebaje!
Apo 18:7  "¡Denle a ella tanto tormento y llanto según la gloria y lujo que se dio a sí misma! Porque en su corazón ella dice: 'Yo soy reina; no soy viuda, yo nunca veré llanto.'
Apo 18:8  "Por lo tanto, sus plagas vendrán en un sólo día; muerte, llanto y hambruna; y será quemada con fuego, porque YAHWEH Elohim, su Juez es El Gibbor."
Apo 18:9  Los reyes de la tierra que fueron a prostitución con ella y compartieron su lujo llorarán, y se lamentarán por ella cuando vean el humo mientras se quema.
Apo 18:10  Parados a la distancia por miedo de su tormento, ellos dirán: "¡Oh no! ¡La gran ciudad! Bavel, ¡la ciudad poderosa! ¡En una sola hora, tu juicio ha llegado!"
Apo 18:11  Los mercaderes del mundo sollozan y lloran por ella, porque ya nadie está comprando su mercadería;[107]
Apo 18:12  cantidades de oro y plata, piedras preciosas y perlas, lino fino y púrpura, seda y escarlata, toda madera preciosa, todo objeto de ma rfil, todo objeto hecho de madera olorosa, bronce, hierro y mármol;
Apo 18:13  canela, cardamomo, incienso, mirra, olíbano, vino, aceite, harina, granos, ganado, ovejas, caballos, carruajes; cuerpos, y las almas de la gente.
Apo 18:14  ¡Los frutos que tu alma deseaba con lujuria han desaparecido! ¡Todo lujo y extravagancias han sido destruidos, para nunca jamás regresar!
Apo 18:15  Los mercaderes de estas cosas, que se enriquecieron a costa de ella, se pararán a la distancia por temor de su tormento, sollozando y llorando,
Apo 18:16  y diciendo: "¡Oh no! ¡La gran ciudad vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata! ¡Ella brillaba con oro, piedras preciosas y perlas!
Apo 18:17  Tantas grandes riquezas; ¡en una hora, arruinadas!" Todos los capitanes de barcos, pasajeros, marineros y todo aquel que ganaba su sustento del mar, se pararon a la distancia;
Apo 18:18  y lloraron fuertemente gritando cuando vieron el humo mientras se quemaba: "¡Qué ciudad era como la gran ciudad!"
Apo 18:19  Y echaban polvo en sus cabezas mientras lloraban y hacían luto, diciendo: "¡Oh no! ¡La gran ciudad! ¡La abundancia de su riqueza enriqueció a todos los dueños de naves! ¡En una sola hora ha sido arruinada!"
Apo 18:20  ¡Alégrate sobre ella, cielo! ¡Alégrense Kadoshim de YAHWEH, emisarios y profetas! Porque juzgándola a ella, YAHWEH los ha justificado a ustedes.
Apo 18:21  Entonces un malaj poderoso cogió una piedra del tamaño de una gran piedra de molino y la lanzó al mar, diciendo: "¡Con violencia como ésta la gran ciudad de Bavel será derribada, para nunca ser encontrada de nuevo!
Apo 18:22  "El sonido de arpistas y músicos, flautistas y trompeteros nunca más será oído en ti. "Ningún artesano de ningún oficio será encontrado en ti, el sonido del molino nunca jamás se oirá en ti,
Apo 18:23  la luz de la lámpara nunca jamás brillará en ti, la voz de matrimonios nunca jamás será oída en ti. "Porque tus mercaderes eran los más poderosos en la tierra, todas las naciones se engañaron con tu hechizo.
Apo 18:24  En ella fue encontrada la sangre de los profetas y de los Kadoshim de YAHWEH, en verdad, ¡de todos los que jamás hayan sido asesinados en la tierra!"[108]

 


 

Apo 18:1  "Después de esto, vi a otro ángel que bajaba del cielo con gran poder y la tierra se iluminó con su esplendor."
Apo 18:2  "El ángel gritó muy fuerte: ""¡Ha sido destruida! ¡La gran ciudad de Babilonia ha sido destruida! Ahora es un lugar para los demonios, un lugar para toda clase de espíritus malignos. Una ciudad llena de aves impuras y de toda clase de animales sucios y abominables."
Apo 18:3  "Pues ella hizo que todas las naciones bebieran del vino de su pecado sexual y de la ira de Dios. Los reyes de la tierra se acostaron con ella. Los comerciantes se hicieron ricos con la extravagancia de sus lujos""."
Apo 18:4  "Después oí otra voz del cielo que decía: ""Pueblo mío, sal de esa ciudad para que no compartas sus pecados. Así no sufrirás ninguno de los desastres que llegarán a ella."
Apo 18:5  Los pecados de esa ciudad han llegado hasta el cielo. Dios no ha olvidado todo lo malo que ella hizo.
Apo 18:6  "Trátenla como ella trató a los demás, y páguenle con el doble de lo que hizo. Prepárenle un vino dos veces más fuerte que el que ella preparó para los demás."
Apo 18:7  Denle tanto tormento y sufrimiento como la gloria y el lujo que ella se dio a sí misma. Pues se la pasa diciéndose: 'Soy una reina sentada en su trono. No soy una viuda y nunca estaré de luto'.
Apo 18:8  "Así que tan solo en un día le caerán todas las plagas: enfermedades, luto y hambre. Ella será destruida con fuego porque el Señor Dios que la juzgó es fuerte."
Apo 18:9  """Los reyes de la tierra que cometieron pecado sexual con ella y que compartieron sus lujos, llorarán y se lamentarán cuando vean el humo de su cuerpo quemado."
Apo 18:10  "Se quedarán lejos de ella por miedo a recibir su mismo sufrimiento, y le dirán: '¡Qué terrible, muy terrible para ti, gran ciudad. Poderosa ciudad de Babilonia, tu castigo llegó tan solo en una hora!'"
Apo 18:11  """Los comerciantes del mundo también llorarán y se lamentarán por ella, porque ya nadie comprará sus mercancías."
Apo 18:12  "Vendían oro, plata, piedras preciosas, perlas, ropa de lino y de seda, y tela púrpura y roja; toda clase de maderas fragantes y cosas hechas de marfil, de madera fina, de bronce, de hierro y de mármol."
Apo 18:13  "Canela, especias aromáticas, incienso, mirra y perfumes. Vino y aceite de oliva, harina fina y trigo, ganado y ovejas, caballos, carruajes, esclavos y prisioneros. Y ellos dirán:"
Apo 18:14  "'¡Pobre de ti, Babilonia! Ya no tienes todas las cosas buenas que tanto deseaste. Toda tu riqueza y tus lujos han desaparecido. Nunca más los recuperarás'."
Apo 18:15  """Los comerciantes que se habían vuelto ricos gracias a lo que le vendían a ella, se alejarán, pues tendrán miedo de recibir su mismo sufrimiento. Ellos llorarán y se lamentarán:"
Apo 18:16  "'¡Qué terrible! ¡Esto es muy terrible para la gran ciudad! Se vestía con ropa de lino fino, de púrpura y de rojo. Llevaba oro, piedras preciosas y perlas."
Apo 18:17  "Todas sus riquezas fueron destruidas en tan sólo una hora'. ""Entonces, todos los capitanes de barco y todos los que viajaban por mar, los marineros y todos los que traficaban en el mar, se alejaron de Babilonia."
Apo 18:18  Cuando vieron que salía humo de ella decían: '¡Nunca hubo una ciudad como esta gran ciudad!'
Apo 18:19  "Luego, se echaron polvo sobre la cabeza, llorando y lamentándose: '¡Qué terrible! ¡Esto es muy terrible para la gran ciudad! Todos los que tenían barcos en el mar se enriquecieron gracias a ella, ¡pero fue destruida en sólo una hora!"
Apo 18:20  "¡Oh, cielo, alégrate! ¡Alégrense el pueblo de Dios, los apóstoles y los profetas porque Dios la castigó por todo lo que les hizo a ustedes!'"
Apo 18:21  "Entonces, un ángel muy fuerte vino y tomó una piedra tan grande como una piedra de molino. La arrojó al mar y dijo: ""Así será derribada la gran ciudad de Babilonia. Nunca más se le volverá a ver."
Apo 18:22  "Nunca más se oirá en ti la música de arpas, flautas, trompetas, ni cantantes. Nunca más se encontrará en ti un artesano. Nunca más se oirá el sonido de la piedra de molino."
Apo 18:23  En ti nunca más brillará la luz de una lámpara. Nunca más se escuchará la voz de un novio o de una novia. Tus comerciantes eran los más importantes de la tierra. Todas las naciones fueron engañadas por tu magia.
Apo 18:24  "Babilonia fue la culpable de la muerte de los profetas y del pueblo de Dios, y de todos los que fueron asesinados en la tierra""."

 



 
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