Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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La version Reina Valera 1990 con comentarios de elena White,referencias biblicas y otros complementos (Por editar)se encuentra en las subpaginas de 1.2 de Corintios.


 

2Co 7:1  Estas, pues, teniendo promesas, amados, purifiquémonos de toda mancha de carne y espíritu, consumando santificación en temor de Dios.
2Co 7:2  Entendednos: a nadie hemos agraviado; a nadie, corrompido(a) ; a nadie, defraudado.
2Co 7:3  Para condenación no digo; pues ya he dicho que en nuestros corazones estáis para el conmorir y convivir.
2Co 7:4  Mucha mi confianza en vosotros; mucha mi gloria de vosotros: estoy lleno de consuelo; sobreabundo del gozo, en toda tribulación nuestra.
2Co 7:5  En verdad, viniendo nosotros a Macedonia, ninguna ha tenido refrigeración la carne nuestra, sino en todo atribulados: fuera luchas, dentro temores.
2Co 7:6  Empero el que consuela a los humildes, nos ha consolado: Dios, en la llegada de Tito;
2Co 7:7  y no sólo en su llegada, sino también en la consolación que fue consolado entre vosotros, refiriéndonos vuestra ansia(b) , vuestro lamento, vuestro celo por mí, tal que más me gocé.
2Co 7:8  Pues, aunque os contristé en la epístola, no me pesa; y aunque me pesara, (veo que aquella epístola, aunque una hora, os contristó),
2Co 7:9  ahora me gozo, no porque os contristasteis, sino porque os contristasteis para arrepentimiento; pues os habéis contristado según Dios, para que en nada seáis dañados de nosotros.
2Co 7:10  Pues la, según Dios, tristeza arrepentimiento, para salud, impesarosa(c)  obra; pero la del mundo tristeza muerte opera.
2Co 7:11  Pues he aquí esto mismo: el, según Dios, contristarse ¡cuánta os ha operado solicitud! —empero defensa, empero indignación, empero temor, empero ansia, empero celo, empero vindicación(d) . En todo os habéis probado puros ser en el negocio(e) .
2Co 7:12  Por tanto, aunque os escribí, no por causa del que injurió, empero, ni por causa del injuriado; empero por causa de que se manifestase vuestra solicitud la por nosotros entre vosotros, a faz de Dios;
2Co 7:13  por esto hemos sido consolados. Y, en nuestra consolación, muchísimo más nos hemos gozado en el gozo de Tito, porque ha sido recreado su espíritu por todos vosotros;
2Co 7:14  porque, si algo con él de vosotros me he gloriado, no he sido confundido; sino que, como todo en verdad os hablamos, así también la gloriación vuestra ante Tito verdad se ha hecho;
2Co 7:15  y sus entrañas(f)  más abundantemente con vosotros están; rememorando la de todos vosotros obediencia, cómo con temor y temblor le acogisteis.
2Co 7:16  Gózome de que en todo confío en vosotros.

 


 

2Co 7:1  Pues que tenemos estas promesas, carísimos, purifiquémonos de toda mancha de nuestra carne y nuestro espíritu, acabando la obra de la santificación en el temor de Dios.
2Co 7:2  Acogednos en vuestros corazones; a nadie hemos agraviado, a nadie hemos perjudicado, a nadie hemos explotado."
2Co 7:3  No lo digo para condenaros, que ya antes os he dicho cuan dentro de nuestro corazón estáis para vida y para muerte.
2Co 7:4  Tengo mucha confianza con vosotros; tengo en vosotros grande motivo de gloria, estoy lleno de consuelo, reboso de gozo en todas nuestras tribulaciones."
2Co 7:5  Pues aun llegados a Macedonia, no tuvo nuestra carne ningún reposo, sino que en todo fuimos atribulados, luchas por fuera, por dentro temores.
2Co 7:6  Pero Dios, que consuela a los humildes, nos consoló con la llegada de Tito:
2Co 7:7  y no sólo con su llegada, sino también con el consuelo que él tuvo por causa vuestra, al anunciarnos vuestra ansia, vuestro llanto y vuestro celo por mí, con lo que creció más mi gozo.
2Co 7:8  Porque si con la epístola os entristecí, no me pesa. Y si estaba pesaroso viendo que aquella carta, aunque por un momento, os había contristado,
2Co 7:9  ahora me alegro, no porque os entristecisteis, sino porque os entristecisteis para penitencia. Os contristasteis según Dios, para que no recibieseis daño alguno de nuestra parte.
2Co 7:10  Pues la tristeza según Dios es causa de penitencia saludable, de que jamás hay por qué arrepentirse; mientras que la tristeza según el mundo lleva a la muerte."
2Co 7:11  Ved cuánta solicitud os ha causado esa misma tristeza según Dios, y qué excusas, qué enojos, qué temores, qué deseos, qué celo y qué vindicaciones. Totalmente limpios os habéis mostrado en este asunto.
2Co 7:12  Pues si yo os escribí, no fue por el que cometió el agravio ni por el que lo recibió, sino para que se manifestase vuestra solicitud por nosotros delante de Dios.
2Co 7:13  Con esto nos hemos consolado. Y a este consuelo nuestro vino a unirse el extremado gozo de Tito, cuyo espíritu habéis todos confortado.
2Co 7:14  Que si en algo me glorié con él de vosotros, no he quedado confundido, sino que así como en todo os habíamos hablado verdad, así resultó también verdadero nuestro gloriarnos con Tito.
2Co 7:15  Y su cariño por vosotros se ha acrecentado viendo vuestra obediencia y el temor y temblor con que le recibisteis.
2Co 7:16  Me alegró de poder en todo confiar en vosotros.

 


 

2Co 7:1  Queridos hermanos en Cristo, Dios nos hizo esa promesa. Por eso, para que Dios nos acepte, no debemos hacer el mal, sino mantenernos libres de pecado. Honremos a Dios, y tratemos de ser santos como él.
2Co 7:2  ¡Hágannos un lugar en su corazón! Con nadie hemos sido injustos. A nadie hemos dañado, ni de nadie nos hemos aprovechado.
2Co 7:3  No les digo esto para que se sientan mal, pues ya les hemos dicho que ni la vida ni la muerte podrán impedir que los amemos.
2Co 7:4  Me siento orgulloso de ustedes, y les tengo mucha confianza. Estoy muy contento, a pesar de todas las dificultades que hemos tenido.
2Co 7:5  Desde que llegamos a la región de Macedonia, no hemos descansado. Al contrario, hemos sufrido mucho. Hemos luchado contra nuestros enemigos y contra nuestro miedo.
2Co 7:6  Pero Dios, que anima a los que sufren, nos consoló con la llegada de Tito.
2Co 7:7  Y no sólo nos alegramos de verlo, sino también de saber que él estuvo muy contento con ustedes. Tito nos contó que desean vernos, que están tristes por lo que ha pasado, y que se preocupan por mí. Al oír esas noticias, me puse más contento todavía.
2Co 7:8  La carta que les escribí hizo que ustedes se pusieran tristes. Pero no lamento haberla escrito. Lo lamenté al principio, cuando supe que por un tiempo esa carta los llenó de tristeza.
2Co 7:9  Pero ahora estoy contento, porque esa tristeza hizo que ustedes cambiaran y que le pidieran perdón a Dios. En realidad, Dios así lo quiso. Por eso, no creo que hayamos hecho mal al escribirles.
2Co 7:10  Cuando Dios los ponga tristes, no lo lamenten, pues esa tristeza hará que ustedes cambien, y que pidan perdón y se salven. Pero la tristeza provocada por las dificultades de este mundo, los puede matar.
2Co 7:11  ¡Qué bueno que Dios los haya hecho ponerse tristes! ¡Vaya cambio que tuvieron! Así pudieron darse cuenta de que soy inocente, y hasta me defendieron. También se enojaron y tuvieron miedo de lo que podría suceder. Sintieron deseos de verme, y castigaron al culpable. Con todo esto, ustedes demostraron que no tenían nada que ver en el asunto.
2Co 7:12  Por mi parte, cuando les escribí esa carta, no estaba pensando en la persona que hizo el daño, ni a quién se lo hizo. Más bien, quería que Dios fuera testigo de lo mucho que ustedes se preocupan por nosotros.
2Co 7:13  Esto nos hace sentirnos mejor. Tito está muy contento, pues ustedes lo ayudaron a seguir adelante. Eso nos alegró más todavía.
2Co 7:14  Ya le había dicho a Tito que yo estaba muy orgulloso de ustedes. ¡Y no me hicieron quedar mal! Al contrario, todo lo que le dijimos a Tito fue verdad, como también es verdad lo que les dijimos a ustedes.
2Co 7:15  Tito recuerda que todos ustedes lo obedecieron y lo respetaron mucho. Por eso él los quiere más todavía.
2Co 7:16  ¡Me alegro de poder confiar plenamente en ustedes! 

 


 

2Co 7:1  Teniendo, pues, carísimos hermanos míos, tales promesas, purifiquémonos de cuanto mancha la carne y el espíritu, perfeccionando nuestra santificación con el temor de Dios.
2Co 7:2  Dadnos cabida en vuestro corazón. Nosotros a nadie hemos injuriado, a nadie hemos pervertido, a nadie hemos engañado, sonsacándole los bienes.
2Co 7:3  No lo digo por tacharos a vosotros; porque ya os dije antes de ahora que os tenemos en el corazón, y estamos prontos a morir, o a vivir en vuestra compañía.
2Co 7:4  Grande es la confianza que de vosotros tengo, muchos los motivos de gloriarme en vosotros; y así estoy inundado de consuelo, reboso de gozo en medio de todas mis tribulaciones.
2Co 7:5  Pues así que hubimos llegado a Macedonia, no he tenido sosiego ninguno según la carne, sino que he sufrido toda suerte de tribulaciones: combates por de fuera, por dentro temores,
2Co 7:6  Pero Dios que consuela a los humildes, nos ha consolado con la venida de Tito;
2Co 7:7  no sólo con su venida, sino también con la consolación que él ha recibido de vosotros, cuyo gran deseo de verme, y el llanto por el escándalo del incestuoso, y la ardiente afición que me tenéis, él me ha referido, de suerte que se ha aumentado mucho mi gozo.
2Co 7:8  Por lo que si bien os entristecí con mi carta, no me pesa; y si hubiese estado pesaroso en vista de que aquella carta os entristeció por un poco de tiempo,
2Co 7:9  ahora me alegro, no de la tristeza que tuvisteis, sino de que vuestra tristeza os ha conducido a la penitencia. De modo que la tristeza que habéis tenido ha sido según Dios; y así ningún daño os hemos causado.
2Co 7:10  Puesto que la tristeza que es según Dios, produce una penitencia constante para la salud, cuando la tristeza del siglo causa la muerte.
2Co 7:11  Y si no, ved lo que ha producido en vosotros esa tristeza según Dios, que habéis sentido, ¿qué solicitud, qué cuidado en justificaros, qué indignación contra el incestuoso, qué temor, qué deseo de remediar el mal, qué celo, qué ardor para castigar el delito? Vosotros habéis hecho ver en toda vuestra conducta que estáis inocentes en este negocio.
2Co 7:12  Así, pues, aunque os escribí aquella carta, no fue por causa del que hizo la injuria, ni por el que la padeció, sino para manifestar el cuidado que tenemos de vosotros
2Co 7:13  delante de Dios: por eso ahora nos hemos consolado. Mas en esta consolación nuestra, sobre todo nos ha llenado de gozo el contento de Tito, viendo que todos vosotros habéis contribuido a recrear su espíritu;
2Co 7:14  y que si yo le di a él algunas muestras del concepto ventajoso que tengo de vosotros, no he quedado desmentido; sino que así como en todas las cosas os hemos dicho la verdad, así también se ha visto ser la pura verdad el testimonio ventajoso que de vosotros dimos a Tito;
2Co 7:15  y así es que se aumenta el entrañable amor que os tiene, cada vez que se acuerda de la obediencia de todos vosotros y del respetuoso temor y filial reverencia con que le recibisteis.
2Co 7:16  Me alegro, pues, de la confianza que os merezco en todas las cosas. 

 


 

2Co 7:1  Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 

Regocijo de Pablo al arrepentirse los corintios
 
2Co 7:2  Admitidnos: a nadie hemos agraviado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos engañado.
2Co 7:3  No lo digo para condenaros; pues ya he dicho antes que estáis en nuestro corazón, para morir y para vivir juntamente.
2Co 7:4  Mucha franqueza tengo con vosotros; mucho me glorío con respecto de vosotros; lleno estoy de consolación; sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.
2Co 7:5  Porque de cierto, cuando vinimos a Macedonia,(A) ningún reposo tuvo nuestro cuerpo, sino que en todo fuimos atribulados; de fuera, conflictos; de dentro, temores.
2Co 7:6  Pero Dios, que consuela a los humildes, nos consoló con la venida de Tito;
2Co 7:7  y no sólo con su venida, sino también con la consolación con que él había sido consolado en cuanto a vosotros, haciéndonos saber vuestro gran afecto, vuestro llanto, vuestra solicitud por mí, de manera que me regocijé aun más.
2Co 7:8  Porque aunque os contristé con la carta, no me pesa, aunque entonces lo lamenté; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo, os contristó.
2Co 7:9  Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte.
2Co 7:10  Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.
2Co 7:11  Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.
2Co 7:12  Así que, aunque os escribí, no fue por causa del que cometió el agravio, ni por causa del que lo padeció, sino para que se os hiciese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios.
2Co 7:13  Por esto hemos sido consolados en vuestra consolación; pero mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido confortado su espíritu por todos vosotros.
2Co 7:14  Pues si de algo me he gloriado con él respecto de vosotros, no he sido avergonzado, sino que así como en todo os hemos hablado con verdad, también nuestro gloriarnos con Tito resultó verdad.
2Co 7:15  Y su cariño para con vosotros es aun más abundante, cuando se acuerda de la obediencia de todos vosotros, de cómo lo recibisteis con temor y temblor.
2Co 7:16  Me gozo de que en todo tengo confianza en vosotros. 
 

 


 

2Co 7:1  Así que, amados, pues teniendo tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios.
2Co 7:2  Admitidnos: a nadie hemos injuriado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos engañado.
2Co 7:3  No para condenaros lo digo; que ya he dicho antes; estáis en nuestros corazones, para morir y para vivir juntamente con nosotros .
2Co 7:4  Mucho atrevimiento tengo para con vosotros, mucho me glorío de vosotros; lleno estoy de consolación, sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.
2Co 7:5  Porque aun cuando vinimos a Macedonia, ningún reposo tuvo nuestra carne; antes, en todo fuimos atribulados; de fuera, cuestiones; de dentro, temores.
2Co 7:6  Pero Dios, que consuela a los humildes, nos consoló con la venida de Tito;
2Co 7:7  y no sólo con su venida, sino también con la consolación con que él fue consolado acerca de vosotros, haciéndonos saber vuestro deseo (grande), vuestro lloro, vuestro celo por mí, para que así me gozase más.
2Co 7:8  Porque aunque os contristé por la carta, no me arrepiento, aunque me pesó; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo os contristó.
2Co 7:9  Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para enmienda; porque habéis sido contristados según Dios, de tal manera que ninguna pérdida padecisteis por nuestra parte.
2Co 7:10  Porque el dolor que es según Dios, hace enmienda saludable, de la cual no hay que arrepentirse; pero el dolor del mundo obra muerte.
2Co 7:11  Porque he aquí esto mismo, que según Dios fuisteis contristados, ¿cuánta solicitud ha obrado en vosotros? ¡Qué defensa, qué enojo, qué temor, qué (gran) deseo, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.
2Co 7:12  Así que, aunque os escribí, no fue solamente por causa del que hizo la injuria, ni por causa del que la padeció, sino también para que os fuese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios.
2Co 7:13  Por tanto, tomamos consolación de vuestra consolación, pero mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido recreado su espíritu por todos vosotros.
2Co 7:14  Y si algo me he gloriado para con él de vosotros, no he sido avergonzado; sino que así, como todo lo que habíamos dicho de vosotros era con verdad, así también nuestra gloria delante de Tito fue hallada verdadera.
2Co 7:15  Y sus entrañas son más abundantes para con vosotros, cuando se acuerda de la obediencia de todos vosotros, y de cómo lo recibisteis con temor y temblor.
2Co 7:16  Así que me gozo de que en todo estoy confiado de vosotros. 

 


 

2Co 7:1  Having therefore these promises, dearly beloved, let us cleanse ourselves from all filthiness of the flesh and spirit, perfecting holiness in the fear of God.
2Co 7:2  Receive us; we have wronged no man, we have corrupted no man, we have defrauded no man.
2Co 7:3  I speak not this to condemn you: for I have said before, that ye are in our hearts to die and live with you.
2Co 7:4  Great is my boldness of speech toward you, great is my glorying of you: I am filled with comfort, I am exceeding joyful in all our tribulation.
2Co 7:5  For, when we were come into Macedonia, our flesh had no rest, but we were troubled on every side; without were fightings, within were fears.
2Co 7:6  Nevertheless God, that comforteth those that are cast down, comforted us by the coming of Titus;
2Co 7:7  And not by his coming only, but by the consolation wherewith he was comforted in you, when he told us your earnest desire, your mourning, your fervent mind toward me; so that I rejoiced the more.
2Co 7:8  For though I made you sorry with a letter, I do not repent, though I did repent: for I perceive that the same epistle hath made you sorry, though it were but for a season.
2Co 7:9  Now I rejoice, not that ye were made sorry, but that ye sorrowed to repentance: for ye were made sorry after a godly manner, that ye might receive damage by us in nothing.
2Co 7:10  For godly sorrow worketh repentance to salvation not to be repented of: but the sorrow of the world worketh death.
2Co 7:11  For behold this selfsame thing, that ye sorrowed after a godly sort, what carefulness it wrought in you, yea, what clearing of yourselves, yea, what indignation, yea, what fear, yea, what vehement desire, yea, what zeal, yea, what revenge! In all things ye have approved yourselves to be clear in this matter.
2Co 7:12  Wherefore, though I wrote unto you, I did it not for his cause that had done the wrong, nor for his cause that suffered wrong, but that our care for you in the sight of God might appear unto you.
2Co 7:13  Therefore we were comforted in your comfort: yea, and exceedingly the more joyed we for the joy of Titus, because his spirit was refreshed by you all.
2Co 7:14  For if I have boasted any thing to him of you, I am not ashamed; but as we spake all things to you in truth, even so our boasting, which I made before Titus, is found a truth.
2Co 7:15  And his inward affection is more abundant toward you, whilst he remembereth the obedience of you all, how with fear and trembling ye received him.
2Co 7:16  I rejoice therefore that I have confidence in you in all things. 

 


 

2Co 7:1  Teniendo, pues, estas promesas, queridos míos, purifiquémonos de toda mancha de la carne y del espíritu, consumando la santificación en el temor de Dios.
2Co 7:2  Dadnos lugar en vuestros corazones. A nadie hemos ofendido; a nadie hemos arruinado; a nadie hemos explotado.
2Co 7:3  No os digo esto con ánimo de condenaros. Pues acabo de deciros que en vida y muerte estáis unidos en mi corazón.
2Co 7:4  Tengo plena confianza en hablaros; estoy muy orgulloso de vosotros. Estoy lleno de consuelo y sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.
2Co 7:5  Efectivamente, en llegando a Macedonia, no tuvo sosiego nuestra carne, sino, toda suerte de tribulaciones: por fuera, luchas; por dentro, temores.
2Co 7:6  Pero el Dios que consuela a los humillados, nos consoló con la llegada de Tito,
2Co 7:7  y no sólo con su llegada, sino también con el consuelo que le habíais proporcionado, comunicándonos vuestra añoranza, vuestro pesar, vuestro celo por mí hasta el punto de colmarme de alegría.
2Co 7:8  Porque si os entristecí con mi carta, no me pesa. Y si me pesó - pues veo que aquella carta os entristeció, aunque no fuera más que por un momento -
2Co 7:9  ahora me alegro. No por haberos entristecido, sino porque aquella tristeza os movió a arrepentimiento. Pues os entristecisteis según Dios, de manera que de nuestra parte no habéis sufrido perjuicio alguno.
2Co 7:10  En efecto, la tristeza según Dios produce firme arrepentimiento para la salvación; mas la tristeza del mundo produce la muerte.
2Co 7:11  Mirad qué ha producido entre vosotros esa tristeza según Dios: ¡qué interés y qué disculpas, qué enojo, qué temor, qué añoranza, qué celo, qué castigo! En todo habéis mostrado que erais inocentes en este asunto.
2Co 7:12  Así pues, si os escribí no fue a causa del que injurió, ni del que recibió la injuria. Fue para que se pusiera de manifiesto entre vosotros ante Dios vuestro interés por nosotros.
2Co 7:13  Eso es lo que nos ha consolado. Y mucho más que por este consuelo, nos hemos alegrado por el gozo de Tito, cuyo espíritu fue tranquilizado por todos vosotros.
2Co 7:14  Y si en algo me he gloriado de vosotros ante él, no he quedado avergonzado. Antes bien, así como os hemos dicho siempre la verdad, así también el motivo de nuestra gloria ante Tito ha resultado verdadero.
2Co 7:15  Y su corazón se inclina todavía más hacia vosotros al recordar la obediencia de todos vosotros y cómo le acogisteis con temor y temblor.
2Co 7:16  Me alegro de poder confiar totalmente en vosotros.

 


 

2Co 7:1  Así pues, queridos hermanos, estas son las promesas que tenemos. Por eso debemos mantenernos limpios de todo lo que pueda mancharnos, tanto en el cuerpo como en el espíritu; y en el temor de Dios procuremos alcanzar una completa santidad.
2Co 7:2  ¡Dennos cabida en su corazón! Con nadie hemos sido injustos; a nadie hemos hecho daño; a nadie hemos explotado.
2Co 7:3  No les digo esto para criticarlos, pues, como y a les dije antes, ustedes están en mi corazón, para vivir juntos y morir juntos.
2Co 7:4  Tengo mucha franqueza para hablarles y estoy muy orgulloso de ustedes. En medio de todo lo que sufrimos, me siento muy animado y lleno de gozo.
2Co 7:5  Desde que llegamos a Macedonia, [1] no hemos tenido ningún descanso, sino que en todas partes hemos encontrado dificultades: luchas a nuestro alrededor y temores en nuestro interior.
2Co 7:6  Pero Dios, que anima a los desanimados, nos animó con la llegada de Tito;
2Co 7:7  y no solamente con su llegada, sino también por el hecho de que él se sentía muy animado a causa de ustedes. Él nos habló de lo mucho que ustedes desean vernos, y nos contó de la tristeza que sienten y de su preocupación por mí; y con todo esto me alegré más todavía.
2Co 7:8  Aunque la carta que les escribí[2] los entristeció, no lo lamento ahora. Y si antes lo lamenté viendo que esa carta los había entristecido por un poco de tiempo,
2Co 7:9  ahora me alegro; no por la tristeza que les causó, sino porque esa tristeza los hizo volverse a Dios. Fue una tristeza según la voluntad de Dios, así que nosotros no les causamos ningún daño;
2Co 7:10  pues la tristeza según la voluntad de Dios conduce a una conversión que da por resultado la salvación, y no hay nada que lamentar. Pero la tristeza del mundo produce la muerte.
2Co 7:11  Su tristeza, que fue según la voluntad de Dios, ¡miren qué resultados ha dado! Los hizo tomar en serio el asunto y defenderme; los hizo enojar, y también sentir miedo. Después tuvieron deseos de verme, sintieron celos por mí y castigaron al culpable. Con todo lo cual han demostrado ustedes que no tuvieron nada que ver en este asunto.
2Co 7:12  Así pues, cuando les escribí aquella carta, no lo hice pensando en el ofensor ni en la persona ofendida, sino más bien para que se viera delante de Dios la preocupación que ustedes tienen por nosotros.
2Co 7:13  Esto ha sido para nosotros un consuelo. Pero mucho más que este consuelo que hemos recibido, nos ha alegrado el ver que Tito está muy contento; pues todos ustedes le han dado nuevos ánimos.
2Co 7:14  yo y a le había dicho a Tito que me sentía orgulloso de ustedes, y no he quedado mal. Al contrario, así como es verdad todo lo que les hemos dicho a ustedes, también resultó cierto lo que le habíamos dicho a Tito: que estamos orgullosos de ustedes.
2Co 7:15  y él les tiene aún más cariño cuando recuerda que todos ustedes lo obedecieron y lo recibieron con tan profundo respeto.
2Co 7:16  ¡Me alegro de poder confiar plenamente en ustedes![3] 

 


 

2Co 7:1  Por lo tanto, dado que tenemos estas promesas, amados, limpiémonos de toda contaminación de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
2Co 7:2  Dejen lugar para nosotros. A nadie hemos hecho injusticia, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos explotado.
2Co 7:3  Esto no lo digo para condenarlos. Porque antes he dicho que ustedes están en nuestros corazones para morir y para vivir con nosotros.
2Co 7:4  Tengo gran franqueza de expresión para con ustedes. Tengo mucho de qué jactarme respecto a ustedes. Estoy lleno de consuelo, estoy rebosando de gozo en toda nuestra aflicción.
2Co 7:5  De hecho, cuando llegamos a Macedonia, no obtuvo alivio nuestra carne, sino que continuamos siendo afligidos de toda manera... había peleas por fuera, temores por dentro.
2Co 7:6  No obstante, Dios, que consuela a los abatidos, nos consoló con la presencia de Tito;
2Co 7:7  sin embargo, no únicamente con su presencia, sino también con el consuelo con que él había sido consolado a causa de ustedes, puesto que de nuevo nos trajo noticias del anhelo de ustedes, de su lamentación, de su celo por mí; de modo que me regocijé todavía más.
2Co 7:8  Por eso, aunque los entristecí con mi carta, no me pesa. Aun cuando al principio sí me pesó (veo que aquella carta los entristeció, aunque solo por un breve espacio),
2Co 7:9  ahora me regocijo, no porque fueran simplemente entristecidos, sino porque fueron entristecidos para arrepentimiento; porque fueron entristecidos de manera piadosa, para que en nada sufrieran daño debido a nosotros.
2Co 7:10  Porque la tristeza de manera piadosa obra arrepentimiento para salvación del cual no hay que tener pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte.
2Co 7:11  Porque, ¡miren!, esta misma cosa, el que hayan sido entristecidos de manera piadosa, ¡qué gran solicitud produjo en ustedes, sí, el librarse de culpa, sí, indignación, sí, temor, sí, anhelo, sí, celo, sí, corrección del abuso! En todo respecto ustedes demostraron ser castos en este asunto.
2Co 7:12  Ciertamente, aunque les escribí, no lo hice por el que cometió el mal, ni por el que padeció el mal, sino para que la solicitud de ustedes por nosotros se pusiera de manifiesto entre ustedes a vista de Dios.
2Co 7:13  Por eso hemos sido consolados.  Sin embargo, además de nuestro consuelo, nos regocijamos más abundantemente todavía debido al gozo de Tito, porque su espíritu ha sido refrescado por todos ustedes.
2Co 7:14  Porque si me he jactado a él de algo respecto a ustedes, no he quedado avergonzado; mas así como les hemos hablado todas las cosas a ustedes en verdad, así también nuestra jactancia ante Tito ha resultado ser verdad.
2Co 7:15  Además, los tiernos cariños de él son más abundantes para con ustedes, al recordar él la obediencia de todos ustedes, cómo lo recibieron con temor y temblor.
2Co 7:16  Me regocijo de poder en todo sentido tener buen ánimo a causa de ustedes.

 


 

2Co 7:1  Queridos hermanos en Cristo, Dios nos hizo esa promesa. Por eso, para que Dios nos acepte, no debemos hacer el mal, sino mantenernos libres de pecado. Honremos a Dios, y tratemos de ser santos como él.
2Co 7:2  ¡Hágannos un lugar en su corazón! Con nadie hemos sido injustos. A nadie hemos dañado, ni de nadie nos hemos aprovechado.
2Co 7:3  No les digo esto para que se sientan mal, pues ya les hemos dicho que ni la vida ni la muerte podrán impedir que los amemos.
2Co 7:4  Me siento orgulloso de ustedes, y les tengo mucha confianza. Estoy muy contento, a pesar de todas las dificultades que hemos tenido.
2Co 7:5  Desde que llegamos a la región de Macedonia, no hemos descansado. Al contrario, hemos sufrido mucho. Hemos luchado contra nuestros enemigos y contra nuestro miedo.
2Co 7:6  Pero Dios, que anima a los que sufren, nos consoló con la llegada de Tito.
2Co 7:7  Y no sólo nos alegramos de verlo, sino también de saber que él estuvo muy contento con ustedes. Tito nos contó que desean vernos, que están tristes por lo que ha pasado, y que se preocupan por mí. Al oír esas noticias, me puse más contento todavía.
2Co 7:8  La carta que les escribí hizo que ustedes se pusieran tristes. Pero no lamento haberla escrito. Lo lamenté al principio, cuando supe que por un tiempo esa carta los llenó de tristeza.
2Co 7:9  Pero ahora estoy contento, porque esa tristeza hizo que ustedes cambiaran y que le pidieran perdón a Dios. En realidad, Dios así lo quiso. Por eso, no creo que hayamos hecho mal al escribirles.
2Co 7:10  Cuando Dios los ponga tristes, no lo lamenten, pues esa tristeza hará que ustedes cambien, y que pidan perdón y se salven. Pero la tristeza provocada por las dificultades de este mundo, los puede matar.
2Co 7:11  ¡Qué bueno que Dios los haya hecho ponerse tristes! ¡Vaya cambio que tuvieron! Así pudieron darse cuenta de que soy inocente, y hasta me defendieron. También se enojaron y tuvieron miedo de lo que podría suceder. Sintieron deseos de verme, y castigaron al culpable. Con todo esto, ustedes demostraron que no tenían nada que ver en el asunto.
2Co 7:12  Por mi parte, cuando les escribí esa carta, no estaba pensando en la persona que hizo el daño, ni a quién se lo hizo. Más bien, quería que Dios fuera testigo de lo mucho que ustedes se preocupan por nosotros.
2Co 7:13  Esto nos hace sentirnos mejor. Tito está muy contento, pues ustedes lo ayudaron a seguir adelante. Eso nos alegró más todavía.
2Co 7:14  Ya le había dicho a Tito que yo estaba muy orgulloso de ustedes. ¡Y no me hicieron quedar mal! Al contrario, todo lo que le dijimos a Tito fue verdad, como también es verdad lo que les dijimos a ustedes.
2Co 7:15  Tito recuerda que todos ustedes lo obedecieron y lo respetaron mucho. Por eso él los quiere más todavía.
2Co 7:16  ¡Me alegro de poder confiar plenamente en ustedes!

 


 

2Co 7:1  Por lo tanto, mis queridos amigos, puesto que tenemos estas promesas, purifiquémonos de todo lo que pueda profanar tanto cuerpo como ruaj,[28] y perfeccionémonos a ser completamente Kadoshim por temor a YAHWEH.
2Co 7:2  Hagan lugar para nosotros en sus corazones, no hemos hecho daño a nadie, no hemos corrompido a nadie, no hemos explo tado a nadie.
2Co 7:3  No digo esto para poner culpa sobre ustedes; pues ya he dicho que tienen un lugar en nuestros corazones, aunque vivamos juntos o muramos juntos;
2Co 7:4  estoy muy confiado de ustedes; que me glorifico grandemente en ustedes; que me han llenado con aliento; y que a pesar de todas las tribulaciones reboso de alegría.
2Co 7:5  Porque en verdad cuando vinimos a Macedonia, nuestros cuerpos no tuvieron descanso, por el contrario, enfrentamos todo tipo de tribulaciones; altercados externamente, y aprehe nsiones internamente.
2Co 7:6  Pero YAHWEH, que consuela a los abatidos, ¡nos consoló con la llegada de Tito!
2Co 7:7  De modo que no fue sólo su llegada que nos consoló, sino lo alentado que él estaba por ustedes, según nos dijo cuánto deseaban verme y todo lo afligidos que están por mi situación, cuán entusiasta están por mi defensa. ¡Estas noticias me hacen todavía más feliz!
2Co 7:8  Si les causé dolor por mi carta, no me arrepiento.[29] Aunque sí me arrepentí antes, porque veo que esa carta los afligió, pero sólo por un corto tiempo;
2Co 7:9  Ahora me alegro, no porque estaban dolidos, sino porque el dolor los llevó a volverse de regreso a YAHWEH. Pues trataron el dolor de la manera de YAHWEH, para que de ninguna forma fueran dañados por nosotros.
2Co 7:10  Dolor tratado en la manera de YAHWEH, produce el volverse del pecado a YAHWEH quien los lleva a la salvación, ¡y no hay nada por lo cual arrepentirse de esto! Pero el dolor manejado en la forma del mundo, produce sólo muerte.
2Co 7:11  ¡Porque sólo miren lo que produjo en ustedes manejar el dolor en la forma de YAHWEH! ¡Qué diligencia tan formal, qué anhelo para mostrarse inocentes, qué indignación, qué temor, qué celo, qué disposición para poner las cosas en orden! En todo han probado estar sin culpa en este asunto.
2Co 7:12  Así que, aunque yo les escribí a ustedes, no fue por causa del que hizo lo malo ni por causa del que lo padeció, para que ante YAHWEH pudieran ver por ustedes mismos cuán profunda es su devoción por nosotros.
2Co 7:13  Esta es la razón por la cual estamos consolados. Además de nuestro propio consuelo, tuvimos aún mayor alegría viendo qué contento estaba Tito, porque todos ustedes pusieron su mente en descanso.
2Co 7:14  Pues yo me había jactado algo con él sobre ustedes, y ahora ustedes no me han hecho quedar como un tonto. Por el contrario, asimismo como todo lo que hemos dicho a ustedes es verdad, también nuestra jactancia delante de Tito ha probado ser verdad.
2Co 7:15  Y el afecto de él por ustedes es mucho mayor cuando se acuerda qué dispuestos estaban para obedecer, y cómo lo recibieron con reverencia y respeto.
2Co 7:16  Me alegro de que puedo tener tanta confianza en ustedes.

 


 

2Co 7:1  "Queridos hermanos, nosotros tenemos esas promesas de Dios. Entonces purifiquémonos alejándonos de cualquier cosa que contamine nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Dediquemos nuestra vida por completo a Dios, mostrando el respeto que le tenemos."
2Co 7:2  "Déjennos entrar en su corazón. No le hemos hecho ningún mal a nadie, no hemos arruinado la vida de nadie y tampoco nos hemos aprovechado de nadie."
2Co 7:3  "No les digo esto para culparlos. Ya les he dicho que los amamos tanto que nada podría separarnos, ni en la vida ni en la muerte."
2Co 7:4  "Sé que estoy siendo muy franco al hablarles así, pero estoy muy orgulloso de ustedes, y estoy animado y feliz a pesar de todo lo que sufrimos."
2Co 7:5  "Desde que llegamos a Macedonia, no hemos tenido descanso, sino todo lo contrario, hemos tenido muchas dificultades. Nos preocupan nuestros enemigos y nuestros propios temores."
2Co 7:6  "Pero Dios, que consuela a los que están desanimados, nos consoló con la llegada de Tito."
2Co 7:7  "También fuimos consolados con el consuelo que ustedes mismos le dieron a Tito. Él nos contó que ustedes querían vernos y que están muy arrepentidos por lo que hicieron. También me dijo que ustedes se preocupan mucho por mí, y me sentí muy feliz con sus noticias."
2Co 7:8  "Aunque les haya causado tristeza con mi carta, no me arrepiento de haberla escrito y aunque me arrepintiera, ahora me doy cuenta de que esa tristeza fue pasajera."
2Co 7:9  "Ahora me siento muy feliz, no por haberles causado tristeza, sino porque esa tristeza los hizo cambiar y volverse a Dios. Ustedes recibieron esa tristeza tal como Dios quería, sin sufrir ningún daño por causa nuestra."
2Co 7:10  "La tristeza que Dios busca es la que produce un cambio de corazón y de vida. Ese cambio lleva a la salvación y por ello no hay que lamentarse. En cambio, la tristeza del mundo lleva a la muerte."
2Co 7:11  "Miren todo lo que ha hecho esa tristeza en su vida. Ahora están decididos a hacer lo que tienen que hacer; quieren demostrar su inocencia y se molestan con la maldad; están alarmados por la situación; desean verme, se preocupan por mí y están dispuestos a castigar a quien hizo el mal. En todo esto, han demostrado que están libres de culpa."
2Co 7:12  "Cuando les escribí no fue por aquel que hizo el mal ni por el que sufrió ese mal, sino para que ustedes mismos se dieran cuenta del amor que nos tienen."
2Co 7:13  "Por eso nos sentimos animados. Además estamos muy alegres, pues nuestro hermano Tito está contento porque todos ustedes lo animaron."
2Co 7:14  "Yo le había hablado muy bien de ustedes a Tito, y no me han hecho quedar mal. Al contrario, así como todo lo que les dijimos a ustedes era verdad, Tito se dio cuenta de que todo lo que yo le había dicho también era verdad."
2Co 7:15  "Tito recuerda que ustedes lo obedecieron y lo recibieron con gran respeto. Gracias a eso, el cariño que les tiene se ha hecho más fuerte."
2Co 7:16  Me siento feliz de poder confiar totalmente en ustedes.

 


 
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