Biblia Adventista - Biblia de Estudio
  W59
 


  Romanos 09 

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Rom 9:1  Verdad digo en Cristo; no miento; testificando conmigo mi conciencia, en Espíritu Santo:
Rom 9:2  que tristeza tengo grande; e incesante dolor, mi corazón,
Rom 9:3  pues votara yo anatema(a)  ser yo mismo del Cristo(b)  por mis hermanos, mis congéneres, según carne;
Rom 9:4  los que son israelitas; de quienes, la adopción, y la gloria; y la alianza, y la legislación, y el culto y las promesas;
Rom 9:5  de quienes, los padres, y de quienes, el Cristo, en cuanto a la carne. El que, sobre todas las cosas, Dios, bendito por los siglos; amén.
Rom 9:6  Pero(c)  no como que se haya derribado la palabra de Dios. Pues no todos los de Israel, éstos, Israel;
Rom 9:7  ni, porque son simiente de Abrahán, todos Gn. 21,12 hijos; sino: En Isaac llamada te será simiente.
Rom 9:8  Esto es: que no los hijos de la carne, éstos hijos de Dios, sino los hijos de la promesa considéranse como simiente.
Rom 9:9  Pues de promesa esta palabra: Gn. 18,10 Según este tiempo vendré, y tendrá Sara hijo.
Rom 9:10  Gn. 25,21 Y no sólo —sino que también Rebeca, de un(d)  concúbito teniendo: de Isaac, padre nuestro;
Rom 9:11  Pues, aún ni nacidos ni habiendo hecho algo bueno o malo, (para que el, según elección, propósito de Dios permaneciese), no por obras, sino por el que llamaba;
Rom 9:12  fue dicho a ella que Ml. 1,2-3 el mayor servirá al menor;
Rom 9:13  según lo que está escrito: A Jacob amé; a Esaú, empero, aborrecí(e) .
Rom 9:14  ¿Qué, pues, diremos? ¿Acaso, injusticia, ante Dios? ¡No sea!
Rom 9:15  Pues a Moisés dice: Ex. 33,19 Me apiadaré de quien me apiadare, y me compadeceré de quien me compadeciere.
Rom 9:16  Por lo tanto, no(f)  del que quiere, ni del que corre, sino del que se apiada: Dios.
Rom 9:17  Pues dice la Escritura a Faraón: que Ex. 9,16 a esto mismo despertádote he para manifestar yo en ti mi poder, y para que se pregone mi nombre en toda la tierra.
Rom 9:18  Por lo tanto, de quien quiere, apiádase, y a quien quiere, endurece.
Rom 9:19  Dirásme, pues: «¿Qué, pues, aún vitupera? Porque a su voluntad ¿quién ha resistido?»
Rom 9:20  Oh hombre, y tú ¿quién eres el que interpelas a Dios? Acaso dirá el plasma al plasmante: «¿Qué me has hecho así?»
Rom 9:21  ¿O no tiene potestad el alfarero del(g)  barro, para, de la misma masa, hacer: uno, de honra vaso, otro de deshonra?
Rom 9:22  Y ¿si, queriendo Dios manifestar la ira y patentizar lo poderoso que es, ha soportado(h)  en mucha longanimidad vasos de ira dispuestos ya(i)  a perdición;
Rom 9:23  para patentizar él las riquezas de su gloria para con vasos de misericordia; los que previno para gloria;
Rom 9:24  a los que también llamó: a vosotros, no sólo de judíos, sino también de gentes(j) ?
Rom 9:25  Como también en Oseas dice: Os. 2,25 . Llamaré al no pueblo mío, «pueblo mío», y a la no amada, «amada»; (y a la que no ha misericordia conseguido, «la que ha misericordia conseguido»);
Rom 9:26  Os. 2,1 y será: en el lugar donde se les dijo: «No pueblo mío, vosotros», allí llamados serán hijos de Dios viviente.
Rom 9:27  E Isaías clama sobre Israel: Is. 10,22 . Si(k)  fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar, el resto se salvará;
Rom 9:28  Is. 10,23 . pues palabra consumante y concisa (en justicia; porque palabra recortada) hará el Señor sobre la tierra.
Rom 9:29  Y, según que ha predicho Isaías. Is. 1,9 . Si el Señor Sabaot(l)  no nos hubiese dejado simiente, como Sodoma hechos fuéramos y como Gomorra hechos semejantes.
Rom 9:30  ¿Qué, pues diremos? Que las gentes, las que no seguían justicia, cogieron justicia, y justicia la de fe;
Rom 9:31  e Israel, siguiendo ley de justicia, a ley no llegó.
Rom 9:32  ¿Por qué? Porque, no por fe, sino como por obras tropezaron en la piedra del tropiezo(m) 
Rom 9:33  según está escrito: Is. 8,14; 28,16 . He aquí pongo en Sión piedra de tropiezo y peña de escándalo; y el que cree en él, no será confundido.

 


 

Rom 9:1  Os digo la verdad en Cristo, no miento, y conmigo da testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo,
Rom 9:2  que siento una gran tristeza y un dolor continuo en mi corazón,
Rom 9:3  porque desearía ser yo mismo anatema de Cristo por mis hermanos, mis deudos según la carne,
Rom 9:4  los israelitas, cuya es la adopción filial y la gloria, y las alianzas, y la legislación, y el culto, y las promesas;"
Rom 9:5  cuyos son los patriarcas, y de quienes, según la carne, procede Cristo, que está por encima de todas las cosas, Dios bendito por los siglos, amén.
Rom 9:6  Y no es que la palabra de Dios haya quedado sin efecto; es que no todos los nacidos de Israel son Israel,"
Rom 9:7  ni todos los descendientes de Abraham son hijos de Abraham, sino que “por Isaac será tu descendencia,”
Rom 9:8  Esto es, no los hijos de la carne son hijos de Dios, sino los hijos de la promesa son tenidos por descendencia.
Rom 9:9  Los términos de la promesa son éstos: “Por este tiempo volveré y Sara tendrá un hijo.”
Rom 9:10  Ni es sólo esto; también Rebeca concibió de un solo varón, nuestro padre Isaac. Pues bien,"
Rom 9:11  cuando aún no habían nacido ni habían hecho aún bien ni mal, para que el propósito de Dios, conforme a la elección, permaneciese no por las obras, sino por el que llama,
Rom 9:12  le fue a ella dicho: “El mayor servirá al menor”;"
Rom 9:13  según lo que está escrito: “Amé a Jacob más que a Esaú.”
Rom 9:14  ¿Qué diremos, pues? ¿Que hay injusticia en Dios? ¡Eso no!
Rom 9:15  Pues a Moisés le dijo: “Tendré misericordia de quien tengo misericordia, y tendré compasión de quien tengo compasión.”
Rom 9:16  Por consiguiente, no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios, que tiene misericordia.
Rom 9:17  Porque dice la Escritura al Faraón: “Precisamente para esto te he levantado, para mostrar en ti mi poder y para dar a conocer mi nombre en toda la tierra.”
Rom 9:18  Así que tiene misericordia de quien quiere y a quien quiere le endurece.
Rom 9:19  Pero me dirás: Entonces, ¿por qué reprende? Porque ¿quién puede resistir a su voluntad?
Rom 9:20  ¡Oh hombre! ¿Quién eres tú para pedir cuentas a Dios? Acaso dice el vaso al alfarero: ¿Por qué me has hecho así?
Rom 9:21  ¿O es que no puede el alfarero hacer del mismo barro un vaso de lujo y un vaso ordinario?
Rom 9:22  Pues si Dios, queriendo mostrar su ira y dar a conocer su poder, soportó con mucha longanimidad a los vasos de ira, maduros para la perdición,
Rom 9:23  y, al contrario, para manifestar la riqueza de su gloria, cobró misericordiosamente] sobre los vasos de misericordia, que El preparó para la gloria,
Rom 9:24  es decir, sobre nosotros, los que El llamó, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles..
Rom 9:25  Como dice en Oseas: “Al que no es mi pueblo llamaré mi pueblo, y a la que no es mi amada, mi amada.
Rom 9:26  Y donde les fue dicho: No sois mi pueblo, allí serán llamados hijos del Dios vivo.”
Rom 9:27  E Isaías clama de Israel: “Aunque fuera el número de los hijos de Israel como la arena del mar, sólo un resto será salvo,
Rom 9:28  porque el Señor ejecutará sobre la tierra un juicio consumado y decisivo.”
Rom 9:29  Y según predijo Isaías: “Si el Señor de los ejércitos no nos dejara un renuevo, como Sodoma hubiéramos venido a ser y a Gomorra nos asemejaríamos.”
Rom 9:30  ¿Pues qué diremos? Que los gentiles, que no perseguían la justicia, alcanzaron la justicia, es decir, la justicia por la fe;"
Rom 9:31  mientras que Israel, persiguiendo una ley de justicia, no alcanzó la ley.
Rom 9:32  ¿Y por qué? Porque no fue por el camino de la fe, sino por el de las obras. Tropezaron con la piedra de escándalo,
Rom 9:33  según está escrito: “He aquí que pongo en Sión una piedra de tropiezo, una piedra de escándalo, y el que creyere en El no será confundido.”

 


 

Rom 9:1  Yo creo en Jesucristo, y por eso digo la verdad. El Espíritu Santo me guía, y en lo más profundo de mi ser me asegura que no miento.
Rom 9:2  Es verdad que estoy muy triste, y que en mi corazón siento un dolor que no me deja.
Rom 9:3  Sufro por los judíos, que son mi pueblo, y quisiera ayudarlos. Yo estaría dispuesto a caer bajo la maldición de Dios, y a quedar separado de Cristo, si eso los ayudara a estar cerca de Dios.
Rom 9:4  Ellos son el pueblo que Dios ha elegido. A ellos Dios les dio el derecho de ser sus hijos. Dios ha estado con ellos y les ha mostrado su gran poder. Hizo pactos con ellos, y les dio su ley. Les enseñó a adorarlo de verdad, y también les hizo promesas.
Rom 9:5  Ellos pertenecen al pueblo de Dios. Y el Mesías, como hombre, pertenece a ese mismo pueblo. Él gobierna sobre todas las cosas, y es Dios. ¡Alabado sea Dios por siempre! Amén.
Rom 9:6  No estoy diciendo que Dios no haya cumplido sus promesas con el pueblo de Israel. Pero no todos los judíos son realmente parte del pueblo de Israel.
Rom 9:7  Ni todos los descendientes de Abraham son verdaderos hijos de Abraham, pues Dios le había dicho: "Sólo serán tus descendientes los que procedan de tu hijo Isaac".
Rom 9:8  Esto significa que nadie es hijo de Dios sólo por pertenecer a cierta familia o raza. Al contrario, la verdadera familia de Abraham la forman todos los descendientes de Isaac. Porque Isaac fue quien nació para cumplir la promesa que Dios le hizo a Abraham: "Dentro de un año volveré, y para entonces Sara ya tendrá un hijo".
Rom 9:10  Pero eso no es todo. Aun cuando los dos hijos de Rebeca eran de nuestro antepasado Isaac, Dios eligió sólo a uno de ellos para formar su pueblo. Antes de nacer, ninguno de los niños había hecho nada, ni bueno ni malo. Sin embargo, Dios le dijo a Rebeca que el mayor serviría al menor. Con esto Dios demostró que él elige a quien él quiere, de acuerdo con su plan. Así que la elección de Dios no depende de lo que hagamos.
Rom 9:13  Como dice la Biblia: "Escogí a Jacob, pero rechacé a Esaú".
Rom 9:14  ¿Y por eso vamos a decir que Dios es injusto? ¡Claro que no!
Rom 9:15  Porque Dios le dijo a Moisés: "Yo tendré compasión de quien yo quiera tenerla".
Rom 9:16  Así que la elección de Dios no depende de que las personas quieran ser elegidas o se esfuercen por serlo, sino de que Dios les tenga compasión.
Rom 9:17  En la Biblia leemos que Dios le dijo al rey de Egipto: "Te hice rey, precisamente para mostrar mi poder por medio de todo lo que haré contigo, y para que todo el mundo me conozca".
Rom 9:18  Así que todo depende de lo que Dios decida hacer: él se compadece de quien quiere, y a quien quiere lo vuelve terco.


El enojo y la compasión de Dios
Rom 9:19  Si alguien me dijera: "¿De qué nos va a culpar Dios, si nadie puede oponerse a sus deseos?",
Rom 9:20  yo le contestaría: "Amigo mío, tú no eres nadie para cuestionar las decisiones de Dios". La olla de barro no puede quejarse con el que la hizo, de haberle dado esa forma.
Rom 9:21  El alfarero puede hacer con el barro lo que quiera. Con el mismo barro puede hacer una vasija para usarla en ocasiones especiales, y también una vasija de uso diario.
Rom 9:22  Algo parecido ha hecho Dios. Ha querido dar un ejemplo de castigo, para que todo el mundo conozca su poder. Por eso tuvo mucha paciencia con los que merecían ser castigados y destruidos.
Rom 9:23  Al mismo tiempo, demostró su gran amor y poder para salvarnos. Desde un principio nos tuvo compasión y nos eligió para vivir con él.
Rom 9:24  Y no le importó que fuéramos judíos o no lo fuéramos.
Rom 9:25  Como dice Dios en el libro del profeta Oseas:
"A un pueblo que no me pertenece,
lo llamaré mi pueblo.
A un pueblo que no amo,
le mostraré mi amor.
Rom 9:26  Y allí donde se les dijo:
"Ustedes no son mi pueblo",
se les llamará
"hijos del Dios vivo"".
Rom 9:27  Además, el profeta Isaías dijo acerca de los israelitas:
"Aunque los israelitas sean tantos
como los granos de arena en la playa,
sólo unos cuantos serán salvados.
Rom 9:28  Muy pronto el Señor juzgará
a todos los habitantes de la tierra".
Rom 9:29  Y, como el mismo Isaías dijo:
"Si el Señor todopoderoso
no hubiera salvado
a algunos de nuestros familiares,
ahora mismo estaríamos
como las ciudades de Sodoma y Gomorra".


Israel y Cristo
Rom 9:30  ¿Qué más les puedo decir? Que aunque la gente de otros pueblos no estaba haciendo nada para que Dios los aceptara, él los aceptó porque confiaron en él.
Rom 9:31  En cambio, los israelitas fueron rechazados, porque trataban de cumplir la ley para que Dios los aceptara.
Rom 9:32  ¿Y por qué no fueron aceptados? Porque querían que Dios los aceptara por lo que hacían, y no por confiar sólo en él. Por eso Cristo fue para ellos como una piedra en la que tropezaron.
Rom 9:33  En la Biblia Dios dijo:
"Yo pongo en Jerusalén
una roca con la cual
muchos tropezarán y caerán.
Pero Dios no defraudará
a los que confíen en él".

 


 

Rom 9:1  Cristo es mi testigo de que os digo la verdad; y mi conciencia da testimonio, en presencia del Espíritu Santo, de que no miento,
Rom 9:2  al asegurarnos que estoy poseído de una profunda tristeza y de continuo dolor en mi corazón,
Rom 9:3  hasta desear yo mismo ser apartado de Cristo por la salud de mis hermanos, que son mis deudos según la carne,
Rom 9:4  los cuales son los israelitas, de quienes es la adopción de hijos de Dios, y la gloria y la alianza, y la legislación, y el culto, y las promesas,
Rom 9:5  cuyos padres son los patriarcas, y de quienes desciende el mismo Cristo según la carne, el cual es Dios, bendito sobre todas las cosas por siempre jamás. Amén.
Rom 9:6  Pero no por eso la palabra de Dios deja de tener su efecto. Porque no todos los descendientes de Israel son verdaderos israelitas;
Rom 9:7  ni todos los que son del linaje de Abrahán son por eso hijos suyos y herederos; pues por Isaac, le dijo Dios, se contará tu descendencia.
Rom 9:8  Es decir, no los que son hijos de la carne, éstos son hijos de Dios; sino los que son hijos de la promesa, ésos se cuentan por descendientes de Abrahán.
Rom 9:9  Porque las palabras de la promesa son éstas: Por este mismo tiempo dentro de un año vendré; y Sara tendrá un hijo.
Rom 9:10  Mas no solamente se vio esto en Sara, sino también en Rebeca, que concibió de una vez dos hijos de Isaac, nuestro padre.
Rom 9:11  Pues antes que los niños naciesen, ni hubiesen hecho bien, ni mal alguno (a fin de que se cumpliese el designio de Dios en la elección),
Rom 9:12  no en vista de sus obras, sino por el llamamiento y elección de Dios, se le dijo:
Rom 9:13  El mayor ha de servir al menor, como en efecto está escrito: He amado más a Jacob , y he aborrecido a Esaú.
Rom 9:14  ¿Pues qué diremos a esto?; ¿por ventura cabe en Dios injusticia? Nada menos.
Rom 9:15  Pues Dios dice a Moisés: Usaré de misericordia con quien yo quiera usarla, y tendré compasión de quien yo quiera tenerla.
Rom 9:16  Así que no es obra del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que usa de misericordia.
Rom 9:17  Dice también al faraón en la Escritura: A este fin te levanté, para mostrar en ti mi poder; y para que mi Nombre sea celebrado por toda la tierra.
Rom 9:18  De donde se sigue que con quien quiere usa de misericordia, y endurece o abandona en su pecado al que quiere.
Rom 9:19  Pero tú me dirás: ¿Pues cómo es que se queja Dios, o se enoja?; porque, ¿quién puede resistir a su voluntad?
Rom 9:20  Mas, ¿quién eres tú, ¡oh hombre!, para reconvenir a Dios? ¿Un vaso de barro dice acaso al que le labró: Por qué me has hecho así?
Rom 9:21  Pues qué, ¿no tiene facultad el alfarero para hacer de la misma masa de barro, un vaso para usos honrosos, y otro al contrario para usos viles?
Rom 9:22  Nadie puede quejarse si Dios, queriendo mostrar en unos su justo enojo, y hacer patente su poder, sufre con mucha paciencia a los que son vasos de ira, dispuestos para la perdición,
Rom 9:23  a fin de manifestar las riquezas de su gloria en los que son vasos de misericordia, que él preparó o destinó para la gloria;
Rom 9:24  y ha llamado a ella, como a nosotros, no solamente de entre los judíos, sino también de entre los gentiles,
Rom 9:25  conforme a lo que dice por Oseas: Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo; y amado, al que no era amado; y objeto de misericordia, al que no había conseguido misericordia.
Rom 9:26  Y sucederá que en el mismo lugar en que se les dijo: Vosotros no sois mi pueblo, allí serán llamados hijos de Dios vivo.
Rom 9:27  Por otra parte Isaías exclama con respecto a Israel: Aun cuando el número de los hijos de Israel fuese igual al de las arenas del mar, sólo un pequeño residuo de ellos se salvará.
Rom 9:28  Porque Dios en su justicia reducirá su pueblo a un corto número; el Señor hará una gran rebaja sobre la tierra.
Rom 9:29  Y antes había dicho el mismo Isaías: Si el Señor de los ejércitos no hubiese conservado a algunos de nuestro linaje, hubiéramos venido a quedar semejantes a Sodoma y Gomorra.
Rom 9:30  Esto supuesto, ¿qué diremos sino que los gentiles, que no seguían la justicia, han abrazado la justicia, aquella justicia que viene de la fe;
Rom 9:31  y que, al contrario, los israelitas que seguían con esmero la ley de la justicia, o la ley mosaica, no han llegado a la ley de la justicia, o a la justicia de la ley?
Rom 9:32  ¿Y por qué causa? Porque no la buscaron por la fe, sino por las solas obras de la ley; y tropezaron en Jesús , como en piedra de escándalo,
Rom 9:33  según aquello que está escrito: Mirad que yo voy a poner en Sión una piedra de tropiezo, y piedra de escándalo para los incrédulos; pero cuantos creerán en él, no quedarán confundidos.

 


 

Rom 9:1  Verdad digo en Cristo,  no miento,  y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo,
Rom 9:2  que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón.
Rom 9:3  Porque deseara yo mismo ser anatema,  separado de Cristo,  por amor a mis hermanos,  los que son mis parientes según la carne;
Rom 9:4  que son israelitas,  de los cuales son la adopción,  la gloria,  el pacto,  la promulgación de la ley,  el culto y las promesas;
Rom 9:5  de quienes son los patriarcas,  y de los cuales,  según la carne,  vino Cristo,  el cual es Dios sobre todas las cosas,  bendito por los siglos.  Amén.
Rom 9:6  No que la palabra de Dios haya fallado;  porque no todos los que descienden de Israel son israelitas,
Rom 9:7  ni por ser descendientes de Abraham,  son todos hijos;  sino:  En Isaac te será llamada descendencia.
Rom 9:8  Esto es:  No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios,  sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.
Rom 9:9  Porque la palabra de la promesa es esta:  Por este tiempo vendré,  y Sara tendrá un hijo.
Rom 9:10  Y no sólo esto,  sino también cuando Rebeca concibió de uno,  de Isaac nuestro padre
Rom 9:11  (pues no habían aún nacido,  ni habían hecho aún ni bien ni mal,  para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese,  no por las obras sino por el que llama),
Rom 9:12  se le dijo:  El mayor servirá al menor.
Rom 9:13  Como está escrito:  A Jacob amé,  mas a Esaú aborrecí.
Rom 9:14  ¿Qué,  pues,  diremos?  ¿Que hay injusticia en Dios?  En ninguna manera.
Rom 9:15  Pues a Moisés dice:  Tendré misericordia del que yo tenga misericordia,  y me compadeceré del que yo me compadezca.
Rom 9:16  Así que no depende del que quiere,  ni del que corre,  sino de Dios que tiene misericordia.
Rom 9:17  Porque la Escritura dice a Faraón:  Para esto mismo te he levantado,  para mostrar en ti mi poder,  y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.
Rom 9:18  De manera que de quien quiere,  tiene misericordia,  y al que quiere endurecer,  endurece.
Rom 9:19  Pero me dirás:  ¿Por qué,  pues,  inculpa?  porque  ¿quién ha resistido a su voluntad?
Rom 9:20  Mas antes,  oh hombre,  ¿quién eres tú,  para que alterques con Dios?  ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó:  ¿Por qué me has hecho así?
Rom 9:21  ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro,  para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?
Rom 9:22  ¿Y qué,  si Dios,  queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder,  soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción,
Rom 9:23  y para hacer notorias las riquezas de su gloria,  las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria,
Rom 9:24  a los cuales también ha llamado,  esto es,  a nosotros,  no sólo de los judíos,  sino también de los gentiles?
Rom 9:25  Como también en Oseas dice:
 Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo,
 Y a la no amada,  amada.
Rom 9:26  Y en el lugar donde se les dijo:  Vosotros no sois pueblo mío,
 Allí serán llamados hijos del Dios viviente.
Rom 9:27  También Isaías clama tocante a Israel:  Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar,  tan sólo el remanente será salvo;
Rom 9:28  porque el Señor ejecutará su sentencia sobre la tierra en justicia y con prontitud.
Rom 9:29  Y como antes dijo Isaías:
 Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia,
 Como Sodoma habríamos venido a ser,  y a Gomorra seríamos semejantes.
Rom 9:30  ¿Qué,  pues,  diremos?  Que los gentiles,  que no iban tras la justicia,  han alcanzado la justicia,  es decir,  la justicia que es por fe;
Rom 9:31  mas Israel,  que iba tras una ley de justicia,  no la alcanzó.
Rom 9:32  ¿Por qué?  Porque iban tras ella no por fe,  sino como por obras de la ley,  pues tropezaron en la piedra de tropiezo,
Rom 9:33  como está escrito:
 He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída;
 Y el que creyere en él,  no será avergonzado.

 


 

Rom 9:1  Verdad digo en el Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo,
Rom 9:2  que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón.
Rom 9:3  Porque deseara yo mismo ser apartado del Cristo por mis hermanos, los que son mis parientes según la carne;
Rom 9:4  que son israelitas, de los cuales es la adopción (como hijos), y la gloria, y los Pactos, y la data de la ley y el culto y las promesas;
Rom 9:5  cuyos son los padres, y de los cuales es el Cristo según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.
Rom 9:6  No que la Palabra de Dios haya faltado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas;
Rom 9:7  ni por ser simiente de Abraham son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada simiente.
Rom 9:8  Quiere decir: No los que son hijos de la carne, son los hijos de Dios; sino los que son hijos de la promesa, éstos son contados en la generación.
Rom 9:9  Porque la palabra de la promesa es ésta: Como en este tiempo vendré, y tendrá Sara un hijo.
Rom 9:10  Y no sólo esto ; mas también Rebeca concibiendo de uno, de Isaac nuestro padre
Rom 9:11  (porque no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección, no por las obras sino por el que llama, permaneciese),
Rom 9:12  le fue dicho que el mayor serviría al menor.
Rom 9:13  Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí.
Rom 9:14  ¿Pues qué diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera.
Rom 9:15  Mas a Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia, y me compadeceré del que me compadezca.
Rom 9:16  Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.
Rom 9:17  Porque la Escritura dice de Faraón: Que para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi potencia, y que mi Nombre sea anunciado por toda la tierra.
Rom 9:18  De manera que del que quiere tiene misericordia; y al que quiere, endurece.
Rom 9:19  Me dirás pues: ¿Por qué, pues, se enoja? porque ¿quién resistirá a su voluntad?
Rom 9:20  Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? O dirá el vaso de barro al que lo labró: ¿Por qué me has hecho tal?
Rom 9:21  ¿O no tiene potestad el alfarero para hacer de la misma masa un vaso para honra, y otro para vergüenza?
Rom 9:22  ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar la ira y hacer notoria su potencia, soportó con mucha mansedumbre los vasos de ira, preparados para muerte;
Rom 9:23  y haciendo notorias las riquezas de su gloria para con los vasos de misericordia que él ha preparado para gloria?
Rom 9:24  Los cuales también llamó, (a nosotros), ¡y no sólo de los judíos, sino también de los gentiles!
Rom 9:25  Como también en Oseas dice: Llamaré al que no era mi pueblo, pueblo mío; y a la no amada, amada.
Rom 9:26  Y será, que en el lugar donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío; allí serán llamados hijos del Dios viviente.
Rom 9:27  También Isaías clama tocante a Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan solo el remanente será salvo;
Rom 9:28  consumación fenecida inunda justicia; porque palabra abreviada, hará el Señor sobre la tierra.
Rom 9:29  Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado simiente, como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra fuéramos semejantes.
Rom 9:30  ¿Pues qué diremos? Que los gentiles que no seguían justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por la fe;
Rom 9:31  e Israel que seguía la ley de justicia, no ha llegado a la ley de la justicia.
Rom 9:32  ¿Por qué? Porque la seguían no por fe, mas como por las obras (de la ley); por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo,
Rom 9:33  como está escrito: He aquí pongo en Sión piedra de tropiezo, y piedra de caída; y todo aquel que creyere en ella, no será avergonzado.

 


 

Rom 9:1  I say the truth in Christ, I lie not, my conscience also bearing me witness in the Holy Ghost,
Rom 9:2  That I have great heaviness and continual sorrow in my heart.
Rom 9:3  For I could wish that myself were accursed from Christ for my brethren, my kinsmen according to the flesh:
Rom 9:4  Who are Israelites; to whom pertaineth the adoption, and the glory, and the covenants, and the giving of the law, and the service of God, and the promises;
Rom 9:5  Whose are the fathers, and of whom as concerning the flesh Christ came, who is over all, God blessed for ever. Amen.
Rom 9:6  Not as though the word of God hath taken none effect. For they are not all Israel, which are of Israel:
Rom 9:7  Neither, because they are the seed of Abraham, are they all children: but, In Isaac shall thy seed be called.
Rom 9:8  That is, They which are the children of the flesh, these are not the children of God: but the children of the promise are counted for the seed.
Rom 9:9  For this is the word of promise, At this time will I come, and Sara shall have a son.
Rom 9:10  And not only this; but when Rebecca also had conceived by one, even by our father Isaac;
Rom 9:11  (For the children being not yet born, neither having done any good or evil, that the purpose of God according to election might stand, not of works, but of him that calleth;)
Rom 9:12  It was said unto her, The elder shall serve the younger.
Rom 9:13  As it is written, Jacob have I loved, but Esau have I hated.
Rom 9:14  What shall we say then? Is there unrighteousness with God? God forbid.
Rom 9:15  For he saith to Moses, I will have mercy on whom I will have mercy, and I will have compassion on whom I will have compassion.
Rom 9:16  So then it is not of him that willeth, nor of him that runneth, but of God that sheweth mercy.
Rom 9:17  For the scripture saith unto Pharaoh, Even for this same purpose have I raised thee up, that I might shew my power in thee, and that my name might be declared throughout all the earth.
Rom 9:18  Therefore hath he mercy on whom he will have mercy, and whom he will he hardeneth.
Rom 9:19  Thou wilt say then unto me, Why doth he yet find fault? For who hath resisted his will?
Rom 9:20  Nay but, O man, who art thou that repliest against God? Shall the thing formed say to him that formed it, Why hast thou made me thus?
Rom 9:21  Hath not the potter power over the clay, of the same lump to make one vessel unto honour, and another unto dishonour?
Rom 9:22  What if God, willing to shew his wrath, and to make his power known, endured with much longsuffering the vessels of wrath fitted to destruction:
Rom 9:23  And that he might make known the riches of his glory on the vessels of mercy, which he had afore prepared unto glory,
Rom 9:24  Even us, whom he hath called, not of the Jews only, but also of the Gentiles?
Rom 9:25  As he saith also in Osee, I will call them my people, which were not my people; and her beloved, which was not beloved.
Rom 9:26  And it shall come to pass, that in the place where it was said unto them, Ye are not my people; there shall they be called the children of the living God.
Rom 9:27  Esaias also crieth concerning Israel, Though the number of the children of Israel be as the sand of the sea, a remnant shall be saved:
Rom 9:28  For he will finish the work, and cut it short in righteousness: because a short work will the Lord make upon the earth.
Rom 9:29  And as Esaias said before, Except the Lord of Sabaoth had left us a seed, we had been as Sodoma, and been made like unto Gomorrha.
Rom 9:30  What shall we say then? That the Gentiles, which followed not after righteousness, have attained to righteousness, even the righteousness which is of faith.
Rom 9:31  But Israel, which followed after the law of righteousness, hath not attained to the law of righteousness.
Rom 9:32  Wherefore? Because they sought it not by faith, but as it were by the works of the law. For they stumbled at that stumblingstone;
Rom 9:33  As it is written, Behold, I lay in Sion a stumblingstone and rock of offence: and whosoever believeth on him shall not be ashamed.

 


 

Rom 9:1  Digo la verdad en Cristo, no miento, - mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo -,
Rom 9:2  siento una gran tristeza y un dolor incesante en el corazón.
Rom 9:3  Pues desearía ser yo mismo anatema, separado de Cristo, por mis hermanos, los de mi raza según la carne,
Rom 9:4  - los israelitas -, de los cuales es la adopción filial, la gloria, las alianzas, la legislación, el culto, las promesas,
Rom 9:5  y los patriarcas; de los cuales también procede Cristo según la carne, el cual está por encima de todas las cosas, Dios bendito por los siglos. Amén.
Rom 9:6  No es que haya fallado la palabra de Dios. Pues no todos los descendientes de Israel son Israel.
Rom 9:7  Ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos. Sino que = «por Isaac llevará tu nombre una descendencia»; =
Rom 9:8  es decir: no son hijos de Dios los hijos según la carne, sino que los hijos de la promesa se cuentan como descendencia.
Rom 9:9  Porque éstas son las palabras de la promesa: = «Por este tiempo volveré; y Sara tendrá un hijo.» =
Rom 9:10  Y más aún; también Rebeca concibió de un solo hombre, nuestro padre Isaac;
Rom 9:11  ahora bien, antes de haber nacido, y cuando no habían hecho ni bien ni mal - para que se mantuviese la libertad de la elección divina,
Rom 9:12  que depende no de las obras sino del que llama - le fue dicho a Rebeca: = El mayor servirá al menor, =
Rom 9:13  como dice la Escritura: = Amé a Jacob y odié a Esaú. =
Rom 9:14  ¿Qué diremos, pues? ¿Que hay injusticia en Dios? ¡De ningún modo!
Rom 9:15  Pues dice él a Moisés: = Seré misericordioso con quien lo sea: me apiadaré de quien me apiade. =
Rom 9:16  Por tanto, no se trata de querer o de correr, sino de que Dios tenga misericordia.
Rom 9:17  Pues dice la Escritura a Faraón: = Te he suscitado precisamente para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea conocido en toda la tierra. =
Rom 9:18  Así pues, usa de misericordia con quien quiere, y endurece a quien quiere.
Rom 9:19  Pero me dirás: Entonces ¿de qué se enoja? Pues ¿quién puede resistir a su voluntad?
Rom 9:20  ¡Oh hombre! Pero ¿quién eres tú para pedir cuentas a Dios? ¿Acaso = la pieza de barro dirá a quien la modeló: “por qué me hiciste así”? =
Rom 9:21  O ¿es que el alfarero no es dueño de hacer de una misma masa unas vasijas para usos nobles y otras para usos despreciables?
Rom 9:22  Pues bien, si Dios, queriendo manifestar su cólera y dar a conocer su poder, soportó con gran paciencia objetos de cólera preparados para la perdición,
Rom 9:23  a fin de dar a conocer la riqueza de su gloria con los objetos de misericordia que de antemano había preparado para gloria:
Rom 9:24  con nosotros, que hemos sido llamados no sólo de entre los judíos sino también de entre los gentiles...
Rom 9:25  Como dice también en Oseas: = Llamaré pueblo mío al que no es mi pueblo: y amada mía a la que no es mi amada. =
Rom 9:26  = Y en el lugar mismo en que se les dijo: No sois mi pueblo, serán llamados: Hijos de Dios vivo. =
Rom 9:27  Isaías también clama en favor de Israel: = Aunque los hijos de Israel fueran numerosos como las arenas del mar, sólo el resto será salvo. =
Rom 9:28  = Porque pronta y perfectamente cumplirá el Señor su palabra sobre la tierra. =
Rom 9:29  Y como predijo Isaías: = Si el Señor de los ejércitos no nos dejara una descendencia, como Sodoma hubiéramos venido a ser, y semejantes a Gomorra. =
Rom 9:30  ¿Qué diremos, pues? Que los gentiles, que no buscaban la justicia, han hallado la justicia - la justicia de la fe -
Rom 9:31  mientras Israel, buscando una ley de justicia, no llegó a cumplir la ley.
Rom 9:32  ¿Por qué? Porque la buscaba no en la fe sino en las obras. = Tropezaron contra la piedra de tropiezo, =
Rom 9:33  como dice la Escritura: = He aquí que pongo en Sión piedra de tropiezo y roca de escándalo; mas el que crea en él, no será confundido.

 


 

Rom 9:1  Como creyente que soy en Cristo, estoy diciendo la verdad, no miento. Además, mi conciencia, guiada por el Espíritu Santo, me asegura que esto es verdad:
Rom 9:2  tengo una gran tristeza y en mi corazón hay un dolor continuo,
Rom 9:3  pues hasta quisiera estar yo mismo bajo maldición, separado de Cristo, si así pudiera favorecer a mis hermanos, los de mi propia raza.
Rom 9:4  Son descendientes de Israel, y Dios los adoptó como hijos. Dios estuvo entre ellos con su presencia gloriosa, [1] y les dio las alianzas, la ley de Moisés, el culto y las promesas.
Rom 9:5  Son descendientes de nuestros antepasados; y de su raza, en cuanto a lo humano, vino el Mesías, el cual es Dios sobre todas las cosas, alabado por siempre. [2] Amén.
Rom 9:6  Pero no es que las promesas de Dios a Israel hayan perdido su validez; más bien es que no todos los descendientes de Israel son verdadero pueblo de Israel. [3]
Rom 9:7  No todos los descendientes de Abraham son verdaderamente sus hijos, sino que Dios le había dicho: "Tu descendencia vendrá por medio de Isaac."[4]
Rom 9:8  Esto nos da a entender que nadie es hijo de Dios solamente por pertenecer a cierta raza; al contrario, solo a quienes son hijos en cumplimiento de la promesa de Dios, se les considera verdaderos descendientes.
Rom 9:9  Porque esta es la promesa que Dios hizo a Abraham: "Por este tiempo volveré, y Sara tendrá un hijo."[5]
Rom 9:10  Pero eso no es todo. Los dos hijos de Rebeca eran de un mismo padre, nuestro antepasado Isaac, [6]
Rom 9:11  y antes que ellos nacieran, cuando aún no habían hecho nada, ni bueno ni malo, Dios anunció a Rebeca: "El mayor será siervo del menor."[7] Lo cual también está de acuerdo con la Escritura que dice: "Amé a Jacob y aborrecí a Esaú."[8]
 Así quedó confirmado el derecho que Dios tiene de escoger, de acuerdo con su propósito, a los que quiere llamar, sin tomar en cuenta lo que hayan hecho.
Rom 9:12  (TEXT OMITTED)
Rom 9:13  (TEXT OMITTED)
Rom 9:14  ¿Diremos por eso que Dios es injusto? ¡Claro que no!
Rom 9:15  Porque Dios dijo a Moisés: "Tendré misericordia de quien y o quiera, y tendré compasión también de quien yo quiera."[9]
Rom 9:16  Así pues, no depende de que el hombre quiera o se esfuerce, sino de que Dios tenga compasión.
Rom 9:17  Pues en la Escritura Dios le dice al rey de Egipto: "Te hice rey precisamente para mostrar en ti mi poder y para darme a conocer en toda la tierra."[10]
Rom 9:18  De manera que Dios tiene compasión de quien él quiere tenerla, y también le endurece el corazón a quien él quiere endurecérselo.
Rom 9:19  Pero me dirás: "Siendo así, ¿de qué puede Dios culpar al hombre, si nadie puede oponerse a su voluntad?"
Rom 9:20  y tú, hombre, ¿quién eres para pedirle cuentas a Dios?¿Acaso la olla de barro le dirá al que la hizo: "Por qué me hiciste así?"
Rom 9:21  El alfarero tiene el derecho de hacer lo que quiera con el barro, y del mismo barro puede hacer una olla para uso especial y otra para uso común.
Rom 9:22  Dios, queriendo dar un ejemplo de castigo y mostrar su poder, soportó con mucha paciencia a aquellos que merecían el castigo e iban a la perdición.
Rom 9:23  Al mismo tiempo quiso dar a conocer en nosotros la grandeza de su gloria, pues nos tuvo compasión y nos preparó de antemano para tener parte en ella.
Rom 9:24  Así que Dios nos llamó, a unos de entre los judíos y a otros de entre los no judíos.
Rom 9:25  Como se dice en el libro de Oseas:
"A los que no eran mi pueblo,
los llamaré mi pueblo;
a la que no era amada,
la llamaré mi amada. [11]
 
Rom 9:26  y en el mismo lugar donde se les dijo:
'Ustedes no son mi pueblo',
serán llamados
hijos del Dios viviente."[12]
Rom 9:27  En cuanto a los israelitas, Isaías dijo: "Aunque los descendientes de Israel sean tan numerosos como la arena del mar, solamente un resto de ellos alcanzará la salvación,
Rom 9:28  porque muy pronto el Señor cumplirá plenamente su palabra en todo el mundo."[13]
Rom 9:29  Como el mismo Isaías había dicho antes:
"Si el Señor todopoderoso
no nos hubiera dejado descendencia,
ahora mismo estaríamos
como Sodoma y Gomorra."[14]
Rom 9:30  ¿Qué diremos a esto? Que, por medio de la fe, Dios ha hecho justos a los paganos, que no buscaban la justicia.
Rom 9:31  En cambio, los israelitas, que querían basar su justicia en la ley, no lo lograron.
Rom 9:32  ¿Por qué? Porque no se basaban en la fe, sino en sus propios hechos. Por eso tropezaron con la "piedra de tropiezo"
Rom 9:33  que se menciona en la Escritura:
"Yo pongo en Sión una roca,
una piedra con la cual tropezarán;
el que confíe en ella,
no quedará defraudado."[15]

 


 

Rom 9:1  Digo la verdad en Cristo; no miento, puesto que mi conciencia da testimonio conmigo en espíritu santo,
Rom 9:2  de que tengo gran desconsuelo e incesante dolor en mi corazón.
Rom 9:3  Porque podría desear que yo mismo fuera separado del Cristo como el maldito a favor de mis hermanos, mis parientes según la carne,
Rom 9:4  que, como tales, son israelitas, a quienes pertenecen la adopción como hijos y la gloria y los pactos y la promulgación de la Ley y el servicio sagrado y las promesas;
Rom 9:5  a quienes pertenecen los antepasados y de quienes [provino] el Cristo según la carne: Dios, que está sobre todos, [sea] bendito para siempre. Amén.
Rom 9:6  Sin embargo, no es como si la palabra de Dios hubiera fallado. Porque no todos los que [provienen] de Israel son realmente “Israel”.
Rom 9:7  Ni porque son descendencia de Abrahán son todos hijos, sino: “Lo que será llamado ‘descendencia tuya’ será mediante Isaac”.
Rom 9:8  Es decir, los hijos en la carne no son realmente los hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son contados como descendencia.
Rom 9:9  Porque la palabra de promesa fue como sigue: “Por este tiempo vendré y Sara tendrá un hijo”.
Rom 9:10  Y no solo ese caso, sino también cuando Rebeca concibió gemelos de un solo [hombre], de Isaac nuestro antepasado:
Rom 9:11  pues cuando todavía no habían nacido ni practicado cosa buena ni vil, para que el propósito de Dios tocante a la selección continuara dependiendo, no de obras, sino de Aquel que llama,
Rom 9:12  se le dijo a ella: “El mayor será esclavo del menor”.
Rom 9:13  Así como está escrito: “Amé a Jacob, pero odié a Esaú”.
Rom 9:14  ¿Qué diremos, pues? ¿Hay injusticia con Dios? ¡Jamás llegue a ser eso así!
Rom 9:15  Porque a Moisés dice: “Tendré misericordia de quien tenga misericordia, y mostraré compasión a quien muestre compasión”.
Rom 9:16  Así, pues, no depende del que desea ni del que corre, sino de Dios, que tiene misericordia.
Rom 9:17  Porque dice la Escritura a Faraón: “Para esto mismo te he dejado permanecer, para que con respecto a ti muestre mi poder, y para que mi nombre sea declarado por toda la tierra”.
Rom 9:18  Así, pues, de quien desea tiene misericordia, pero de quien lo desea deja que se haga obstinado.
Rom 9:19  Por tanto me dirás: “¿Por qué señala falta todavía? Pues, ¿quién ha resistido su voluntad expresa?”.
Rom 9:20  Oh hombre, ¿quién, pues, eres tú, realmente, para que repliques contra Dios? ¿Acaso la cosa moldeada dirá al que la moldeó: “¿Por qué me hiciste de esta manera?”?
Rom 9:21  ¿Qué? ¿No tiene el alfarero autoridad sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para uso honroso, otro para uso deshonroso?
Rom 9:22  Pues, si Dios, aunque tiene la voluntad de demostrar su ira y de dar a conocer su poder, toleró con mucha [y] gran paciencia vasos de ira hechos a propósito para la destrucción,
Rom 9:23  a fin de dar a conocer las riquezas de su gloria sobre vasos de misericordia, que él preparó de antemano para gloria,
Rom 9:24  a saber, nosotros, a quienes llamó no solo de entre los judíos, sino también de entre las naciones, ¿[qué hay de ello]?
Rom 9:25  Es como él dice también en Oseas: “A los que no son pueblo mío llamaré ‘pueblo mío’, y a la que no era amada, ‘amada’;
Rom 9:26  y en el lugar donde se les dijo: ‘Ustedes no son mi pueblo’, allí serán llamados ‘hijos del Dios vivo’”.
Rom 9:27  Además, Isaías clama respecto a Israel: “Aunque el número de los hijos de Israel sea como la arena del mar, es el resto lo que será salvo.
Rom 9:28  Porque Jehová hará un ajuste de cuentas sobre la tierra, concluyéndolo y acortándolo”.
Rom 9:29  También, así como Isaías había dicho en otro tiempo: “A menos que Jehová de los ejércitos nos hubiera dejado descendencia, habríamos llegado a ser justamente como Sodoma, y habríamos quedado justamente como Gomorra”.
Rom 9:30  ¿Qué diremos, pues? Que gente de las naciones, aunque no seguía tras la justicia, alcanzó la justicia, la justicia que resulta de la fe;
Rom 9:31  pero Israel, aunque seguía tras una ley de justicia, no logró alcanzar la ley.
Rom 9:32  ¿Por qué razón? Porque siguió tras ella, no por fe, sino como por obras. Tropezaron con la “piedra de tropiezo”;
Rom 9:33  como está escrito: “¡Miren! Coloco en Sión piedra de tropiezo y masa rocosa de ofensa, pero el que cifre su fe en ella no sufrirá desilusión”.

 


 

Rom 9:1  Yo creo en Jesucristo, y por eso digo la verdad. El Espíritu Santo me guía, y en lo más profundo de mi ser me asegura que no miento.
Rom 9:2  Es verdad que estoy muy triste, y que en mi corazón siento un dolor que no me deja.
Rom 9:3  Sufro por los judíos, que son mi pueblo, y quisiera ayudarlos. Yo estaría dispuesto a caer bajo la maldición de Dios, y a quedar separado de Cristo, si eso los ayudara a estar cerca de Dios.
Rom 9:4  Ellos son el pueblo que Dios ha elegido. A ellos Dios les dio el derecho de ser sus hijos. Dios ha estado con ellos, y les ha mostrado su gran poder. Hizo pactos con ellos, y les dio su ley. Les enseñó a adorarlo de verdad, y también les hizo promesas.
Rom 9:5  Ellos pertenecen al pueblo de Dios. Y el Mesías, como hombre, pertenece a ese mismo pueblo. Él gobierna sobre todas las cosas, y es Dios. ¡Alabado sea Dios por siempre! Amén.
Rom 9:6  No estoy diciendo que Dios no haya cumplido sus promesas con el pueblo de Israel. Pero no todos los judíos son realmente parte del pueblo de Israel,
Rom 9:7  ni todos los descendientes de Abraham son verdaderos hijos de Abraham. Pues Dios le había dicho: «Tu descendencia vendrá por medio de Isaac.»
Rom 9:8  Esto significa que nadie es hijo de Dios sólo por pertenecer a cierta familia o raza. Al contrario, la verdadera familia de Abraham la forman todos los descendientes de Isaac. Porque Isaac fue quien nació para cumplir la promesa que Dios le hizo a Abraham: «Dentro de un año volveré, y para entonces Sara ya tendrá un hijo.»
Rom 9:10  Pero eso no es todo. Aun cuando los dos hijos de Rebeca eran de nuestro antepasado Isaac, Dios eligió sólo a uno de ellos para formar su pueblo. Antes de nacer, ninguno de los niños había hecho nada, ni bueno ni malo. Sin embargo, Dios le dijo a Rebeca que el mayor serviría al menor. Con esto Dios demostró que él elige a quien él quiere, de acuerdo con su plan. Así que la elección de Dios no depende de lo que hagamos.
Rom 9:13  Como dice la Biblia: «Preferí a Jacob, y no a Esaú.»
Rom 9:14  ¿Y por eso vamos a decir que Dios es injusto? ¡Claro que no!
Rom 9:15  Porque Dios le dijo a Moisés: «Yo tendré compasión de quien yo quiera tenerla.»
Rom 9:16  Así que la elección de Dios no depende de que alguien quiera ser elegido, o se esfuerce por serlo. Más bien, depende de que Dios le tenga compasión.
Rom 9:17  En la Biblia leemos que Dios le dijo al rey de Egipto: «Te hice rey, precisamente para mostrar mi poder por medio de todo lo que haré contigo, y para que todo el mundo me conozca.»
Rom 9:18  Así que todo depende de lo que Dios decida hacer: él se compadece de quien quiere, y a quien quiere lo vuelve terco.
Rom 9:19  Si alguien me dijera: «¿De qué nos va a culpar Dios, si nadie puede oponerse a sus deseos?»,
Rom 9:20  yo le contestaría: «Amigo mío, tú no eres nadie para cuestionar las decisiones de Dios.» La olla de barro no puede quejarse con el que la hizo, de haberle dado esa forma.
Rom 9:21  El alfarero puede hacer con el barro lo que quiera. Con el mismo barro puede hacer una vasija para usarla en ocasiones especiales, y también una vasija de uso diario.
Rom 9:22  Algo parecido ha hecho Dios. Ha querido dar un ejemplo de castigo, para que todo el mundo conozca su poder. Por eso tuvo mucha paciencia con los que merecían ser castigados y destruidos.
Rom 9:23  Al mismo tiempo, demostró su gran amor y poder para salvarnos. Desde un principio nos tuvo compasión, y nos eligió para vivir con él.
Rom 9:24  Y no le importó que fuéramos judíos o no lo fuéramos.
Rom 9:25  Como dice Dios en el libro del profeta Oseas: «A un pueblo que no me pertenece, lo llamaré mi pueblo. A un pueblo que no amo, le mostraré mi amor.
Rom 9:26  Y allí donde les dije: “Ustedes no son mi pueblo”, les diré: “Ustedes son mi pueblo, porque yo soy el Dios de la vida.”»
Rom 9:27  Además, el profeta Isaías dijo acerca de los israelitas: «Aunque los israelitas sean tantos como los granos de arena en la playa, sólo unos cuantos serán salvados.
Rom 9:28  Muy pronto el Señor juzgará a todos los habitantes de la tierra.»
Rom 9:29  Y, como el mismo Isaías dijo: «Si el Dios todopoderoso no hubiera salvado a unos pocos, ahora mismo estaríamos como las ciudades de Sodoma y Gomorra.»
Rom 9:30  ¿Qué más les puedo decir? Que aunque la gente de otros pueblos no estaba haciendo nada para que Dios los aceptara, él los aceptó porque confiaron en él.
Rom 9:31  En cambio, los israelitas fueron rechazados, porque trataban de cumplir la ley para que Dios los aceptara.
Rom 9:32  ¿Y por qué no fueron aceptados? Porque querían que Dios los aceptara por lo que hacían, y no por confiar sólo en él. Por eso Cristo fue para ellos como una piedra en la que tropezaron.
Rom 9:33  En la Biblia Dios dijo: «Yo pongo en Jerusalén una roca con la cual muchos tropezarán y caerán. Pero Dios no defraudará a los que confíen en él.»

 


 

Rom 9:1  Estoy hablando la verdad como uno que pertenece al Mashíaj, yo no miento, y también mi conciencia, gobernada por el Ruaj HaKodesh, es mi testimonio;
Rom 9:2  mi congoja es tan grande, el dolor en mi corazón tan constante,
Rom 9:3  que desearía ser yo mismo maldecido por YAHWEH y separado del Mashíaj, si esto ayudara a mis hermanos; ¡mi propia carne y sangre,
Rom 9:4  el pueblo de Yisra'el! De ellos es la adopción como Hijos de YAHWEH, la Shejinah ha estado con ellos, los Pactos son de ellos, de la misma forma la Toráh fue dada a ellos, el servicio del Templo y las promesas;
Rom 9:5  los Patriarcas son de ellos; y de ellos, en cuanto a la zera física se refiere, vino el Mashíaj, quien está sobre todo. ¡Alabado sea YAHWEH para siempre! Amein.[58]
Rom 9:6  Pero por la condición presente de Yisra'el, esto no quiere decir que la palabra de YAHWEH ha fracasado. Porque no todos en Yisra'el son verdaderamente parte de Yisra'el;[59]
Rom 9:7  no todos los hijos son zera de Avraham ;[2Cr 20:7, Sal 105:6] más bien "en Yitzjak será llamada tu zera."[Ge 21:12]
Rom 9:8  En otras palabras, no son los descendientes físicos los que son Hijos de YAHWEH, sino se refiere a los hijos de la promesa los cuales son considerados zera.[60]
Rom 9:9  Porque esto es lo que dice la promesa: "En el tiempo predispuesto, en esta temporada el próximo año, Yo regresaré a ti; y Sarah tendrá un hijo."[Ge 18:14]
Rom 9:10  Incluso, hasta con el caso de Rivkah, pues sus dos hijos fueron concebidos en un solo acto con Yitzjak, nuestro padre;
Rom 9:11  y entonces ellos nacieron antes de que hicieran absolutamente nada, malo o bueno (para que el plan de YAHWEH se mantuviera en un asunto de su elección soberana, no dependiendo en lo que ellos hicieran, pero en YAHWEH, quien hace el llamado),
Rom 9:12  le fue dicho a ella: "El mayor le servirá al menor."[Ge 25:23]
Rom 9:13  Esto está de acuerdo con lo que estaba escrito: "Amé a Ya'akov, pero aborrecí a Esav."[61][Mal 1:2-3]
Rom 9:14  ¿Qué podríamos decir? "¿Es injusto para YAHWEH hacer esto?" ¡YAHWEH no lo permita!
Rom 9:15  Pues a Moshe le dice: "Tendré misericordia de quien tenga misericordia, y tendré compasión de quien tenga compasión."[Ex 33:19]
Rom 9:16  Por lo tanto, no depende del deseo ni del esfuerzo humano, sino de YAHWEH quien tiene misericordia.
Rom 9:17  Porque el Tanaj dice a Faraón: "Es por esta misma razón que te he mantenido vivo, para demostrar en ti mi poder, y para que Mi Nombre sea proclamado por toda la tierra."[Ex 9:1]
Rom 9:18  De manera que YAHWEH tiene misericordia de quien El quiere tenerla, y endurece a quien El quiere.[62]
Rom 9:19  Pero ustedes me dirán: "Entonces, ¿por qué todavía nos culpa? Desp ués de todo, ¿quién se opone a Su voluntad?"
Rom 9:20  ¿Quién eres tú, un simple ser humano, para discutir con YAHWEH? ¿Podrá lo que está hecho decir a quien lo hizo: "Porqué me hiciste de esta manera?"[Is 29:16, 45:9]
Rom 9:21  ¿No tiene el alfarero el derecho de hacer vasijas para uso honorable y otras para uso deshonroso de la misma masa de barro?
Rom 9:22  Ahora, ¿qué si YAHWEH, queriendo demostrar su ira y dar a conocer su poder, pacientemente soportó a la gente que merecía castigo y estaba lista para la destrucción?
Rom 9:23  ¿Qué si lo hizo para demostrar sus riquezas en gloria a aquellos que son objeto de su misericordia que los preparó de antemano para la gloria,
Rom 9:24  esto es a nosotros a quienes llamó, no sólo de entre los Judíos, sino también de entre los Gentiles?[63]
Rom 9:25  Como El, en verdad, dice en Hosheah: "Aquellos que no eran mi pueblo, llamaré mi pueblo; ella, que no era amada, llamaré amada;
Rom 9:26  y en el mismo lugar que a ellos les fue dicho, 'Tú no eres mi pueblo,' ¡allí serán llamados hijos del Elohim viviente[64][Os 2:23 1:9-10]
Rom 9:27  Pero Yeshayah, refiriéndose a Yisra'el, proclamó: "Aunque el número de personas en Yisra'el sea tan grande como el número de granos de arena del mar, tan sólo un remanente será salvo.[65]
Rom 9:28  Porque YAHWEH cumplirá su palabra en la tierra con certidumbre y sin demora."[Is 10:22-23]
Rom 9:29  También, como Yeshayah dijo anteriormente: "Si YAHWEH-Elohim Tzevaot no nos hubiera dejado zera ya seríamos como Sedom, nos hubiéramos parecido a Amora."[66][Is 1:9]
Rom 9:30  ¿Qué, pues, diremos nosotros? Esto: Que los Gentiles, que no buscaban la justificación, la han alcanzado; ¡pero es justificación basada en la confianza!
Rom 9:31  De modo que Yisra'el, aunque perseguía una Toráh que ofrece justicia, no alcanzó lo que la Toráh ofrece.
Rom 9:32  ¿Por qué? Porque no perseguía justicia basada en la confianza, sino como si fuera basada en Toráh. Ellos tropezaron con la piedra que hace que la gente tropiece.[67][Is 8:14]
Rom 9:33  Como el Tanaj lo pone: "Miren, que pongo en Tziyon una piedra que hará que la gente tropiece, una roca que los hará caer. Pero el que ponga su confianza en El, no será humillado."[Is 28:16]

 


 

Rom 9:1  "Soy seguidor de Cristo, el Espíritu Santo guía mi conciencia y me dice que no estoy mintiendo. Digo la verdad:"
Rom 9:2  tengo una gran tristeza y llevo siempre un gran dolor en el corazón.
Rom 9:3  "Espero que pueda ayudar a mis compatriotas, que son mi propia raza. ¡Incluso estaría dispuesto a recibir una maldición y correr el riesgo de ser separado de Cristo si eso sirviera para ayudarlos!"
Rom 9:4  "Ellos son el pueblo de Israel, son los hijos que Dios escogió; les mostró su gloria cuando recibieron los pactos que hizo con su pueblo. Dios les dio la ley, la adoración en el templo y sus promesas."
Rom 9:5  "Sus antepasados son los patriarcas, y los judíos son la familia física de Cristo, quien está sobre todos. Cristo es Dios bendito para siempre. Así sea."
Rom 9:6  "Como dije, ellos me dan mucha tristeza, pero eso no quiere decir que la promesa que Dios les hizo haya fallado. Lo que pasa es que no todos los que son descendientes de Israel son el verdadero pueblo de Dios."
Rom 9:7  "De hecho, Dios le hizo una promesa a Abraham que tenía que ver con sus descendientes. Sin embargo, la promesa era sólo para Isaac y sus descendientes, pero no todos los hijos físicos de Abraham son hijos de esa promesa de Dios. Como dijo Dios: ""Isaac será tu único hijo legítimo"". Dios hablaba de Isaac"
Rom 9:8  "De hecho, Dios le hizo una promesa a Abraham que tenía que ver con sus descendientes. Sin embargo, la promesa era sólo para Isaac y sus descendientes, pero no todos los hijos físicos de Abraham son hijos de esa promesa de Dios. Como dijo Dios: ""Isaac será tu único hijo legítimo"". Dios hablaba de Isaac"
Rom 9:9  "cuando le prometió a Sara: ""El año que viene yo volveré, y tendrás un hijo""."
Rom 9:10  "Y eso no es todo, Rebeca también tendría hijos. Esos hijos fueron los hijos de nuestro antepasado Isaac."
Rom 9:11  "Antes del nacimiento de los niños, Dios le anunció a Rebeca: ""El hijo mayor va a ser siervo del menor"". Dios dijo esto antes de que los niños hubieran hecho algo bueno o malo. Como dicen las Escrituras: ""Amé a Jacob pero odié a Esaú"". Lo dijo así para demostrar que ese era su plan. Dios eligió a ese niño para demostrar que él escoge a quien quiere, y su elección no dependió de lo que los niños hubieran hecho."
Rom 9:12  "Antes del nacimiento de los niños, Dios le anunció a Rebeca: ""El hijo mayor va a ser siervo del menor"". Dios dijo esto antes de que los niños hubieran hecho algo bueno o malo. Como dicen las Escrituras: ""Amé a Jacob pero odié a Esaú"". Lo dijo así para demostrar que ese era su plan. Dios eligió a ese niño para demostrar que él escoge a quien quiere, y su elección no dependió de lo que los niños hubieran hecho."
Rom 9:13  "Antes del nacimiento de los niños, Dios le anunció a Rebeca: ""El hijo mayor va a ser siervo del menor"". Dios dijo esto antes de que los niños hubieran hecho algo bueno o malo. Como dicen las Escrituras: ""Amé a Jacob pero odié a Esaú"". Lo dijo así para demostrar que ese era su plan. Dios eligió a ese niño para demostrar que él escoge a quien quiere, y su elección no dependió de lo que los niños hubieran hecho."
Rom 9:14  "Entonces, ¿qué podemos decir en cuanto a esto? ¿Que Dios es injusto?"
Rom 9:15  "¡Claro que no! Dios dijo a Moisés: ""Tendré compasión y lástima de quien yo quiera""."
Rom 9:16  Así que Dios decide de quién va a tener compasión. Su decisión no depende de lo que la gente quiera o trate de hacer.
Rom 9:17  "En las Escrituras Dios dice al rey de Egipto: ""Te hice rey para demostrar mi poder en tu vida y para darme a conocer en toda la tierra""."
Rom 9:18  Entonces Dios tiene compasión de quien él quiere tenerla y también es duro con quien él quiere serlo.
Rom 9:19  "Así que si alguno me preguntara: ""Si Dios nos obliga a hacer lo que él quiere, ¿por qué Dios nos echa la culpa?"""
Rom 9:20  "¡Hombre, no salgas con esas! Sólo eres un ser humano y no tienes derecho a pedirle cuentas a Dios. La olla de barro no le puede decir al que la hizo: ""¿Por qué me hiciste así?"""
Rom 9:21  El alfarero tiene derecho a decidir qué quiere hacer con el barro y puede hacer del mismo barro un fino jarrón o una jarra ordinaria.
Rom 9:22  "Eso mismo sucede con lo que Dios ha hecho. Dios quiso mostrar su ira y también quiso dar a conocer su poder a los hombres. Por eso ha soportado con paciencia a aquellos que lo hacen enojar, quienes serán destruidos."
Rom 9:23  Hizo esto para mostrar lo grande y espléndido que es él. Dios muestra compasión con los que él ha preparado para recibir su gloria.
Rom 9:24  Nosotros somos el pueblo que Dios ha preparado. Su pueblo escogido no es sólo el pueblo judío pues en su pueblo también hay quienes no son judíos. Él nos ha llamado de entre los judíos y de entre los que no son judíos.
Rom 9:25  "Así dice en el libro de Oseas: ""A los que no eran mi pueblo, los llamaré mi pueblo. A la mujer que no era amada, la llamaré mi amada""."
Rom 9:26  """En el mismo lugar donde les dijeron: 'no son mi pueblo', serán llamados hijos del Dios viviente""."
Rom 9:27  "Isaías proclama acerca de Israel: ""El pueblo de Israel es tan numeroso como los granos de arena de la playa, pero sólo unos pocos de ellos se salvarán."
Rom 9:28  "Porque el Señor terminará rápidamente de castigar al mundo""."
Rom 9:29  "Así como dijo Isaías: ""El Señor Todopoderoso ha dejado que unos pocos de nuestros descendientes sigan con vida. Si no fuera así, ya nos habría destruido como a Sodoma y Gomorra""."
Rom 9:30  "¿Y qué significa todo esto? Significa que los que no eran judíos, y ni siquiera estaban buscando la aprobación de Dios, la consiguieron. Pero fue por la fe que llegaron a ser aprobados por Dios."
Rom 9:31  "Y el pueblo de Israel que sí estaba buscando cumplir la ley para que Dios lo aprobara, no lo logró."
Rom 9:32  "¿Por qué no lo logró? Porque trataban de ser aprobados por Dios mediante sus propios esfuerzos en lugar de confiar en Dios. Tropezaron con ""la piedra de tropiezo""."
Rom 9:33  "Así dicen las Escrituras: ""Miren, pongo en Sión una piedra de tropiezo. Una piedra que los hará caer. Pero quien confía en esa piedra no será defraudado""."

 


 
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