Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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  BibliadeEstudioAdventista2 Corintios 12.BibliadeEstudioAdventista

La version Reina Valera 1990 con comentarios de elena White,referencias biblicas y otros complementos (Por editar)se encuentra en las subpaginas de 1.2 de Corintios.


 

2Co 12:1  ¿Gloriarse hay? No conviene ciertamente; pero vendré también a las visiones y revelaciones de Señor.
2Co 12:2  Conozco a un hombre en Cristo, ha catorce años, (si en cuerpo, no sé; si fuera del cuerpo, no sé: Dios sabe) —arrebatado el tal hasta el tercer cielo.
2Co 12:3  Y conozco al tal hombre (si en cuerpo, si fuera del cuerpo, Dios sabe).
2Co 12:4  que fue arrebatado al paraíso, y oyó inefables palabras, que no es lícito a hombre hablar;
2Co 12:5  De este tal(a)  me gloriaré; pero de mí mismo no me gloriaré, sino en mis flaquezas.
2Co 12:6  Pues si quisiera gloriarme, no sería insipiente; que verdad diría; pero absténgome, para que nadie me estime en más de lo que me ve u oye de mí;
2Co 12:7  y por el exceso de las revelaciones. Por lo cual, para que no me sobreexalte, se me ha dado aguijón a la carne:(b)  ángel de Satanás, para que me abofetee, para que no me sobreexalte.
2Co 12:8  Por esto tres veces al Señor he rogado que se retirase de mí.
2Co 12:9  Y me ha dicho: «Bástate mi gracia; que el poder en flaqueza se perfecciona». Muy a placer, pues, más bien me gloriaré en mis flaquezas, para que se empabellone en mí el poder del Cristo.
2Co 12:10  Por lo cual me complazco en flaquezas, en ultrajes, en necesidades, en persecuciones, y angustias por Cristo; pues, cuando flaqueo, entonces potente soy.
2Co 12:11  Heme hecho insipiente: vosotros habéisme obligado. Pues yo debí de vosotros ser recomendado; pues en nada heme quedado atrás de los muy grandemente apóstoles; —aunque nada soy.
2Co 12:12  Sin embargo las señales del apóstol obradas han sido en vosotros, en toda paciencia; y señales, y prodigios y virtudes.
2Co 12:13  Pues ¿qué es en lo que habéis sido inferiores(c)  a las demás Iglesias, sino que yo mismo no os he molestado? Perdonadme esta injuria.
2Co 12:14  He aquí esta la tercera vez que prevenido estoy para venir a vosotros; y no importunaré; pues no busco lo vuestro, sino a vosotros; que no deben los hijos para los padres atesorar, sino los padres para los hijos.
2Co 12:15  Y yo muy a placer gastaré, y sobregastaré por vuestras almas; aunque, más amándoos, sea yo menos amado.
2Co 12:16  Pero sea; yo no os he molestado; mas como soy industrioso, por engaño os he cogido(d) .
2Co 12:17  ¿Acaso a alguno de los que he enviado a vosotros— por medio de él os he defraudado?
2Co 12:18  He rogado a Tito, y enviado con él al hermano. ¿Acaso os ha defraudado Tito? ¿No hemos en el mismo espíritu caminado? ¿No, en las mismas huellas?
2Co 12:19  ¿Aún pensáis que ante vosotros nos excusamos? Delante de Dios en Cristo hablamos; y todo, amados, por vuestra edificación.
2Co 12:20  Pues temo no sea que, viniendo, no cuales quiero, os halle y yo sea hallado por vosotros cual no queréis; no sea que(e)  contienda, celo, animosidades, disensiones, detracciones, susurraciones, inflaciones, sediciones.
2Co 12:21  Para que de nuevo viniendo yo, no me humille mi Dios ante vosotros, y llore yo a muchos de los que antes han pecado y no se han arrepentido de la impureza, y ramería, y libertinaje que han hecho.  

 


 

2Co 12:1  Si es menester gloriarse, aunque no conviene, vendré a las visiones y revelaciones del Señor.
2Co 12:2  Sé de un hombre en Cristo que hace catorce años — si en el cuerpo no lo sé, si fuera del cuerpo tampoco lo sé, Dios lo sabe — fue arrebatado hasta el tercer cielo;"
2Co 12:3  y sé que este hombre — si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe —
2Co 12:4  fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede decir.
2Co 12:5  De tales cosas me gloriaré, pero de mí mismo no he de gloriarme, si no es de mis flaquezas.
2Co 12:6  Si quisiera gloriarme, no haría el loco, pues diría verdad. Me abstengo, no obstante, para que nadie juzgue de mí por encima de lo que en mí ve y oye de mí,
2Co 12:7  a causa de la alteza, de mis revelaciones. Por lo cual, para que yo no me engría, fue me dada una espina en la carne, un emisario de Satanás, que me abofetea, para que no me engría.
2Co 12:8  Por esto rogué tres veces al Señor que se retirase de mí,
2Co 12:9  y El me dijo: “Te basta mi gracia, que en la flaqueza llega al colmo el poder.” Muy gustosamente, pues, continuaré gloriando me en mis debilidades para que habite en mí la fuerza de Cristo.
2Co 12:10  Por lo cual me complazco en las enfermedades, en los oprobios, en las necesidades, en las persecuciones, en las angustias por Cristo; pues cuando parezco débil, entonces es cuando soy fuerte."
2Co 12:11  He hecho el loco: vosotros me habéis obligado. Porque necesitaba ser estimado de vosotros, pues en nada fui inferior a esos preclaros apóstoles, aunque nada soy.
2Co 12:12  Las señales de apóstol se realizaron entre vosotros en mucha paciencia, en señales y prodigios y milagros.
2Co 12:13  ¿Pues en qué habéis sido inferiores a las otras iglesias, sino en que no os fui gravoso ? Perdonadme este agravio.
2Co 12:14  He aquí que por tercera vez estoy para ir a vosotros, y no os seré gravoso; porque no busco vuestros bienes, sino a vosotros; pues no son los hijos los que deben atesorar para los padres, sino los padres para los hijos."
2Co 12:15  Yo de muy buena gana me gastaré y me desgastaré hasta agotarme por vuestra alma, aunque, amándoos con mayor amor, sea menos amado.
2Co 12:16  Bien, en nada os fui gravoso, pero en mi astucia os cacé con engaño.
2Co 12:17  ¿Os he explotado acaso por medio de alguno de los que os envié?
2Co 12:18  Yo animé a Tito a ir y envié con él al hermano; ¿acaso Tito os explotó ? ¿No procedimos ambos según el mismo espíritu? ¿No seguimos los mismos pasos?"
2Co 12:19  Hace tiempo creéis que tratamos de justificarnos ante vosotros. Ante Dios, en Cristo, hablamos; y todo, carísimos, para vuestra edificación."
2Co 12:20  Pues temo que cuando vaya no os halle cual querría y no me halléis vosotros cual querríais; temo que haya contiendas, envidias, iras, ambiciones, detracciones, murmuraciones, hinchazones, sedicio-es;"
2Co 12:21  que al llegar de nuevo a vosotros sea de Dios humillado a causa vuestra, y tenga que llorar por muchos de los que antes pecaron y no hicieron penitencia de su impureza, de su fornicación y de su lascivia.

 


 

2Co 12:1  Nada se gana con hablar bien de uno mismo. Pero tengo que hacerlo. Así que ahora les voy a contar las visiones que tuve, y lo que el Señor Jesucristo me dio a conocer.
2Co 12:2  Conozco a un hombre que cree en Cristo, y que hace catorce años fue llevado a lo más alto del cielo. No sé si fue llevado vivo, o si se trató de una visión espiritual. Sólo Dios lo sabe.
2Co 12:4  Lo que sé es que ese hombre fue llevado al paraíso, y que allí escuchó cosas tan secretas que a ninguna persona le está permitido decirlas.
2Co 12:5  Yo podría estar orgulloso de conocer a una persona así, pero no de mí mismo, pues yo sólo puedo hablar de mis debilidades.
2Co 12:6  Claro que hablar bien de mí no sería una locura, porque estaría diciendo la verdad. Pero no lo voy a hacer, porque no quiero que, sólo por las cosas que hago o digo, o por las cosas maravillosas que Dios me ha mostrado, alguien piense que soy más importante de lo que en realidad soy. Por eso, para que no me llene de orgullo, padezco de algo muy grave. Es como si Satanás me clavara una espina en el cuerpo para hacerme sufrir.
2Co 12:8  Tres veces le he pedido a Dios que me quite este sufrimiento,
2Co 12:9  pero Dios me ha contestado: «Mi amor es todo lo que necesitas. Mi poder se muestra en la debilidad.» Por eso, prefiero sentirme orgulloso de mi debilidad, para que el poder de Cristo se muestre en mí.
2Co 12:10  Me alegro de ser débil, de ser insultado y perseguido, y de tener necesidades y dificultades por ser fiel a Cristo. Pues lo que me hace fuerte es reconocer que soy débil.
2Co 12:11  Sé que hablar bien de mí es una locura, pero ustedes me han obligado a hacerlo. Yo soy tan capaz como esos superapóstoles, ¡así que son ustedes los que deberían hablar bien de mí!
2Co 12:12  La paciencia con que he trabajado por ustedes, y los milagros y las cosas maravillosas que he hecho con el poder de Dios, demuestran que soy un verdadero apóstol.
2Co 12:13  Sólo una cosa buena les faltó, que otras iglesias sí tuvieron: ¡ustedes no me ayudaron con dinero! ¡Perdónenme! Tal vez sea mi culpa no haberles pedido ayuda.
2Co 12:14  Ya estoy listo para ir a visitarlos por tercera vez, pero tampoco ahora les pediré que me ayuden con dinero. Me interesan ustedes, no su dinero. Al fin de cuentas, no son los hijos los que deben juntar dinero para los padres, sino los padres los que deben juntar dinero para los hijos. Y ustedes son mis hijos.
2Co 12:15  Y yo con mucho gusto gastaré lo que tengo, y hasta yo mismo me gastaré, para ayudarlos a ustedes. Si yo los amo tanto, ¿por qué ustedes me aman tan poco?
2Co 12:16  Ustedes saben que no quise que se preocuparan por darme dinero. Sin embargo, hay quienes dicen que con mucha astucia los hice caer en una trampa.
2Co 12:17  Pero yo no los engañé por medio de las personas que les envié.
2Co 12:18  Cuando les pedí a Tito y al otro hermano de la iglesia que fueran a verlos, ellos no se aprovecharon de ustedes. ¿No es verdad que Tito y yo nos hemos portado con ustedes de la misma manera? ¿No pensamos lo mismo acerca de este asunto?
2Co 12:19  Tal vez crean ustedes que estamos pidiéndoles disculpas, pero no es así. Nosotros pertenecemos a Cristo, y Dios es testigo de todo lo que hablamos. Todo lo que hemos hecho, queridos hermanos, lo hicimos para ayudarlos a confiar cada vez más en Cristo.
2Co 12:20  Me da miedo pensar que, cuando vaya a visitarlos, no los encuentre como yo quisiera, y que tampoco yo resulte ser lo que ustedes esperan. Tengo miedo de encontrarlos peleándose, o envidiándose, o enojados unos contra otros, o que resulten ser egoístas, chismosos, murmuradores, orgullosos y alborotadores.
2Co 12:21  Me da miedo pensar que, cuando vaya a visitarlos, mi Dios me haga sentir tanta vergüenza que me ponga a llorar porque muchos de ustedes no han dejado de pecar ni de hacer lo malo, sino que siguen teniendo relaciones sexuales prohibidas. 

 


 

2Co 12:1  Si es necesario gloriarse (aunque nada se gana en hacerlo) yo haré mención de las visiones y revelaciones del Señor.
2Co 12:2  Yo conozco a un hombre que cree en Cristo , que hace catorce años (si en cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, sábelo Dios) fue arrebatado hasta el tercer cielo;
2Co 12:3  y sé que el mismo hombre (si en cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe)
2Co 12:4  fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables, que no es lícito o posible a un hombre proferirlas o explicarlas.
2Co 12:5  Hablando de semejante hombre podré gloriarme; mas en cuanto a mí de nada me gloriaré, sino de mis flaquezas y penas.
2Co 12:6  Verdad es que, si quisiese gloriarme podría hacerlo sin ser imprudente, porque diría verdad; pero me contengo, a fin de que nadie forme de mi persona un concepto superior a aquello que en mí ve, o de mí oye.
2Co 12:7  Y para que la grandeza de las revelaciones no me desvanezca, se me ha dado el estímulo de mi carne, que es como un ángel de Satanás, para que me abofetee.
2Co 12:8  Sobre lo cual por tres veces pedí al Señor que le apartase de mí;
2Co 12:9  y me respondió: Bástate mi gracia, porque el poder mío brilla y consigue su fin por medio de la flaqueza. Así que con gusto me gloriaré de mis flaquezas o enfermedades, para que haga morada en mí el poder de Cristo .
2Co 12:10  Por cuya causa yo siento satisfacción y alegría en mis enfermedades, en los ultrajes, en las necesidades, en las persecuciones, en las angustias, en que me veo por amor de Cristo . Pues cuando estoy débil, entonces con la gracia soy más fuerte.
2Co 12:11  Casi estoy hecho un mentecato con tanto alabarme; mas vosotros me habéis forzado a serlo. Porque a vosotros os tocaba volver por mí; puesto que en ninguna cosa he sido inferior a los más aventajados apóstoles; aunque por mí nada soy.
2Co 12:12  En efecto, yo os he dado claras señales de mi apostolado al manifestar una paciencia a toda prueba, con milagros, con prodigios y con efectos extraordinarios del poder divino.
2Co 12:13  Y en verdad, ¿qué habéis tenido vosotros de menos que las otras iglesias sino es que yo no os he sido gravoso? Perdonadme ese agravio que os he hecho.
2Co 12:14  He ahí que es ésta la tercera vez que me dispongo para ir a veros, y tampoco os ocasionaré molestia. Porque a vosotros os busco yo, no vuestros bienes; atento a que no son los hijos los que deben atesorar para los padres, sino los padres para los hijos.
2Co 12:15  Yo por mi gusto expenderé cuanto tenga, y aun me entregaré a mí mismo por la salud de vuestras almas, a pesar de parecerme que cuanto más os quiero, soy menos querido de vosotros.
2Co 12:16  Enhorabuena, dirán, es verdad que yo no os he gravado; pero como soy astuto, os he cogido con engaño.
2Co 12:17  Mas ¿acaso por medio de alguno de mis enviados os he yo sonsacado algo?
2Co 12:18  A mis ruegos fue Tito, y con él envié a otro hermano. ¿Por ventura Tito os ha estafado? ¿No procedimos con el mismo espíritu y desinterés que antes?; ¿no seguimos las mismas pisadas?
2Co 12:19  ¿Pensáis que aun ahora al decir esto, sea nuestro designio justificarnos delante de vosotros? Delante de Dios hablamos y según el espíritu de Cristo ; y todo cuanto os decimos, carísimos, lo decimos para edificación vuestra.
2Co 12:20  Lo que temo que suceda es, que cuando vaya yo a veros, no os halle tales como yo quiero, y a mí me veáis cual no queréis; que por desgracia haya quizá entre vosotros contiendas, envidias, animosidades, discordias, detracciones, chismes, hinchazones, sediciones, y bandos;
2Co 12:21  y no sea que cuando yo vaya me humille de nuevo Dios entre vosotros; y tenga que llorar castigando a muchos de los que antes pecaron, y todavía no han hecho penitencia de la impureza, y fornicación, y deshonestidad en que han vivido. 

 


 

2Co 12:1  

El aguijón en la carne
  Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor.
2Co 12:2  Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.
2Co 12:3  Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe),
2Co 12:4  que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.
2Co 12:5  De tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades.
2Co 12:6  Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí.
2Co 12:7  Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;
2Co 12:8  respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.
2Co 12:9  Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
2Co 12:10  Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
2Co 12:11  Me he hecho un necio al gloriarme; vosotros me obligasteis a ello, pues yo debía ser alabado por vosotros; porque en nada he sido menos que aquellos grandes apóstoles, aunque nada soy.
2Co 12:12  Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros.
2Co 12:13  Porque ¿en qué habéis sido menos que las otras iglesias, sino en que yo mismo no os he sido carga? ¡Perdonadme este agravio! 

Pablo anuncia su tercera visita
 
2Co 12:14  He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos.
2Co 12:15  Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.
2Co 12:16  Pero admitiendo esto, que yo no os he sido carga, sino que como soy astuto, os prendí por engaño,
2Co 12:17  ¿acaso os he engañado por alguno de los que he enviado a vosotros?
2Co 12:18  Rogué a Tito, y envié con él al hermano. ¿Os engañó acaso Tito? ¿No hemos procedido con el mismo espíritu y en las mismas pisadas?
2Co 12:19  ¿Pensáis aún que nos disculpamos con vosotros? Delante de Dios en Cristo hablamos; y todo, muy amados, para vuestra edificación.
2Co 12:20  Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes;
2Co 12:21  que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido. 
 

 


 

2Co 12:1  Cierto no me es conveniente gloriarme; mas vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor.
2Co 12:2  Conozco un hombre en el Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.
2Co 12:3  Y conozco al tal hombre, (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe),
2Co 12:4  que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que el hombre no puede decir.
2Co 12:5  De éste tal me gloriaré, mas de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis flaquezas.
2Co 12:6  Por lo cual si quisiere gloriarme (de estas cosas,) no sería loco, porque diré la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye.
2Co 12:7  Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase descomedidamente, me es dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera.
2Co 12:8  Por lo cual tres veces he rogado al Señor, que se quite de mí.
2Co 12:9  Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque (mi) potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré de mis flaquezas, para que habite en mí la potencia de Cristo.
2Co 12:10  Por lo cual me contento en las flaquezas, en las afrentas, en las necesidades, en las persecuciones, en las angustias por el Cristo; porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso.
2Co 12:11  He sido loco (en gloriarme); vosotros me constreñisteis; pues yo había de ser alabado de vosotros, porque en nada he sido menos que los grandiosos apóstoles, aunque nada soy.
2Co 12:12  Con todo esto, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, en señales, y en prodigios, y en potencia.
2Co 12:13  Porque ¿qué hay en que habéis sido menos que las otras Iglesias, sino en que yo mismo no os he sido carga? Perdonadme esta injuria.
2Co 12:14  He aquí estoy aparejado para ir a vosotros la tercera vez, y no os seré gravoso; porque no busco vuestras cosas, sino a vosotros; porque no han de atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos.
2Co 12:15  Pero yo de muy buena gana me desprenderé y seré totalmente desprendido por vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.
2Co 12:16  Pero sea así, yo no os he agravado; sino que, como soy astuto, os he tomado por engaño.
2Co 12:17  ¿Por ventura os he engañado por alguno de los que he enviado a vosotros?
2Co 12:18  Rogué a Tito, y envié con él al hermano. ¿Os engañó por ventura Tito? ¿No hemos andado con un mismo Espíritu y por las mismas pisadas?
2Co 12:19  ¿O pensáis aún que nos excusamos con vosotros? Delante de Dios en Cristo hablamos; mas todo, muy amados, por vuestra edificación.
2Co 12:20  Porque temo que cuando llegare, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; para que por ventura no haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, disensiones, detracciones, murmuraciones, rumores, bandos;
2Co 12:21  para que cuando volviere, no me humille Dios entre vosotros, y haya de llorar por muchos de los que antes habrán pecado, y no se han enmendado de la inmundicia y fornicación y deshonestidad que han cometido. 

 


 

2Co 12:1  It is not expedient for me doubtless to glory. I will come to visions and revelations of the Lord.
2Co 12:2  I knew a man in Christ above fourteen years ago, (whether in the body, I cannot tell; or whether out of the body, I cannot tell: God knoweth;) such an one caught up to the third heaven.
2Co 12:3  And I knew such a man, (whether in the body, or out of the body, I cannot tell: God knoweth;)
2Co 12:4  How that he was caught up into paradise, and heard unspeakable words, which it is not lawful for a man to utter.
2Co 12:5  Of such an one will I glory: yet of myself I will not glory, but in mine infirmities.
2Co 12:6  For though I would desire to glory, I shall not be a fool; for I will say the truth: but now I forbear, lest any man should think of me above that which he seeth me to be, or that he heareth of me.
2Co 12:7  And lest I should be exalted above measure through the abundance of the revelations, there was given to me a thorn in the flesh, the messenger of Satan to buffet me, lest I should be exalted above measure.
2Co 12:8  For this thing I besought the Lord thrice, that it might depart from me.
2Co 12:9  And he said unto me, My grace is sufficient for thee: for my strength is made perfect in weakness. Most gladly therefore will I rather glory in my infirmities, that the power of Christ may rest upon me.
2Co 12:10  Therefore I take pleasure in infirmities, in reproaches, in necessities, in persecutions, in distresses for Christ's sake: for when I am weak, then am I strong.
2Co 12:11  I am become a fool in glorying; ye have compelled me: for I ought to have been commended of you: for in nothing am I behind the very chiefest apostles, though I be nothing.
2Co 12:12  Truly the signs of an apostle were wrought among you in all patience, in signs, and wonders, and mighty deeds.
2Co 12:13  For what is it wherein ye were inferior to other churches, except it be that I myself was not burdensome to you? forgive me this wrong.
2Co 12:14  Behold, the third time I am ready to come to you; and I will not be burdensome to you: for I seek not yours, but you: for the children ought not to lay up for the parents, but the parents for the children.
2Co 12:15  And I will very gladly spend and be spent for you; though the more abundantly I love you, the less I be loved.
2Co 12:16  But be it so, I did not burden you: nevertheless, being crafty, I caught you with guile.
2Co 12:17  Did I make a gain of you by any of them whom I sent unto you?
2Co 12:18  I desired Titus, and with him I sent a brother. Did Titus make a gain of you? walked we not in the same spirit? walked we not in the same steps?
2Co 12:19  Again, think ye that we excuse ourselves unto you? we speak before God in Christ: but we do all things, dearly beloved, for your edifying.
2Co 12:20  For I fear, lest, when I come, I shall not find you such as I would, and that I shall be found unto you such as ye would not: lest there be debates, envyings, wraths, strifes, backbitings, whisperings, swellings, tumults:
2Co 12:21  And lest, when I come again, my God will humble me among you, and that I shall bewail many which have sinned already, and have not repented of the uncleanness and fornication and lasciviousness which they have committed. 

 


 

2Co 12:1  ¿Que hay que gloriarse? - aunque no trae ninguna utilidad -; pues vendré a las visiones y revelaciones del Señor.
2Co 12:2  Sé de un hombre en Cristo, el cual hace catorce años - si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe - fue arrebatado hasta el tercer cielo.
2Co 12:3  Y sé que este hombre - en el cuerpo o fuera del cuerpo del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe -
2Co 12:4  fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede pronunciar.
2Co 12:5  De ese tal me gloriaré; pero en cuanto a mí, sólo me gloriaré en mis flaquezas.
2Co 12:6  Si pretendiera gloriarme no haría el fatuo, diría la verdad. Pero me abstengo de ello. No sea que alguien se forme de mí una idea superior a lo que en mí ve u oye de mí.
2Co 12:7  Y por eso, para que no me engría con la sublimidad de esas revelaciones, fue dado un aguijón a mi carne, un ángel de Satanás que me abofetea para que no me engría.
2Co 12:8  Por este motivo tres veces rogué al Señor que se alejase de mí.
2Co 12:9  Pero él me dijo: «Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza». Por tanto, con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo.
2Co 12:10  Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando estoy débil, entonces es cuando soy fuerte.
2Co 12:11  ¡Vedme aquí hecho un loco! Vosotros me habéis obligado. Pues vosotros debíais recomendarme, porque en nada he sido inferior a esos «superapóstoles», aunque nada soy.
2Co 12:12  Las características del apóstol se vieron cumplidas entre vosotros: paciencia perfecta en los sufrimientos y también señales, prodigios y milagros.
2Co 12:13  Pues ¿en qué habéis sido inferiores a las demás Iglesias, excepto en no haberos sido yo gravoso? ¡Perdonadme este agravio!
2Co 12:14  Mirad, es la tercera vez que estoy a punto de ir a vosotros, y no os seré gravoso, pues no busco vuestras cosas sino a vosotros. Efectivamente, no corresponde a los hijos atesorar para los padres, sino a los padres atesorar para los hijos.
2Co 12:15  Por mi parte, muy gustosamente gastaré y me desgastaré totalmente por vuestras almas. Amándoos más ¿seré yo menos amado?
2Co 12:16  Es verdad, en nada os fui gravoso; pero en mi astucia, os capturé con dolo.
2Co 12:17  ¿Acaso os exploté por alguno de los que os envié?
2Co 12:18  Invité a Tito y mandé con él al hermano. ¿Os ha explotado acaso Tito? ¿No hemos obrado según el mismo espíritu? ¿No hemos seguido las mismas huellas?
2Co 12:19  Hace tiempo, pensáis, que nos estamos justificando delante de vosotros. Delante de Dios, en Cristo, estamos hablando. Y todo esto, queridos míos, para edificación vuestra.
2Co 12:20  En efecto, temo que a mi llegada no os encuentre como yo querría; ni me encontréis como querríais: que haya discordias, envidias, iras, disputas, calumnias, murmuraciones, insolencias, desórdenes.
2Co 12:21  Temo que en mi próxima visita el Señor me humille por causa vuestra y tenga que llorar por muchos que anteriormente pecaron y no se convirtieron de sus actos de impureza, fornicación y libertinaje.

 


 

2Co 12:1  Nada gana uno con gloriarse de sí mismo. Sin embargo, tengo que hablar de las visiones y revelaciones que he recibido del Señor.
2Co 12:2  Conozco a un seguidor[1] de Cristo, que hace catorce años fue llevado al tercer cielo. No sé si fue llevado en cuerpo o en espíritu; Dios lo sabe.
2Co 12:3  Pero sé que ese hombre (si en cuerpo o en espíritu, no losé, solo Dios lo sabe)
2Co 12:4  fue llevado al paraíso, donde oyó palabras tan secretas que a ningún hombre se le permite pronunciarlas.
2Co 12:5  yo podría gloriarme de alguien así, pero no de mí mismo, ano ser de mis debilidades.
2Co 12:6  Aunque si quisiera yo gloriarme, eso no sería ninguna locura, porque estaría diciendo la verdad; pero no lo hago, para que nadie piense que soy más de lo que aparento o de lo que digo,
2Co 12:7  juzgándome por lo extraordinario de esas revelaciones. por eso, para que yo no me crea más de lo que soy, he tenido un sufrimiento, una especie de espina clavada en el cuerpo, que como un instrumento de Satanás vino a maltratarme.
2Co 12:8  Tres veces le he pedido al Señor que me quite ese sufrimiento;
2Co 12:9  pero el Señor me ha dicho: "Mi amor es todo lo que necesitas; pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad." Así que prefiero gloriarme de ser débil, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
2Co 12:10  y me alegro también de las debilidades, los insultos, las necesidades, las persecuciones y las dificultades que sufro por Cristo, porque cuando más débil me siento es cuando más fuerte soy.
2Co 12:11  Me he portado como un loco, pero ustedes me obligaron a hacerlo. Porque ustedes son quienes debían hablar bien de mí, pues en nada valgo menos que esos supe apóstoles. ¡Y eso que yo no valgo nada!
2Co 12:12  Los sufrimientos que soporté con paciencia, los milagros, maravillas y prodigios de que ustedes fueron testigos, son la prueba de que soy un verdadero apóstol.
2Co 12:13  Perdónenme si los ofendí, pero solo en una cosa han sido ustedes menos que las otras iglesias: ¡en que yo no fui una carga para ustedes!
2Co 12:14  y a estoy preparado para hacerles mi tercera visita, [2] y tampoco ahora les seré una carga. Yo no busco lo que ustedes tienen, sino a ustedes mismos; porque son los padres quienes deben juntar dinero para los hijos, y no los hijos para los padres.
2Co 12:15  y yo de buena gana gastaré todo lo que tengo, y aun a mí mismo me gastaré en bien de ustedes. Si yo los quiero más y más, ¿me amarán ustedes cada vez menos?
2Co 12:16  Sin duda estarán de acuerdo en que yo no fui una carga para ustedes. Sin embargo, algunos dicen que los hice caer astutamente en una trampa.
2Co 12:17  ¿Acaso los exploté por medio de alguna de las personas que les he enviado?
2Co 12:18  A Tito le pedí que fuera a visitarlos, y con él mandé al otro hermano. [3] ¿Acaso los explotó Tito? ¿No es verdad que los dos nos hemos portado de la misma manera y con el mismo espíritu?
2Co 12:19  Tal vez ustedes piensen que nos estamos disculpando ante ustedes, pero no es así. Al contrario, estamos hablando en presencia de Dios y como quienes pertenecen a Cristo. Y todo esto, queridos hermanos, es para edificación de la comunidad.
2Co 12:20  Porque temo que cuando vaya a verlos, quizá no los encuentre como quisiera, y que tampoco ustedes me encuentren a mí como ustedes quisieran. Temo que haya discordias, envidias, enojos, egoísmos, chismes, críticas, orgullos y desórdenes.
2Co 12:21  Temo también que, en mi próxima visita, mi Dios me haga sentir vergüenza de ustedes, y que me haga llorar por muchos de ustedes que desde hace tiempo vienen pecando y no han dejado la impureza, la inmoralidad sexual y los vicios que practicaban. 

 


 

2Co 12:1  Tengo que jactarme. No es provechoso; pero pasaré a visiones y revelaciones sobrenaturales de[l] Señor.
2Co 12:2  Conozco a un hombre en unión con Cristo que, hace catorce años —si en el cuerpo, no lo sé, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe— fue arrebatado como tal hasta el tercer cielo.
2Co 12:3  Sí, conozco a tal hombre —si en el cuerpo o aparte del cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe—
2Co 12:4  que fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inexpresables que no le es lícito al hombre hablar.
2Co 12:5  De tal hombre me jactaré, pero no me jactaré de mí mismo, salvo en cuanto a [mis] debilidades.
2Co 12:6  Porque si alguna vez quiero jactarme, no seré irrazonable, pues diré la verdad. Pero me abstengo, para que nadie me acredite con más de lo que ve que soy u oye de mí,
2Co 12:7  simplemente debido al exceso de las revelaciones.  Por esto, para que no me sintiera desmedidamente ensalzado, me fue dada una espina en la carne, un ángel de Satanás, que siguiera abofeteándome, para que no me ensalzara desmedidamente.
2Co 12:8  Tocante a esto, tres veces supliqué al Señor que esta se apartara de mí;
2Co 12:9  y, con todo, él realmente me dijo: “Mi bondad inmerecida es suficiente para ti; porque [mi] poder está perfeccionándose en la debilidad”. Por eso muy gustosamente prefiero jactarme respecto de mis debilidades, para que el poder del Cristo permanezca como tienda sobre mí.
2Co 12:10  Por lo tanto me complazco en debilidades, en insultos, en necesidades, en persecuciones y dificultades, por Cristo. Porque cuando soy débil, entonces soy poderoso.
2Co 12:11  Me he hecho irrazonable. Ustedes me obligaron a ello, porque debiera haber sido recomendado por ustedes. Pues no resulté ser inferior a [sus] apóstoles superfinos ni en una sola cosa, aunque nada soy.
2Co 12:12  En verdad, las señales de apóstol fueron producidas entre ustedes por todo aguante, y por señales y portentos presagiosos y obras poderosas.
2Co 12:13  Pues, ¿respecto a qué llegaron ustedes a ser menos que las demás congregaciones, salvo respecto a que yo mismo no me hice una carga para ustedes? Tengan la bondad de perdonarme este agravio.
2Co 12:14  ¡Miren! Esta es la tercera vez que estoy listo para ir a ustedes, y, con todo, no me haré una carga. Porque no estoy buscando sus posesiones, sino a ustedes; porque los hijos no deben ahorrar para los padres, sino los padres para los hijos.
2Co 12:15  Por mi parte muy gustosamente gastaré y quedaré completamente gastado por sus almas. Si los amo más abundantemente, ¿he de ser amado menos?
2Co 12:16  Pero sea como sea, no les impuse una carga. No obstante, ustedes dicen que fui “astuto” y los pillé “con tretas”.
2Co 12:17  En cuanto a los que les he despachado, no los exploté por medio de alguno de ellos, ¿verdad?
2Co 12:18  Insté a Tito y con él despaché al hermano. Tito no los explotó de ninguna manera, ¿verdad? Anduvimos en el mismo espíritu, ¿verdad? En las mismas pisadas, ¿verdad?
2Co 12:19  ¿Han estado ustedes pensando todo este tiempo que hemos estado presentando nuestra defensa a ustedes? Es ante Dios ante quien estamos hablando con relación a Cristo. Pero, amados, todas las cosas son para su edificación.
2Co 12:20  Porque tengo miedo de que de algún modo, cuando yo llegue, no los halle como pudiera desear, y yo resulte ser para ustedes no como pudieran desear, sino que, en cambio, de algún modo haya contienda, celos, casos de encolerizarse, altercaciones, difamaciones solapadas, susurros, hinchazón por parte de algunos, desórdenes.
2Co 12:21  Quizás, cuando vaya otra vez, mi Dios me humille entre ustedes, y yo me lamente de muchos de aquellos que hayan pecado antes, pero que no se hayan arrepentido de su inmundicia y fornicación y conducta relajada que han practicado.

 


 

2Co 12:1  Nada se gana con hablar bien de uno mismo. Pero tengo que hacerlo. Así que ahora les voy a contar las visiones que tuve, y lo que el Señor Jesucristo me dio a conocer.
2Co 12:2  Conozco a un hombre que cree en Cristo, y que hace catorce años fue llevado a lo más alto del cielo. No sé si fue llevado vivo, o si se trató de una visión espiritual. Sólo Dios lo sabe.
2Co 12:4  Lo que sé es que ese hombre fue llevado al paraíso, y que allí escuchó cosas tan secretas que a ninguna persona le está permitido decirlas.
2Co 12:5  Yo podría estar orgulloso de conocer a una persona así, pero no de mí mismo, pues yo sólo puedo hablar de mis debilidades.
2Co 12:6  Claro que hablar bien de mí no sería una locura, porque estaría diciendo la verdad. Pero no lo voy a hacer, porque no quiero que, sólo por las cosas que hago o digo, o por las cosas maravillosas que Dios me ha mostrado, alguien piense que soy más importante de lo que en realidad soy. Por eso, para que no me llene de orgullo, padezco de algo muy grave. Es como si Satanás me clavara una espina en el cuerpo para hacerme sufrir.
2Co 12:8  Tres veces le he pedido a Dios que me quite este sufrimiento,
2Co 12:9  pero Dios me ha contestado: «Mi amor es todo lo que necesitas. Mi poder se muestra en la debilidad.» Por eso, prefiero sentirme orgulloso de mi debilidad, para que el poder de Cristo se muestre en mí.
2Co 12:10  Me alegro de ser débil, de ser insultado y perseguido, y de tener necesidades y dificultades por ser fiel a Cristo. Pues lo que me hace fuerte es reconocer que soy débil.
2Co 12:11  Sé que hablar bien de mí es una locura, pero ustedes me han obligado a hacerlo. Yo soy tan capaz como esos superapóstoles, ¡así que son ustedes los que deberían hablar bien de mí!
2Co 12:12  La paciencia con que he trabajado por ustedes, y los milagros y las cosas maravillosas que he hecho con el poder de Dios, demuestran que soy un verdadero apóstol.
2Co 12:13  Sólo una cosa buena les faltó, que otras iglesias sí tuvieron: ¡ustedes no me ayudaron con dinero! ¡Perdónenme! Tal vez sea mi culpa no haberles pedido ayuda.
2Co 12:14  Ya estoy listo para ir a visitarlos por tercera vez, pero tampoco ahora les pediré que me ayuden con dinero. Me interesan ustedes, no su dinero. Al fin de cuentas, no son los hijos los que deben juntar dinero para los padres, sino los padres los que deben juntar dinero para los hijos. Y ustedes son mis hijos.
2Co 12:15  Y yo con mucho gusto gastaré lo que tengo, y hasta yo mismo me gastaré, para ayudarlos a ustedes. Si yo los amo tanto, ¿por qué ustedes me aman tan poco?
2Co 12:16  Ustedes saben que no quise que se preocuparan por darme dinero. Sin embargo, hay quienes dicen que con mucha astucia los hice caer en una trampa.
2Co 12:17  Pero yo no los engañé por medio de las personas que les envié.
2Co 12:18  Cuando les pedí a Tito y al otro hermano de la iglesia que fueran a verlos, ellos no se aprovecharon de ustedes. ¿No es verdad que Tito y yo nos hemos portado con ustedes de la misma manera? ¿No pensamos lo mismo acerca de este asunto?
2Co 12:19  Tal vez crean ustedes que estamos pidiéndoles disculpas, pero no es así. Nosotros pertenecemos a Cristo, y Dios es testigo de todo lo que hablamos. Todo lo que hemos hecho, queridos hermanos, lo hicimos para ayudarlos a confiar cada vez más en Cristo.
2Co 12:20  Me da miedo pensar que, cuando vaya a visitarlos, no los encuentre como yo quisiera, y que tampoco yo resulte ser lo que ustedes esperan. Tengo miedo de encontrarlos peleándose, o envidiándose, o enojados unos contra otros, o que resulten ser egoístas, chismosos, murmuradores, orgullosos y alborotadores.
2Co 12:21  Me da miedo pensar que, cuando vaya a visitarlos, mi Dios me haga sentir tanta vergüenza que me ponga a llorar porque muchos de ustedes no han dejado de pecar ni de hacer lo malo, sino que siguen teniendo relaciones sexuales prohibidas.

 


 

2Co 12:1  Tengo que jactarme. No hay nada que ganar por ello, pero seguiré a las visiones y revelaciones del Adón.
2Co 12:2  Conozco a un hombre, que en unión con el Mashíaj, quien hace catorce años fue arrebatado hasta el tercer cielo; si estaba en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé, YAHWEH lo sabe.
2Co 12:3  Y yo sé que tal hombre; si en el cuerpo o fuera del cuerpo, yo no sé, YAHWEH sabe,
2Co 12:4  fue arrebatado al Gan-Edem y escuchó cosas que no se pueden poner en palabras, cosas que no son permitidas a un ser humano pronunciar.[36]
2Co 12:5  Acerca de ese hombre yo me jactaré; pero acerca de mí mismo, no me jactaré, excepto de mis debilidades.
2Co 12:6  Si yo en realidad quisiera jactarme no sería un necio, porque estaría hablando la verdad. Pero por la grandeza extraordinaria de las revelaciones me abstengo, para que nadie piense de mí más de lo que mis palabras o hechos requieren.
2Co 12:7  Por lo tanto, para mantenerme lejos de hacerme demasiado orgulloso, he sido dado una espina en mi carne, un mensajero de ha satán para golpearme, de modo que no me envanezca.[37]
2Co 12:8  Tres veces he rogado al Adón, que quite esta cosa de mí;
2Co 12:9  pero me ha dicho: "Mi favor es suficiente para ti, porque Mi poder llega a la perfección en la debilidad." Por lo tanto, estoy muy feliz de jactarme de mis debilidades, para que el poder del Mashíaj descanse sobre mí.
2Co 12:10  Sí, estoy muy complacido con debilidades, insultos, estrecheces, persecuciones y dificultades soportadas por amor al Mashíaj; porque es cuando soy débil, entonces es que soy fuerte.
2Co 12:11  Me he comportado como un necio al jactarme, pero ustedes me obligan a hacerlo, ustedes debían de haberme alabado. Porque en ninguna manera soy inferior a los "súperemisarios", aunque no soy nada.
2Co 12:12  Las cosas que prueban que soy un emisario: señales, maravillas y milagros; fueron hechas en presencia de ustedes, a pesar de todo lo que he tenido que soportar.
2Co 12:13  ¿Hay algo en lo que han estado detrás de otras Asambleas, aparte de que no he sido carga para ustedes? ¡Perdónenme por esta injusticia!
2Co 12:14  Miren, estoy listo esta tercera vez para ir a visitarlos y no seré carga para ustedes; ¡porque lo que yo quiero no es lo que ustedes tienen, sino es a ustedes! Los niños no se supone que ahorren para sus padres, sino los padres para los hijos,
2Co 12:15  y en cuanto a mí, yo gastaré con gusto todo lo que tengo[38] y me gastaré a mí mismo también por amor a ustedes. ¿Si los amo más, seré amado menos?
2Co 12:16  Que esté establecido entonces, que no he sido carga para ustedes; ¡sino como soy un compañero astuto, los tomé por engaño!
2Co 12:17  ¿Fue quizás por alguien que les envié,
2Co 12:18  que me he aprovechado de ustedes? Alenté a Tito para que fuera, y enviara al hermano con él. ¿No se aprovechó Tito de ustedes, o si? ¿No vivimos por el mismo Ruaj, y les mostramos las mismas sendas?
2Co 12:19  Quizá ustedes piensen que todo este tiempo nos hemos estado defendiendo ante ustedes. No, hemos estado hablando a la vista de YAHWEH, como deben los que están unidos al Mashíaj; y mis queridos amigos, todo es para edificación.
2Co 12:20  Pues temo de ir a encontrarlos, no de la manera que quiero encontrarlos, también de yo no ser encontrado de la manera que ustedes quieren. Temo encontrarme peleas y celos; ira y rivalidades; calumnias y chismes; arrogancia y desorden.
2Co 12:21  Temo que cuando vaya otra vez mi Elohim me humille en presencia de ustedes, y que me entristezca por muchos que han pecado en el pasado y no se han arrepentido de la impureza, fornicación, y las orgías que han practicado

 


 

2Co 12:1  "Yo sé que uno no gana nada con enorgullecerse de sí mismo, pero tengo que hablarles de las visiones y revelaciones que he recibido del Señor."
2Co 12:2  Conozco a un seguidor de Cristo que hace catorce años fue llevado al tercer cielo.
2Co 12:3  "No sé si fue llevado en cuerpo o en espíritu, sólo Dios lo sabe."
2Co 12:4  "Pero sé que ese hombre fue llevado al paraíso, no sé si en cuerpo o en espíritu, sólo Dios lo sabe. Allí escuchó unas palabras tan maravillosas que no se pueden pronunciar y que a ningún hombre se le permiten repetir."
2Co 12:5  "Yo podría presumir de ese hombre, pero no de mí mismo, excepto de mis debilidades."
2Co 12:6  "Si quisiera presumir no estaría siendo un tonto, estaría diciendo la verdad. Pero no voy a hacerlo porque no quiero que nadie piense que soy más de lo que realmente soy."
2Co 12:7  "No quiero que su opinión sobre mí se vea influenciada por las extraordinarias revelaciones que recibí del Señor. Por eso el Señor me dio una dolencia: un mensajero de Satanás, enviado a torturarme para que no me vuelva demasiado orgulloso."
2Co 12:8  Le he rogado ya tres veces al Señor que me quite esa dolencia.
2Co 12:9  "Pero el Señor me dijo: ""Mi bondad es todo lo que necesitas, porque cuando eres débil, mi poder se hace más fuerte en ti"". Por eso me alegra presumir de mi debilidad, así el poder de Cristo vivirá en mí."
2Co 12:10  "También me alegro de las debilidades, insultos, penas y persecuciones que sufro por Cristo, porque cuando me siento débil, en realidad soy muy fuerte."
2Co 12:11  "He estado hablando como un tonto, pero ustedes me han obligado a hacerlo. Ustedes son los que deberían hablar bien de mí. Aunque yo no sea nada, tampoco soy en nada inferior a esos superapóstoles."
2Co 12:12  "Con las señales, milagros y maravillas que he hecho, les he demostrado pacientemente que soy un apóstol."
2Co 12:13  "¿En qué los he tratado a ustedes peor que a las otras iglesias, excepto en que no he sido una carga para ustedes? ¡Discúlpenme si los ofendo!"
2Co 12:14  "Ahora estoy listo para visitarlos por tercera vez, pero no seré una carga para ustedes. No busco sus pertenencias, sino a ustedes mismos, porque no son los hijos los que tienen que ahorrar para sus padres, sino los padres para sus hijos."
2Co 12:15  "Me siento feliz de gastar todo lo que tengo, incluso a mí mismo, para ayudarlos. ¿Será que entre más los quiero, ustedes me quieren menos?"
2Co 12:16  "Es muy claro que no he sido una carga para ustedes. Sin embargo, creen que yo fui astuto y me aproveché de ustedes engañándolos."
2Co 12:17  ¿Acaso me aproveché de ustedes por medio de alguno de los que les envié? Ustedes bien saben que no es así.
2Co 12:18  "Le pedí a Tito que los visitara, y junto con él envié al hermano que ustedes conocen. ¿Acaso Tito los engañó? Ustedes saben que él y yo seguimos el mismo camino y tenemos el mismo propósito."
2Co 12:19  ¿Creen que todo este tiempo nos hemos estado defendiendo? No es así. Estamos hablando ante Dios como seguidores de Cristo. Ustedes son nuestros hermanos y todo lo que hacemos es para ayudarlos.
2Co 12:20  "Me temo que ya no sean los mismos que yo quiero que sean, y que tampoco sea yo el que ustedes quieren que sea. Temo que entre ustedes haya disputas, envidia, egoísmo, calumnias, intrigas, orgullo y desorden."
2Co 12:21  "Temo que cuando vaya a verlos de nuevo, Dios me humille delante de ustedes y tenga que lamentarme por los que han pecado y no han cambiado su vida, ni han dejado la impureza, la inmoralidad sexual y todo lo vergonzoso que han hecho."

 


 
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