Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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 BibliadeEstudioAdventistaHechos de los A: 01.BibliadeEstudioAdventista

La version Reina Valera 1990 con comentarios de elena White,referencias biblicas y otros complementos (Por editar)se encuentra en las subpaginas de Hechos de los Apostoles.


 

Hch 1:1  La primera narración(a) , ciertamente he hecho acerca de todo, oh Teófilo, lo que empezó Jesús y a hacer y a enseñar,
Hch 1:2  hasta el día que, preceptuando a los apóstoles, por el Espíritu Santo (a los que eligió) fue asumido.
Hch 1:3  A los cuales también presentóse vivo, después de padecer él, en muchos documentos, por días cuarenta, apareciéndoles y hablando lo del reino de Dios.
Hch 1:4  Y, reunido con ellos, significóles de Jerusalén no retirarse, sino aguardar a la promesa del Padre, «que habéis oído de mí;
Hch 1:5  porque Juan ciertamente bautizó con agua; pero vosotros en Espíritu Santo seréis bautizados, no después de muchos estos(b)  días».
Hch 1:6  Aquéllos congregados, pues, preguntáronle diciendo: «Señor, ¿si en este tiempo restituyes el reino a Israel?»
Hch 1:7  Dijo, pues, a ellos: «No de vosotros es conocer tiempos o momentos que el Padre ha puesto en su propia potestad;
Hch 1:8  empero recibiréis fuerza, viniendo el Santo Espíritu sobre vosotros; y seréis mis testigos, y en Jerusalén, y en toda la Judea, y Samaria y hasta lo último de la tierra».
Hch 1:9  Y, esto diciendo, ellos mirando, alzóse, y nube por debajo tomóle de los ojos de ellos.
Hch 1:10  Y, como atisbando estaban al cielo, habiéndose ido él; —y he aquí hombres dos detuviéronse a par de ellos en vestiduras esplendorosas;
Hch 1:11  los que también dijeron: «Hombres galileos ¿qué estáis parados mirando al cielo? Este Jesús, el asumido de vosotros al cielo, así vendrá del modo que le habéis visto irse al cielo».
Hch 1:12  Entonces regresaron a Jerusalén del monte llamado de Olivar; que está cerca de Jerusalén, de sábado teniendo camino(c) .
Hch 1:13  Y cuando entraron(d) , subieron a los altos(e) ; donde estaban morando: y Pedro, y Juan, y Santiago, y Andrés; Felipe, y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago, de Alfeo, y Simón, el Celador(f)  y Judas, de Santiago.
Hch 1:14  Estos todos estaban perseverando unánimemente en la oración, con las mujeres; y María, la madre de Jesús, y con los hermanos de él.
Hch 1:15  Y en estos días, levantándose Pedro en medio de los hermanos dijo (y era la turba de los nombres(g)  en lo mismo(h)  como ciento veinte):
Hch 1:16  «Varones hermanos, debía cumplirse la Escritura, que predijo el Espíritu, el Santo (por boca de David), acerca de Judas;
Hch 1:17  porque contado era en nosotros, y tocó la suerte de este ministerio.
Hch 1:18  Este ciertamente, pues, adquirió un campo de pago de iniquidad, y yéndose de bruces(i) , crujió por medio y derramáronse todas sus entrañas;
Hch 1:19  y notorio hízose a todos los habitantes de Jerusalén; y así fue llamado aquel campo en la propia habla de ellos: Hakeldamách; esto es: «Campo de sangre».
Hch 1:20  Pues escrito está en libro de Salmos: 69,26 Hágase la alquería de él desierta, y no haya quien habite en ella, 109,8 y: La atalaya de él tome otro.
Hch 1:21  Necesario es, pues, que, de los con nosotros venidos(j)  varones, en todo tiempo que entró y salió entre nosotros el Señor Jesús;
Hch 1:22  empezando del bautismo de Juan hasta el día que fue asumido de nosotros —testigo de su resurrección con nosotros se haga uno de éstos».
Hch 1:23  Y pusieron a dos: a José, el llamado Bersabás, que fue sobreapellidado Justo, y a Matías.
Hch 1:24  Y orando dijeron: «Tú, Señor, cordi —conocedor de todos, declara a quién has elegido de estos dos: uno,
Hch 1:25  para tomar el sitio de este ministerio y apostolado, del que se descaminó Judas para irse al lugar, al propio».
Hch 1:26  Y dieron suertes a ellos, y cayó la suerte sobre Matías, y electo contado fue con los once apóstoles.

 


 

Hch 1:1  En el primer libro, ¡oh Teófilo!, traté de todo lo que Jesús hizo y enseñó,
Hch 1:2  hasta el día en que fue levantado al cielo, una vez que, movido por el Espíritu Santo, dio sus instrucciones a los apóstoles que se había elegido;"
Hch 1:3  a los cuales, después de su pasión, se dio a ver en muchas ocasiones, apareciéndoseles durante cuarenta días y habiéndoles del reino de Dios.
Hch 1:4  Y comiendo con ellos, les mandó no apartarse de Jerusalén, sino esperar la promesa del Padre, que de mí habéis escuchado;"
Hch 1:5  porque Juan bautizó en agua, pero vosotros, pasados no muchos días, seréis bautizados en el Espíritu Santo.
Hch 1:6  Ellos, pues, estando reunidos, le preguntaban: Señor, ¿es ahora cuando vas a restablecer el reino de Israel?
Hch 1:7  El les dijo: No os toca a vosotros conocer los tiempos ni los momentos que el Padre ha fijado en virtud de su poder soberano;"
Hch 1:8  pero recibiréis la virtud del Espíritu Santo, que descenderá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda la Judea, en Samaría y hasta los extremos de la tierra.
Hch 1:9  Dicho esto y viéndole ellos, se elevó, y una nube le ocultó a sus ojos.
Hch 1:10  Mientras estaban mirando al cielo, fija la vista en El, que se iba, dos varones con hábitos blancos se les pusieron delante,
Hch 1:11  y les dijeron: Varones galileos, ¿qué estáis mirando al cielo? Ese Jesús que ha sido llevado de entre vosotros al cielo vendrá así, como le habéis visto ir al cielo.
Hch 1:12  Entonces se volvieron del monte llamado de los Olivos a Jerusalén, que dista de allí el camino de un sábado.
Hch 1:13  Cuando hubieron llegado, subieron al aposento superior, en donde solían morar Pedro y Juan; Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de Alfeo y Simón el Zelotes y Judas de Santiago."
Hch 1:14  Todos éstos perseveraban unánimes en la oración, con algunas mujeres, con María, la madre de Jesús, y con los hermanos de éste.
Hch 1:15  En aquellos días se levantó Pedro en medio de los hermanos, que eran en conjunto unos ciento veinte, y dijo:
Hch 1:16  hermanos, era preciso que se cumpliese la Escritura, que por boca de David había predicho el Espíritu Santo acerca de Judas, que fue guía de los que tomaron preso a Jesús,
Hch 1:17  y era contado entre nosotros, habiendo tenido parte en este ministerio,
Hch 1:18  Este, pues, adquirió un campo con el precio de su iniquidad; y, precipitándose, reventó y todas sus entrañas se derramaron;"
Hch 1:19  y fue público a todos los habitantes de Jerusalén, tanto que el campo se llamó en su lengua Hacéldama, que quiere decir Campo de Sangre.
Hch 1:20  Pues está escrito en el libro de los Salmos: “Quede desierta su morada y no haya quien habite en ella y otro se alce con su cargo.”
Hch 1:21  Ahora, pues, conviene que de todos los varones que nos han acompañado todo el tiempo en que vivió entre nosotros el Señor Jesús,
Hch 1:22  a partir del bautismo de Juan, hasta el día en que fue tomado de entre nosotros, uno de ellos sea testigo con nosotros de su resurrección.
Hch 1:23  Fueron presentados dos, José, por sobrenombre Barsaba, llamado Justo, y Matías.
Hch 1:24  Orando dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra a cuál de estos dos escoges
Hch 1:25  para ocupar el lugar de este ministerio y el apostolado de que rechazo Judas para irse a su lugar.
Hch 1:26  Echaron suertes sobre ellos, y cayó la suerte sobre Matías, que quedó agregado a los once apóstoles.

 


 

Hch 1:1  Muy distinguido amigo Teófilo: En mi primer libro le escribí a usted acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, desde el principio
Hch 1:2  hasta el día en que subió al cielo. Jesús murió en una cruz, pero resucitó y luego se apareció a los apóstoles que había elegido. Durante cuarenta días les demostró que realmente estaba vivo, y siguió hablándoles del reino de Dios. Un día en que estaban todos juntos, Jesús, con el poder del Espíritu Santo, les ordenó: «No salgan de Jerusalén. Esperen aquí, hasta que Dios mi Padre cumpla su promesa, de la cual yo les hablé.
Hch 1:5  Juan bautizaba con agua, pero dentro de poco tiempo Dios los bautizará con el Espíritu Santo.»
Hch 1:6  Cierto día en que estaban reunidos los apóstoles, le preguntaron a Jesús: —Señor, ¿no crees que este es un buen momento para que les des a los israelitas su propio rey?
Hch 1:7  Jesús les respondió: —Sólo Dios decide cuándo llevar a cabo lo que piensa hacer.
Hch 1:8  Pero quiero que sepan que el Espíritu Santo vendrá sobre ustedes, y que recibirán poder para hablar de mí en Jerusalén, en todo el territorio de Judea y de Samaria, y también en los lugares más lejanos del mundo.
Hch 1:9  Después de esto, los apóstoles vieron cómo Jesús era llevado al cielo, hasta que una nube lo cubrió y ya no volvieron a verlo.
Hch 1:10  Mientras tanto, dos hombres se aparecieron junto a los apóstoles. Estaban vestidos con ropas muy blancas, pero los apóstoles no los vieron porque estaban mirando al cielo.
Hch 1:11  Entonces aquellos dos les dijeron: «Hombres de Galilea, ¿qué hacen ahí, mirando al cielo? Acaban de ver que Jesús fue llevado al cielo, pero así como se ha ido, un día volverá.»
Hch 1:12  Los apóstoles que vieron a Jesús subir al cielo eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago el hijo de Alfeo, Simón el Celote y Judas el hijo de Santiago. Todos ellos se alejaron del Monte de los Olivos y caminaron como un kilómetro, hasta llegar de nuevo a Jerusalén. Cuando llegaron a la casa donde se estaban quedando, subieron a su cuarto.
Hch 1:14  Estos seguidores de Jesús eran un grupo muy unido, y siempre oraban juntos. Con ellos se reunían los hermanos de Jesús y algunas mujeres, entre las que se encontraba María, la madre de Jesús. Todos los de este grupo eran como ciento veinte personas. Un día en que todos ellos estaban juntos, Pedro se levantó de pronto y les dijo:
Hch 1:16  «Queridos amigos, todos sabemos que a Jesús lo arrestaron porque Judas llevó a los enemigos de Jesús hasta donde él estaba. Eso ya lo había anunciado el Espíritu Santo por medio de David. Así lo dice la Biblia, y así sucedió.
Hch 1:17  »No hay que olvidar que Judas era uno de los nuestros, y que trabajaba con nosotros.
Hch 1:18  Cuando traicionó a Jesús, con el dinero que le dieron fue y compró un terreno. Pero luego se cayó de cabeza y se estrelló contra el suelo.
Hch 1:19  Todos en Jerusalén lo supieron y, desde entonces, ese lugar se conoce como “Campo de sangre”.
Hch 1:20  Ahora tiene que cumplirse lo que se dice en el libro de los Salmos: “¡Que su casa se quede vacía! ¡Que nadie viva en ella! ¡Que otro haga su trabajo!”
Hch 1:21  »Por eso, otro tiene que ocupar el lugar de Judas, para que junto con nosotros anuncie a todo el mundo que Jesús resucitó. Tiene que ser alguien que, desde el principio, haya andado con Jesús y con nosotros; alguien que lo haya conocido desde que Juan lo bautizó hasta el día en que subió al cielo.»
Hch 1:23  Los candidatos presentados para ocupar el puesto de Judas fueron dos. Uno de ellos se llamaba José Barsabás, más conocido como «el Justo», y el otro se llamaba Matías.
Hch 1:24  Luego todos oraron: «Señor, tú sabes lo que nosotros pensamos y sentimos. Por eso, te rogamos que nos muestres cuál de estos dos
Hch 1:25  debe hacer el trabajo que a Judas le correspondía.»
Hch 1:26  Después de eso se hizo un sorteo, y Matías resultó elegido. Desde ese día, Matías se agregó al grupo de los apóstoles.

 


 

Hch 1:1  He hablado en mi primer libro, ¡oh Teófilo!, de todo lo más notable que hizo y enseñó Jesús , desde su principio ,
Hch 1:2  hasta el día en que fue recibido en el cielo, después de haber instruido por el Espíritu Santo a los apóstoles, que él había escogido.
Hch 1:3  A los cuales se había manifestado también después de su pasión, dándoles muchas pruebas de que vivía, apareciéndoseles en el espacio de cuarenta días, y hablándoles de las cosas tocantes al reino de Dios.
Hch 1:4  Y por último, comiendo con ellos, les mandó que no partiesen de Jerusalén , sino que esperasen el cumplimiento de la promesa del Padre, la cual, dijo, oísteis de mi boca,
Hch 1:5  y es, que Juan bautizó con el agua, mas vosotros habéis de ser bautizados, o bañados, en el Espíritu Santo dentro de pocos días.
Hch 1:6  Entonces los que se hallaban presentes, le hicieron esta pregunta: Señor, ¿si será éste el tiempo en que has de restituir el reino a Israel?
Hch 1:7  A lo cual respondió Jesús : No os corresponde a vosotros el saber los tiempos y momentos que tiene el Padre reservados a su poder soberano;
Hch 1:8  recibiréis, sí, la virtud del Espíritu Santo, que descenderá sobre vosotros, y me serviréis de testigos en Jerusalén , y en toda la Judea, y Samaria, y hasta el cabo del mundo.
Hch 1:9  Dicho esto, se fue elevando a vista de ellos por los aires, hasta que una nube le encubrió a sus ojos.
Hch 1:10  Y estando atentos a mirar cómo iba subiéndose al cielo, he aquí que aparecieron cerca de ellos dos personajes con vestiduras blancas,
Hch 1:11  los cuales les dijeron: Varones de Galilea, ¿por qué estáis ahí parados mirando al cielo? Este Jesús , que separándose de vosotros se ha subido al cielo, vendrá de la misma suerte que le acabáis de ver subir allá.
Hch 1:12  Después de esto se volvieron los discípulos a Jerusalén , desde el monte llamado de los Olivos, que dista de Jerusalén el espacio de camino que puede andarse en sábado.
Hch 1:13  Entrados en la ciudad, subieron a una habitación alta, donde tenían su morada, Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago hijo de Alfeo, y Simón llamado el Zelador, y Judas hermano de Santiago.
Hch 1:14  Todos los cuales, animados de un mismo espíritu, perseveraban juntos en oración con las mujeres piadosas, y con María la madre de Jesús , y con los hermanos, o parientes de este Señor.
Hch 1:15  Por aquellos días levantándose Pedro en medio de los hermanos (cuya junta era como de unas ciento veinte personas) les dijo:
Hch 1:16  Hermanos míos, es preciso que se cumpla lo que tiene profetizado el Espíritu Santo por boca de David, acerca de Judas, que se hizo adalid de los que prendieron a Jesús ,
Hch 1:17  y el cual fue de nuestro número, y había sido llamado a las funciones de nuestro ministerio.
Hch 1:18  Este adquirió un campo con el precio de su maldad, y habiéndose ahorcado reventó por medio; quedando esparcidas por tierra todas sus entrañas;
Hch 1:19  cosa que es notoria a todos los habitantes de Jerusalén , por manera que aquel campo ha sido llamado en su lengua Hacéldama, esto es, Campo de sangre.
Hch 1:20  Así es que está escrito en el libro de los Salmos: Quede su morada desierta, ni haya quien habite en ella, y ocupe otro su lugar en el episcopado.
Hch 1:21  Es necesario, pues, que de estos sujetos que han estado en nuestra compañía, todo el tiempo que Jesús Señor nuestro conversó entre nosotros,
Hch 1:22  empezando desde el bautismo de Juan, hasta el día en que apartándose de nosotros, se subió al cielo, se elija uno que sea, como nosotros, testigo de su resurrección .
Hch 1:23  Con esto propusieron a dos: a José, llamado Barsabas, y por sobrenombre el Justo, y a Matías.
Hch 1:24  Y haciendo oración dijeron: ¡Oh Señor!, tú que ves los corazones de todos, muéstranos cuál de estos dos has destinado
Hch 1:25  a ocupar el puesto de este ministerio y apostolado, del cual cayó Judas por su prevaricación, para irse a su lugar.
Hch 1:26  Y echando suertes, cayó la suerte a Matías, con lo que fue agregado a los once apóstoles.

 


 

Hch 1:1 

La promesa del Espíritu Santo
  En el primer tratado, oh Teófilo,(A) hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar,
Hch 1:2  hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido;
Hch 1:3  a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.
Hch 1:4  Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre,(B) la cual, les dijo, oísteis de mí.
Hch 1:5  Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo(C) dentro de no muchos días.

La ascensión
 
Hch 1:6  Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?
Hch 1:7  Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad;
Hch 1:8  pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.(D)
Hch 1:9  Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.(E)
Hch 1:10  Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas,
Hch 1:11  los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

Elección del sucesor de Judas
 
Hch 1:12  Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo.[a]
Hch 1:13  Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo.(F)
Hch 1:14  Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
Hch 1:15  En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo:
Hch 1:16  Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús,
Hch 1:17  y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio.
Hch 1:18  Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron.
Hch 1:19  Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre.(G)
Hch 1:20  Porque está escrito en el libro de los Salmos:
 Sea hecha desierta su habitación,
 Y no haya quien more en ella;(H) y:
 Tome otro su oficio.(I)
Hch 1:21  Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros,
Hch 1:22  comenzando desde el bautismo de Juan(J) hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba,(K) uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección.
Hch 1:23  Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías.
Hch 1:24  Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido,
Hch 1:25  para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar.
Hch 1:26  Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.

 


 

Hch 1:1  Primero hemos hablado, oh Teófilo, de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar,
Hch 1:2  Hasta el día en que, habiendo dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que escogió, fue recibido arriba;
Hch 1:3  a los cuales, después de haber padecido, se presentó vivo en muchas pruebas, apareciéndoles por cuarenta días, y hablándoles del Reino de Dios.
Hch 1:4  Y juntándolos, les mandó que no se fuesen de Jerusalén, sino que esperasen la Promesa del Padre, que oísteis, dijo, de mí.
Hch 1:5  Porque Juan a la verdad bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo, no muchos días después de éstos.
Hch 1:6  Entonces los que se habían juntado le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restituirás el Reino a Israel en este tiempo?
Hch 1:7  Y les dijo: No es vuestro saber los tiempos o las sazones que el Padre puso en su sola potestad;
Hch 1:8  mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, y en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Hch 1:9  Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado; y una nube le recibió y le quitó de sus ojos.
Hch 1:10  Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él iba, he aquí dos varones se pusieron junto a ellos en vestidos blancos;
Hch 1:11  los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús que ha sido tomado desde vosotros arriba en el cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.
Hch 1:12  Entonces se volvieron a Jerusalén del monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén camino de un sábado.
Hch 1:13  Y entrados, subieron al aposento alto, donde estaban Pedro y Jacobo, y Juan y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, y Simón Zelote, y Judas hermano de Jacobo.
Hch 1:14  Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
Hch 1:15  Y en aquellos días, Pedro, levantándose en medio de los discípulos, dijo (y era el número de los nombres como de ciento veinte):
Hch 1:16  Varones hermanos, convino que se cumpliese la Escritura, la cual dijo antes el Espíritu Santo por la boca de David, acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús;
Hch 1:17  el cual era contado con nosotros, y tenía suerte o herencia en este ministerio.
Hch 1:18  Este, pues, adquirió un campo con el salario de su iniquidad, y colgándose, se reventó por medio, y todas sus entrañas se derramaron.
Hch 1:19  Y fue notorio a todos los moradores de Jerusalén; de tal manera que aquel campo es llamado en su propia lengua, Acéldama, que es, Campo de sangre.
Hch 1:20  Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio.
Hch 1:21  Conviene, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo en que el Señor Jesús entró y salió entre nosotros,
Hch 1:22  comenzando desde el bautismo de Juan, hasta el día que fue recibido arriba de entre nosotros, uno sea hecho testigo con nosotros de su resurrección.
Hch 1:23  Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre el Justo, y a Matías.
Hch 1:24  Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál escoges de estos dos,
Hch 1:25  para que tome la suerte (o herencia) de este ministerio y del apostolado, del cual se rebeló Judas, por irse a su lugar.
Hch 1:26  Y les echaron suertes, y cayó la suerte sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.

 


 

Hch 1:1  The former treatise have I made, O Theophilus, of all that Jesus began both to do and teach,
Hch 1:2  Until the day in which he was taken up, after that he through the Holy Ghost had given commandments unto the apostles whom he had chosen:
Hch 1:3  To whom also he shewed himself alive after his passion by many infallible proofs, being seen of them forty days, and speaking of the things pertaining to the kingdom of God:
Hch 1:4  And, being assembled together with them, commanded them that they should not depart from Jerusalem, but wait for the promise of the Father, which, saith he, ye have heard of me.
Hch 1:5  For John truly baptized with water; but ye shall be baptized with the Holy Ghost not many days hence.
Hch 1:6  When they therefore were come together, they asked of him, saying, Lord, wilt thou at this time restore again the kingdom to Israel?
Hch 1:7  And he said unto them, It is not for you to know the times or the seasons, which the Father hath put in his own power.
Hch 1:8  But ye shall receive power, after that the Holy Ghost is come upon you: and ye shall be witnesses unto me both in Jerusalem, and in all Judaea, and in Samaria, and unto the uttermost part of the earth.
Hch 1:9  And when he had spoken these things, while they beheld, he was taken up; and a cloud received him out of their sight.
Hch 1:10  And while they looked stedfastly toward heaven as he went up, behold, two men stood by them in white apparel;
Hch 1:11  Which also said, Ye men of Galilee, why stand ye gazing up into heaven? this same Jesus, which is taken up from you into heaven, shall so come in like manner as ye have seen him go into heaven.
Hch 1:12  Then returned they unto Jerusalem from the mount called Olivet, which is from Jerusalem a sabbath day's journey.
Hch 1:13  And when they were come in, they went up into an upper room, where abode both Peter, and James, and John, and Andrew, Philip, and Thomas, Bartholomew, and Matthew, James the son of Alphaeus, and Simon Zelotes, and Judas the brother of James.
Hch 1:14  These all continued with one accord in prayer and supplication, with the women, and Mary the mother of Jesus, and with his brethren.
Hch 1:15  And in those days Peter stood up in the midst of the disciples, and said, (the number of names together were about an hundred and twenty,)
Hch 1:16  Men and brethren, this scripture must needs have been fulfilled, which the Holy Ghost by the mouth of David spake before concerning Judas, which was guide to them that took Jesus.
Hch 1:17  For he was numbered with us, and had obtained part of this ministry.
Hch 1:18  Now this man purchased a field with the reward of iniquity; and falling headlong, he burst asunder in the midst, and all his bowels gushed out.
Hch 1:19  And it was known unto all the dwellers at Jerusalem; insomuch as that field is called in their proper tongue, Aceldama, that is to say, The field of blood.
Hch 1:20  For it is written in the book of Psalms, Let his habitation be desolate, and let no man dwell therein: and his bishoprick let another take.
Hch 1:21  Wherefore of these men which have companied with us all the time that the Lord Jesus went in and out among us,
Hch 1:22  Beginning from the baptism of John, unto that same day that he was taken up from us, must one be ordained to be a witness with us of his resurrection.
Hch 1:23  And they appointed two, Joseph called Barsabas, who was surnamed Justus, and Matthias.
Hch 1:24  And they prayed, and said, Thou, Lord, which knowest the hearts of all men, shew whether of these two thou hast chosen,
Hch 1:25  That he may take part of this ministry and apostleship, from which Judas by transgression fell, that he might go to his own place.
Hch 1:26  And they gave forth their lots; and the lot fell upon Matthias; and he was numbered with the eleven apostles.

 


 

Hch 1:1  El primer libro lo escribí, Teófilo, sobre todo lo que Jesús hizo y enseñó desde un principio
Hch 1:2  hasta el día en que, después de haber dado instrucciones por medio del Espíritu Santo a los apóstoles que había elegido, fue llevado al cielo.
Hch 1:3  A estos mismos, después de su pasión, se les presentó dándoles muchas pruebas de que vivía, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca de lo referente al Reino de Dios.
Hch 1:4  Mientras estaba comiendo con ellos, les mandó que no se ausentasen de Jerusalén, sino que aguardasen la Promesa del Padre, «que oísteis de mí:
Hch 1:5  Que Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo dentro de pocos días».
Hch 1:6  Los que estaban reunidos le preguntaron: «Señor, ¿es en este momento cuando vas a restablecer el Reino de Israel?»
Hch 1:7  El les contestó: «A vosotros no os toca conocer el tiempo y el momento que ha fijado el Padre con su autoridad,
Hch 1:8  sino que recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.»
Hch 1:9  Y dicho esto, fue levantado en presencia de ellos, y una nube le ocultó a sus ojos.
Hch 1:10  Estando ellos mirando fijamente al cielo mientras se iba, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco
Hch 1:11  que les dijeron: «Galileos, ¿qué hacéis ahí mirando al cielo? Este que os ha sido llevado, este mismo Jesús, vendrá así tal como le habéis visto subir al cielo.»
Hch 1:12  Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que dista poco de Jerusalén, el espacio de un camino sabático.
Hch 1:13  Y cuando llegaron subieron a la estancia superior, donde vivían, Pedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago.
Hch 1:14  Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.
Hch 1:15  Uno de aquellos días Pedro se puso en pie en medio de los hermanos - el número de los reunidos era de unos ciento veinte - y les dijo:
Hch 1:16  «Hermanos, era preciso que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo, por boca de David, había hablado ya acerca de Judas, el que fue guía de los que prendieron a Jesús.
Hch 1:17  Porque él era uno de los nuestros y obtuvo un puesto en este ministerio.
Hch 1:18  Este, pues, compró un campo con el precio de su iniquidad, y cayendo de cabeza, se reventó por medio y se derramaron todas sus entrañas. -
Hch 1:19  Y esto fue conocido por todos los habitantes de Jerusalén de forma que el campo se llamó en su lengua Haqueldamá, es decir: “Campo de Sangre” -
Hch 1:20  Pues en el libro de los Salmos está escrito: = Quede su majada desierta, y no haya quien habite en ella. = Y también: = Que otro reciba su cargo. =
Hch 1:21  «Conviene, pues, que de entre los hombres que anduvieron con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús convivió con nosotros,
Hch 1:22  a partir del bautismo de Juan hasta el día en que nos fue llevado, uno de ellos sea constituido testigo con nosotros de su resurrección.»
Hch 1:23  Presentaron a dos: a José, llamado Barsabás, por sobrenombre Justo, y a Matías.
Hch 1:24  Entonces oraron así: «Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de estos dos has elegido,
Hch 1:25  para ocupar en el ministerio del apostolado el puesto del que Judas desertó para irse adonde le correspondía.»
Hch 1:26  Echaron suertes y la suerte cayó sobre Matías, que fue agregado al número de los doce apóstoles.

 


 

Hch 1:1  En mi primer libro, excelentísimo Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús había hecho y enseñado desde el principio
Hch 1:2  y hasta el día en que subió al cielo. Antes de irse, por medio del Espíritu Santo dio instrucciones a los apóstoles que había escogido respecto a lo que debían hacer.
Hch 1:3  y después de muerto se les presentó en persona, dándoles así claras pruebas de que estaba vivo. Durante cuarenta días se dejó ver de ellos y les estuvo hablando del reino de Dios.
Hch 1:4  Cuando todavía estaba con los apóstoles, Jesús les advirtió que no debían irse de Jerusalén. Les dijo:
 –Esperen a que se cumpla la promesa que mi Padre les hizo, de la cual yo les hablé.
Hch 1:5  Es cierto que Juan bautizó con agua, pero dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo.
Hch 1:6  Los que estaban reunidos con Jesús, le preguntaron:
 –Señor, ¿vas a restablecer en este momento el reino de Israel?
Hch 1:7  Jesús les contestó:
 –No les corresponde a ustedes conocer el día o el momento que el Padre ha fijado con su propia autoridad;
Hch 1:8  pero cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra.
Hch 1:9  Dicho esto, mientras ellos lo estaban mirando, Jesús fue levantado, y una nube lo envolvió y no lo volvieron a ver.
Hch 1:10  y mientras miraban fijamente al cielo, viendo cómo Jesús se alejaba, dos hombres vestidos de blanco se aparecieron junto a ellos
Hch 1:11  y les dijeron:
 –Galileos, ¿por qué se han quedado mirando al cielo? Este mismo Jesús que estuvo entre ustedes y que ha sido llevado al cielo, vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse allá.
Hch 1:12  Desde el monte llamado de los Olivos, regresaron los apóstoles a Jerusalén: un trecho corto, precisamente lo que la ley permitía caminar en sábado.
Hch 1:13  Cuando llegaron a la ciudad, subieron al piso alto de la casa donde estaban alojados. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago hijo de Alfeo, Simón el Celote, y Judas, el hijo de Santiago. [1]
Hch 1:14  Todos ellos se reunían siempre para orar con algunas mujeres, con María, la madre de Jesús, y con sus hermanos.
Hch 1:15  Por aquellos días Pedro se dirigió a los hermanos reunidos, que eran como ciento veinte personas, y les dijo:
Hch 1:16  "Hermanos, tenía que cumplirse lo que el Espíritu Santo, por medio de David, y a había dicho en la Escritura acerca de Judas, el que sirvió de guía a los que arrestaron a Jesús.
Hch 1:17  Pues Judas era uno de los nuestros, y tenía parte en nuestro trabajo.
Hch 1:18  (Pero fue y compró un terreno con el dinero que le pagaron por su maldad; luego cayó de cabeza y se reventó, y se le salieron todos los intestinos.
Hch 1:19  Cuando los que vivían en Jerusalén lo supieron, llamaron a aquel terreno Hacéldama, que en su lengua quiere decir: 'Campo de Sangre. ')
Hch 1:20  En efecto, el libro de los Salmos dice:
'Que su casa se vuelva un desierto,
y que nadie viva en ella. '[2]
 y también:
Hch 1:21  "Tenemos aquí hombres que nos han acompañado todo el tiempo que el Señor Jesús estuvo entre nosotros,
Hch 1:22  desde que fue bautizado por Juan hasta que subió al cielo. Es necesario, pues, que uno de ellos sea agregado a nosotros, para que junto con nosotros dé testimonio de que Jesús resucitó."
Hch 1:23  Entonces propusieron a dos: a José, llamado Barsabás, y llamado también Justo, y a Matías.
Hch 1:24  y oraron así: "Señor, tú que conoces los corazones de todos, muéstranos cuál de estos dos has escogido
Hch 1:25  para que tome a su cargo el servicio de apóstol que Judas perdió por su pecado, cuando se fue al lugar que le correspondía."
Hch 1:26  Lo echaron a la suerte, y esta favoreció a Matías, quien desde aquel momento quedó agregado a los once apóstoles.

 


 

Hch 1:1  El primer relato, oh Teófilo, lo compuse acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y también a enseñar,
Hch 1:2  hasta el día en que fue tomado arriba, después de haber dado mandamiento por espíritu santo a los apóstoles que escogió.
Hch 1:3  A estos también se les mostró vivo por muchas pruebas positivas después de haber sufrido, pues fue visto por ellos por espacio de cuarenta días, y dijo las cosas acerca del reino de Dios.
Hch 1:4  Y estando reunido con ellos, les dio las órdenes: “No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido, acerca de lo cual oyeron de mí;
Hch 1:5  porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo no muchos días después de esto”.
Hch 1:6  Pues bien, cuando se hubieron congregado, se pusieron a preguntarle: “Señor, ¿estás restaurando el reino a Israel en este tiempo?”.
Hch 1:7  Les dijo: “No les pertenece a ustedes adquirir el conocimiento de los tiempos o sazones que el Padre ha colocado en su propia jurisdicción;
Hch 1:8  pero recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes, y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra”.
Hch 1:9  Y después que hubo dicho estas cosas, estando ellos mirando, fue elevado, y una nube se lo llevó de la vista de ellos.
Hch 1:10  Y estando ellos mirando con fijeza al cielo mientras él se iba, también, ¡mira!, dos varones con prendas de vestir blancas estuvieron de pie al lado de ellos,
Hch 1:11  y dijeron: “Varones de Galilea, ¿por qué están de pie mirando al cielo? Este Jesús que fue recibido de entre ustedes arriba al cielo, vendrá así de la misma manera como lo han contemplado irse al cielo”.
Hch 1:12  Entonces ellos se volvieron a Jerusalén desde una montaña llamada el monte de los Olivos, que está cerca de Jerusalén, distante el camino de un sábado.
Hch 1:13  Así, cuando hubieron entrado, subieron al aposento de arriba, donde estaban alojados, tanto Pedro como Juan y Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago [hijo] de Alfeo y Simón el celoso, y Judas [hijo] de Santiago.
Hch 1:14  Todos estos persistían de común acuerdo en oración, junto con algunas mujeres y María la madre de Jesús, y con los hermanos de él.
Hch 1:15  Ahora bien, durante estos días Pedro se levantó en medio de los hermanos y dijo (la muchedumbre de personas era en conjunto como de ciento veinte):
Hch 1:16  “Varones, hermanos, era necesario que se cumpliera la escritura, que el espíritu santo habló de antemano por boca de David acerca de Judas, que se hizo guía de los que arrestaron a Jesús,
Hch 1:17  porque él había sido contado entre nosotros y obtuvo participación en este ministerio.
Hch 1:18  (Este mismo hombre, por tanto, compró un campo con el salario de la injusticia, y cayendo de cabeza, reventó ruidosamente por en medio, y todos sus intestinos quedaron derramados.
Hch 1:19  También llegó a ser conocido de todos los habitantes de Jerusalén, de modo que aquel campo fue llamado en su lenguaje Akéldama, es decir, Campo de Sangre.)
Hch 1:20  Porque está escrito en el libro de los Salmos: ‘Quede desolado su alojamiento, y no haya morador en él’, y: ‘Su puesto de superintendencia tómelo otro’.
Hch 1:21  Por lo tanto, es necesario que de los varones que se reunieron con nosotros durante todo el tiempo en que el Señor Jesús entró y salió entre nosotros,
Hch 1:22  comenzando con su bautismo por Juan y hasta el día en que fue recibido arriba de entre nosotros, uno de estos hombres llegue a ser testigo, con nosotros, de su resurrección”.
Hch 1:23  De modo que propusieron a dos: a José llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías.
Hch 1:24  Y oraron y dijeron: “Tú, oh Jehová, que conoces los corazones de todos, designa cuál de estos dos hombres has escogido,
Hch 1:25  para que tome el lugar de este ministerio y apostolado, del cual Judas se desvió para ir a su propio lugar”.
Hch 1:26  De modo que echaron suertes sobre ellos, y la suerte cayó sobre Matías; y él fue contado junto con los once apóstoles.

 


 

Hch 1:1  Muy distinguido amigo Teófilo: En mi primer libro le escribí a usted acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, desde el principio
Hch 1:2  hasta el día en que subió al cielo. Jesús murió en una cruz, pero resucitó y luego se apareció a los apóstoles que había elegido. Durante cuarenta días les demostró que realmente estaba vivo, y siguió hablándoles del reino de Dios. Un día en que estaban todos juntos, Jesús, con el poder del Espíritu Santo, les ordenó: «No salgan de Jerusalén. Esperen aquí, hasta que Dios mi Padre cumpla su promesa, de la cual yo les hablé.
Hch 1:5  Juan bautizaba con agua, pero dentro de poco tiempo Dios los bautizará con el Espíritu Santo.»
Hch 1:6  Cierto día en que estaban reunidos los apóstoles, le preguntaron a Jesús: —Señor, ¿no crees que este es un buen momento para que les des a los israelitas su propio rey?
Hch 1:7  Jesús les respondió: —Sólo Dios decide cuándo llevar a cabo lo que piensa hacer.
Hch 1:8  Pero quiero que sepan que el Espíritu Santo vendrá sobre ustedes, y que recibirán poder para hablar de mí en Jerusalén, en todo el territorio de Judea y de Samaria, y también en los lugares más lejanos del mundo.
Hch 1:9  Después de esto, los apóstoles vieron cómo Jesús era llevado al cielo, hasta que una nube lo cubrió y ya no volvieron a verlo.
Hch 1:10  Mientras tanto, dos hombres se aparecieron junto a los apóstoles. Estaban vestidos con ropas muy blancas, pero los apóstoles no los vieron porque estaban mirando al cielo.
Hch 1:11  Entonces aquellos dos les dijeron: «Hombres de Galilea, ¿qué hacen ahí, mirando al cielo? Acaban de ver que Jesús fue llevado al cielo, pero así como se ha ido, un día volverá.»
Hch 1:12  Los apóstoles que vieron a Jesús subir al cielo eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago el hijo de Alfeo, Simón el Celote y Judas el hijo de Santiago. Todos ellos se alejaron del Monte de los Olivos y caminaron como un kilómetro, hasta llegar de nuevo a Jerusalén. Cuando llegaron a la casa donde se estaban quedando, subieron a su cuarto.
Hch 1:14  Estos seguidores de Jesús eran un grupo muy unido, y siempre oraban juntos. Con ellos se reunían los hermanos de Jesús y algunas mujeres, entre las que se encontraba María, la madre de Jesús. Todos los de este grupo eran como ciento veinte personas. Un día en que todos ellos estaban juntos, Pedro se levantó de pronto y les dijo:
Hch 1:16  «Queridos amigos, todos sabemos que a Jesús lo arrestaron porque Judas llevó a los enemigos de Jesús hasta donde él estaba. Eso ya lo había anunciado el Espíritu Santo por medio de David. Así lo dice la Biblia, y así sucedió.
Hch 1:17  »No hay que olvidar que Judas era uno de los nuestros, y que trabajaba con nosotros.
Hch 1:18  Cuando traicionó a Jesús, con el dinero que le dieron fue y compró un terreno. Pero luego se cayó de cabeza y se estrelló contra el suelo.
Hch 1:19  Todos en Jerusalén lo supieron y, desde entonces, ese lugar se conoce como “Campo de sangre”.
Hch 1:20  Ahora tiene que cumplirse lo que se dice en el libro de los Salmos: “¡Que su casa se quede vacía! ¡Que nadie viva en ella! ¡Que otro haga su trabajo!”
Hch 1:21  »Por eso, otro tiene que ocupar el lugar de Judas, para que junto con nosotros anuncie a todo el mundo que Jesús resucitó. Tiene que ser alguien que, desde el principio, haya andado con Jesús y con nosotros; alguien que lo haya conocido desde que Juan lo bautizó hasta el día en que subió al cielo.»
Hch 1:23  Los candidatos presentados para ocupar el puesto de Judas fueron dos. Uno de ellos se llamaba José Barsabás, más conocido como «el Justo», y el otro se llamaba Matías.
Hch 1:24  Luego todos oraron: «Señor, tú sabes lo que nosotros pensamos y sentimos. Por eso, te rogamos que nos muestres cuál de estos dos
Hch 1:25  debe hacer el trabajo que a Judas le correspondía.»
Hch 1:26  Después de eso se hizo un sorteo, y Matías resultó elegido. Desde ese día, Matías se agregó al grupo de los apóstoles.

 


 

Hch 1:1  Querido Teófilo:[1] En el primer libro escribí acerca de todas las cosas que Yahshúa comenzó a hacer y a enseñar,
Hch 1:2  hasta el día que, después de dar instrucciones por medio del Ruaj HaKodesh a los emisarios escogidos por El, fue elevado al cielo.
Hch 1:3  Después de su muerte se mostró a ellos y dio muchas pruebas convincentes de que estaba vivo. Durante un período de cuarenta días, ellos le vieron y les habló acerca del Reino de YAHWEH.
Hch 1:4  En una de estas reuniones, El les ordenó que no se fueran de Yerushalayim, sino que esperaran a lo que el Padre había prometido y oyeron de El.
Hch 1:5  Porque Yojanán acostumbraba sumergir a la gente en agua; pero en unos días: ¡Ustedes se rán sumergidos en el Ruaj HaKodesh!
Hch 1:6  Cuando estaban juntos, le preguntaron: "¿Adón, en este tiempo restaurarás el gobierno de Yisra'el?"[2]
Hch 1:7  El les respondió: "Ustedes no necesitan saber los tiempos o las fechas; el Padre ha guardado esto bajo su propia autoridad.
Hch 1:8  Pero recibirán poder cuando el Ruaj HaKodesh venga sobre ustedes; ¡y serán mis testigos en Yerushalayim, en todo Yahudáh y Shomron; en verdad hasta lo último de la tierra![3]
Hch 1:9  Después de decir esto, fue llevado a lo alto delante de los propios ojos de ellos, y una nube le ocultó de sus vistas.
Hch 1:10  Y cuando ellos estaban con su mirada fija en el cielo, en lo que El desaparecía, de repente vieron dos hombres vestidos de blanco al lado de ellos.[4]
Hch 1:11  Los hombres dijeron: "¡A ustedes Galileos! ¿Por qué están parados aquí con su mirada en el espacio? Este Yahshúa, quien ha sido quitado de ustedes y llevado al cielo, regresará de la misma forma que le vieron ir al cielo."[5]
Hch 1:12  Entonces regresaron la distancia de una caminata de Shabbat desde el Monte de los Olivos a Yerushalayim.[6]
Hch 1:13  Después de entrar en la ciudad, fueron a la habitación del segundo piso, donde se estaban quedando. Los nombres de los emisarios eran: Kefa, Ya'akov, Yojanán, Andrés, Felipe, Tóma, Bar-Talmai, Mattityah, Ya'akov Ben-Jalfai, Shimeon "el Zelaot," y Yahudáh Ben-Ya'akov.
Hch 1:14  Todos estos se dedicaron unánimes a la oración, junto con unas mujeres, incluyendo a Miryam (la madre de Yahshúa), y sus hermanos.[7]
Hch 1:15  Durante este período, cuando el grupo de creyentes numeraba unos ciento veinte, Kefa se levantó y se dirigió a sus compañeros creyentes:
Hch 1:16  "Hermanos, el Ruaj HaKodesh habló de antemano por David, acerca de Yahudáh, y éstas palabras del Tanaj tenían que ser cumplidas. El fue guía de los que arrestaron a Yahshúa;
Hch 1:17  era uno de nosotros y le fue asignada una parte de nuestra obra."
Hch 1:18  Con el dinero que Yahudáh recibió por su acto maligno se compró un campo; y allí cayó de cabeza y murió, su cuerpo se hinchó, se reventó y todas sus entrañas se derramaron.
Hch 1:19  Esto fue conocido por todos en Yerushalayim, así que, llamaron al campo Jakal-Dema, que en su idioma quiere decir "Campo de Sangre".
Hch 1:20  "Ahora," dijo Kefa, "está escrito en libro de los Salmos: Quede su hacienda desolada, no haya nadie que viva en ella;[Sal 69:25] y Algún otro tome su posición. [Sal 109:8]
Hch 1:21  Por lo tanto, uno de los hombres que ha estado continuamente todo el tiempo que nosotros caminamos con el Adón Yahshúa;
Hch 1:22  desde el tiempo que Yojanán sumergía a la gente, hasta el día que Yahshúa fue quitado y llevado a lo alto; uno de estos tiene que ser testigo de su resurrección."
Hch 1:23  Ellos nominaron a dos hombres: Yosef Bar-Sabba, apodado Justo, y a Mattityah.
Hch 1:24  Entonces oraron: "Adón, Tú conoces el corazón de todos. Muéstranos cuál de estos dos has escogido
Hch 1:25  para asumir el trabajo y el cargo de emisario que Yahudáh abandonó para ir donde le pertenece."
Hch 1:26  Entonces echaron suertes para decidir entre los dos, y la suerte tocó a Mattityah. De modo que fue añadido a los otros emisarios.

 


 

Hch 1:1  "Estimado Teófilo: En mi primer libro escribí sobre todo lo que Jesús hizo y enseñó,"
Hch 1:2  "desde el principio hasta el día en que fue llevado al cielo. Antes de irse, Jesús habló con los apóstoles que había escogido. Por medio del Espíritu Santo, les dijo lo que debían hacer."
Hch 1:3  "Después de morir, Jesús pasó cuarenta días con los apóstoles. Les dio pruebas muy ciertas de que estaba vivo y les habló del reino de Dios."
Hch 1:4  "En una ocasión estaban comiendo y les ordenó que no se fueran de Jerusalén: ""Quédense aquí para recibir la promesa del Padre, de la cual ya les he hablado."
Hch 1:5  "Juan bautizó con agua, pero dentro de unos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo""."
Hch 1:6  "Los apóstoles estaban reunidos con Jesús y le preguntaron: -Señor, ¿le vas a devolver ahora el reino a Israel?"
Hch 1:7  Jesús les contestó: -El Padre es el único que tiene la autoridad de decidir las horas o las fechas. A ustedes no les corresponde saberlo.
Hch 1:8  "Pero cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder. Serán mis testigos en Jerusalén, en toda la región de Judea, en Samaria y en todo el mundo."
Hch 1:9  "Después de decir esto, Jesús fue llevado al cielo. Mientras ellos lo miraban, una nube lo tapó y no lo volvieron a ver."
Hch 1:10  "Estando todavía con la vista fija en el cielo, dos hombres vestidos de blanco aparecieron junto a ellos,"
Hch 1:11  "y les dijeron: -Galileos, ¿por qué se quedan mirando al cielo? Este mismo Jesús que ha sido llevado al cielo, volverá de la misma manera que lo han visto irse."
Hch 1:12  Entonces los apóstoles regresaron a Jerusalén desde el monte de los Olivos que quedaba más o menos a un kilómetro de Jerusalén. Era una distancia corta que la ley permitía caminar en día de descanso.
Hch 1:13  "Cuando llegaron a Jerusalén, subieron al piso donde se estaban quedando. Se reunieron allí los apóstoles: Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas el hijo de Santiago."
Hch 1:14  "Los apóstoles estaban todos juntos y se dedicaban a orar con algunas mujeres, con María, la mamá de Jesús, y con los hermanos de él."
Hch 1:15  Durante ese tiempo se reunieron alrededor de ciento veinte seguidores de Jesús. Pedro se levantó frente a ellos y les dijo:
Hch 1:16  """Hermanos, tenía que cumplirse lo que dice la Escritura que anunció el Espíritu Santo a través de David. La Escritura habla de Judas, quien era uno de nosotros y tenía parte en nuestro trabajo, pero ayudó a los que arrestaron a Jesús""."
Hch 1:17  """Hermanos, tenía que cumplirse lo que dice la Escritura que anunció el Espíritu Santo a través de David. La Escritura habla de Judas, quien era uno de nosotros y tenía parte en nuestro trabajo, pero ayudó a los que arrestaron a Jesús""."
Hch 1:18  "(Con el dinero que le dieron por el mal que hizo, compró un terreno. Luego él cayó de cabeza, su cuerpo se reventó y se le salieron todos los intestinos."
Hch 1:19  "Cuando los habitantes de Jerusalén lo supieron, le dieron a ese terreno el nombre de Acéldama, que en su lengua significa ""Campo de Sangre"".)"
Hch 1:20  "Pedro continuó: ""En el libro de los Salmos está escrito: 'Que a su hogar no se acerque nadie, y que allí no viva nadie'. Y también está escrito: 'Dejen que otro hombre tome su puesto'."
Hch 1:21  """Así que debemos escoger a otro para reemplazar a Judas. Ese hombre debe ser uno que haya estado con nosotros durante todo el tiempo que estuvimos con el Señor Jesús: desde que Juan comenzó a bautizar hasta el día en que Jesús subió al cielo. Tendrá también que dar testimonio con nosotros de la resurrección de Jesús""."
Hch 1:22  """Así que debemos escoger a otro para reemplazar a Judas. Ese hombre debe ser uno que haya estado con nosotros durante todo el tiempo que estuvimos con el Señor Jesús: desde que Juan comenzó a bautizar hasta el día en que Jesús subió al cielo. Tendrá también que dar testimonio con nosotros de la resurrección de Jesús""."
Hch 1:23  "Así que los apóstoles propusieron a dos hombres: José Barsabás, también llamado Justo, y Matías."
Hch 1:24  "Entonces los apóstoles oraron: ""Señor, tú conoces el corazón de todos. Muéstranos cuál de estos dos hombres es tu escogido para hacer el trabajo. Judas dejó su trabajo para ir a donde pertenece. Señor, muéstranos quién debe tomar su lugar como apóstol""."
Hch 1:25  "Entonces los apóstoles oraron: ""Señor, tú conoces el corazón de todos. Muéstranos cuál de estos dos hombres es tu escogido para hacer el trabajo. Judas dejó su trabajo para ir a donde pertenece. Señor, muéstranos quién debe tomar su lugar como apóstol""."
Hch 1:26  Entonces lo dejaron a la suerte y la suerte cayó en Matías. Desde ese momento fue apóstol junto con los otros once.

 


 
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