Biblia Adventista - Biblia de Estudio
  W205
 


  BibliadeEstudioAdventistaHechos de los A: 11.BibliadeEstudioAdventista

La version Reina Valera 1990 con comentarios de elena White,referencias biblicas y otros complementos (Por editar)se encuentra en las subpaginas de Hechos de los Apostoles.


 

Hch 11:1  Y oyeron los apóstoles y los hermanos los que estaban por la Judea, que también las gentes recibieron la palabra de Dios.
Hch 11:2  Y, cuando subió Pedro a Jerusalén, disceptaban contra él los de la circuncisión,
Hch 11:3  diciendo: que «entraste a varones que prepucio tienen y comiste con ellos».
Hch 11:4  Y, empezando Pedro exponíales todo, diciendo:
Hch 11:5  «Yo estaba en ciudad de Yope orando, y vi, en éxtasis, visión: descendiendo cierto recipiente como un lienzo grande, con cuatro puntas bajando del cielo, y vino hasta mí:
Hch 11:6  en el cual fijándome, contemplaba y veía los cuadrúpedos de la tierra, y las fieras y los reptiles; y los volátiles del cielo.
Hch 11:7  Y oí también una voz, diciéndome: «Levantándote, Pedro, mata y come».
Hch 11:8  Y dije: «Jamás, Señor; pues común e inmundo nunca ha entrado en mi boca».
Hch 11:9  Y respondió, por vez segunda, voz del cielo: «Lo que Dios ha purificado, tú no comuniques».
Hch 11:10  Y esto aconteció hasta tres veces; y fue retirado de nuevo todo ello al cielo.
Hch 11:11  Y he aquí, al punto, tres varones detuviéronse en la casa en que estábamos, enviados de Cesarea a mí.
Hch 11:12  Y dijo el Espíritu a mí venir con ellos, nada trepidando. Y vinieron conmigo también estos seis hermanos, y entramos en la casa del varón;
Hch 11:13  y refiriónos cómo vio al ángel en su casa, parado y diciendo: «Manda a Yope y haz venir a Simón, el sobreapellidado Pedro;
Hch 11:14  quien hablará palabras a ti en que salvarás tú y toda tu casa».
Hch 11:15  Y, al empezar yo a hablar, cayó el Espíritu, el Santo, sobre ellos, así como también sobre nosotros al principio.
Hch 11:16  Y acordéme de la palabra del Señor: como decía: «Juan ciertamente bautizó con agua; vosotros, empero, seréis bautizados en Espíritu Santo».
Hch 11:17  Si, pues, el igual don dióles Dios como también a nosotros, creyendo en el Señor Jesucristo, yo ¿quién era —poderoso a estorbar a Dios?»
Hch 11:18  Y, oyendo esto, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: «¡Con que, también a las gentes Dios el arrepentimiento para la vida ha dado!»
Hch 11:19  Mientras tanto, los diseminados por la tribulación la hecha bajo Esteban, atravesaron hasta Fenicia, y Chipre y Antioquía, a nadie hablando la palabra sino solamente a judíos,
Hch 11:20  Y había algunos de ellos, varones cipriotas y cirenenses; los que, viniendo a Antioquía, hablaban también a los helenos, evangelizando al Señor Jesús.
Hch 11:21  Y era mano del Señor con ellos; y mucho número, el creyente, convertíanse al Señor.
Hch 11:22  Y oyóse la palabra en las orejas de la Iglesia, la que había en Jerusalén, acerca de ellos; y enviaron a Bernabé hasta Antioquía;
Hch 11:23  quien, llegado y viendo la gracia la de Dios, gozóse; y exhortaba a todos, en el propósito del corazón permanecer en el Señor;
Hch 11:24  pues era varón bueno y lleno de Espíritu santo y fe. Y añadióse turba bastante al Señor.
Hch 11:25  Y, salió a Tarso, a buscar a Saulo; y, hablando, condujo a Antioquía.
Hch 11:26  Y acontecióles también un año entero conversar en la Iglesia y enseñar turba bastante; y llamarse primeramente en Antioquía los discípulos: cristianos.
Hch 11:27  En los mismos días descendieron de Jerusalén profetas a Antioquía;
Hch 11:28  y, levantándose uno de ellos, por nombre ágabo, manifestó por el Espíritu, que hambre grande debía de haber sobre todo el orbe; la cual hubo bajo Claudio.
Hch 11:29  Y de los discípulos, según abundaba alguno; —determinó cada cual de ellos, para servicio(a)  enviar a los que habitaban en la Judea— hermanos;
Hch 11:30  lo que también hicieron, enviando a los ancianos, por mano de Bernabé y Saulo.

 


 

Hch 11:1  Oyeron los apóstoles y los hermanos de Judea que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios.
Hch 11:2  Pero cuando subió Pedro a Jerusalén disputaban con él los que eran de la circuncisión,
Hch 11:3  diciendo: Tú has entrado a los incircuncisos y has comido con ellos.
Hch 11:4  Comenzó Pedro a contarles por menudo, diciendo:
Hch 11:5  Estaba yo en la ciudad de Joppe orando, y vi en éxtasis una visión, algo así como un mantel grande suspendido por las cuatro puntas, que bajaba del cielo y llegaba hasta mí;"
Hch 11:6  y volviendo a él los ojos, vi cuadrúpedos de la tierra, fieras, reptiles y aves del cielo.
Hch 11:7  Oí también una voz que Mc decía: Levántate, Pedro, mata y coMc.
Hch 11:8  Pero yo dije: De ninguna manera, Señor, que jamás cosa manchada o impura entró en mi boca.
Hch 11:9  Por segunda vez me habló la voz del cielo: Lo que Dios ha purificado, no lo llames tú impuro.
Hch 11:10  Esto sucedió por tres veces, y luego todo volvió al cielo.
Hch 11:11  En aquel instante se presentaron tres hombres en la casa en que estábamos, enviados a mí desde Cesárea.
Hch 11:12  Al mismo tiempo, el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin vacilar. Conmigo vinieron también estos seis hermanos, y entramos en la casa de aquel varón,
Hch 11:13  que nos contó cómo había visto en su casa al ángel, que, presentándosele, dijo: Envía a Joppe y haz venir a Simón, llamado Pedro,
Hch 11:14  el cual te hablará palabras por las cuales serás salvo tú y tu casa.
Hch 11:15  Comenzando yo a hablar, descendió el Espíritu Santo sobre ellos, igual que sobre nosotros al principio.
Hch 11:16  Yo me acordé de la palabra del Señor cuando dijo: “Juan bautizó en el agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo.”
Hch 11:17  Si Dios, pues, les había otorgado igual don que a nosotros, que creímos en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para oponerme a Dios?
Hch 11:18  Al oír estas cosas callaron y glorificaron a Dios, diciendo: Luego Dios ha concedido también a los gentiles la penitencia para la vida.
Hch 11:19  Los que con motivo de la persecución suscitada por lo de Esteban se habían dispersado, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no predicando la palabra más que a los judíos.
Hch 11:20  Pero había entre éstos algunos hombres de Chipre y de Cirene que, llegando a Antioquía, predicaron también a los griegos, anunciando al Señor, Jesús.
Hch 11:21  La mano del Señor estaba con ellos, y un gran número creyó y se convirtió al Señor.
Hch 11:22  Llegó la noticia de esto a los oídos de la iglesia de Jerusalén, y enviaron a Antioquía a Bernabé,
Hch 11:23  el cual, así que llegó y vio la gracia de Dios, se alegró y exhortaba a todos a perseverar fieles al Señor;"
Hch 11:24  porque era hombre bueno y lleno del Espíritu Santo y de fe, y se allegó al Señor numerosa muchedumbre.
Hch 11:25  Bernabé partió a Tarso en busca de Saulo, y hallándole, le condujo a Antioquía,
Hch 11:26  donde por espacio de un año estuvieron juntos en la iglesia e instruyeron a una muchedumbre numerosa, tanto que en Antioquía comenzaron los discípulos a llamarse “cristianos.”
Hch 11:27  Por aquellos días bajaron de Jerusalén a Antioquía profetas,
Hch 11:28  y levantándose uno de ellos, por nombre Agabo, vaticinaba por el Espíritu una grande hambre que había de venir sobre toda la tierra, y que vino bajo Claudio.
Hch 11:29  Los discípulos resolvieron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea,
Hch 11:30  cada uno según sus facultades, y lo hicieron, enviándoselo a los presbíteros por medio de Bernabé y Saulo.

 


 

Hch 11:1  En toda la región de Judea se supo que también los que no eran judíos habían recibido el mensaje de Dios. Así que, cuando Pedro regresó a Jerusalén, los apóstoles y los seguidores judíos se pusieron a discutir con él.
Hch 11:3  Y le reclamaron: —¡Tú entraste en la casa de gente que no es judía, y hasta comiste con ellos!
Hch 11:4  Pedro empezó a explicarles todo lo que había pasado:
Hch 11:5  —Un día, yo estaba orando en el puerto de Jope. De pronto, tuve una visión: Vi que del cielo bajaba algo como un gran manto, colgado de las cuatro puntas.
Hch 11:6  Miré con atención, y en el manto había toda clase de animales domésticos y salvajes, y también serpientes y aves.
Hch 11:7  Luego oí la voz de Dios, que me dijo: “Pedro, levántate; mata y come de estos animales.”
Hch 11:8  »Yo le respondí: “¡No, Señor, de ninguna manera! Nuestra ley no nos permite comer carne de esos animales. Yo jamás he comido alimentos prohibidos.”
Hch 11:9  »Pero Dios me dijo: “Si yo digo que puedes comer de estos animales, no digas que eso es malo.”
Hch 11:10  »Esto ocurrió tres veces. Luego Dios retiró el manto y lo devolvió al cielo.
Hch 11:11  Poco después llegaron tres hombres, que fueron a buscarme desde Cesarea.
Hch 11:12  El Espíritu Santo me dijo que fuera con ellos y que no tuviera miedo. Seis miembros de la iglesia de Jope fueron conmigo. »Al llegar a Cesarea, entramos en la casa de Cornelio.
Hch 11:13  Él nos contó que un ángel del Señor se le apareció y le dijo: “Envía unos mensajeros a Jope, para que hagan venir a un hombre llamado Pedro.
Hch 11:14  El mensaje que él te va a dar hará que se salven tú y toda tu familia.”
Hch 11:15  »Yo empecé a hablarles, y de pronto el Espíritu Santo vino sobre todos ellos, así como nos ocurrió a nosotros al principio.
Hch 11:16  Y me acordé de que el Señor Jesús nos había dicho: “Juan bautizó con agua, pero a ustedes Dios los va a bautizar con el Espíritu Santo.”
Hch 11:17  »Entonces pensé: “Dios le ha dado a esta gente el mismo regalo que nos dio a nosotros los judíos, porque creímos en Jesús, el Mesías y Señor.” Y yo no soy más poderoso que Dios para ponerme en contra de lo que él ha decidido hacer.
Hch 11:18  Cuando los hermanos judíos oyeron esto, dejaron de discutir y se pusieron a alabar a Dios. Y decían muy admirados: «¡Así que también a los que no son judíos Dios les ha permitido arrepentirse y tener vida eterna!»
Hch 11:19  Después de la muerte de Esteban, los seguidores de Jesús fueron perseguidos y maltratados. Por eso muchos de ellos huyeron a la región de Fenicia y a la isla de Chipre, y hasta al puerto de Antioquía. En todos esos lugares, ellos anunciaban las buenas noticias de Jesús solamente a la gente judía.
Hch 11:20  Sin embargo, algunos de Chipre y otros de Cirene fueron a Antioquía y anunciaron el mensaje del Señor Jesús también a los que no eran judíos.
Hch 11:21  Y Dios les dio poder y los ayudó para que muchos aceptaran el mensaje y creyeran en Jesús.
Hch 11:22  Los de la iglesia de Jerusalén supieron lo que estaba pasando en Antioquía, y enseguida mandaron para allá a Bernabé.
Hch 11:23  Bernabé era un hombre bueno, que tenía el poder del Espíritu Santo y confiaba solamente en el Señor. Cuando Bernabé llegó y vio que Dios había bendecido a toda esa gente, se alegró mucho y los animó para que siguieran siendo fieles y obedientes al Señor. Y fueron muchos los que escucharon a Bernabé y obedecieron el mensaje de Dios.
Hch 11:25  De allí, Bernabé se fue a la ciudad de Tarso, para buscar a Saulo.
Hch 11:26  Cuando lo encontró, lo llevó a Antioquía. Allí estuvieron un año con toda la gente de la iglesia, y enseñaron a muchas personas. Fue allí, en Antioquía, donde por primera vez la gente comenzó a llamar cristianos a los seguidores de Jesús.
Hch 11:27  En ese tiempo, unos profetas fueron de Jerusalén a Antioquía.
Hch 11:28  Uno de ellos, llamado Agabo, recibió la ayuda del Espíritu Santo y anunció que mucha gente en el mundo no tendría nada para comer. Y esto ocurrió, en verdad, cuando el emperador Claudio gobernaba en Roma.
Hch 11:29  Los seguidores de Jesús en Antioquía se pusieron de acuerdo para ayudar a los cristianos en la región de Judea, y cada uno dio todo lo que pudo dar.
Hch 11:30  Entonces Bernabé y Saulo llevaron el dinero a Jerusalén, y lo entregaron a los líderes de la iglesia.

 


 

Hch 11:1  Supieron los apóstoles y los hermanos o fieles de Judea, que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios.
Hch 11:2  Vuelto, pues, Pedro a Jerusalén , le hacían por eso cargo los fieles circuncidados,
Hch 11:3  diciendo: ¿Cómo has entrado en casa de personas incircuncisas, y has comido con ellas?
Hch 11:4  Pedro entonces empezó a exponerles toda la serie del suceso, en estos términos:
Hch 11:5  Estaba yo en la ciudad de Jope en oración, y vi en éxtasis una visión de cierta cosa que iba descendiendo, a manera de un gran lienzo descolgado del cielo por las cuatro puntas, que llegó junto a mí.
Hch 11:6  Mirando con atención, me puse a contemplarle, y le vi lleno de animales cuadrúpedos terrestres, de fieras, de reptiles y volátiles del cielo.
Hch 11:7  Al mismo tiempo oí una voz que me decía: Pedro, levántate, mata, y come.
Hch 11:8  Yo respondí: De ningún modo, Señor, porque hasta ahora no ha entrado jamás en mi boca cosa profana o inmunda.
Hch 11:9  Mas la voz del cielo, hablándome segunda vez, me replicó: Lo que Dios ha purificado, no lo llames tú impuro.
Hch 11:10  Esto sucedió por tres veces; y luego todo aquel aparato fue recibido otra vez en el cielo.
Hch 11:11  Pero en aquel mismo punto llegaron a la casa en que estaba yo hospedado tres hombres, que eran enviados a mí de Cesarea.
Hch 11:12  Y me dijo el Espíritu que fuese con ellos sin escrúpulo alguno. Vinieron así mismo estos seis hermanos que me acompañan y entramos en casa de aquel hombre que me envió a buscar.
Hch 11:13  El cual nos contó cómo había visto en su casa a un ángel, que se le presentó y le dijo: Envía a Jope, y haz de venir a Simón, por sobrenombre Pedro,
Hch 11:14  quien te dirá las cosas necesarias para tu salvación y la de toda tu familia.
Hch 11:15  Habiendo yo, pues, empezado a hablar, descendió el Espíritu Santo sobre ellos, como descendió al principio sobre nosotros.
Hch 11:16  Entonces me acordé de lo que decía el Señor: Juan a la verdad ha bautizado con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.
Hch 11:17  Pues si Dios les dio a ellos la misma gracia, y del mismo modo que a nosotros, que hemos creído en Nuestro Señor Jesucristo, ¿quién era yo para oponerme al designio de Dios?
Hch 11:18  Oídas estas cosas, se aquietaron, y glorificaron a Dios, diciendo: luego también a los gentiles les ha concedido Dios la penitencia para alcanzar la vida.
Hch 11:19  Entretanto los discípulos que se habían esparcido por la persecución suscitada con motivo de Esteban, llegaron hasta Fenicia, y Chipre, y Antioquía, predicando la buena nueva únicamente a los judíos.
Hch 11:20  Entre ellos había algunos nacidos en Chipre y en Cirene, los cuales, habiendo entrado en Antioquía, conversaban así mismo con los griegos, anunciándoles la fe del Señor Jesús .
Hch 11:21  Y la mano de Dios los ayudaba, por manera que un gran número de personas creyó y se convirtió al Señor.
Hch 11:22  Llegaron estas noticias a oídos de la Iglesia de Jerusalén ; y enviaron a Bernabé a Antioquía.
Hch 11:23  Llegado allá, y al ver los prodigios de la gracia de Dios, se llenó de júbilo; y exhortaba a todos a permanecer en el servicio del Señor con un corazón firme y constante.
Hch 11:24  Porque era Bernabé varón perfecto, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y así fueron muchos los que se agregaron al Señor.
Hch 11:25  De aquí partió Bernabé a Tarso, en busca de Saulo; y habiéndole hallado, le llevó consigo a Antioquía,
Hch 11:26  en cuya Iglesia estuvieron empleados todo un año; e instruyeron a tanta multitud de gentes, que aquí en Antioquía fue donde los discípulos empezaron a llamarse cristianos.
Hch 11:27  Por estos días vinieron de Jerusalén ciertos profetas a Antioquía;
Hch 11:28  uno de los cuales por nombre Agabo, inspirado de Dios, anunciaba que había de haber una gran hambre por toda la tierra, como en efecto la hubo en tiempo del emperador Claudio;
Hch 11:29  por cuya causa los discípulos determinaron contribuir cada uno, según sus facultades, con alguna limosna, para socorrer a los hermanos habitantes en Judea.
Hch 11:30  Lo que hicieron efectivamente, remitiendo las limosnas a los ancianos o sacerdotes de Jerusalén por mano de Bernabé y de Saulo.

 


 

Hch 11:1 

Informe de Pedro a la iglesia de Jerusalén
  Oyeron los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea, que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios.
Hch 11:2  Y cuando Pedro subió a Jerusalén, disputaban con él los que eran de la circuncisión,
Hch 11:3  diciendo: ¿Por qué has entrado en casa de hombres incircuncisos, y has comido con ellos?
Hch 11:4  Entonces comenzó Pedro a contarles por orden lo sucedido, diciendo:
Hch 11:5  Estaba yo en la ciudad de Jope orando, y vi en éxtasis una visión; algo semejante a un gran lienzo que descendía, que por las cuatro puntas era bajado del cielo y venía hasta mí.
Hch 11:6  Cuando fijé en él los ojos, consideré y vi cuadrúpedos terrestres, y fieras, y reptiles, y aves del cielo.
Hch 11:7  Y oí una voz que me decía: Levántate, Pedro, mata y come.
Hch 11:8  Y dije: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda entró jamás en mi boca.
Hch 11:9  Entonces la voz me respondió del cielo por segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.
Hch 11:10  Y esto se hizo tres veces, y volvió todo a ser llevado arriba al cielo.
Hch 11:11  Y he aquí, luego llegaron tres hombres a la casa donde yo estaba, enviados a mí desde Cesarea.
Hch 11:12  Y el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin dudar. Fueron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en casa de un varón,
Hch 11:13  quien nos contó cómo había visto en su casa un ángel, que se puso en pie y le dijo: Envía hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro;
Hch 11:14  él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tu casa.
Hch 11:15  Y cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio.
Hch 11:16  Entonces me acordé de lo dicho por el Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.(A)
Hch 11:17  Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios?
Hch 11:18  Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!

La iglesia en Antioquía
 
Hch 11:19  Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que hubo con motivo de Esteban,(B) pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los judíos.
Hch 11:20  Pero había entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús.
Hch 11:21  Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor.
Hch 11:22  Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía.
Hch 11:23  Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor.
Hch 11:24  Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor.
Hch 11:25  Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía.
Hch 11:26  Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.
Hch 11:27  En aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía.
Hch 11:28  Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo,(C) daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio.
Hch 11:29  Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea;
Hch 11:30  lo cual en efecto hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.

 


 

Hch 11:1  Y oyeron los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea, que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios.
Hch 11:2  Cuando Pedro subió a Jerusalén, contendían contra él los que eran de la circuncisión,
Hch 11:3  diciendo: ¿Por qué has entrado a varones que tienen capullo, y has comido con ellos?
Hch 11:4  Entonces comenzando Pedro, les declaró por orden lo pasado , diciendo:
Hch 11:5  Estaba yo en la ciudad de Jope orando, y vi en rapto de entendimiento una visión: un vaso, como un gran lienzo, que descendía, que por los cuatro cabos era bajado del cielo, y venía hasta mí.
Hch 11:6  En el cual cuando puse los ojos, consideré y vi animales terrestres de cuatro pies, y fieras, y reptiles, y aves del cielo.
Hch 11:7  Y oí una voz que me decía: Levántate, Pedro, mata y come.
Hch 11:8  Y dije: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda entró jamás en mi boca.
Hch 11:9  Entonces la voz me respondió del cielo la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo ensucies tú.
Hch 11:10  Y esto fue hecho por tres veces; y volvió todo a ser tomado arriba en el cielo.
Hch 11:11  Y he aquí, luego sobrevinieron tres hombres a la casa donde yo estaba, enviados a mí de Cesarea.
Hch 11:12  Y el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin dudar. Y vinieron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en casa de un varón,
Hch 11:13  el cual nos contó cómo había visto un ángel en su casa, que se paró, y le dijo: Envía a Jope, y haz venir a un Simón que tiene por sobrenombre Pedro;
Hch 11:14  el cual te hablará palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tu casa.
Hch 11:15  Y cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos, también como sobre nosotros al principio.
Hch 11:16  Entonces me acordé del dicho del Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua; mas vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo.
Hch 11:17  Así que, si Dios les dio el mismo don también como a nosotros que hemos creído en el Señor Jesús el Cristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios?
Hch 11:18  Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida.
Hch 11:19  Y los que habían sido esparcidos por causa de la tribulación que sobrevino en tiempo de Esteban, anduvieron hasta Fenicia, y Chipre, y Antioquía, no hablando a nadie la Palabra, sino sólo a los judíos.
Hch 11:20  Y de ellos había unos varones ciprianos y cirenences, los cuales cuando entraron en Antioquía, hablaron a los griegos, anunciando el Evangelio del Señor Jesús.
Hch 11:21  Y la mano del Señor era con ellos; y creyendo, gran número se convirtió al Señor.
Hch 11:22  Y llegó la fama (de estas cosas) a oídos de la Iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía.
Hch 11:23  El cual, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó; y exhortó a todos a que permaneciesen en su propósito del corazón en el Señor.
Hch 11:24  Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe; y muchas personas fueron agregadas al Señor.
Hch 11:25  Y partió Bernabé a Tarso a buscar a Saulo; y hallado, lo trajo a Antioquía.
Hch 11:26  Y conversaron todo un año allí con la Iglesia, y enseñaron a mucha gente; de tal manera que los discípulos fueron llamados cristianos primeramente en Antioquía.
Hch 11:27  Y en aquellos días descendieron de Jerusalén profetas a Antioquía.
Hch 11:28  Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, señaló por el Espíritu, que había de haber una gran hambre en toda la redondez de la tierra; la cual hubo en tiempo de Claudio César.
Hch 11:29  Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar subsidio a los hermanos que habitaban en Judea;
Hch 11:30  lo cual asimismo hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.

 


 

Hch 11:1  And the apostles and brethren that were in Judaea heard that the Gentiles had also received the word of God.
Hch 11:2  And when Peter was come up to Jerusalem, they that were of the circumcision contended with him,
Hch 11:3  Saying, Thou wentest in to men uncircumcised, and didst eat with them.
Hch 11:4  But Peter rehearsed the matter from the beginning, and expounded it by order unto them, saying,
Hch 11:5  I was in the city of Joppa praying: and in a trance I saw a vision, A certain vessel descend, as it had been a great sheet, let down from heaven by four corners; and it came even to me:
Hch 11:6  Upon the which when I had fastened mine eyes, I considered, and saw fourfooted beasts of the earth, and wild beasts, and creeping things, and fowls of the air.
Hch 11:7  And I heard a voice saying unto me, Arise, Peter; slay and eat.
Hch 11:8  But I said, Not so, Lord: for nothing common or unclean hath at any time entered into my mouth.
Hch 11:9  But the voice answered me again from heaven, What God hath cleansed, that call not thou common.
Hch 11:10  And this was done three times: and all were drawn up again into heaven.
Hch 11:11  And, behold, immediately there were three men already come unto the house where I was, sent from Caesarea unto me.
Hch 11:12  And the Spirit bade me go with them, nothing doubting. Moreover these six brethren accompanied me, and we entered into the man's house:
Hch 11:13  And he shewed us how he had seen an angel in his house, which stood and said unto him, Send men to Joppa, and call for Simon, whose surname is Peter;
Hch 11:14  Who shall tell thee words, whereby thou and all thy house shall be saved.
Hch 11:15  And as I began to speak, the Holy Ghost fell on them, as on us at the beginning.
Hch 11:16  Then remembered I the word of the Lord, how that he said, John indeed baptized with water; but ye shall be baptized with the Holy Ghost.
Hch 11:17  Forasmuch then as God gave them the like gift as he did unto us, who believed on the Lord Jesus Christ; what was I, that I could withstand God?
Hch 11:18  When they heard these things, they held their peace, and glorified God, saying, Then hath God also to the Gentiles granted repentance unto life.
Hch 11:19  Now they which were scattered abroad upon the persecution that arose about Stephen travelled as far as Phenice, and Cyprus, and Antioch, preaching the word to none but unto the Jews only.
Hch 11:20  And some of them were men of Cyprus and Cyrene, which, when they were come to Antioch, spake unto the Grecians, preaching the Lord Jesus.
Hch 11:21  And the hand of the Lord was with them: and a great number believed, and turned unto the Lord.
Hch 11:22  Then tidings of these things came unto the ears of the church which was in Jerusalem: and they sent forth Barnabas, that he should go as far as Antioch.
Hch 11:23  Who, when he came, and had seen the grace of God, was glad, and exhorted them all, that with purpose of heart they would cleave unto the Lord.
Hch 11:24  For he was a good man, and full of the Holy Ghost and of faith: and much people was added unto the Lord.
Hch 11:25  Then departed Barnabas to Tarsus, for to seek Saul:
Hch 11:26  And when he had found him, he brought him unto Antioch. And it came to pass, that a whole year they assembled themselves with the church, and taught much people. And the disciples were called Christians first in Antioch.
Hch 11:27  And in these days came prophets from Jerusalem unto Antioch.
Hch 11:28  And there stood up one of them named Agabus, and signified by the Spirit that there should be great dearth throughout all the world: which came to pass in the days of Claudius Caesar.
Hch 11:29  Then the disciples, every man according to his ability, determined to send relief unto the brethren which dwelt in Judaea:
Hch 11:30  Which also they did, and sent it to the elders by the hands of Barnabas and Saul.

 


 

Hch 11:1  Los apóstoles y los hermanos que había por Judea oyeron que también los gentiles habían aceptado la Palabra de Dios;
Hch 11:2  así que cuando Pedro subió a Jerusalén, los de la circuncisión se lo reprochaban,
Hch 11:3  diciéndole: «Has entrado en casa de incircuncisos y has comido con ellos.»
Hch 11:4  Pedro entonces se puso a explicarles punto por punto diciendo:
Hch 11:5  «Estaba yo en oración en la ciudad de Joppe y en éxtasis vi una visión: una cosa así como un lienzo, atado por las cuatro puntas, que bajaba del cielo y llegó hasta mí.
Hch 11:6  Lo miré atentamente y vi en él los cuadrúpedos de la tierra, las bestias, los reptiles, y las aves del cielo.
Hch 11:7  Oí también una voz que me decía: “Pedro, levántate, sacrifica y come.”
Hch 11:8  Y respondí: “De ninguna manera, Señor; pues jamás entró en mi boca nada profano ni impuro.”
Hch 11:9  Me dijo por segunda vez la voz venida del cielo: “Lo que Dios ha purificado no lo llames tú profano.”
Hch 11:10  Esto se repitió hasta tres veces; y al fin fue retirado todo de nuevo al cielo.
Hch 11:11  «En aquel momento se presentaron tres hombres en la casa donde nosotros estábamos, enviados a mí desde Cesarea.
Hch 11:12  El Espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar. Fueron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en la casa de aquel hombre.
Hch 11:13  El nos contó cómo había visto un ángel que se presentó en su casa y le dijo: “Manda a buscar en Joppe a Simón, llamado Pedro,
Hch 11:14  quien te dirá palabras que traerán la salvación para ti y para toda tu casa.”
Hch 11:15  «Había empezado yo a hablar cuando cayó sobre ellos el Espíritu Santo, como al principio había caído sobre nosotros.
Hch 11:16  Me acordé entonces de aquellas palabras que dijo el Señor: = Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo. =
Hch 11:17  Por tanto, si Dios les ha concedido el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para poner obstáculos a Dios?»
Hch 11:18  Al oír esto se tranquilizaron y glorificaron a Dios diciendo: «Así pues, también a los gentiles les ha dado Dios la conversión que lleva a la vida.»
Hch 11:19  Los que se habían dispersado cuando la tribulación originada a la muerte de Esteban, llegaron en su recorrido hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, sin predicar la Palabra a nadie más que a los judíos.
Hch 11:20  Pero había entre ellos algunos chipriotas y cirenenses que, venidos a Antioquía, hablaban también a los griegos y les anunciaban la Buena Nueva del Señor Jesús.
Hch 11:21  La mano del Señor estaba con ellos, y un crecido número recibió la fe y se convirtió al Señor.
Hch 11:22  La noticia de esto llegó a oídos de la Iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabé a Antioquía.
Hch 11:23  Cuando llegó y vio la gracia de Dios se alegró y exhortaba a todos a permanecer, con corazón firme, unidos al Señor,
Hch 11:24  porque era un hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe. Y una considerable multitud se agregó al Señor.
Hch 11:25  Partió para Tarso en busca de Saulo,
Hch 11:26  y en cuanto le encontró, le llevó a Antioquía. Estuvieron juntos durante un año entero en la Iglesia y adoctrinaron a una gran muchedumbre. En Antioquía fue donde, por primera vez, los discípulos recibieron el nombre de «cristianos».
Hch 11:27  Por aquellos días bajaron unos profetas de Jerusalén a Antioquía.
Hch 11:28  Uno de ellos, llamado Ágabo, movido por el Espíritu, se levantó y profetizó que vendría una gran hambre sobre toda la tierra, la que hubo en tiempo de Claudio.
Hch 11:29  Los discípulos determinaron enviar algunos recursos, según las posibilidades de cada uno, para los hermanos que vivían en Judea.
Hch 11:30  Así lo hicieron y se los enviaron a los presbíteros por medio de Bernabé y de Saulo.

 


 

Hch 11:1  Los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea recibieron noticias de que también los no judíos habían aceptado el mensaje de Dios.
Hch 11:2  Pero cuando Pedro volvió a Jerusalén, lo criticaron algunos de los creyentes procedentes del judaísmo.
Hch 11:3  Le preguntaron:
 –¿Por qué fuiste a visitar a los que no son judíos, y comiste con ellos?
Hch 11:4  Pedro les contó desde el principio todo lo que había pasado. Les dijo:
Hch 11:5  –Yo estaba en la ciudad de Jope, y mientras oraba tuve una visión: Vi algo parecido a una gran sábana que, atada por las cuatro puntas, bajaba del cielo hasta donde yo estaba.
Hch 11:6  Me fijé bien para ver lo que había dentro, y vi cuadrúpedos y fieras, reptiles y aves.
Hch 11:7  y oí una voz, que me dijo: 'Levántate, Pedro; mata y come. '
Hch 11:8  yo contesté: 'No, Señor, porque nunca ha entrado en mi bocanada profano ni impuro. '
Hch 11:9  Entonces la voz del cielo me habló de nuevo, diciéndome: 'lo que Dios ha purificado, no lo llames tú profano. '
Hch 11:10  Esto sucedió tres veces, y luego todo volvió a subir al cielo.
Hch 11:11  En aquel momento, tres hombres enviados desde Cesarea a buscarme llegaron a la casa donde estábamos.
Hch 11:12  El Espíritu me mandó que, sin dudarlo, fuera con ellos. Y también fueron conmigo estos seis hermanos. Todos entramos en casa de cierto hombre,
Hch 11:13  que nos contó cómo en su casa había visto a un ángel, que puesto de pie le había dicho: 'Manda a alguien a la ciudad de Jope para que haga venir a Simón, que también es conocido como Pedro;
Hch 11:14  él te dirá cómo puedes salvarte, tú y toda tu familia. '
Hch 11:15  Cuando comencé a hablarles, el Espíritu Santo vino sobre ellos de igual manera que al principio vino sobre nosotros.
Hch 11:16  Entonces me acordé de lo que había dicho el Señor: 'Es cierto que Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo. '
Hch 11:17  Pues bien, si Dios les da también a ellos lo mismo que nos hadado a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién soy yo para oponerme a Dios?
Hch 11:18  Cuando los hermanos de Jerusalén oyeron estas cosas, se callaron y alabaron a Dios, diciendo:
 –¡De manera que también a los que no son judíos les ha dado Dios la oportunidad de volverse a él y alcanzar la vida eterna!
Hch 11:19  Después de la muerte de Esteban, comenzaron a perseguir a los creyentes, por lo que algunos tuvieron que huir a Fenicia, Chipre y Antioquía. [1] Allí anunciaron a los judíos el mensaje del evangelio, pero no a los demás.
Hch 11:20  Sin embargo, algunos creyentes de Chipre y de Cirene llegaron a la ciudad de Antioquía y hablaron también a los no judíos, anunciándoles la buena noticia acerca de Jesús, el Señor.
Hch 11:21  El poder del Señor estaba con ellos, y así fueron muchos los que dejaron sus antiguas creencias y creyeron en el Señor.
Hch 11:22  Los de la iglesia de Jerusalén, al conocer esta noticia, mandaron a Bernabé a Antioquía.
Hch 11:23  Al llegar, Bernabé vio cómo Dios los había bendecido, y se alegró mucho. Les aconsejó a todos que con corazón firme siguieran fieles al Señor.
Hch 11:24  Porque Bernabé era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santoy de fe. Y así mucha gente se unió al Señor.
Hch 11:25  Después de esto, Bernabé fue a Tarso a buscar a Saulo,
Hch 11:26  y cuando lo encontró, lo llevó a Antioquía. Allí estuvieron con la iglesia un año entero, enseñando a mucha gente. Fue en Antioquía donde por primera vez se les dio a los discípulos el nombre de cristianos. [2]
Hch 11:27  Por aquel tiempo, unos profetas[3] fueron de Jerusalén a Antioquía.
Hch 11:28  y uno de ellos, llamado Agarbo, [4] puesto de pie y por inspiración del Espíritu, anunció que iba a haber una gran hambreen todo el mundo, lo cual sucedió, en efecto, en tiempos del emperador Claudio. [5]
Hch 11:29  Entonces los creyentes de Antioquía decidieron enviar ayuda a los hermanos que vivían en Judea, según lo que cada uno pudiera dar.
Hch 11:30  Así lo hicieron, y por medio de Bernabé y Saulo mandaron una ofrenda a los ancianos[6]
 de Judea.

 


 

Hch 11:1  Ahora bien, los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea oyeron que también gente de las naciones había recibido la palabra de Dios.
Hch 11:2  Por eso, cuando Pedro subió a Jerusalén, los [apoyadores] de la circuncisión se pusieron a contender con él,
Hch 11:3  diciendo que había entrado en casa de varones que no eran circuncisos y había comido con ellos.
Hch 11:4  Entonces Pedro comenzó y pasó a explicarles los detalles, diciendo:
Hch 11:5  “Yo estaba en la ciudad de Jope orando, y vi en un arrobamiento una visión: alguna clase de receptáculo que descendía como una gran sábana de lino que era bajada por sus cuatro extremos desde el cielo, y vino hasta mí.
Hch 11:6  Mirando en este con fijeza, hice observaciones, y vi cuadrúpedos de la tierra y bestias salvajes y criaturas que se arrastran y aves del cielo.
Hch 11:7  También oí una voz que me decía: ‘¡Levántate, Pedro, degüella y come!’.
Hch 11:8  Pero dije: ‘De ninguna manera, Señor, porque ninguna cosa contaminada o inmunda ha entrado jamás en mi boca’.
Hch 11:9  Por segunda vez la voz del cielo contestó: ‘Deja tú de llamar contaminadas las cosas que Dios ha limpiado’.
Hch 11:10  Esto ocurrió por tercera vez, y todo fue recogido de nuevo al cielo.
Hch 11:11  También, ¡miren!, en aquel instante tres varones estuvieron de pie delante de la casa donde estábamos, pues habían sido despachados a mí desde Cesarea.
Hch 11:12  De modo que el espíritu me dijo que fuera con ellos, sin dudar nada. Pero estos seis hermanos también fueron conmigo, y entramos en la casa del varón.
Hch 11:13  ”Él nos informó cómo vio al ángel estar de pie en su casa y decir: ‘Despacha varones a Jope y envía a llamar a Simón que tiene por sobrenombre Pedro,
Hch 11:14  y él te hablará las cosas por las cuales se salven tú y toda tu casa’.
Hch 11:15  Pero cuando comencé a hablar, el espíritu santo cayó sobre ellos así como también había caído sobre nosotros en [el] principio.
Hch 11:16  Con esto recordé el dicho del Señor, cómo decía: ‘Juan, por su parte, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo’.
Hch 11:17  Por lo tanto, si Dios les dio a ellos la misma dádiva gratuita que también dio a nosotros los que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para poder estorbar a Dios?”.
Hch 11:18  Ahora bien, cuando oyeron estas cosas, ellos asintieron, y glorificaron a Dios, y dijeron: “¡Conque Dios ha concedido también a gente de las naciones arrepentimiento con la vida como objeto!”.
Hch 11:19  Por consiguiente, los que habían sido esparcidos por la tribulación que se había levantado a causa de Esteban pasaron hasta Fenicia y Chipre y Antioquía, pero no hablaban la palabra a nadie sino únicamente a los judíos.
Hch 11:20  Sin embargo, de entre ellos hubo algunos varones de Chipre y de Cirene que vinieron a Antioquía y se pusieron a hablar a la gente de habla griega, declarando las buenas nuevas del Señor Jesús.
Hch 11:21  Además, con ellos estaba la mano de Jehová, y un gran número de personas que se hicieron creyentes se volvió al Señor.
Hch 11:22  El relato acerca de ellos llegó a los oídos de la congregación que estaba en Jerusalén, y estos enviaron a Bernabé hasta Antioquía.
Hch 11:23  Cuando él llegó y vio la bondad inmerecida de Dios, se regocijó y empezó a animar a todos a continuar en el Señor con propósito de corazón;
Hch 11:24  porque era un varón bueno y lleno de espíritu santo y de fe. Y se añadió una muchedumbre considerable al Señor.
Hch 11:25  Entonces él se fue a Tarso a buscar con detenimiento a Saulo
Hch 11:26  y, al hallarlo, lo trajo a Antioquía. Así sucedió que por un año entero se reunieron con ellos en la congregación y enseñaron a una muchedumbre bastante grande, y fue primero en Antioquía donde a los discípulos por providencia divina se les llamó cristianos.
Hch 11:27  Ahora bien, en estos días unos profetas bajaron de Jerusalén a Antioquía.
Hch 11:28  Uno de ellos, por nombre Ágabo, se levantó, y por el espíritu procedió a indicar que una gran hambre estaba para venir sobre toda la tierra habitada; la cual, de hecho, tuvo lugar en el tiempo de Claudio.
Hch 11:29  Así que aquellos de los discípulos resolvieron, cada uno de ellos según los medios que tenía, enviar una ministración de socorro a los hermanos que moraban en Judea;
Hch 11:30  y lo hicieron, despachándola a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.

 


 

Hch 11:1  En toda la región de Judea se supo que también los que no eran judíos habían recibido el mensaje de Dios. Así que, cuando Pedro regresó a Jerusalén, los apóstoles y los seguidores judíos se pusieron a discutir con él.
Hch 11:3  Y le reclamaron: —¡Tú entraste en la casa de gente que no es judía, y hasta comiste con ellos!
Hch 11:4  Pedro empezó a explicarles todo lo que había pasado:
Hch 11:5  —Un día, yo estaba orando en el puerto de Jope. De pronto, tuve una visión: Vi que del cielo bajaba algo como un gran manto, colgado de las cuatro puntas.
Hch 11:6  Miré con atención, y en el manto había toda clase de animales domésticos y salvajes, y también serpientes y aves.
Hch 11:7  Luego oí la voz de Dios, que me dijo: “Pedro, levántate; mata y come de estos animales.”
Hch 11:8  »Yo le respondí: “¡No, Señor, de ninguna manera! Nuestra ley no nos permite comer carne de esos animales. Yo jamás he comido alimentos prohibidos.”
Hch 11:9  »Pero Dios me dijo: “Si yo digo que puedes comer de estos animales, no digas que eso es malo.”
Hch 11:10  »Esto ocurrió tres veces. Luego Dios retiró el manto y lo devolvió al cielo.
Hch 11:11  Poco después llegaron tres hombres, que fueron a buscarme desde Cesarea.
Hch 11:12  El Espíritu Santo me dijo que fuera con ellos y que no tuviera miedo. Seis miembros de la iglesia de Jope fueron conmigo. »Al llegar a Cesarea, entramos en la casa de Cornelio.
Hch 11:13  Él nos contó que un ángel del Señor se le apareció y le dijo: “Envía unos mensajeros a Jope, para que hagan venir a un hombre llamado Pedro.
Hch 11:14  El mensaje que él te va a dar hará que se salven tú y toda tu familia.”
Hch 11:15  »Yo empecé a hablarles, y de pronto el Espíritu Santo vino sobre todos ellos, así como nos ocurrió a nosotros al principio.
Hch 11:16  Y me acordé de que el Señor Jesús nos había dicho: “Juan bautizó con agua, pero a ustedes Dios los va a bautizar con el Espíritu Santo.”
Hch 11:17  »Entonces pensé: “Dios le ha dado a esta gente el mismo regalo que nos dio a nosotros los judíos, porque creímos en Jesús, el Mesías y Señor.” Y yo no soy más poderoso que Dios para ponerme en contra de lo que él ha decidido hacer.
Hch 11:18  Cuando los hermanos judíos oyeron esto, dejaron de discutir y se pusieron a alabar a Dios. Y decían muy admirados: «¡Así que también a los que no son judíos Dios les ha permitido arrepentirse y tener vida eterna!»
Hch 11:19  Después de la muerte de Esteban, los seguidores de Jesús fueron perseguidos y maltratados. Por eso muchos de ellos huyeron a la región de Fenicia y a la isla de Chipre, y hasta al puerto de Antioquía. En todos esos lugares, ellos anunciaban las buenas noticias de Jesús solamente a la gente judía.
Hch 11:20  Sin embargo, algunos de Chipre y otros de Cirene fueron a Antioquía y anunciaron el mensaje del Señor Jesús también a los que no eran judíos.
Hch 11:21  Y Dios les dio poder y los ayudó para que muchos aceptaran el mensaje y creyeran en Jesús.
Hch 11:22  Los de la iglesia de Jerusalén supieron lo que estaba pasando en Antioquía, y enseguida mandaron para allá a Bernabé.
Hch 11:23  Bernabé era un hombre bueno, que tenía el poder del Espíritu Santo y confiaba solamente en el Señor. Cuando Bernabé llegó y vio que Dios había bendecido a toda esa gente, se alegró mucho y los animó para que siguieran siendo fieles y obedientes al Señor. Y fueron muchos los que escucharon a Bernabé y obedecieron el mensaje de Dios.
Hch 11:25  De allí, Bernabé se fue a la ciudad de Tarso, para buscar a Saulo.
Hch 11:26  Cuando lo encontró, lo llevó a Antioquía. Allí estuvieron un año con toda la gente de la iglesia, y enseñaron a muchas personas. Fue allí, en Antioquía, donde por primera vez la gente comenzó a llamar cristianos a los seguidores de Jesús.
Hch 11:27  En ese tiempo, unos profetas fueron de Jerusalén a Antioquía.
Hch 11:28  Uno de ellos, llamado Agabo, recibió la ayuda del Espíritu Santo y anunció que mucha gente en el mundo no tendría nada para comer. Y esto ocurrió, en verdad, cuando el emperador Claudio gobernaba en Roma.
Hch 11:29  Los seguidores de Jesús en Antioquía se pusieron de acuerdo para ayudar a los cristianos en la región de Judea, y cada uno dio todo lo que pudo dar.
Hch 11:30  Entonces Bernabé y Saulo llevaron el dinero a Jerusalén, y lo entregaron a los líderes de la iglesia.

 


 

Hch 11:1  Los emisarios y los hermanos por todo Yahudáh oyeron que los Goyim habían recibido la Palabra de YAHWEH.
Hch 11:2  Pero, cuando Kefa subió a Yerushalayim, los miembros de la facción de la Circuncisión le criticaron,
Hch 11:3  diciendo: "¡Tú fuiste a la casa de un incircunciso y comiste con ellos!"[76]
Hch 11:4  Respondiendo, Kefa comenzó a contarles en detalle lo que realmente había sucedido:
Hch 11:5  "Yo estaba orando en la ciudad de Yafo, y en un trance tuve una visión. Vi algo como una sábana grande que descendía, por las cuatro puntas era bajada del cielo y venía hasta mí.
Hch 11:6  Miré adentro y vi anima les cuadrúpedos, bestias salvajes, criaturas que se arrastran y aves silvestres.
Hch 11:7  Entonces oí una voz que me decía: "¡Levántate Kefa, mata y come!
Hch 11:8  y dije: "¡No Adón! ¡Absolutamente no! ¡Nada inmundo o treif entró jamás en mi boca!"
Hch 11:9  Pero la voz habló otra vez desde el cielo: "¡No trates como inmundo lo que YAHWEH ha limpiado!
Hch 11:10  Esto pasó tres veces, y todo fue llevado de regreso al cielo.
Hch 11:11  "En aquel mismo momento llegaron tres hombres a la casa donde me estaba hospedando, que habían sido enviados a mí desde Kesarea;
Hch 11:12  y el Ruaj me dijo que fuera con ellos sin vacilar. También estos seis hermanos vinieron conmigo, y entramos a la casa del hombre.
Hch 11:13  El nos contó cómo había visto al malaj parado en su casa, y le dijo: 'Envía hombres a Yafo y haz venir a Shimeon conocido como Kefa.
Hch 11:14  El tiene un mensaje que permitirá que tú y toda tu casa sean salvos.'
Hch 11:15  "¡Pero, apenas había comenzado a hablar, cuando el Ruaj HaKodesh cayó sobre ellos, igual que con nosotros al principio!
Hch 11:16  Y yo recuerdo que el Adón había dicho: 'Yojanán sumergirá a la gente en agua, mas ustedes serán inmersos en el Ruaj HaKodesh.'
Hch 11:17  Por lo tanto, si YAHWEH les dio el mismo don que a nosotros después que habíamos llegado a poner nuestra confianza en el Adón Yahshúa Ha Mashíaj, ¿quién era yo para entorpecer el camino de YAHWEH?"
Hch 11:18  Al oír estas cosas, dejaron de objetar y comenzaron a alabar a YAHWEH, diciendo: "¡Esto quiere decir que YAHWEH ha permitido también a los Goyim hacer teshuvah y tener vida!"[77]
Hch 11:19  Ahora bien, aquellos que habían sido dispersos por la persecución que se suscitó por Tzefanyah, huyeron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía; hablaban la palabra de YAHWEH, pero sólo a los Judíos.[78]
Hch 11:20  Sin embargo, algunos de estos hombres de Chipre y Cirene, los cuales, cuando llegaron a Antioquía, comenzaron también a hablarles a los Griegos, proclamando las Buenas Noticias del Adón Yahshúa.
Hch 11:21  La mano del Adón estaba con ellos, y un gran número de personas confiaron y se volvieron al Adón. [79]
Hch 11:22  Noticia de esto llegó a los oídos de la ongregación Mesiánica de Yerushalayim; y enviaron a Bar-Nabba a Antioquía.
Hch 11:23  Cuando llegó y vio por cuenta propia la misericordia de YAHWEH en acción, se puso muy contento, y los alentó permanecer fieles al Adón con todos sus corazones;
Hch 11:24  pues él era un buen hombre, lleno del Ruaj HaKodesh y confianza.
Hch 11:25  Entonces Bar-Nabba fue a Tarso para buscar a Shaúl;
Hch 11:26  y cuando le encontró, le trajo con él a Antioquía.[80] Se reunieron con la Asamblea por todo un año, y enseñaron a una gran multitud. También fue en Antioquía que los talmidim fueron llamados "Notsrim"[81] por la primera vez.
Hch 11:27  Durante este tiempo algunos profetas descendieron de Yerushalayim hacia Antioquía;
Hch 11:28  y uno de ellos llamado Agav se puso en pie y por el Ruaj predijo que iba a haber una gran hambruna en todo el Imperio Romano, cual tomó lugar cuando Claudio era Emperador.
Hch 11:29  De modo que los talmidim decidieron proveer ayuda a los hermanos que vivían en Yahudáh, cada uno de acuerdo a sus posibilidades;
Hch 11:30  y lo hicieron, enviando su contribución a los ancianos por medio de Bar-Nabba y Shaúl.[82]

 


 

Hch 11:1  Los apóstoles y los hermanos de Judea se enteraron de que los que no son judíos también habían aceptado el mensaje de Dios.
Hch 11:2  "Pero cuando Pedro vino a Jerusalén, algunos creyentes judíos discutieron con él."
Hch 11:3  "Le dijeron: -Fuiste a casa de gente que no es judía y no está circuncidada, ¡y hasta comiste con ellos!"
Hch 11:4  Entonces Pedro les explicó exactamente lo que pasó:
Hch 11:5  -Yo estaba en la ciudad de Jope y mientras oraba tuve una visión en la que veía bajar algo del cielo. Era como una sábana muy grande que bajaba hacia mí sostenida de las cuatro puntas.
Hch 11:6  "Miré adentro y vi que había toda clase de animales, bestias salvajes, reptiles y aves."
Hch 11:7  "Entonces escuché una voz diciéndome: 'Pedro, ¡levántate, mata y come!'"
Hch 11:8  """Pero yo dije: '¡Yo nunca haría eso, Señor! Nunca he comido ni un bocado de algo prohibido o impuro'."
Hch 11:9  """Pero la voz me dijo por segunda vez: 'Dios ha limpiado esto, no lo llames impuro'."
Hch 11:10  """Esto sucedió tres veces y de inmediato todo subió al cielo."
Hch 11:11  "En ese momento, tres hombres llegaron a la casa donde me hospedaba. Habían sido enviados a mí desde la ciudad de Cesarea."
Hch 11:12  El Espíritu me dijo que fuera con ellos sin vacilar. Estos seis hermanos que están aquí me acompañaron a la casa de Cornelio.
Hch 11:13  "Él nos contó que había visto a un ángel en su casa diciéndole: 'Envía algunos hombres a la ciudad de Jope a traer aquí a Simón, a quien también llaman Pedro."
Hch 11:14  Él te dará un mensaje por medio del cual te salvarás tú y toda tu familia'.
Hch 11:15  """Apenas comencé a hablar, el Espíritu cayó sobre ellos tal como nos pasó a nosotros al principio."
Hch 11:16  "Entonces recordé lo que el Señor había dicho: 'Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo'."
Hch 11:17  "Dios les dio a ellos el mismo don que a nosotros, que creímos en el Señor Jesucristo. Entonces, ¿podía yo oponerme a Dios?"""
Hch 11:18  "Cuando los creyentes judíos escucharon esto, dejaron de discutir, alabaron a Dios y dijeron: -¡Así que Dios también les ha permitido a los que no son judíos cambiar y tener una nueva vida!"
Hch 11:19  "Después de que mataron a Esteban, los creyentes se dispersaron, tratando de escapar de los judíos que los perseguían. Algunos creyentes se fueron a lugares tan lejanos como Fenicia, Chipre y Antioquía. En esos lugares anunciaron las buenas noticias, pero solamente entre los judíos."
Hch 11:20  Algunos de estos creyentes eran de Chipre y de Cirene. Cuando llegaron a Antioquía empezaron a anunciar también las buenas noticias del Señor Jesús a los que no eran judíos.
Hch 11:21  "El Señor los ayudaba, muchos creyeron y siguieron al Señor."
Hch 11:22  La iglesia de Jerusalén escuchó sobre el nuevo grupo de creyentes de Antioquía. Entonces enviaron a Bernabé desde Jerusalén hasta Antioquía.
Hch 11:23  "Bernabé era un buen hombre, tenía mucha fe y el Espíritu Santo estaba con él. Cuando él fue a Antioquía se alegró de ver que Dios los estaba bendiciendo. Bernabé animó a todos a no perder nunca la fe y obedecer siempre de todo corazón al Señor. Muchos más decidieron seguir al Señor Jesús."
Hch 11:24  "Bernabé era un buen hombre, tenía mucha fe y el Espíritu Santo estaba con él. Cuando él fue a Antioquía se alegró de ver que Dios los estaba bendiciendo. Bernabé animó a todos a no perder nunca la fe y obedecer siempre de todo corazón al Señor. Muchos más decidieron seguir al Señor Jesús."
Hch 11:25  Entonces Bernabé fue a la ciudad de Tarso a buscar a Saulo.
Hch 11:26  "Cuando encontró a Saulo, Bernabé lo trajo a Antioquía. Saulo y Bernabé se quedaron allí todo un año, reuniéndose con la iglesia y enseñando a gran cantidad de gente. En Antioquía, los creyentes fueron llamados cristianos por primera vez."
Hch 11:27  "Por este tiempo, algunos profetas de Jerusalén fueron a Antioquía."
Hch 11:28  "Uno de esos profetas, Agabo, dijo por medio del Espíritu Santo: ""Vendrán al mundo tiempos muy malos y habrá gran escasez de alimentos"". Esta hambruna sucedió cuando Claudio era emperador."
Hch 11:29  Los seguidores decidieron que iban a ayudar a sus hermanos que vivían en Judea. Cada uno de ellos planeó enviarles toda la ayuda que pudiera.
Hch 11:30  "Recogieron dinero y se lo dieron a Bernabé y a Saulo, quienes a su vez se lo llevaron a los ancianos líderes de Judea."

 


 
  Conocen nuestro sitio 445338 visitantes (1652736 clics a subpáginas) ¡Que nuestro Dios ensanche tu Territorio!