Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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 BibliadeEstudioAdventistaEvangelio.Lucas: 01.BibliadeEstudioAdventista

La version Reina Valera 1990 con comentarios de elena White,referencias biblicas y otros complementos (Por editar)se encuentra en las subpaginas de Lucas.


 

Luc 1:1  Dado que ya muchos han puesto mano en componer narración acerca de las cosas, en nosotros plenamente confirmadas(a) ,
Luc 1:2  según nos han trasmitido los que desde el principio testigos oculares y servidores fueron de la palabra;
Luc 1:3  pareció también a mí, que he seguido a par, desde atrás, todo exactamente, ordenadamente escribirte, óptimo Teófilo(b) ;
Luc 1:4  porque de las palabras(c)  en que se te instituyó, conozcas bien la certidumbre.
Luc 1:5  Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, cierto sacerdote, por nombre Zacarías, del turno de Abías; y mujer tenía de las hijas de Aarón, y el nombre de ella, Elisabet.
Luc 1:6  Y eran justos ambos delante de Dios, caminando en todos los mandamientos y justicias(d)  del Señor intachables.
Luc 1:7  Y no tenían hijo, pues era Elisabet estéril; y ambos avanzados en sus días eran.
Luc 1:8  Y aconteció que, de sacerdote él en el orden de su turno ante Dios,
Luc 1:9  según la costumbre del sacerdocio;
Luc 1:10  tocóle incensar, entrando en el templo del Señor; y toda la muchedumbre estaba del pueblo orando fuera, a la hora del timiama(e) .
Luc 1:11  Y aparecióle ángel del Señor; parado a la diestra del ara del timiama.
Luc 1:12  Y espantóse Zacarías viendo, y temor cayó sobre él.
Luc 1:13  Y dijo a él el ángel: «No temas, Zacarías, porque escuchada ha sido tu plegaria, y tu mujer, Elisabet, te parirá hijo, y llamarás su nombre Juan;
Luc 1:14  y tendrás gozo y júbilo; y muchos en su nacimiento se gozarán.
Luc 1:15  Pues será grande delante del Señor; y vino y sidra no beberá, no; y de Espíritu Santo será lleno aún de vientre de su madre;
Luc 1:16  y a muchos de los hijos de Israel convertirá al Señor, al Dios de ellos;
Luc 1:17  Y él precederá delante de él en espíritu y poder de Elías, a convertir corazones de padres(f)  a hijos, e inobedientes, en pensamiento de justos a preparar al Señor pueblo perfecto».
Luc 1:18  Y dijo Zacarías al ángel: «¿Por dónde conoceré esto? Pues yo soy anciano y mi mujer avanzada en sus días».
Luc 1:19  Y, respondiendo el ángel díjole: «Yo soy Gabriel el parado junto a la faz de Dios, y he sido enviado a hablar a ti, y evangelizarte(g)  esto.
Luc 1:20  Y he aquí estarás callando y no pudiendo hablar(h)  hasta el día que acontecieren estas cosas, por esto: porque no has creído a mis palabras; las cuales se cumplirán a su tiempo».
Luc 1:21  Y estaba el pueblo aguardando a Zacarías, y maravillábanse de que tardase en el templo él.
Luc 1:22  Y, saliendo, no pudo hablarles. Y conocieron bien que visión había visto en el templo; y él estaba significándoles;(i)  y quedó sordomudo.
Luc 1:23  Y aconteció que cuando se cumplieron los días de su servicio, se fue a su casa.
Luc 1:24  Y, después de estos días, concibió Elisabet, su mujer; y ocultóse en torno meses cinco(j) , diciendo:
Luc 1:25  que «así me ha hecho el Señor en los días que miró por mí a quitar mi afrenta en los hombres».
Luc 1:26  Y en el mes el sexto fue enviado el ángel Gabriel de Dios, a una ciudad de Galilea, cuyo nombre Nazaret,
Luc 1:27  a una virgen desposada con un varón, cuyo nombre, José, de casa de David; y el nombre de la virgen, María.
Luc 1:28  Y, entrando a ella dijo: «Alégrate(k) , agraciada(l) : el Señor, contigo, bendita tú en mujeres(m) »
Luc 1:29  Y ella por la palabra perturbóse, y consideraba de dónde fuese esta salutación(n) .
Luc 1:30  Y dijo el ángel a ella: «No temas, María; porque has hallado gracia delante de Dios.
Luc 1:31  Y he aquí, concebirás en vientre, y parirás hijo, y llamarás su nombre, Jesús.
Luc 1:32  Este será grande e Hijo del Altísimo será llamado; y darále Señor Dios el trono de David, su padre;
Luc 1:33  y reinará sobre la casa de Jacob por los siglos, y de su reino no habrá fin».
Luc 1:34  Y dijo María al ángel: «¿Cómo será esto, cuando varón no conozco?»
Luc 1:35  Y, respondiendo el ángel, díjola: «Espíritu santo vendrá sobre ti, y poder del Altísimo te sombreará; por esto también lo nacido santo será llamado Hijo de Dios.
Luc 1:36  Y he aquí, Elisabet, tu parienta, también ella ha concebido hijo en su vejez; y este mes el sexto es para ella la llamada estéril;
Luc 1:37  que no será imposible delante de Dios toda palabra».
Luc 1:38  Y dijo María: «He aquí la sierva del Señor; hágaseme según tu palabra». Y retiróse de ella el ángel.
Luc 1:39  Y levantándose María, en estos días, se fue a la montaña, de prisa, a una ciudad de Judá;
Luc 1:40  y entró en la casa de Zacarías y saludó a Elisabet.
Luc 1:41  Y aconteció, como oyó la salutación de María, Elisabet, saltó la criatura en su vientre, y fue llena de Espíritu Santo Elisabet;
Luc 1:42  y exclamó con grito grande y dijo: «¡Bendita tú en mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!
Luc 1:43  Y ¿de dónde a mí esto: que venga la madre de mi Señor a mí?
Luc 1:44  Pues he aquí, como llegó la voz de tu salutación a mis orejas, saltó en júbilo la criatura en mi vientre.
Luc 1:45  Y bienaventurada la creyente, pues habrá cumplimiento para lo hablado a ella del Señor».
Luc 1:46  Y dijo María: «Magnifica mi alma al Señor,
Luc 1:47  y jubiló mi espíritu en Dios mi salvador;
Luc 1:48  Porque ha mirado a la humildad(o)  de su sierva. Que he aquí, desde ahora mismo, bienaventurada diránme todas las generaciones;
Luc 1:49  que me ha hecho cosas grandes el poderoso; y santo su nombre;
Luc 1:50  y su misericordia, a generaciones y generaciones, a los que le temen.
Luc 1:51  Ha hecho fuerza en su brazo: dispersó los soberbios con pensamiento de su corazón.
Luc 1:52  derribó potentes de tronos, y exaltó humildes;
Luc 1:53  hambrientos llenó de bienes y ricos despidió vacíos.
Luc 1:54  Acogió a Israel, niño suyo, para recordar misericordia, según habló a nuestros padres:
Luc 1:55  a Abrahán y su simiente por el siglo(p) ».
Luc 1:56  Y quedó María con ella como meses tres, y volvió a su casa.
Luc 1:57  Y a Elisabet cumplióse el tiempo de parir ella, y engendró hijo.
Luc 1:58  Y oyeron los vecinos y los parientes de ella que magnificaba Señor su misericordia con ella, y alegráronse con ella.
Luc 1:59  Y aconteció en el día el octavo vinieron a circuncidar al párvulo, y llamábanle, por el nombre de su padre, Zacarías.
Luc 1:60  Y respondiendo su madre dijo: «No; sino se llamará Juan».
Luc 1:61  Y dijeron a ella: que «ninguno hay de tu parentela, que sea llamado con este nombre».
Luc 1:62  Y significaron a su padre que qué quería se le llamase.
Luc 1:63  Y, pidiendo tablilla, escribió diciendo: «Juan es su nombre». Y maravilláronse todos.
Luc 1:64  Y abrióse su boca al punto y su lengua, y hablaba, bendiciendo a Dios.
Luc 1:65  Y vino sobre todos temor los que en torno de ellos habitaban; y en toda la montaña de la Judea hablábanse todas estas palabras.
Luc 1:66  Y pusiéronselas todos los que oían, en su corazón diciendo: «¿Quién, pues, este infante será?» Porque también la mano del Señor era con él.
Luc 1:67  Y Zacarías su padre fue lleno de Espíritu Santo y profetizó diciendo:
Luc 1:68  «Bendito, Señor, el Dios de Israel; pues ha visitado y hecho redención a su pueblo
Luc 1:69  y alzó cuerno(q)  de salvación a nosotros, en casa de David, niño suyo;
Luc 1:70  según habló, por boca de los santos (desde el siglo) profetas suyos:
Luc 1:71  salvación de nuestros enemigos y de mano de todos los que nos odian;
Luc 1:72  para hacer misericordia con nuestros padres y recordar testamento(r)  santo suyo,
Luc 1:73  juramento que juró Abrahán, padre nuestro, el darnos.
Luc 1:74  que, inmedrosamente, de mano de nuestros enemigos librados, le sirvamos
Luc 1:75  en piedad y justicia a su faz todos nuestros días.
Luc 1:76  Y también tú, infante, profeta del Altísimo serás llamado, pues precederás a faz de Señor, a preparar sus caminos,
Luc 1:77  para dar ciencia de salud a su pueblo en(s)  remisión de sus pecados;
Luc 1:78  por entrañas de misericordia de nuestro Dios; en las que nos visitó, oriente(t)  de lo excelso,
Luc 1:79  a manifestarse a los en tinieblas y sombra de muerte sentados, para enderezar nuestros pies a camino de paz».
Luc 1:80  Y el infante crecía; y confortábase de espíritu; y estábase en los desiertos hasta día de su manifestación a Israel.

 


 

Luc 1:1  Puesto que ya muchos han intentado escribir la historia de lo que ha sucedido entre nosotros,
Luc 1:2  según que nos ha sido transmitido por los que desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra,
Luc 1:3  me ha parecido a mí también, después de informarme exactamente de todo desde los orígenes, escribirte ordenadamente, óptimo Teófilo,
Luc 1:3  EL será grande y llamado Hijo del Altísimo, y le dará el Señor Dios el trono de David, su padre,
Luc 1:4  para que conozcas la firmeza de la doctrina que has recibido.
Luc 1:5  Hubo en los días de Heredes, rey de Judea, un sacerdote de nombre Zacarías, del turno de Abías, cuya mujer, de la descendencia de Aarón, se llamaba Isabel.
Luc 1:6  Ambos eran justos en la presencia de Dios, e irreprensibles, caminaban en los preceptos y observancias del Señor.
Luc 1:7  No tenían hijos, pues Isabel era estéril y los dos ya avanzados en edad.
Luc 1:8  Sucedió, pues, que, ejerciendo él sus funciones sacerdotales delante de Dios según el orden de su turno,
Luc 1:9  conforme al uso del servicio divino, le tocó entrar en el santuario del Señor para ofrecer el incienso,
Luc 1:10  y toda la muchedumbre del pueblo estaba orando fuera durante la hora de la oblación del incienso.
Luc 1:11  Apareciósele un ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso.
Luc 1:12  Al verle se turbó Zacarías, y el temor se apoderó de él.
Luc 1:13  Dijóle el ángel: “No temas, Zacarías, porque tu plegaria ha sido escuchada, e Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, al que pondrás por nombre Juan.
Luc 1:14  Será para ti gozo y regocijo, y todos se alegrarán en su nacimiento,
Luc 1:15  porque será grande en la presencia del Señor. No beberá vino ni licores, y desde el seno de su madre será lleno del Espíritu Santo;"
Luc 1:16  y a muchos de los hijos de Israel convertirá al Señor su Dios,
Luc 1:17  y caminará delante del mismo en el espíritu y el poder de Elias para reducir el corazón de los padres a los hijos, y los rebeldes a los sentimientos de los justos, a fin de preparar al Señor un pueblo bien dispuesto,”
Luc 1:18  Dijo Zacarías al ángel: “¿Y qué señal tendré de esto? Porque yo soy ya viejo, y mi mujer avanzada en edad.”
Luc 1:19  El ángel le contestó, diciendo: “Yo soy Gabriel, que asisto ante Dios, y he sido enviado para hablarte y comunicarte esta buena nueva.
Luc 1:20  He aquí que tú estarás mudo y no podrás hablar hasta el día en que esto se cumpla, por cuanto no has creído en mis palabras, que se cumplirán en su tiempo.”
Luc 1:21  El pueblo esperaba a Zacarías y se maravillaba de que se retardase en el templo.
Luc 1:22  Cuando salió no podía hablar, por donde conocieron que había tenido alguna visión en el Templo. El les hacia señas, pues se había quedado mudo.
Luc 1:23  Cumplidos los días de su servicio, volvióse a casa.
Luc 1:24  Y después de algunos días concibió Isabel, su mujer, que se ocultó durante cinco meses, diciendo:
Luc 1:25  He aquí lo que ha hecho conmigo el Señor, acordando quitar mi oprobio entre los hombres.
Luc 1:26  En el mes sexto fue enviado el ángel Gabriel de parte dé Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret.
Luc 1:27  A una virgen desposada con un varón de nombre José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María."
Luc 1:28  Entrando le dijo: Alégrate, llena de gracia; el Señor es contigo."
Luc 1:29  Ella se turbó al oír estas palabras, y discurría qué podría significar aquella salutación.
Luc 1:30  El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios,
Luc 1:31  y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.
Luc 1:33  y reinará en la casa de Jacob por los siglos, y su reino no tendrá fin.
Luc 1:34  Dijo María al ángel: ¿Cómo podrá ser esto, pues yo no conozco varón?
Luc 1:35  EL ángel le contestó y dijo: EL Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, y por esto el hijo engendrado será santo, será llamado Hijo de Dios.
Luc 1:36  E Isabel, tu pariente, también ha concebido un hijo en su vejez, y éste es ya el mes sexto de la que era estéril,
Luc 1:37  porque nada hay imposible para Dios.
Luc 1:38  Dijo María: He aquí a la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra. Y se fue de ella el ángel."
Luc 1:39  En aquellos días se puso María en camino y con presteza fue a la montaña, a una ciudad de Judá,
Luc 1:40  y entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Luc 1:41  Así que Isabel oyó el saludo de María, exultó el niño en su seno, e Isabel se llenó del Espíritu Santo,
Luc 1:42  y clamó con fuerte voz: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
Luc 1:43  ¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?
Luc 1:44  Porque así que sonó la voz de tu salutación en mis oídos, exultó de gozo el niño en mi seno.
Luc 1:45  Dichosa la que ha creído que se cumplirá lo que se le dijo de parte del Señor:
Luc 1:46  Dijo María: Mi alma magnifica al Señor
Luc 1:47  y exulta de júbilo mi espíritu en Dios, mi Salvador,
Luc 1:48  porque ha mirado la humildad de su sierva; por eso todas las generaciones me llamarán bienaventurada,"
Luc 1:49  porque ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.
Luc 1:50  Su misericordia se derrama de generación en generación sobre los que le temen.
Luc 1:51  Desplegó el poder de su brazo, y dispersó a los que se engríen con los pensamientos de su corazón.
Luc 1:52  Derribó a los potentados de sus tronos y ensalzó a los humildes.
Luc 1:53  A los hambrientos los llenó de bienes, y a los ricos los despidió vacíos.
Luc 1:54  Acogió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia.
Luc 1:55  Según lo que había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia para siempre.
Luc 1:56  María permaneció con ella como unos tres meses, y se volvió a su casa.
Luc 1:57  Le llegó a Isabel el tiempo de dar a luz, y parió un hijo.
Luc 1:58  Habiendo oído sus vecinos y parientes que el Señor le había mostrado la grandeza de su misericordia, se congratulaban con ella.
Luc 1:59  Al octavo día vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarle con el nombre de su padre, Zacarías.
Luc 1:60  Pero la madre tomó la palabra y dijo: No, se llamará Juan.
Luc 1:61  Le decían: ¡Si no hay ninguno en tu parentela que se llame con ese nombre!
Luc 1:62  Entonces preguntaron por señas al padre cómo quería que se llamase;"
Luc 1:63  y pidiendo unas tablillas, escribió: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.
Luc 1:64  Y abrió al instante su boca y habló bendiciendo a Dios.
Luc 1:65  Se apoderó el temor de todos los vecinos, y en toda la montaña de Judea se contaban todas estas cosas,
Luc 1:66  y cuantos las oían, pensativos, se decían: ¿Qué vendrá a ser este niño? Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él.
Luc 1:67  Zacarías, su padre, se llenó del Espíritu Santo y profetizó diciendo:
Luc 1:68  Bendito el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo,
Luc 1:69  y levantó en favor nuestro un poder de salvación en la casa de David, su siervo,
Luc 1:70  como había prometido por la boca de sus santos profetas desde antiguo,
Luc 1:71  salvándonos de nuestros enemigos y del poder de todos los que nos aborrecen,
Luc 1:72  para hacer misericordia con nuestros padres y acordarse de su alianza santa,
Luc 1:73  del juramento que juró a Abraham, nuestro padre, darnos;"
Luc 1:74  para que, sin temor, libres del poder de los enemigos, le sirvamos
Luc 1:75  en santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días.
Luc 1:76  Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, pues tú irás delante del Señor para preparar sus caminos,
Luc 1:77  para dar la ciencia de la salud a su pueblo, para remisión de sus pecados;"
Luc 1:78  por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, en las cuales nos visitará naciendo de lo alto,
Luc 1:79  para iluminar a los que están sentados en tinieblas y sombras de muerte, para enderezar nuestros pies por el camino de la paz.
Luc 1:80  El niño crecía y se fortalecía en espíritu, y moraba en los desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

 


 

Luc 1:1  Muy distinguido amigo Teófilo: Usted bien sabe que muchos se han puesto a escribir informes acerca de las cosas que han pasado entre nosotros. Las escribieron tal como nos las contaron quienes estuvieron con Jesús desde el principio. A ellos, Jesús los mandó a anunciar su mensaje. Yo también he estudiado con mucho cuidado todo lo sucedido, y creo conveniente ponerlo por escrito, tal y como sucedió. Así, usted podrá saber si le han contado la verdad.
Luc 1:5  Zacarías fue un sacerdote que vivió cuando Herodes el Grande era rey de los judíos. Prestaba servicio en el templo con el grupo del sacerdote Abías. Su esposa se llamaba Isabel y era descendiente del sacerdote Aarón.
Luc 1:6  Isabel y Zacarías eran muy buenos y obedecían todos los mandamientos de Dios.
Luc 1:7  No tenían hijos, pues Isabel no había podido quedar embarazada y, además, los dos eran muy viejos.
Luc 1:8  Cierto día, le tocó al grupo de sacerdotes de Zacarías el turno de servir a Dios en el templo.
Luc 1:9  Los sacerdotes acostumbraban nombrar a uno del grupo, para que entrara al templo de Dios y quemara incienso en el altar. Esta vez le tocó a Zacarías entrar a quemar el incienso,
Luc 1:10  mientras el pueblo se quedaba afuera orando.
Luc 1:11  De pronto, un ángel de Dios se le apareció a Zacarías al lado derecho del altar.
Luc 1:12  Cuando Zacarías vio al ángel, tuvo mucho miedo y no supo qué hacer.
Luc 1:13  Pero el ángel le dijo: —¡No tengas miedo, Zacarías! Dios ha escuchado tus oraciones. Tu esposa Isabel tendrá un hijo, y lo llamarás Juan.
Luc 1:14  Su nacimiento te va a hacer muy feliz, y muchos también se alegrarán.
Luc 1:15  Tu hijo va a ser muy importante ante Dios. No tomará vino ni cerveza, y el Espíritu Santo estará con él desde antes de que nazca.
Luc 1:16  »Este niño hará que muchos en Israel dejen de hacer lo malo y obedezcan a Dios.
Luc 1:17  Llegará antes que el Mesías, y tendrá el mismo poder y el mismo espíritu que antes tuvo el profeta Elías. Su mensaje hará que los padres se reconcilien con sus hijos, y que los desobedientes comprendan su error y sigan el ejemplo de los que sí obedecen. Además, preparará al pueblo de Israel para recibir al Mesías.
Luc 1:18  Zacarías le dijo al ángel: —Mi esposa y yo somos ya muy viejos. ¿Cómo sabré que todo pasará tal como dices?
Luc 1:19  El ángel le respondió: —Yo soy Gabriel, ayudante especial de Dios. Él me envió a darte esta buena noticia.
Luc 1:20  Pero como no me creíste, no vas a poder hablar hasta que suceda lo que te dije.
Luc 1:21  Toda la gente estaba afuera, esperando a Zacarías, y se preguntaba por qué no salía del templo.
Luc 1:22  Cuando Zacarías salió, no podía hablar y sólo hacía señas con las manos. Entonces la gente comprendió que Zacarías había tenido una visión.
Luc 1:23  Al terminar su turno en el templo, Zacarías regresó a su casa.
Luc 1:24  Poco tiempo después, su esposa quedó embarazada; y durante cinco meses no salió de la casa, pues pensaba:
Luc 1:25  «¡Dios ha hecho esto conmigo para que la gente ya no me desprecie!»
Luc 1:26  Cuando Isabel ya tenía seis meses de embarazo, Dios mandó al ángel Gabriel a Nazaret, un pueblo de la región de Galilea.
Luc 1:27  El ángel llevaba un mensaje para una joven llamada María. Ella estaba comprometida para casarse con José, quien era descendiente del rey David.
Luc 1:28  El ángel entró a donde estaba María, la saludó y le dijo: —¡Dios te ha bendecido de manera especial! El Señor está contigo.
Luc 1:29  María se sorprendió mucho al oír un saludo tan extraño, y se preguntaba qué significaba eso.
Luc 1:30  Entonces el ángel le dijo: —No tengas miedo, María, porque Dios te ha dado un gran privilegio.
Luc 1:31  Vas a quedar embarazada; y tendrás un hijo, a quien le pondrás por nombre Jesús.
Luc 1:32  Este niño llegará a ser muy importante, y lo llamarán “Hijo del Dios altísimo”. Dios lo hará rey, como hizo con su antepasado David;
Luc 1:33  gobernará a la nación de Israel para siempre, y su reinado no terminará nunca.
Luc 1:34  María le preguntó al ángel: —¿Cómo pasará esto, si aún no me he casado?
Luc 1:35  El ángel le contestó: —El Espíritu Santo se acercará a ti; el Dios altísimo te cubrirá con su poder. Por eso el niño vivirá completamente dedicado a Dios, y será llamado “Hijo de Dios”.
Luc 1:36  Tu prima Isabel, aunque ya es muy vieja, también va a tener un hijo. La gente pensaba que ella nunca podría tener hijos, pero hace ya seis meses que está embarazada.
Luc 1:37  Eso demuestra que para Dios todo es posible.
Luc 1:38  María respondió: —Yo soy la esclava del Señor. Que suceda todo tal como me lo has dicho. Y el ángel se fue.
Luc 1:39  A los pocos días, María fue de prisa a un pueblo de la región montañosa de Judea.
Luc 1:40  Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Luc 1:41  Cuando Isabel oyó el saludo, el niño saltó de alegría dentro de ella. Isabel, llena del Espíritu Santo,
Luc 1:42  dijo en voz alta a María: —¡Dios te ha bendecido más que a todas las mujeres! Y también ha bendecido al hijo que tendrás.
Luc 1:43  ¿Por qué has venido a visitarme, tú que eres la madre de mi Señor?
Luc 1:44  Tan pronto como oí tu saludo, el bebé saltó de alegría dentro de mí.
Luc 1:45  ¡Dios te ha bendecido porque confiaste en sus promesas!
Luc 1:46  María respondió: «¡Le doy gracias a Dios con todo mi corazón,
Luc 1:47  y estoy alegre porque él es mi Salvador!
Luc 1:48  »Dios tiene especial cuidado de mí, que soy su humilde esclava. »Desde ahora todos me dirán: “¡María, Dios te ha bendecido!”
Luc 1:49  »El Dios todopoderoso ha hecho grandes cosas conmigo. ¡Su nombre es santo!
Luc 1:50  »Él nunca deja de amar a todos los que lo adoran.
Luc 1:51  »Dios actúa con poder y hace huir a los orgullosos.
Luc 1:52  »Quita a los poderosos de sus tronos, y da poder a los pobres.
Luc 1:53  »Da cosas buenas a los hambrientos, pero despide a los ricos con las manos vacías.
Luc 1:54  »Ayuda a los israelitas, sus servidores, y nunca deja de ser bondadoso con ellos.
Luc 1:55  »Así lo prometió a nuestros antepasados, a Abraham y a sus descendientes, para siempre.»
Luc 1:56  Y María se quedó tres meses con Isabel. Después, regresó a su casa.
Luc 1:57  Cuando nació el hijo de Isabel,
Luc 1:58  todos sus vecinos y familiares se alegraron mucho, pues vieron que Dios había sido muy bondadoso.
Luc 1:59  A los ocho días, vinieron a circuncidar al niño. Los que estaban allí querían ponerle Zacarías, que era el nombre de su padre.
Luc 1:60  Pero Isabel dijo: —¡No! Va a llamarse Juan.
Luc 1:61  Ellos le dijeron: —Ningún familiar tuyo se llama así.
Luc 1:62  Y por señas le preguntaron a Zacarías cómo quería llamar al niño.
Luc 1:63  Zacarías pidió una tabla y escribió: «Juan». Todos quedaron sorprendidos.
Luc 1:64  En ese mismo momento, Zacarías empezó a hablar de nuevo, y alabó a Dios.
Luc 1:65  Todos los vecinos se quedaron impresionados, y en toda la región montañosa de Judea no se hablaba de otra cosa.
Luc 1:66  Los que oían hablar del asunto se preguntaban: «¿Qué será de este niño cuando crezca?» Porque todos sabían que Dios estaba con él.
Luc 1:67  Zacarías, lleno del Espíritu Santo, dio este mensaje:
Luc 1:68  «¡Alabemos al Dios de Israel, porque ha venido a salvarnos!
Luc 1:69  »Nos ha dado un Salvador muy poderoso, descendiente del rey David, su servidor.
Luc 1:70  »Esto lo había prometido hace mucho tiempo, por medio de sus santos profetas:
Luc 1:71  que él iba a salvarnos de nuestros enemigos y de todos aquellos que nos odian.
Luc 1:72  »Él dijo que sería bondadoso con su pueblo, y que cumpliría su santa promesa.
Luc 1:73  »Él prometió a nuestro antepasado Abraham,
Luc 1:74  que iba a salvarnos de nuestros enemigos. »Así podríamos servirle sin ningún temor,
Luc 1:75  y vivir sólo para él, practicando la justicia todos los días de nuestra vida.
Luc 1:76  »Y tú, hijo mío, serás llamado: “Profeta del Dios altísimo”. »Tú irás delante del Mesías, preparando a la gente para su llegada.
Luc 1:77  »Le dirás a su pueblo que ya tiene salvación, pues Dios perdona sus pecados.
Luc 1:78  »Dios nos ama tanto, que desde el cielo nos envió un Salvador, como si fuera el sol de un nuevo día.
Luc 1:79  »Él salvará a los que viven en peligro de muerte. »Será como una luz que alumbra en la oscuridad, y guiará nuestros pasos por el camino de la paz.»
Luc 1:80  A medida que el niño Juan crecía, también aumentaba su poder espiritual. Y vivió en el desierto hasta el día en que Dios le ordenó llevar su mensaje al pueblo de Israel.

 


 

Luc 1:1  Ya que muchos han emprendido ordenar la narración de los sucesos que se han cumplido entre nosotros,
Luc 1:2  conforme nos lo tienen referidos aquellos mismos que desde su principio han sido testigos de vista y ministros de la palabra,
Luc 1:3  me pareció también a mí, después de haberme informado de todo exactamente desde su primer origen, escribírtelos por su orden, oh dignísimo Teófilo,
Luc 1:4  a fin de que conozcas la verdad de lo que se te ha enseñado.
Luc 1:5  Siendo Herodes rey de Judea, hubo un sacerdote llamado Zacarías, de la familia sacerdotal de Abía, una de aquellas que servían por turno en el templo, cuya mujer, llamada Isabel, era igualmente del linaje de Aarón.
Luc 1:6  Ambos eran justos a los ojos de Dios, guardando, como guardaban, todos los mandamientos y leyes del Señor irreprensiblemente,
Luc 1:7  y no tenían hijos, porque Isabel era estéril, y ambos de avanzada edad.
Luc 1:8  Sucedió, pues, que sirviendo él las funciones del sacerdocio en orden al culto divino, por su turno, que era el Abía, le cupo en suerte,
Luc 1:9  según el estilo que había entre los sacerdotes, entrar en el templo del Señor, o lugar llamado santo,
Luc 1:10  a ofrecer el incienso; y todo el concurso del pueblo estaba orando de parte de afuera en el atrio, durante la oblación del incienso.
Luc 1:11  Entonces se le apareció a Zacarías un ángel del Señor, puesto en pie a la derecha del altar del incienso,
Luc 1:12  con cuya vista se estremeció Zacarías, y quedó sobrecogido de espanto.
Luc 1:13  Mas el ángel le dijo: No temas, Zacarías, pues tu oración ha sido bien despachada: tú verás al Mesías; y tu mujer Isabel te dará un hijo, que será su precursor, a quien pondrás por nombre Juan;
Luc 1:14  el cual será para ti objeto de gozo y de júbilo; y muchos se regocijarán en su nacimiento ,
Luc 1:15  porque será grande en la presencia del Señor. No beberá vino ni cosa que pueda embriagar, y será lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre,
Luc 1:16  y convertirá a muchos de los hijos de Israel al Señor Dios suyo,
Luc 1:17  delante del cual irá él revestido del espíritu y de la virtud de Elías para reunir los corazones de los padres o patriarcas con los de los hijos y conducir los incrédulos a la prudencia y fe de los antiguos justos, a fin de preparar al Señor un pueblo perfecto.
Luc 1:18  Pero Zacarías respondió al ángel: ¿Por dónde podré yo certificarme de eso? Porque ya soy viejo, y mi mujer de edad muy avanzada.
Luc 1:19  El ángel replicándole dijo: Yo soy Gabriel, que asisto al trono de Dios, de quien he sido enviado a hablarte y a traerte esta feliz nueva.
Luc 1:20  Y desde ahora quedarás mudo, y no podrás hablar, hasta el día en que sucedan estas cosas, por cuanto no has creído a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.
Luc 1:21  Entretanto estaba el pueblo esperando a Zacarías, y maravillándose de que se detuviese tanto en el templo.
Luc 1:22  Salido, en fin, no podía hablarles palabra, de donde conocieron que había tenido en el templo alguna visión. El procuraba explicarse por señas, y permaneció mudo y sordo.
Luc 1:23  Cumplidos los días de su ministerio, volvió a su casa.
Luc 1:24  Poco después Isabel, su esposa, concibió, y estuvo cinco meses oculta, diciendo para consigo:
Luc 1:25  Esto ha hecho el Señor conmigo, ahora que ha tenido a bien borrar mi oprobio de delante de los hombres.
 
Luc 1:26  Estando ya Isabel en su sexto mes, envió Dios al ángel Gabriel a Nazaret, ciudad de Galilea,
Luc 1:27  a una virgen desposada con cierto varón de la casa de David, llamado José; y el nombre de la virgen era María.
Luc 1:28  Y habiendo entrado el ángel a donde ella estaba, le dijo: Dios te salve, ¡oh llena de gracia!, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres.
Luc 1:29  Al oír tales palabras la Virgen se turbó, y se puso a considerar qué significaría tal saludo.
Luc 1:30  Mas el ángel le dijo: ¡Oh María!, no temas, porque has hallado gracia en los ojos de Dios.
Luc 1:31  Sábete que has de concebir en tu seno, y tendrás un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús .
Luc 1:32  Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo, al cual el Señor Dios dará el trono de su padre David, y reinará en la casa de Jacob eternamente,
Luc 1:33  y su reino no tendrá fin.
Luc 1:34  Pero María dijo al ángel: ¿Cómo será eso, pues yo no conozco varón alguno?
Luc 1:35  El ángel en respuesta le dijo: El Espíritu Santo descenderá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, por esta causa el fruto santo que de ti nacerá será llamado Hijo de Dios.
Luc 1:36  Y ahí tienes a tu parienta Isabel, que en su vejez ha concebido también un hijo; y la que se llamaba estéril, hoy cuenta ya el sexto mes;
Luc 1:37  porque para Dios nada es imposible.
Luc 1:38  Entonces dijo María: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra. Y en seguida el ángel desapareciendo se retiró de su presencia.
Luc 1:39  Por aquellos días partió María, y se fue apresuradamente a las montañas de Judea a una ciudad de la tribu de Judá;
Luc 1:40  y habiendo entrado en la casa de Zacarías, saludó a Isabel.
Luc 1:41  Lo mismo fue oír el saludo de María, que la criatura, diera saltos de placer en su vientre, e Isabel se sintió llena del Espíritu Santo,
Luc 1:42  y exclamando en voz alta, dijo: ¡Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre!
Luc 1:43  Y ¿de dónde a mí tanto bien que venga la madre de mi Señor a visitarme?
Luc 1:44  Pues lo mismo fue penetrar la voz de tu saludo en mis oídos, que dar saltos de júbilo la criatura en mi vientre.
Luc 1:45  ¡Oh bienaventurada tú que has creído! Porque se cumplirán las cosas que se te han dicho de parte del Señor.
Luc 1:46  Entonces María dijo: Mi alma glorifica al Señor,
Luc 1:47  y mi espíritu está transportado de gozo en el Dios salvador mío:
Luc 1:48  porque ha puesto los ojos en la bajeza de su esclava; por tanto ya desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones.
Luc 1:49  Porque ha hecho en mí cosas grandes aquel que es todopoderoso, cuyo nombre es santo,
Luc 1:50  y cuya misericordia se derrama de generación en generación sobre los que le temen.
Luc 1:51  Hizo alarde del poder de su brazo; deshizo las miras del corazón de los soberbios.
Luc 1:52  Derribó del solio a los poderosos, y ensalzó a los humildes.
Luc 1:53  Colmó de bienes a los hambrientos, y a los ricos los despidió sin nada.
Luc 1:54  Acordándose de su misericordia, acogió a Israel su siervo,
Luc 1:55  según la promesa que hizo a nuestros padres, a Abrahán y a su descendencia por los siglos de los siglos.
Luc 1:56  Y se detuvo María con Isabel cosa de tres meses, y después se volvió a su casa.
Luc 1:57  Entretanto le llegó a Isabel el tiempo de su alumbramiento, y dio a luz un hijo.
Luc 1:58  Supieron sus vecinos y parientes la gran misericordia que Dios le había hecho, y se congratulaban con ella.
Luc 1:59  El día octavo vinieron a la circuncisión del niño, y le llamaban Zacarías, del nombre de su padre.
Luc 1:60  Pero su madre, oponiéndose, dijo: No por cierto, sino que se llamará Juan.
Luc 1:61  Le dijeron: ¿No ves que nadie hay en tu familia que tenga ese nombre?
Luc 1:62  Al mismo tiempo preguntaban por señas al padre del niño cómo quería que se le llamase.
Luc 1:63  Y él pidiendo la tablilla de escribir, escribió así: Juan es su nombre. Lo que llenó a todos de admiración.
Luc 1:64  Y al mismo tiempo recobró el habla y usó de la lengua, y empezó a bendecir a Dios.
Luc 1:65  Con lo que un temor se apoderó de todas las gentes cercanas; y se divulgaron todos estos sucesos por todo el país de las montañas de Judea.
Luc 1:66  Y cuantos los oían, los meditaban en su corazón, diciéndose unos a otros: ¿Quién pensáis será este niño? Porque la mano del Señor estaba con él.
Luc 1:67  Además de que Zacarías, su padre, quedó lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:
Luc 1:68  Bendito sea el Señor Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo;
Luc 1:69  y nos ha suscitado un poderoso salvador en la casa de David su siervo,
Luc 1:70  según lo tenía anunciado por boca de sus santos profetas, que han florecido en todos los siglos pasados,
Luc 1:71  para librarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos aquellos que nos aborrecen,
Luc 1:72  ejerciendo su misericordia con nuestros padres, y teniendo presente su alianza santa,
Luc 1:73  conforme al juramento con que juró a nuestro padre Abrahán que nos otorgaría
Luc 1:74  que, libertados de las manos de nuestros enemigos, le sirvamos sin temor,
Luc 1:75  con santidad y justicia, ante su acatamiento, todos los días de nuestra vida.
Luc 1:76  Y tú, ¡oh niño!, tú serás llamado el profeta del Altísimo; porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
Luc 1:77  enseñando la ciencia de la salvación a su pueblo, para el perdón de sus pecados,
Luc 1:78  por las entrañas misericordiosas de nuestro Dios, que ha hecho que ese naciente haya venido a visitarnos de lo alto del cielo,
Luc 1:79  para alumbrar a los que yacen en las tinieblas y en la sombra de la muerte, para enderezar nuestros pasos por el camino de la paz.
Luc 1:80  Mientras tanto el niño iba creciendo, y se fortalecía en el espíritu, y habitó en los desiertos hasta el tiempo en que debía darse a conocer a Israel.

 


 

Luc 1:1 

Dedicatoria a Teófilo
  Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,
Luc 1:2  tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra,
Luc 1:3  me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo,
Luc 1:4  para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.

Anuncio del nacimiento de Juan
 
Luc 1:5  Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías;(A) su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet.
Luc 1:6  Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.
Luc 1:7  Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada.
Luc 1:8  Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase,
Luc 1:9  conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor.
Luc 1:10  Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso.
Luc 1:11  Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso.
Luc 1:12  Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor.
Luc 1:13  Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.
Luc 1:14  Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento;
Luc 1:15  porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra,(B) y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre.
Luc 1:16  Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos.
Luc 1:17  E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos,(C) y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.
Luc 1:18  Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.
Luc 1:19  Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel,(D) que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas.
Luc 1:20  Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.
Luc 1:21  Y el pueblo estaba esperando a Zacarías, y se extrañaba de que él se demorase en el santuario.
Luc 1:22  Pero cuando salió, no les podía hablar; y comprendieron que había visto visión en el santuario. El les hablaba por señas, y permaneció mudo.
Luc 1:23  Y cumplidos los días de su ministerio, se fue a su casa.
Luc 1:24  Después de aquellos días concibió su mujer Elisabet, y se recluyó en casa por cinco meses, diciendo:
Luc 1:25  Así ha hecho conmigo el Señor en los días en que se dignó quitar mi afrenta entre los hombres.

Anuncio del nacimiento de Jesús
 
Luc 1:26  Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
Luc 1:27  a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.(E)
Luc 1:28  Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.
Luc 1:29  Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.
Luc 1:30  Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.
Luc 1:31  Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.(F)
Luc 1:32  Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;
Luc 1:33  y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.(G)
Luc 1:34  Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.
Luc 1:35  Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
Luc 1:36  Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril;
Luc 1:37  porque nada hay imposible para Dios.(H)
Luc 1:38  Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.

María visita a Elisabet
 
Luc 1:39  En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá;
Luc 1:40  y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet.
Luc 1:41  Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo,
Luc 1:42  y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.
Luc 1:43  ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?
Luc 1:44  Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
Luc 1:45  Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor.
Luc 1:46  Entonces María dijo:(I)
 Engrandece mi alma al Señor;
Luc 1:47  Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. 
Luc 1:48  Porque ha mirado la bajeza de su sierva;
 Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. 
Luc 1:49  Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso;
 Santo es su nombre, 
Luc 1:50  Y su misericordia es de generación en generación
 A los que le temen. 
Luc 1:51  Hizo proezas con su brazo;
 Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. 
Luc 1:52  Quitó de los tronos a los poderosos,
 Y exaltó a los humildes. 
Luc 1:53  A los hambrientos colmó de bienes,
 Y a los ricos envió vacíos. 
Luc 1:54  Socorrió a Israel su siervo,
 Acordándose de la misericordia 
Luc 1:55  De la cual habló a nuestros padres,
 Para con Abraham(J) y su descendencia para siempre.
Luc 1:56  Y se quedó María con ella como tres meses; después se volvió a su casa.

Nacimiento de Juan el Bautista
 
Luc 1:57  Cuando a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo.
Luc 1:58  Y cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella.
Luc 1:59  Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño;(K) y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías;
Luc 1:60  pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan.
Luc 1:61  Le dijeron: ¿Por qué? No hay nadie en tu parentela que se llame con ese nombre.
Luc 1:62  Entonces preguntaron por señas a su padre, cómo le quería llamar.
Luc 1:63  Y pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.
Luc 1:64  Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y habló bendiciendo a Dios.
Luc 1:65  Y se llenaron de temor todos sus vecinos; y en todas las montañas de Judea se divulgaron todas estas cosas.
Luc 1:66  Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.

Profecía de Zacarías
 
Luc 1:67  Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:
Luc 1:68  Bendito el Señor Dios de Israel,
 Que ha visitado y redimido a su pueblo, 
Luc 1:69  Y nos levantó un poderoso Salvador
 En la casa de David su siervo, 
Luc 1:70  Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio; 
Luc 1:71  Salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos aborrecieron; 
Luc 1:72  Para hacer misericordia con nuestros padres,
 Y acordarse de su santo pacto; 
Luc 1:73  Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre,
 Que nos había de conceder 
Luc 1:74  Que, librados de nuestros enemigos,
 Sin temor le serviríamos 
Luc 1:75  En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días. 
Luc 1:76  Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado;
 Porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos;(L)
Luc 1:77  Para dar conocimiento de salvación a su pueblo,
 Para perdón de sus pecados, 
Luc 1:78  Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
 Con que nos visitó desde lo alto la aurora, 
Luc 1:79  Para dar luz a los que habitan en tinieblas(M) y en sombra de muerte;
 Para encaminar nuestros pies por camino de paz.
Luc 1:80  Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

 


 

Luc 1:1  Habiendo muchos tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,
Luc 1:2  tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra;
Luc 1:3  me ha parecido también a mí , después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh buen Teófilo,
Luc 1:4  para que conozcas la seguridad de las cosas en las cuales has sido enseñado.
Luc 1:5  Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; y su mujer, de las hijas de Aarón, llamada Elisabet.
Luc 1:6  Y eran ambos justos delante de Dios, andando sin reprensión en todos los mandamientos y estatutos del Señor.
Luc 1:7  Y no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran avanzados en días.
Luc 1:8  Y aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios por el orden de su vez,
Luc 1:9  conforme a la costumbre del sacerdocio, salió en suerte a poner el incienso, entrando en el Templo del Señor.
Luc 1:10  Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso.
Luc 1:11  Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso.
Luc 1:12  Y se turbó Zacarías viéndolo, y cayó temor sobre él.
Luc 1:13  Mas el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te engendrará un hijo, y llamarás su nombre Juan.
Luc 1:14  Y tendrás gozo y alegría, y muchos se gozarán de su nacimiento.
Luc 1:15  Porque será grande delante de Dios, y no beberá vino ni sidra; y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre.
Luc 1:16  Y a muchos de los hijos de Israel convertirá al Señor Dios de ellos.
Luc 1:17  Porque él irá delante de él con el Espíritu y virtud de Elías, para convertir los corazones de los padres a los hijos, y los rebeldes a la prudencia de los justos, para aparejar al Señor un pueblo preparado.
Luc 1:18  Y dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer avanzada en días.
Luc 1:19  Y respondiendo el ángel le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y soy enviado a hablarte, y a darte este evangelio.
Luc 1:20  Y he aquí estarás mudo y no podrás hablar, hasta el día que esto sea hecho, por cuanto no creiste a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.
Luc 1:21  Y el pueblo estaba esperando a Zacarías, y se maravillaban de que él se detuviese en el Templo.
Luc 1:22  Y saliendo, no les podía hablar; y entendieron que había visto visión en el Templo; y él les hablaba por señas, y quedó mudo.
Luc 1:23  Y fue, que cumplidos los días de su oficio, se vino a su casa.
Luc 1:24  Y después de aquellos días concibió su mujer Elisabet, y se encubrió por cinco meses, diciendo:
Luc 1:25  Porque el Señor me ha hecho así en los días en que miró para quitar mi afrenta entre los hombres.
Luc 1:26  Y al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado de Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
Luc 1:27  a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la Casa de David; y el nombre de la virgen era María.
Luc 1:28  Y entrando el ángel en donde ella estaba , dijo: ¡Gozo hallas, amada! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.
Luc 1:29  Mas ella, cuando le vio, se turbó de sus palabras, y pensaba qué salutación fuese ésta.
Luc 1:30  Entonces el ángel le dice: María, no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios.
Luc 1:31  Y he aquí, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús.
Luc 1:32  Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y le dará el Señor Dios el trono de David su padre;
Luc 1:33  y reinará en la Casa de Jacob por siempre; y de su Reino no habrá fin.
Luc 1:34  Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? Porque no conozco varón.
Luc 1:35  Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá; por lo cual también lo Santo que de ti nacerá, será llamado Hijo de Dios.
Luc 1:36  Y he aquí, Elisabet tu parienta, también ella ha concebido hijo en su vejez; y éste es el sexto mes a ella que era llamada la estéril;
Luc 1:37  porque ninguna cosa es imposible para Dios.
Luc 1:38  Entonces María dijo: He aquí la criada del Señor; cúmplase en mí conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.
Luc 1:39  En aquellos días levantándose María, fue a la montaña con prisa, a una ciudad de Judá;
Luc 1:40  y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet.
Luc 1:41  Y aconteció, que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo,
Luc 1:42  y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.
Luc 1:43  ¿Y de dónde esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?
Luc 1:44  Porque he aquí, cuando llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
Luc 1:45  Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirán las cosas que le fueron dichas de parte del Señor.
Luc 1:46  Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor;
Luc 1:47  Y mi espíritu se alegró en Dios mi Salud,
Luc 1:48  porque miró a la bajeza de su criada; Porque he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
Luc 1:49  Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su Nombre.
Luc 1:50  Y su misericordia de generación a generación a los que le temen.
Luc 1:51  Hizo valentía con su brazo; esparció los soberbios del pensamiento de su corazón.
Luc 1:52  Quitó los poderosos de los tronos, y levantó a los humildes.
Luc 1:53  A los hambrientos colmó de bienes; y a los ricos envió vacíos.
Luc 1:54  Recibió a Israel su criado, acordándose de la misericordia.
Luc 1:55  Como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.
Luc 1:56  Y se quedó María con ella como tres meses; después se volvió a su casa.
Luc 1:57  Y a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, y dio a luz un hijo.
Luc 1:58  Y oyeron los vecinos y los parientes que Dios había hecho con ella grande misericordia, y se alegraron con ella.
Luc 1:59  Y aconteció, que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías.
Luc 1:60  Y respondiendo su madre, dijo: No; sino Juan será llamado.
Luc 1:61  Y le dijeron: ¿Por qué ? Nadie hay en tu parentela que se llame con este nombre.
Luc 1:62  Y hablaron por señas a su padre, cómo le quería llamar.
Luc 1:63  Y demandando la tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.
Luc 1:64  Y luego fue abierta su boca y su lengua, y habló bendiciendo a Dios.
Luc 1:65  Y hubo temor sobre todos los vecinos de ellos; y en todas las montañas de Judea fueron divulgadas todas estas cosas.
Luc 1:66  Y todos los que las oían, las conservaban en su corazón, diciendo: ¿Quién será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.
Luc 1:67  Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:
Luc 1:68  Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado y hecho redención a su pueblo,
Luc 1:69  y nos alzó el cuerno de salud en la Casa de David su siervo,
Luc 1:70  como habló por boca de los santos que fueron desde el principio, sus profetas:
Luc 1:71  Salvación de nuestros enemigos, y de mano de todos los que nos aborrecieron;
Luc 1:72  para hacer misericordia con nuestros padres, y acordándose de su santo testamento;
Luc 1:73  del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, que nos había de dar,
Luc 1:74  que sin temor librados de nuestros enemigos, le serviríamos
Luc 1:75  en santidad y en justicia delante de él, todos los días de nuestra vida.
Luc 1:76  Y tú, niño: profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de la faz del Señor, para aparejar sus caminos;
Luc 1:77  dando conocimiento de salud a su pueblo, para remisión de sus pecados,
Luc 1:78  por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó de lo alto el amanecer,
Luc 1:79  para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; para encaminar nuestros pies por camino de paz.
Luc 1:80  Y el niño crecía, y era confortado del Espíritu; y estuvo en los desiertos hasta el día que se mostró a Israel.

 


 

Luc 1:1  Forasmuch as many have taken in hand to set forth in order a declaration of those things which are most surely believed among us,
Luc 1:2  Even as they delivered them unto us, which from the beginning were eyewitnesses, and ministers of the word;
Luc 1:3  It seemed good to me also, having had perfect understanding of all things from the very first, to write unto thee in order, most excellent Theophilus,
Luc 1:4  That thou mightest know the certainty of those things, wherein thou hast been instructed.
Luc 1:5  There was in the days of Herod, the king of Judaea, a certain priest named Zacharias, of the course of Abia: and his wife was of the daughters of Aaron, and her name was Elisabeth.
Luc 1:6  And they were both righteous before God, walking in all the commandments and ordinances of the Lord blameless.
Luc 1:7  And they had no child, because that Elisabeth was barren, and they both were now well stricken in years.
Luc 1:8  And it came to pass, that while he executed the priest's office before God in the order of his course,
Luc 1:9  According to the custom of the priest's office, his lot was to burn incense when he went into the temple of the Lord.
Luc 1:10  And the whole multitude of the people were praying without at the time of incense.
Luc 1:11  And there appeared unto him an angel of the Lord standing on the right side of the altar of incense.
Luc 1:12  And when Zacharias saw him, he was troubled, and fear fell upon him.
Luc 1:13  But the angel said unto him, Fear not, Zacharias: for thy prayer is heard; and thy wife Elisabeth shall bear thee a son, and thou shalt call his name John.
Luc 1:14  And thou shalt have joy and gladness; and many shall rejoice at his birth.
Luc 1:15  For he shall be great in the sight of the Lord, and shall drink neither wine nor strong drink; and he shall be filled with the Holy Ghost, even from his mother's womb.
Luc 1:16  And many of the children of Israel shall he turn to the Lord their God.
Luc 1:17  And he shall go before him in the spirit and power of Elias, to turn the hearts of the fathers to the children, and the disobedient to the wisdom of the just; to make ready a people prepared for the Lord.
Luc 1:18  And Zacharias said unto the angel, Whereby shall I know this? for I am an old man, and my wife well stricken in years.
Luc 1:19  And the angel answering said unto him, I am Gabriel, that stand in the presence of God; and am sent to speak unto thee, and to shew thee these glad tidings.
Luc 1:20  And, behold, thou shalt be dumb, and not able to speak, until the day that these things shall be performed, because thou believest not my words, which shall be fulfilled in their season.
Luc 1:21  And the people waited for Zacharias, and marvelled that he tarried so long in the temple.
Luc 1:22  And when he came out, he could not speak unto them: and they perceived that he had seen a vision in the temple: for he beckoned unto them, and remained speechless.
Luc 1:23  And it came to pass, that, as soon as the days of his ministration were accomplished, he departed to his own house.
Luc 1:24  And after those days his wife Elisabeth conceived, and hid herself five months, saying,
Luc 1:25  Thus hath the Lord dealt with me in the days wherein he looked on me, to take away my reproach among men.
Luc 1:26  And in the sixth month the angel Gabriel was sent from God unto a city of Galilee, named Nazareth,
Luc 1:27  To a virgin espoused to a man whose name was Joseph, of the house of David; and the virgin's name was Mary.
Luc 1:28  And the angel came in unto her, and said, Hail, thou that art highly favoured, the Lord is with thee: blessed art thou among women.
Luc 1:29  And when she saw him, she was troubled at his saying, and cast in her mind what manner of salutation this should be.
Luc 1:30  And the angel said unto her, Fear not, Mary: for thou hast found favour with God.
Luc 1:31  And, behold, thou shalt conceive in thy womb, and bring forth a son, and shalt call his name JESUS.
Luc 1:32  He shall be great, and shall be called the Son of the Highest: and the Lord God shall give unto him the throne of his father David:
Luc 1:33  And he shall reign over the house of Jacob for ever; and of his kingdom there shall be no end.
Luc 1:34  Then said Mary unto the angel, How shall this be, seeing I know not a man?
Luc 1:35  And the angel answered and said unto her, The Holy Ghost shall come upon thee, and the power of the Highest shall overshadow thee: therefore also that holy thing which shall be born of thee shall be called the Son of God.
Luc 1:36  And, behold, thy cousin Elisabeth, she hath also conceived a son in her old age: and this is the sixth month with her, who was called barren.
Luc 1:37  For with God nothing shall be impossible.
Luc 1:38  And Mary said, Behold the handmaid of the Lord; be it unto me according to thy word. And the angel departed from her.
Luc 1:39  And Mary arose in those days, and went into the hill country with haste, into a city of Juda;
Luc 1:40  And entered into the house of Zacharias, and saluted Elisabeth.
Luc 1:41  And it came to pass, that, when Elisabeth heard the salutation of Mary, the babe leaped in her womb; and Elisabeth was filled with the Holy Ghost:
Luc 1:42  And she spake out with a loud voice, and said, Blessed art thou among women, and blessed is the fruit of thy womb.
Luc 1:43  And whence is this to me, that the mother of my Lord should come to me?
Luc 1:44  For, lo, as soon as the voice of thy salutation sounded in mine ears, the babe leaped in my womb for joy.
Luc 1:45  And blessed is she that believed: for there shall be a performance of those things which were told her from the Lord.
Luc 1:46  And Mary said, My soul doth magnify the Lord,
Luc 1:47  And my spirit hath rejoiced in God my Saviour.
Luc 1:48  For he hath regarded the low estate of his handmaiden: for, behold, from henceforth all generations shall call me blessed.
Luc 1:49  For he that is mighty hath done to me great things; and holy is his name.
Luc 1:50  And his mercy is on them that fear him from generation to generation.
Luc 1:51  He hath shewed strength with his arm; he hath scattered the proud in the imagination of their hearts.
Luc 1:52  He hath put down the mighty from their seats, and exalted them of low degree.
Luc 1:53  He hath filled the hungry with good things; and the rich he hath sent empty away.
Luc 1:54  He hath holpen his servant Israel, in remembrance of his mercy;
Luc 1:55  As he spake to our fathers, to Abraham, and to his seed for ever.
Luc 1:56  And Mary abode with her about three months, and returned to her own house.
Luc 1:57  Now Elisabeth's full time came that she should be delivered; and she brought forth a son.
Luc 1:58  And her neighbours and her cousins heard how the Lord had shewed great mercy upon her; and they rejoiced with her.
Luc 1:59  And it came to pass, that on the eighth day they came to circumcise the child; and they called him Zacharias, after the name of his father.
Luc 1:60  And his mother answered and said, Not so; but he shall be called John.
Luc 1:61  And they said unto her, There is none of thy kindred that is called by this name.
Luc 1:62  And they made signs to his father, how he would have him called.
Luc 1:63  And he asked for a writing table, and wrote, saying, His name is John. And they marvelled all.
Luc 1:64  And his mouth was opened immediately, and his tongue loosed, and he spake, and praised God.
Luc 1:65  And fear came on all that dwelt round about them: and all these sayings were noised abroad throughout all the hill country of Judaea.
Luc 1:66  And all they that heard them laid them up in their hearts, saying, What manner of child shall this be! And the hand of the Lord was with him.
Luc 1:67  And his father Zacharias was filled with the Holy Ghost, and prophesied, saying,
Luc 1:68  Blessed be the Lord God of Israel; for he hath visited and redeemed his people,
Luc 1:69  And hath raised up an horn of salvation for us in the house of his servant David;
Luc 1:70  As he spake by the mouth of his holy prophets, which have been since the world began:
Luc 1:71  That we should be saved from our enemies, and from the hand of all that hate us;
Luc 1:72  To perform the mercy promised to our fathers, and to remember his holy covenant;
Luc 1:73  The oath which he sware to our father Abraham,
Luc 1:74  That he would grant unto us, that we being delivered out of the hand of our enemies might serve him without fear,
Luc 1:75  In holiness and righteousness before him, all the days of our life.
Luc 1:76  And thou, child, shalt be called the prophet of the Highest: for thou shalt go before the face of the Lord to prepare his ways;
Luc 1:77  To give knowledge of salvation unto his people by the remission of their sins,
Luc 1:78  Through the tender mercy of our God; whereby the dayspring from on high hath visited us,
Luc 1:79  To give light to them that sit in darkness and in the shadow of death, to guide our feet into the way of peace.
Luc 1:80  And the child grew, and waxed strong in spirit, and was in the deserts till the day of his shewing unto Israel.

 


 

Luc 1:1  Puesto que muchos han intentado narrar ordenadamente las cosas que se han verificado entre nosotros,
Luc 1:2  tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra,
Luc 1:3  he decidido yo también, después de haber investigado diligentemente todo desde los orígenes, escribírtelo por su orden, ilustre Teófilo,
Luc 1:4  para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.
Luc 1:5  Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel;
Luc 1:6  los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor.
Luc 1:7  No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad.
Luc 1:8  Sucedió que, mientras oficiaba delante de Dios, en el turno de su grupo,
Luc 1:9  le tocó en suerte, según el uso del servicio sacerdotal, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso.
Luc 1:10  Toda la multitud del pueblo estaba fuera en oración, a la hora del incienso.
Luc 1:11  Se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso.
Luc 1:12  Al verle Zacarías, se turbó, y el temor se apoderó de él.
Luc 1:13  El ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Juan;
Luc 1:14  será para ti gozo y alegría, y muchos se gozarán en su nacimiento,
Luc 1:15  porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licor; estará lleno de Espíritu Santo ya desde el seno de su madre,
Luc 1:16  y a muchos de los hijos de Israel, les convertirá al Señor su Dios,
Luc 1:17  e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, = para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, = y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.»
Luc 1:18  Zacarías dijo al ángel: = «¿En qué lo conoceré? = Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en edad.»
Luc 1:19  El ángel le respondió: «Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena nueva.
Luc 1:20  Mira, te vas a quedar mudo y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no diste crédito a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.»
Luc 1:21  El pueblo estaba esperando a Zacarías y se extrañaban de su demora en el Santuario.
Luc 1:22  Cuando salió, no podía hablarles, y comprendieron que había tenido una visión en el Santuario; les hablaba por señas, y permaneció mudo.
Luc 1:23  Y sucedió que cuando se cumplieron los días de su servicio, se fue a su casa.
Luc 1:24  Días después, concibió su mujer Isabel; y se mantuvo oculta durante cinco meses
Luc 1:25  diciendo: «Esto es lo que ha hecho por mí el Señor en los días en que se dignó quitar mi oprobio entre los hombres.»
Luc 1:26  Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
Luc 1:27  a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
Luc 1:28  Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Luc 1:29  Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.
Luc 1:30  El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;
Luc 1:31  vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.
Luc 1:32  El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;
Luc 1:33  reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.»
Luc 1:34  María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?»
Luc 1:35  El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.
Luc 1:36  Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril,
Luc 1:37  = porque ninguna cosa es imposible para Dios.» =
Luc 1:38  Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue.
Luc 1:39  En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá;
Luc 1:40  entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Luc 1:41  Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo;
Luc 1:42  y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno;
Luc 1:43  y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?
Luc 1:44  Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno.
Luc 1:45  ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»
Luc 1:46  Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor
Luc 1:47  y mi espíritu = se alegra en Dios mi salvador =
Luc 1:48  porque = ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, = por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
Luc 1:49  porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, = Santo es su nombre =
Luc 1:50  = y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. =
Luc 1:51  Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.
Luc 1:52  = Derribó a los potentados = de sus tronos = y exaltó a los humildes. =
Luc 1:53  = A los hambrientos colmó de bienes = y despidió a los ricos sin nada.
Luc 1:54  = Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia =
Luc 1:55  - como había anunciado a nuestros padres - en favor de Abraham y de su linaje por los siglos.»
Luc 1:56  María permaneció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.
Luc 1:57  Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz, y tuvo un hijo.
Luc 1:58  Oyeron sus vecinos y parientes que el Señor le había hecho gran misericordia, y se congratulaban con ella.
Luc 1:59  Y sucedió que al octavo día fueron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías,
Luc 1:60  pero su madre, tomando la palabra, dijo: «No; se ha de llamar Juan.»
Luc 1:61  Le decían: «No hay nadie en tu parentela que tenga ese nombre.»
Luc 1:62  Y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase.
Luc 1:63  El pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre.» Y todos quedaron admirados.
Luc 1:64  Y al punto se abrió su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios.
Luc 1:65  Invadió el temor a todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas;
Luc 1:66  todos los que las oían las grababan en su corazón, diciendo: «Pues ¿qué será este niño?» Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él.
Luc 1:67  Zacarías, su padre, quedó lleno de Espíritu Santo, y profetizó diciendo:
Luc 1:68  = «Bendito el Señor Dios de Israel = porque ha visitado y = redimido a su pueblo. =
Luc 1:69  y nos ha suscitado una fuerza salvadora en la casa de David, su siervo,
Luc 1:70  como había prometido desde tiempos antiguos, por boca de sus santos profetas,
Luc 1:71  que nos salvaría de nuestros = enemigos y de las manos de = todos = los que nos odiaban =
Luc 1:72  haciendo = misericordia = a = nuestros padres y recordando su = santa = alianza =
Luc 1:73  y el juramento que juró a Abraham nuestro padre, de concedernos
Luc 1:74  que, libres de manos enemigas, podamos servirle sin temor
Luc 1:75  en santidad y justicia delante de él todos nuestros días.
Luc 1:76  Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, pues irás delante = del Señor = para = preparar sus caminos =
Luc 1:77  y dar a su pueblo conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados,
Luc 1:78  por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, que harán que nos visite una Luz de la altura,
Luc 1:79  a fin de iluminar = a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte = y guiar nuestros pasos por el = camino de la paz.» =
Luc 1:80  El niño crecía y su espíritu se fortalecía; vivió en los desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

 


 

Luc 1:1  Muchos han emprendido la tarea de escribir la historia de los hechos que Dios ha llevado a cabo entre nosotros,
Luc 1:2  según nos los transmitieron quienes desde el comienzo fueron testigos presenciales y después recibieron el encargo de anunciar el mensaje.
Luc 1:3  yo también, excelentísimo Teófilo, lo he investigado todo con cuidado desde el principio, y me ha parecido conveniente escribirte estas cosas ordenadamente,
Luc 1:4  para que conozcas bien la verdad de lo que te han enseñado.
Luc 1:5  En el tiempo en que Herodes[1] era rey del país de los judíos, vivía un sacerdote llamado Zacarías, perteneciente al turno de Abías. [2] Su esposa, llamada Isabel, descendía de Aarón.
Luc 1:6  Los dos eran justos delante de Dios y obedecían los mandatos y leyes del Señor de manera intachable.
Luc 1:7  Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril; además, los dos eran y a muy ancianos.
Luc 1:8  Un día en que al grupo sacerdotal de Zacarías le tocó el turno de oficiar delante de Dios,
Luc 1:9  según era costumbre entre los sacerdotes, le tocó en suerte a Zacarías entrar en el santuario del templo del Señor para quemar incienso. [3]
Luc 1:10  Mientras se quemaba el incienso, todo el pueblo estaba orando afuera.
Luc 1:11  En esto se le apareció a Zacarías un ángel del Señor, de pie al lado derecho del altar del incienso.
Luc 1:12  Al ver al ángel, Zacarías se quedó sorprendido y lleno de miedo.
Luc 1:13  Pero el ángel le dijo:
 –Zacarías, no tengas miedo, porque Dios ha oído tu oración, y tu esposa Isabel te va a dar un hijo, al que pondrás por nombre Juan.
Luc 1:14  Tú te llenarás de gozo, y muchos se alegrarán de su nacimiento,
Luc 1:15  porque tu hijo va a ser grande delante del Señor. No tomará vino ni licor, [4] y estará lleno del Espíritu Santo desde antes de nacer.
Luc 1:16  Hará que muchos de la nación de Israel se vuelvan al Señor su Dios.
Luc 1:17  Este Juan irá delante del Señor, con el espíritu y el poder del profeta Elías, [5] para reconciliar a los padres con los hijos y para que los rebeldes aprendan a obedecer. De este modo preparará al pueblo para recibir al Señor.
Luc 1:18  Zacarías preguntó al ángel:
 –¿Cómo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy muy anciano y mi esposa también.
Luc 1:19  El ángel le contestó:
 –Yo soy Gabriel, [6] y estoy al servicio de Dios; él me mandó a hablar contigo y darte estas buenas noticias.
Luc 1:20  Pero ahora, como no has creído lo que te he dicho, vas aquedarte mudo; no podrás hablar hasta que, a su debido tiempo, suceda todo esto.
Luc 1:21  Mientras tanto, la gente estaba afuera esperando a Zacarías y preguntándose por qué tardaba tanto en salir del santuario.
Luc 1:22  Cuando al fin salió, no les podía hablar; entonces se dieron cuenta de que había tenido una visión en el santuario, pues les hablaba por señas; y siguió así, sin poder hablar.
Luc 1:23  Cumplido su servicio, Zacarías se fue a su casa.
Luc 1:24  Después de esto, su esposa Isabel quedó encinta, y durante cinco meses no salió de su casa, pensando:
Luc 1:25  "El Señor me ha hecho esto ahora, para que la gente y a no me desprecie."[7]
Luc 1:26  A los seis meses, Dios mandó al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea llamado Nazaret,
Luc 1:27  donde vivía una joven llamada María; era virgen, pero estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, descendiente del rey David.
Luc 1:28  El ángel entró en el lugar donde ella estaba, y le dijo:
 –¡Salve, llena de gracia! El Señor está contigo.
Luc 1:29  María se sorprendió de estas palabras, y se preguntaba qué significaría aquel saludo.
Luc 1:30  El ángel le dijo:
 –María, no tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios.
Luc 1:31  Ahora vas a quedar encinta: tendrás un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. [8]
Luc 1:32  Será un gran hombre, al que llamarán Hijo del Dios altísimo, y Dios el Señor lo hará Rey, como a su antepasado David,
Luc 1:33  para que reine por siempre sobre el pueblo de Jacob. Su reinado no tendrá fin. [9]
Luc 1:34  María preguntó al ángel:
 –¿Cómo podrá suceder esto, si no vivo con ningún hombre?
Luc 1:35  El ángel le contestó:
 –El Espíritu Santo vendrá sobre ti, [10] y el poder del Dios altísimo se posará sobre ti. Por eso, el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios. [11]
Luc 1:36  También tu parienta Isabel va a tener un hijo, a pesar de que es anciana; la que decían que no podía tener hijos, está encinta desde hace seis meses.
Luc 1:37  Para Dios no hay nada imposible.
Luc 1:38  Entonces María dijo:
 –Yo soy esclava del Señor; que Dios haga conmigo como me has dicho.
 Con esto, el ángel se fue.
Luc 1:39  Por aquellos días, María se fue de prisa a un pueblo de la región montañosa de Judea,
Luc 1:40  y entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Luc 1:41  Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura se le estremeció en el vientre, y ella quedó llena del Espíritu Santo.
Luc 1:42  Entonces, con voz muy fuerte, dijo:
 –¡Dios te ha bendecido más que a todas las mujeres, y ha bendecido a tu hijo!
Luc 1:43  ¿Quién soy yo, para que venga a visitarme la madre de mi Señor?
Luc 1:44  Pues tan pronto como oí tu saludo, mi hijo se estremeció de alegría en mi vientre.
Luc 1:45  ¡Dichosa tú por haber creído que han de cumplirse las cosas que el Señor te ha dicho!
Luc 1:46  María dijo:
"Mi alma alaba la grandeza del Señor;[12]
 
Luc 1:47  mi espíritu se alegra
en Dios mi Salvador. [13]
 
Luc 1:48  Porque Dios ha puesto sus ojos en mí,
su humilde esclava,
y desde ahora siempre me llamarán
dichosa;
 
Luc 1:49  porque el Todopoderoso
ha hecho en mí grandes cosas.
¡Santo es su nombre!
 
Luc 1:50  Dios tiene siempre misericordia
de quienes lo reverencian.
 
Luc 1:51  Actuó con todo su poder:
deshizo los planes de los orgullosos,
 
Luc 1:52  derribó a los reyes de sus tronos
y puso en alto a los humildes.
 
Luc 1:53  Llenó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos
con las manos vacías. [14]
 
Luc 1:54  Ayudó al pueblo de Israel, su siervo,
y no se olvidó de tratarlo
con misericordia. [15]
 
Luc 1:55  Así lo había prometido
a nuestros antepasados,
a Abraham[16] y a sus futuros descendientes."
Luc 1:56  María se quedó con Isabel unos tres meses, y después regresó a su casa.
Luc 1:57  Al cumplirse el tiempo en que Isabel debía dar a luz, tuvo un hijo.
Luc 1:58  Sus vecinos y parientes fueron a felicitarla cuando supieron que el Señor había sido tan bueno con ella.
Luc 1:59  A los ocho días, llevaron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías.
Luc 1:60  Pero su madre dijo:
 –No. Tiene que llamarse Juan.
Luc 1:61  Le contestaron:
 –No hay nadie en tu familia con ese nombre.
Luc 1:62  Entonces preguntaron por señas al padre del niño, para saber qué nombre quería ponerle.
Luc 1:63  El padre pidió una tabla para escribir, y escribió: 'Su nombre es Juan. ' y todos se quedaron admirados.
Luc 1:64  En aquel mismo momento Zacarías volvió a hablar, y comenzó a alabar a Dios.
Luc 1:65  Todos los vecinos estaban asombrados, y en toda la región montañosa de Judea se contaba lo sucedido.
Luc 1:66  Todos los que lo oían se preguntaban a sí mismos: "¿Qué llegará a ser este niño?" Porque ciertamente el Señor mostraba su poder en favor de él.
Luc 1:67  Zacarías, el padre del niño, lleno del Espíritu Santo y hablando proféticamente, dijo:
 
Luc 1:68  "¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha venido a rescatar a su pueblo!
 
Luc 1:69  Nos ha enviado un poderoso salvador,
un descendiente de David, su siervo. [17]
 
Luc 1:70  Esto es lo que había prometido
en el pasado
por medio de sus santos profetas:
 
Luc 1:71  que nos salvaría de nuestros enemigos
y de todos los que nos odian,
 
Luc 1:72  que tendría compasión
de nuestros antepasados
y que no se olvidaría de su santa alianza. [18]
 
Luc 1:73  y este es el juramento que había hecho
a nuestro padre Abraham: [19]
que nos permitiría
 
Luc 1:74  vivir sin temor alguno,
libres de nuestros enemigos,
para servirle
 
Luc 1:75  con santidad y justicia,
y estar en su presencia toda nuestra vida.
 
Luc 1:76  En cuanto a ti, hijito mío,
serás llamado profeta del Dios altísimo,
porque irás delante del Señor
preparando sus caminos, [20]
 
Luc 1:77  para hacer saber a su pueblo
que Dios les perdona sus pecados
y les da la salvación.
 
Luc 1:78  Porque nuestro Dios,
en su gran misericordia,
nos trae de lo alto el sol de un nuevo día,
 
Luc 1:79  para dar luz a los que viven
en la más profunda oscuridad, [21]
y dirigir nuestros pasos
por el camino de la paz."
Luc 1:80  El niño crecía y se hacía fuerte espiritualmente, y vivió en los desiertos hasta el día en que se dio a conocer a los israelitas.

 


 

Luc 1:1  Puesto que muchos han emprendido la recopilación de una declaración de los hechos que entre nosotros están plenamente acreditados,
Luc 1:2  así como nos los entregaron los que desde [el] principio llegaron a ser testigos oculares y servidores del mensaje,
Luc 1:3  yo también, porque he investigado todas las cosas desde el comienzo con exactitud, resolví escribírtelas en orden lógico, excelentísimo Teófilo,
Luc 1:4  para que conozcas plenamente la certeza de las cosas que se te han enseñado oralmente.
Luc 1:5  Sucedió que en los días de Herodes, rey de Judea, hubo cierto sacerdote de nombre Zacarías, de la división de Abías, y este tenía una esposa que vino de las hijas de Aarón, y el nombre de ella era Elisabet.
Luc 1:6  Ambos eran justos delante de Dios porque andaban exentos de culpa de acuerdo con todos los mandamientos y requisitos legales de Jehová.
Luc 1:7  Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran de edad avanzada.
Luc 1:8  Ahora bien, mientras él actuaba como sacerdote en la asignación de su división delante de Dios,
Luc 1:9  conforme a la práctica solemne del oficio sacerdotal le tocó su turno de ofrecer el incienso al entrar en el santuario de Jehová;
Luc 1:10  y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora en que se ofrecía el incienso.
Luc 1:11  A él se apareció el ángel de Jehová, de pie al lado derecho del altar del incienso.
Luc 1:12  Mas Zacarías se perturbó al verlo, y cayó temor sobre él.
Luc 1:13  Sin embargo, el ángel le dijo: “No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido oído favorablemente, y tu esposa Elisabet llegará a ser para ti madre de un hijo, y has de ponerle por nombre Juan.
Luc 1:14  Y tendrás gozo y gran alegría, y muchos se regocijarán por su nacimiento;
Luc 1:15  porque él será grande delante de Jehová. Mas no debe beber en absoluto vino ni bebida alcohólica alguna, y estará lleno de espíritu santo hasta desde la matriz de su madre;
Luc 1:16  y a muchos de los hijos de Israel los volverá a Jehová, Dios de ellos.
Luc 1:17  También, irá delante de él con el espíritu y poder de Elías, para volver los corazones de padres a hijos, y los desobedientes a la sabiduría práctica de los justos, para alistar para Jehová un pueblo preparado”.
Luc 1:18  Y Zacarías dijo al ángel: “¿Cómo he de estar seguro de esto? Porque yo he envejecido, y mi esposa es de edad avanzada”.
Luc 1:19  En respuesta, el ángel le dijo: “Yo soy Gabriel, que estoy de pie cerca y delante de Dios, y fui enviado para hablar contigo y declararte las buenas nuevas de estas cosas.
Luc 1:20  Pero, ¡mira!, estarás en silencio y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo señalado”.
Luc 1:21  Entretanto, el pueblo estaba aguardando a Zacarías, y se extrañaba de que se tardara tanto en el santuario.
Luc 1:22  Pero cuando él salió no podía hablarles, y percibieron que acababa de ver una vista sobrenatural en el santuario; y él les hacía señas, pero permanecía mudo.
Luc 1:23  Pues bien, cuando se cumplieron los días de su servicio público él se fue a su casa.
Luc 1:24  Pero después de estos días Elisabet su esposa quedó encinta; y se mantuvo recluida por cinco meses, y dijo:
Luc 1:25  “Así es como Jehová ha tratado conmigo en estos días en que me ha dado su atención para quitar mi oprobio entre los hombres”.
Luc 1:26  En el sexto mes de ella el ángel Gabriel fue enviado de parte de Dios a una ciudad de Galilea cuyo nombre era Nazaret,
Luc 1:27  a una virgen que estaba comprometida para casarse con un varón de nombre José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.
Luc 1:28  Y cuando entró delante de ella, dijo: “Buenos días, altamente favorecida, Jehová está contigo”.
Luc 1:29  Pero ella se turbó profundamente por el dicho, y razonaba sobre qué suerte de saludo sería este.
Luc 1:30  De modo que el ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado favor con Dios;
Luc 1:31  y, ¡mira!, concebirás en tu matriz y darás a luz un hijo, y has de ponerle por nombre Jesús.
Luc 1:32  Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y Jehová Dios le dará el trono de David su padre,
Luc 1:33  y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y de su reino no habrá fin”.
Luc 1:34  Pero María dijo al ángel: “¿Cómo será esto, puesto que no estoy teniendo coito con varón alguno?”.
Luc 1:35  En respuesta, el ángel le dijo: “Espíritu santo vendrá sobre ti, y poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, también, lo que nace será llamado santo, Hijo de Dios.
Luc 1:36  Y, ¡mira!, tu parienta Elisabet también ha concebido ella misma un hijo, en su vejez, y este es el sexto mes para ella, la llamada estéril;
Luc 1:37  porque con Dios ninguna declaración será una imposibilidad”.
Luc 1:38  Entonces dijo María: “¡Mira! ¡La esclava de Jehová! Efectúese conmigo según tu declaración”. Con eso, el ángel se fue de ella.
Luc 1:39  De modo que María se levantó en aquellos días y fue apresuradamente a la serranía, a una ciudad de Judá,
Luc 1:40  y entró en casa de Zacarías y saludó a Elisabet.
Luc 1:41  Pues bien, al oír Elisabet el saludo de María, la criatura saltó en su matriz; y Elisabet se llenó de espíritu santo,
Luc 1:42  y clamó con fuerte voz y dijo: “¡Bendita eres tú entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu matriz!
Luc 1:43  ¿Pues a qué se debe que tenga yo este [privilegio], de que venga a mí la madre de mi Señor?
Luc 1:44  Porque, ¡mira!, al entrar en mis oídos el sonido de tu saludo, la criatura que llevo en la matriz saltó con gran alegría.
Luc 1:45  Feliz también es la que creyó, porque tendrán ejecución completa las cosas que se le hablaron de parte de Jehová”.
Luc 1:46  Y María dijo: “Mi alma engrandece a Jehová,
Luc 1:47  y mi espíritu no puede menos que llenarse de gran gozo a causa de Dios mi Salvador;

 


 

Luc 1:1  Muy distinguido amigo Teófilo: Usted bien sabe que muchos se han puesto a escribir informes acerca de las cosas que han pasado entre nosotros. Las escribieron tal como nos las contaron quienes estuvieron con Jesús desde el principio. A ellos, Jesús los mandó a anunciar su mensaje. Yo también he estudiado con mucho cuidado todo lo sucedido, y creo conveniente ponerlo por escrito, tal y como sucedió. Así, usted podrá saber si le han contado la verdad.
Luc 1:5  Zacarías fue un sacerdote que vivió cuando Herodes el Grande era rey de los judíos. Prestaba servicio en el templo con el grupo del sacerdote Abías. Su esposa se llamaba Isabel y era descendiente del sacerdote Aarón.
Luc 1:6  Isabel y Zacarías eran muy buenos y obedecían todos los mandamientos de Dios.
Luc 1:7  No tenían hijos, pues Isabel no había podido quedar embarazada y, además, los dos eran muy viejos.
Luc 1:8  Cierto día, le tocó al grupo de sacerdotes de Zacarías el turno de servir a Dios en el templo.
Luc 1:9  Los sacerdotes acostumbraban nombrar a uno del grupo, para que entrara al templo de Dios y quemara incienso en el altar. Esta vez le tocó a Zacarías entrar a quemar el incienso,
Luc 1:10  mientras el pueblo se quedaba afuera orando.
Luc 1:11  De pronto, un ángel de Dios se le apareció a Zacarías al lado derecho del altar.
Luc 1:12  Cuando Zacarías vio al ángel, tuvo mucho miedo y no supo qué hacer.
Luc 1:13  Pero el ángel le dijo: —¡No tengas miedo, Zacarías! Dios ha escuchado tus oraciones. Tu esposa Isabel tendrá un hijo, y lo llamarás Juan.
Luc 1:14  Su nacimiento te va a hacer muy feliz, y muchos también se alegrarán.
Luc 1:15  Tu hijo va a ser muy importante ante Dios. No tomará vino ni cerveza, y el Espíritu Santo estará con él desde antes de que nazca.
Luc 1:16  »Este niño hará que muchos en Israel dejen de hacer lo malo y obedezcan a Dios.
Luc 1:17  Llegará antes que el Mesías, y tendrá el mismo poder y el mismo espíritu que antes tuvo el profeta Elías. Su mensaje hará que los padres se reconcilien con sus hijos, y que los desobedientes comprendan su error y sigan el ejemplo de los que sí obedecen. Además, preparará al pueblo de Israel para recibir al Mesías.
Luc 1:18  Zacarías le dijo al ángel: —Mi esposa y yo somos ya muy viejos. ¿Cómo sabré que todo pasará tal como dices?
Luc 1:19  El ángel le respondió: —Yo soy Gabriel, ayudante especial de Dios. Él me envió a darte esta buena noticia.
Luc 1:20  Pero como no me creíste, no vas a poder hablar hasta que suceda lo que te dije.
Luc 1:21  Toda la gente estaba afuera, esperando a Zacarías, y se preguntaba por qué no salía del templo.
Luc 1:22  Cuando Zacarías salió, no podía hablar y sólo hacía señas con las manos. Entonces la gente comprendió que Zacarías había tenido una visión.
Luc 1:23  Al terminar su turno en el templo, Zacarías regresó a su casa.
Luc 1:24  Poco tiempo después, su esposa quedó embarazada; y durante cinco meses no salió de la casa, pues pensaba:
Luc 1:25  «¡Dios ha hecho esto conmigo para que la gente ya no me desprecie!»
Luc 1:26  Cuando Isabel ya tenía seis meses de embarazo, Dios mandó al ángel Gabriel a Nazaret, un pueblo de la región de Galilea.
Luc 1:27  El ángel llevaba un mensaje para una joven llamada María. Ella estaba comprometida para casarse con José, quien era descendiente del rey David.
Luc 1:28  El ángel entró a donde estaba María, la saludó y le dijo: —¡Dios te ha bendecido de manera especial! El Señor está contigo.
Luc 1:29  María se sorprendió mucho al oír un saludo tan extraño, y se preguntaba qué significaba eso.
Luc 1:30  Entonces el ángel le dijo: —No tengas miedo, María, porque Dios te ha dado un gran privilegio.
Luc 1:31  Vas a quedar embarazada; y tendrás un hijo, a quien le pondrás por nombre Jesús.
Luc 1:32  Este niño llegará a ser muy importante, y lo llamarán “Hijo del Dios altísimo”. Dios lo hará rey, como hizo con su antepasado David;
Luc 1:33  gobernará a la nación de Israel para siempre, y su reinado no terminará nunca.
Luc 1:34  María le preguntó al ángel: —¿Cómo pasará esto, si aún no me he casado?
Luc 1:35  El ángel le contestó: —El Espíritu Santo se acercará a ti; el Dios altísimo te cubrirá con su poder. Por eso el niño vivirá completamente dedicado a Dios, y será llamado “Hijo de Dios”.
Luc 1:36  Tu prima Isabel, aunque ya es muy vieja, también va a tener un hijo. La gente pensaba que ella nunca podría tener hijos, pero hace ya seis meses que está embarazada.
Luc 1:37  Eso demuestra que para Dios todo es posible.
Luc 1:38  María respondió: —Yo soy la esclava del Señor. Que suceda todo tal como me lo has dicho. Y el ángel se fue.
Luc 1:39  A los pocos días, María fue de prisa a un pueblo de la región montañosa de Judea.
Luc 1:40  Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Luc 1:41  Cuando Isabel oyó el saludo, el niño saltó de alegría dentro de ella. Isabel, llena del Espíritu Santo,
Luc 1:42  dijo en voz alta a María: —¡Dios te ha bendecido más que a todas las mujeres! Y también ha bendecido al hijo que tendrás.
Luc 1:43  ¿Por qué has venido a visitarme, tú que eres la madre de mi Señor?
Luc 1:44  Tan pronto como oí tu saludo, el bebé saltó de alegría dentro de mí.
Luc 1:45  ¡Dios te ha bendecido porque confiaste en sus promesas!
Luc 1:46  María respondió: «¡Le doy gracias a Dios con todo mi corazón,
Luc 1:47  y estoy alegre porque él es mi Salvador!
Luc 1:48  »Dios tiene especial cuidado de mí, que soy su humilde esclava. »Desde ahora todos me dirán: “¡María, Dios te ha bendecido!”
Luc 1:49  »El Dios todopoderoso ha hecho grandes cosas conmigo. ¡Su nombre es santo!
Luc 1:50  »Él nunca deja de amar a todos los que lo adoran.
Luc 1:51  »Dios actúa con poder y hace huir a los orgullosos.
Luc 1:52  »Quita a los poderosos de sus tronos, y da poder a los pobres.
Luc 1:53  »Da cosas buenas a los hambrientos, pero despide a los ricos con las manos vacías.
Luc 1:54  »Ayuda a los israelitas, sus servidores, y nunca deja de ser bondadoso con ellos.
Luc 1:55  »Así lo prometió a nuestros antepasados, a Abraham y a sus descendientes, para siempre.»
Luc 1:56  Y María se quedó tres meses con Isabel. Después, regresó a su casa.
Luc 1:57  Cuando nació el hijo de Isabel,
Luc 1:58  todos sus vecinos y familiares se alegraron mucho, pues vieron que Dios había sido muy bondadoso.
Luc 1:59  A los ocho días, vinieron a circuncidar al niño. Los que estaban allí querían ponerle Zacarías, que era el nombre de su padre.
Luc 1:60  Pero Isabel dijo: —¡No! Va a llamarse Juan.
Luc 1:61  Ellos le dijeron: —Ningún familiar tuyo se llama así.
Luc 1:62  Y por señas le preguntaron a Zacarías cómo quería llamar al niño.
Luc 1:63  Zacarías pidió una tabla y escribió: «Juan». Todos quedaron sorprendidos.
Luc 1:64  En ese mismo momento, Zacarías empezó a hablar de nuevo, y alabó a Dios.
Luc 1:65  Todos los vecinos se quedaron impresionados, y en toda la región montañosa de Judea no se hablaba de otra cosa.
Luc 1:66  Los que oían hablar del asunto se preguntaban: «¿Qué será de este niño cuando crezca?» Porque todos sabían que Dios estaba con él.
Luc 1:67  Zacarías, lleno del Espíritu Santo, dio este mensaje:
Luc 1:68  «¡Alabemos al Dios de Israel, porque ha venido a salvarnos!
Luc 1:69  »Nos ha dado un Salvador muy poderoso, descendiente del rey David, su servidor.
Luc 1:70  »Esto lo había prometido hace mucho tiempo, por medio de sus santos profetas:
Luc 1:71  que él iba a salvarnos de nuestros enemigos y de todos aquellos que nos odian.
Luc 1:72  »Él dijo que sería bondadoso con su pueblo, y que cumpliría su santa promesa.
Luc 1:73  »Él prometió a nuestro antepasado Abraham,
Luc 1:74  que iba a salvarnos de nuestros enemigos. »Así podríamos servirle sin ningún temor,
Luc 1:75  y vivir sólo para él, practicando la justicia todos los días de nuestra vida.
Luc 1:76  »Y tú, hijo mío, serás llamado: “Profeta del Dios altísimo”. »Tú irás delante del Mesías, preparando a la gente para su llegada.
Luc 1:77  »Le dirás a su pueblo que ya tiene salvación, pues Dios perdona sus pecados.
Luc 1:78  »Dios nos ama tanto, que desde el cielo nos envió un Salvador, como si fuera el sol de un nuevo día.
Luc 1:79  »Él salvará a los que viven en peligro de muerte. »Será como una luz que alumbra en la oscuridad, y guiará nuestros pasos por el camino de la paz.»
Luc 1:80  A medida que el niño Juan crecía, también aumentaba su poder espiritual. Y vivió en el desierto hasta el día en que Dios le ordenó llevar su mensaje al pueblo de Israel.

 


 

Luc 1:1  Querido Teófilo:[1] Referente a las cosas que han sucedido entre nosotros, muchas personas han tomado a su cargo compilar
Luc 1:2  relatos basados en lo que ha sido pasado a nosotros por aquellos que desde el principio fueron testigos oculares y proclamadores del mensaje.
Luc 1:3  Por lo tanto, su Excelencia, como he investigado cuidadosamente todas estas cosas desde el principio, me pareció bien escribirte una fiel y ordenada narrativa,
Luc 1:4  para que sepas sobre la solidez de las cosas acerca de las cuales fuiste enseñado.
Luc 1:5  En los días de Herodes, rey de Yahudáh, hubo un kohen llamado Zejaryah, que pertenecía a la división de Aviyah. Su mujer era descendiente de Aha ron, y su nombre era Elisheva.
Luc 1:6  Ambos eran justos ante YAHWEH, observando irreprochablemente todos los mitzvot y ordenanzas de la Toráh de YAHWEH.
Luc 1:7  No tenían hijos, porque Elisheva era estéril; y ambos estaban entrados en años.
Luc 1:8  Una vez, cuando Zejaryah estaba cumpliendo sus deberes como kohen, durante el período de su división de servicio delante de YAHWEH,
Luc 1:9  fue escogido por suertes de acuerdo a la costumbre entre los kohanim, entrar en el Templo y quemar incienso.
Luc 1:10  Todo el pueblo estaba orando afuera en el momento que se quemaba el incienso,
Luc 1:11  cuando se le apareció un malaj de YAHWEH, parado a la derecha del altar del incienso.
Luc 1:12  Zejaryah se puso sobresaltado y aterrorizado con lo que veía.
Luc 1:13  Pero el malaj le dijo: "No temas Zejaryah, porque tu oración ha sido escuchada. Tu mujer Elisheva te parirá un hijo, y le pondrás por nombre Yojanán.
Luc 1:14  El será una alegría y delicia para ustedes, y muchos se regocijarán cuando nazca;
Luc 1:15  porque será grande a los ojos de YAHWEH. Nunca beberá vino u otro licor, y será lleno del Ruaj HaKodesh, aun desde el vientre de su madre.[2]
Luc 1:16  El hará volver a muchos de los hijos de Yisra'el a YAHWEH su Elohim.
Luc 1:17  Irá delante de YAHWEH en el ruaj y poder de Eliyah, para volver los corazones de los padres hacia sus hijos [Mal 4:5-6] y a los desobedientes hacia la sabiduría de los justos, para preparar a YAHWEH un pueblo bien dispuesto.
Luc 1:18  Zejaryah dijo al malaj: "¿Cómo podré estar seguro de esto? Porque soy un hombre viejo, y mi mujer también está entrada en años."
Luc 1:19  El malaj le respondió: "Yo soy Gavriel y estoy en la presencia de YAHWEH. Fui enviado a ti, para darte esta buena noticia.
Luc 1:20  Ahora, porque no has creído lo que te dije, lo cual será cumplido a su debido tiempo, estarás en silencio, sin poder hablar, hasta el día que estas cosas tomen lugar."
Luc 1:21  Entretanto, el pueblo estaba esperando a Zejaryah, y estaban sorprendidos de su demora en el Templo.
Luc 1:22  Pero cuando salió impedido de hablar, ellos se dieron cuenta que había visto una visión en el Templo; mudo, se comunicó con ellos por medio de señales.
Luc 1:23  Cuando su período de servicio en el Templo había finalizado, regresó a su casa.
Luc 1:24  Después de esto Elisheva su mujer concibió, y permaneció cinco meses en reclusión, diciendo:
Luc 1:25  "YAHWEH ha hecho esto por mí; me ha mostrado su favor en este tiempo, como para quitar mi deshonra pública."
Luc 1:26  Al sexto mes el malaj Gavriel fue enviado por YAHWEH a una ciudad en Galil, llamada Netzaret,
Luc 1:27  a una virgen comprometida para casamiento con un hombre llamado Yosef, de la casa de David; el nombre de la virgen era Miryam.
Luc 1:28  Acercándose a ella, el malaj dijo: "¡Shalom, mujer favorecida! ¡YAHWEH está contigo!"
Luc 1:29  Ella estaba profundamente asustada por sus palabras, y estaba perpleja pensando qué significaría este saludo.
Luc 1:30  El malaj le dijo: "No tengas temor Miryam, pues has sido favorecida por YAHWEH.
Luc 1:31  ¡Mira! Concebirás en tu seno, y darás a luz un hijo, y lo vas a llamar Yahshúa.
Luc 1:32  El será grande, será llamado el Hijo de Ha Elyon. YAHWEH Elohim le dará el trono de su padre David ;
Luc 1:33  y reinará sobre la casa de Ya'akov para siempre; su Reino no tendrá fin."
Luc 1:34  Le preguntó Miryam al malaj: "¿Cómo será esto?" "Puesto que soy una doncella sin haber conocido hombre."
Luc 1:35  El malaj le respondió: "El Ruaj HaKodesh vendrá sobre ti, el poder de Ha Elyon te cubrirá. Por lo cual, el niño Kadosh nacido de ti, será llamado el Hijo de YAHWEH.
Luc 1:36  Tienes una parienta, Elisheva, que es una mujer vieja, y todos dicen que es estéril. ¡Pero ella ha concebido un hijo, y está preñada de seis meses!
Luc 1:37  Porque con YAHWEH nada es imposible."
Luc 1:38  Miryam dijo: "Yo soy sierva de YAHWEH, que se haga conmigo lo que has dicho."
Luc 1:39  Sin demora, Miryam se preparó y fue deprisa al pueblo en la región montañosa de Yahudáh
Luc 1:40  donde vivía Zejaryah; entró en su casa y saludó a Elisheva.
Luc 1:41  Cuando Elisheva oyó el saludo de Miryam, la criatura en su vientre se estremeció. Elisheva fue llena del Ruaj HaKodesh
Luc 1:42  y habló en voz alta: "¡Cuán bendita eres tú entre las mujeres! ¡Y cuán bendito el niño en tu vientre!
Luc 1:43  "¿Pero, quién soy, que la madre de nuestro Adón ha venido a mí?
Luc 1:44  ¡Porque tan pronto el sonido de tu saludo llegó a mis oídos, la criatura en mi vientre saltó de alegría!
Luc 1:45  En verdad tú eres bendita, porque has confiado en que la promesa que YAHWEH te ha hecho será cumplida.
Luc 1:46  Entonces Miryam dijo: "Mi alma magnifica a YAHWEH;
Luc 1:47  y mi ruaj se regocija en YAHWEH, mi Salvador,[3]
Luc 1:48  quien se ha fijado en su doncella esclava, en su humilde posición."[1S 2:1, 1:11] Porque, ¡imaginen esto! ¡De ahora en adelante todas las generaciones me llamarán bendita!
Luc 1:49  "¡El Gibbor ha hecho grandes cosas por mí! En verdad, Kadosh es Su Nombre;  
Luc 1:50  y en todas las generaciones El tiene misericordia con aquellos que le temen.[Sal 111:9, 103:17]
Luc 1:51  "El ha hecho grandes proezas con su brazo,[4] derrotó a los que son soberbios de corazón,
Luc 1:52  Derribó a los reyes de sus tronos, levantó al humilde,
Luc 1:53  colmó al hambriento con cosas buenas, pero despidió al rico con manos vacías.
Luc 1:54  El ha tomado el lugar de Su hijo Yisra'el,[5] recordándose de Sus misericordias,
Luc 1:55  tal como prometió a nuestros padres, para con Avraham y su zera para siempre."
Luc 1:56  Miryam se quedó con Elisheva por alrededor de tres meses y regresó a casa.
Luc 1:57  El tiempo llegó para que Elisheva tuviera su criatura, y dio a luz un hijo.
Luc 1:58  Sus vecinos y parientes habían oído cuán bondadoso había sido YAHWEH con ella, y se regocijaron con ella.
Luc 1:59  Al octavo día vinieron a hacerle la brit-milah al niño.[6] Estaban a punto de llamarle Zejaryah, como su padre;
Luc 1:60  pero su madre habló, y dijo: "No; él será llamado Yojanán."
Luc 1:61  Ellos dijeron: "Ninguno de tus parientes tiene ese nombre."
Luc 1:62  Y le hicieron señales al padre para indagar cómo le quería llamar.
Luc 1:63  Entonces gestionó para que le trajeran una tablilla de escribir y, para la sorpresa de todos, escribió: "Su nombre es Yojanán."
Luc 1:64  En ese momento su habla regresó y sus primeras palabras fueron una berajah a YAHWEH.
Luc 1:65  Todos sus vecinos estaban atemorizados; y por toda la región montañosa de Yahudáh la gente comentaba estas cosas.
Luc 1:66  Todos los que las oían se decían a sí: "¿Quién va a ser este niño?" Porque la mano de YAHWEH estaba con él.
Luc 1:67  Su padre Zejaryah fue lleno del Ruaj HaKodesh y profetizó, diciendo:
Luc 1:68  "Alabado sea YAHWEH, el Elohim de Yisra'el,[Sal 41:13, 72:!8, 106:48] porque ha visitado y dado rescate para liberar a su pueblo,
Luc 1:69  por levantar para nosotros un Poderoso Salvador, quien es de la zera de su siervo David.
Luc 1:70  Es como El lo había dicho por boca de los profetas desde el mismo principio;
Luc 1:71  que seríamos liberados de nuestros enemigos, y del poder de todos los que nos odian.
Luc 1:72  "Esto ha sucedido para mostrar la misericordia prometida a nuestros padres; que El recordaría su Pacto Kadosh, [7]
Luc 1:73  el juramento que hizo delante de Avraham avinu
Luc 1:74  para concedernos, que liberados de nuestros enemigos, nosotros le sirviéramos con temor,
Luc 1:75  siendo Kadosh y en rectitud, ante El, todos nuestros días.
Luc 1:76  Tú, niño, serás llamado profeta de Ha Elyon; e irás delante del Adón para preparar su camino;[Mal 3:1, Is 40:3]
Luc 1:77  para difundir conocimiento entre su pueblo, que la liberación viene de tener los pecados perdonados,
Luc 1:78  por medio de la tierna misericordia de nuestro Elohim, que hace que el Amanecer nos visite desde el Cielo,
Luc 1:79  para resplandecer sobre los que están en oscuridad, viviendo en sombra de muerte,[8] y para encaminar nuestros pies por el sendero de Shalom."[9]
Luc 1:80  El niño creció y se hizo fuerte en ruaj, y vivió en el desierto hasta el tiempo dispuesto para que él apareciera en público a Yisra'el.

 


 

Luc 1:1  "Estimado Teófilo, muchos ya han intentado contar la historia de los eventos que se cumplieron en nuestra época."
Luc 1:2  Escribieron lo que aprendimos de aquellos que desde el principio vieron lo que sucedió y servían a Dios anunciando a otros su mensaje.
Luc 1:3  "Yo mismo, excelentísimo Teófilo, he estudiado todo cuidadosamente de principio a fin, y decidí escribírtelo en orden"
Luc 1:4  para que tengas la certeza de que lo que te han enseñado es verdad.
Luc 1:5  "En los tiempos del rey Herodes de Judea había un sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías. La esposa de Zacarías se llamaba Elisabet y venía de la familia de Aarón."
Luc 1:6  "Los dos hacían el bien ante los ojos de Dios, cumpliendo sin falta las leyes y los mandatos del Señor."
Luc 1:7  "No tenían hijos, porque Elisabet no podía quedar embarazada y además ambos ya eran ancianos."
Luc 1:8  "Un día Zacarías estaba cumpliendo sus deberes de sacerdote ante Dios, porque a su grupo le tocaba el turno de servir en el templo."
Luc 1:9  "De acuerdo con la costumbre de los sacerdotes de escoger al azar a uno de ellos para ofrecer el incienso, Zacarías fue escogido para entrar al templo del Señor y ofrecer el incienso."
Luc 1:10  Había mucha gente orando afuera del templo a la hora de ofrecer el incienso.
Luc 1:11  Entonces un ángel del Señor se le apareció a Zacarías. El ángel estaba de pie a la derecha del altar del incienso.
Luc 1:12  Zacarías se inquietó y tuvo miedo al ver al ángel.
Luc 1:13  "Entonces el ángel le dijo: -No tengas miedo, Zacarías, que Dios ha escuchado tus oraciones y Elisabet, tu esposa, tendrá un hijo, a quien le pondrás por nombre Juan."
Luc 1:14  Estarán felices y llenos de alegría y muchos se alegrarán por su nacimiento.
Luc 1:15  Juan será un gran hombre ante los ojos de Dios. No tomará vino ni ninguna bebida alcohólica. Aun antes de su nacimiento estará lleno del Espíritu Santo.
Luc 1:16  Juan hará que muchos israelitas se vuelvan al Señor su Dios.
Luc 1:17  Él preparará el camino para el Señor con el mismo poder espiritual de Elías. Hará las paces entre padres e hijos y hará que los que no obedecen a Dios cambien y piensen como él manda. Así Juan preparará al pueblo para que esté bien dispuesto cuando el Señor venga.
Luc 1:18  Entonces Zacarías le dijo al ángel: -¿Cómo puedo estar seguro de que esto pasará? Yo ya soy viejo y mi esposa tampoco es joven.
Luc 1:19  El ángel le respondió: -Yo soy Gabriel y estoy a las órdenes del Señor. Él me mandó a hablar contigo para darte esta buena noticia.
Luc 1:20  "Pero ahora, no podrás hablar hasta el día en que esto ocurra. Quedarás mudo por no creer lo que te dije, pero todo se cumplirá en el momento apropiado."
Luc 1:21  Todo el pueblo estaba esperando a Zacarías. Se extrañaban porque se demoraba mucho en el templo.
Luc 1:22  "Cuando salió, no podía hablarles. Se dieron cuenta de que él había visto una visión en el templo. Zacarías les hacía señas, pero seguía sin poder hablar."
Luc 1:23  "Cuando terminó su tiempo de servicio, se fue a su casa."
Luc 1:24  "Después, su esposa Elisabet quedó embarazada y no salió de su casa por cinco meses. Ella pensaba:"
Luc 1:25  """¡Qué bueno ha sido el Señor conmigo! Él me ayudó y ahora la gente ya no me despreciará por no poder tener hijos""."
Luc 1:26  "Al sexto mes de embarazo de Elisabet, Dios envió al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea llamado Nazaret."
Luc 1:27  "El ángel se le apareció a una joven llamada María, una virgen comprometida para casarse con un hombre llamado José, de la familia de David."
Luc 1:28  El ángel entró al lugar donde estaba la mujer y le dijo: -¡Hola! El Señor está contigo y quiere bendecirte.
Luc 1:29  Pero lo que dijo el ángel la dejó muy confundida y se preguntaba qué podría significar esto.
Luc 1:30  "El ángel le dijo: -No tengas miedo, María, porque Dios está contento contigo."
Luc 1:31  ¡Escúchame! Quedarás embarazada y tendrás un hijo a quien le pondrás por nombre Jesús.
Luc 1:32  "Tu hijo será un gran hombre, será llamado el Hijo del Altísimo y el Señor Dios lo hará rey, como a su antepasado David."
Luc 1:33  Reinará por siempre sobre todo el pueblo de Jacob y su gobierno no tendrá fin.
Luc 1:34  Entonces María le dijo al ángel: -¿Cómo puede suceder esto? Nunca he estado con ningún hombre.
Luc 1:35  El ángel le contestó: -El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso al niño santo que va a nacer se le llamará Hijo de Dios.
Luc 1:36  "También escucha esto: tu pariente Elisabet, aunque es de edad avanzada, tendrá un hijo. Decían que no podía tener hijos; sin embargo, está en el sexto mes de embarazo."
Luc 1:37  ¡Para Dios nada es imposible!
Luc 1:38  "María dijo: -Soy sierva del Señor, que esto suceda tal como lo has dicho. Y el ángel se fue."
Luc 1:39  "Pocos días después, María se alistó y se fue de prisa hacia los cerros, a un pueblo de Judea."
Luc 1:40  Fue a la casa de Zacarías y saludó a Elisabet.
Luc 1:41  "Cuando Elisabet escuchó el saludo de María, el bebé saltó dentro de ella. Entonces Elisabet se llenó del Espíritu Santo, y"
Luc 1:42  "gritó: -¡Dios te ha bendecido más que a todas las mujeres, y ha bendecido al bebé que tendrás!"
Luc 1:43  ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme?
Luc 1:44  "Cuando oí tu saludo, el bebé dentro de mí saltó de alegría."
Luc 1:45  El Señor te bendecirá porque creíste que sucedería lo que él te dijo.
Luc 1:46  Entonces María dijo:
Luc 1:47  "-Alabo al Señor con todo mi corazón. Me alegro muchísimo en Dios, mi Salvador,"
Luc 1:48  "porque él tomó en cuenta a su humilde sierva. De ahora en adelante todo el mundo dirá que Dios me ha bendecido,"
Luc 1:49  porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí. ¡Su nombre es santo!
Luc 1:50  Dios nunca ha dejado de mostrar su compasión a quienes lo respetan.
Luc 1:51  Con su gran poder ha hecho obras grandiosas: dispersó a los orgullosos que se creen mucho.
Luc 1:52  "Dios humilló a los gobernantes, y colocó en lugar de honor a los humildes."
Luc 1:53  Les dio comida a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.
Luc 1:54  "Vino a ayudar a su siervo Israel. No olvidó su promesa de mostrarnos compasión,"
Luc 1:55  "tal como se lo prometió a nuestros antepasados, a Abraham y a sus hijos para siempre."
Luc 1:56  María estuvo con Elisabet alrededor de tres meses y luego regresó a su casa.
Luc 1:57  "Cuando llegó el momento de dar a luz, Elisabet tuvo un hijo."
Luc 1:58  Sus vecinos y parientes se alegraron al escuchar que el Señor había sido tan bueno con ella.
Luc 1:59  "A los ocho días de nacido, cuando el niño iba a ser circuncidado, vinieron, y querían ponerle por nombre Zacarías, como su padre."
Luc 1:60  Pero su mamá levantó la voz y dijo: -¡No! Su nombre debe ser Juan.
Luc 1:61  Ellos le dijeron: -Ninguno de tus familiares se llama así.
Luc 1:62  Por señas le preguntaron a Zacarías qué nombre le quería poner a su hijo.
Luc 1:63  "Pidió que le trajeran una tabla en la que escribió: ""Su nombre es Juan"". Todos se quedaron atónitos."
Luc 1:64  Inmediatamente se le soltó la lengua y empezó a hablar y a alabar al Señor.
Luc 1:65  Todos los vecinos se atemorizaron. Se corrió la voz de lo sucedido por toda la región montañosa donde vivían en Judea.
Luc 1:66  "La gente se preguntaba: ""¿Qué llegará a ser este niño?"" Porque estaba claro que el poder del Señor estaba con él."
Luc 1:67  "Entonces Zacarías, el padre del niño, se llenó del Espíritu Santo y profetizó:"
Luc 1:68  """Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha venido a ayudar a su pueblo y a liberarlo."
Luc 1:69  "Nos ha dado un Salvador poderoso de la familia de su siervo David,"
Luc 1:70  tal como lo prometió por medio de sus santos profetas que vivieron hace mucho.
Luc 1:71  Prometió salvarnos de nuestros enemigos y del poder de todos los que nos odian.
Luc 1:72  También prometió que tendría compasión de nuestros antepasados y que no olvidaría el pacto santo que hizo con ellos.
Luc 1:73  El pacto era la promesa que le hizo a nuestro antepasado Abraham. Prometió liberarnos
Luc 1:74  del poder de nuestros enemigos para que podamos adorarle sin ningún temor.
Luc 1:75  "Dios quiere que le adoremos con un corazón puro, y que hagamos lo que él quiere."
Luc 1:76  "En cuanto a ti, hijito mío, te llamarán profeta del Dios Altísimo. Irás delante del Señor para prepararle el camino."
Luc 1:77  Tú le anunciarás a su pueblo que él los salvará por medio del perdón de sus pecados.
Luc 1:78  "Por el amor y la compasión de Dios, nos mandará del cielo un nuevo día."
Luc 1:79  "Iluminará a los que viven en la oscuridad de la sombra de la muerte. Su luz guiará nuestros pasos hacia el camino que lleva a la paz""."
Luc 1:80  El niño crecía y se fortalecía espiritualmente. Vivió en el desierto hasta el día en que se presentó ante el pueblo de Israel.

 


 
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