Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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La version Reina Valera 1990 con comentarios de elena White,referencias biblicas y otros complementos (Por editar)se encuentra en las subpaginas de 1.2 de Corintios.


 

2Co 2:1  Y he juzgado para mí mismo esto: el no de nuevo(a)  en tristeza a vosotros ir.
2Co 2:2  Pues, si yo os contristo —¿y quién el que me regocija, sino el que es contristado de mí?
2Co 2:3  Y he escrito esto mismo para que, viniendo, no tenga tristeza (sobre tristeza) yo, de los que debía regocijarme, confiado en todos vosotros; porque mi gozo de todos vosotros es.
2Co 2:4  Que de mucha tribulación y angustia de corazón, os escribí entre muchas lágrimas; no para que os contristaseis, sino el amor para que conocieseis que tengo sobrado a vosotros.
2Co 2:5  Pero, si alguno ha contristado, no(b)  a mí ha contristado, sino en parte (para no exagerar) a todos vosotros.
2Co 2:6  Bastante al tal(c)  el vituperio mismo, el de los más;
2Co 2:7  para que, por el contrario, condonéis y consoléis, no sea que por la excesiva tristeza consumido sea el tal.
2Co 2:8  Por lo que os ruego que confirméis, con él, caridad;
2Co 2:9  pues, para esto; también escribí, para conocer vuestra probanza: si para todo obedientes sois.
2Co 2:10  Y, a quien algo condonáis, también yo; que también yo, lo que he condonado, si algo he condonado, por vosotros a faz de Cristo(d) ;
2Co 2:11  para que no seamos suplantados por Satanás; pues sus pensamientos no desconocemos.
2Co 2:12  Y, viniendo a la Tróade al Evangelio del Cristo; y, puerta para mí abierta en Señor;
2Co 2:13  no he tenido reposo para mi espíritu, por no hallar a Tito, mi hermano; sino que, despidiéndome de ellos, salí a Macedonia.
2Co 2:14  Y ¡a Dios gracias, al que siempre nos da triunfar en el Cristo, y el olor de su conocimiento manifiesta por nosotros en todo lugar!,
2Co 2:15  pues de Cristo buen olor somos, para Dios en los que se salvan y en los que perecen:
2Co 2:16  a unos olor de muerte para muerte; a otros olor de vida para vida. Y, para esto(e)  ¿quién bastante?
2Co 2:17  Pues no somos como los muchos que adulteran la palabra de Dios, sino que, como en pureza, sino que, como delante de Dios, en Cristo, hablamos.  

 


 

2Co 2:1  He hecho propósito de no ir otra vez a vosotros en tristeza.
2Co 2:2  Porque si yo os contristo, ¿quién va a ser el que a mí me alegre sino aquel que por mí se entristeció?
2Co 2:3  Y esto mismo os escribí para que cuando vaya no tenga que entristecerme de lo que debiera alegrarme, confiando en todos vosotros, pues mi gozo es también el vuestro.
2Co 2:4  Os escribí en medio de una gran tribulación y ansiedad de corazón con muchas lágrimas, no para que os entristezcáis, sino para que conozcáis el gran amor que os tengo.
2Co 2:5  Si alguno me contristó, no me contristó a mí, sino, en cierto modo para no exagerar, a todos vosotros.
2Co 2:6  Bástele a ése la corrección de los más,
2Co 2:7  pues casi habríamos de perdonarle y consolarle, para que no se vea consumido por excesiva tristeza.
2Co 2:8  Por eso os ruego que públicamente le ratifiquéis vuestra caridad,
2Co 2:9  pues para esto os escribí, a fin de conocer vuestra virtud y vuestra obediencia.
2Co 2:10  Y al que vosotros algo perdonéis, también le perdono yo, pues lo que yo perdono, si algo perdono, por amor vuestro lo perdono en la presencia de Cristo,
2Co 2:11  para no ser víctimas de los ardides de Satanás, ya que no ignoramos sus propósitos.
2Co 2:12  Habiendo ido a Tróade para anunciar el evangelio de Cristo, no obstante hallar una puerta abierta en el Señor,
2Co 2:13  no hallé sosiego para mi espíritu por no haber encontrado allí a Tito, mi hermano; y despidiéndome de ellos, partí para Macedonia."
2Co 2:14  Sean dadas gracias a Dios, que en todo tiempo nos hace triunfar en Cristo, y por nosotros manifiesta en todo lugar el aroma de su conocimiento;"
2Co 2:15  porque somos para Dios el buen olor de Cristo, en los que se salvan y en los que se pierden;"
2Co 2:16  en éstos olor de muerte para muerte, en aquéllos olor de vida para vida. Y para esto, ¿quién es suficiente?
2Co 2:17  Porque no somos como muchos, que trafican con la palabra de Dios, sino que sinceramente, como de Dios, hablamos delante de Dios en Cristo.

 


 

2Co 2:1  Como no era mi intención ponerlos tristes, decidí mejor no ir a visitarlos.
2Co 2:2  Porque, si yo los pongo tristes, ¿quién me alegrará después a mí? Nadie más que ustedes.
2Co 2:3  Yo sabía muy bien que todos ustedes compartirían mi alegría. Pero tampoco era mi intención que ustedes me pusieran triste, cuando más bien deberían alegrarme. Por eso decidí escribirles en vez de ir a visitarlos.
2Co 2:4  Pero cuando les escribí, estaba yo tan triste y preocupado que hasta lloraba. No quería ponerlos tristes; mas bien, quería que se dieran cuenta del gran amor que les tengo.
2Co 2:5  No quiero exagerar en este asunto, pero la persona que causó mi tristeza, hasta cierto punto también causó la tristeza de todos ustedes.
2Co 2:6  Pero ya es suficiente con el castigo que la mayoría de ustedes le impuso.
2Co 2:7  Ahora deben perdonarlo y ayudarlo a sentirse bien, para que no vaya a enfermarse de tanta tristeza y remordimiento.
2Co 2:8  Yo les ruego que, una vez más, le muestren que lo aman.
2Co 2:9  La carta que les escribí era para saber si realmente están dispuestos a obedecerme en todo.
2Co 2:10  Yo, por mi parte, estoy dispuesto a perdonar a todo el que ustedes perdonen, suponiendo que haya algo que perdonar. Lo hago pensando en ustedes, y poniendo a Cristo como testigo.
2Co 2:11  Así Satanás no se aprovechará de nosotros. ¡Ya conocemos sus malas intenciones!
2Co 2:12  Cuando fui a la ciudad de Tróade para anunciar la buena noticia de Cristo, tuve la gran oportunidad de trabajar por el Señor en ese lugar.
2Co 2:13  Pero me preocupó no encontrar allí a nuestro hermano Tito. Por eso me despedí de los miembros de la iglesia en Tróade, y me fui a la región de Macedonia.
2Co 2:14  Doy gracias a Dios porque nos hace participar del triunfo de Cristo, y porque nos permite anunciar por todas partes su mensaje, para que así todos lo reconozcan. Anunciar la buena noticia es como ir dejando por todas partes el suave aroma de un perfume. Y nosotros somos ese suave aroma que Cristo ofrece a Dios. Somos como un perfume que da vida a los que creen en Cristo. Por el contrario, para los que no creen somos como un olor mortal. ¿Quién es capaz de cumplir con la tarea que Dios nos ha dejado?
2Co 2:17  Algunos anuncian el mensaje de Dios sólo para ganarse la vida, pero nosotros no lo hacemos así. Al contrario, Dios es testigo de que trabajamos con sinceridad y honradez, porque Dios nos envió y porque estamos muy unidos a Cristo. 

 


 

2Co 2:1  Por lo mismo he resuelto para conmigo no ir nuevamente a veros para no causaros tristeza.
2Co 2:2  Porque si yo voy a entriteceros, ¿quién después me ha de alegrar, toda vez que vosotros que deberíais hacerlo os hallaríais tristes por mí?
2Co 2:3  Y ésta es la causa de haberos escrito, para no tener, llegando, tristeza sobre tristeza, con la vista de aquellos mismos que debieran causarme gozo, confiando en que todos vosotros halláis vuestra alegría en la mía.
2Co 2:4  Es verdad que os escribí entonces en extremo afligido y con un corazón angustiado y derramando muchas lágrimas, no para entristeceros, sino para haceros conocer el amor tan singular que os tengo.
2Co 2:5  Que si uno de vosotros ha sido causa de tristeza, sólo me ha tocado a mí una parte de la tristeza; lo digo para no agraviaros, pues todos os habéis afligido.
2Co 2:6  Le basta a él esa corrección, hecha por muchos de los hermanos, esto es, por vuestra Iglesia.
2Co 2:7  Ahora, por el contrario, debéis usar con él de indulgencia y consolarle, porque quizá con la demasiada tristeza no acontezca que ese tal dé al través, y se desespere.
2Co 2:8  Por lo cual os suplico que ratifiquéis con él la caridad, y comuniquéis otra vez con él.
2Co 2:9  Que aun por eso os he escrito, para conocer por experiencia si sois obedientes en todas las cosas.
2Co 2:10  Lo que vosotros le concediereis por indulgencia, yo se lo concedo también; porque si yo mismo uso de indulgencia, uso de ella por amor vuestro, en nombre y en persona de Jesucristo,
2Co 2:11  a fin de que Satanás no arrebate a ninguno de nosotros, pues no ignoramos sus maquinaciones.
2Co 2:12  Yo por mí cuando vine a Tróade a predicar la buena nueva de Cristo , en medio de haberme abierto el Señor una entrada favorable,
2Co 2:13  no tuvo sosiego mi espíritu, porque no hallé a mi hermano Tito; y así despidiéndome de ellos, partí para Macedonia.
2Co 2:14  Pero gracias a Dios, que siempre nos hace triunfar en Cristo Jesús , y derrama por medio de nosotros en todas partes el buen olor del conocimiento de su Nombre.
2Co 2:15  Porque nosotros somos el buen olor de Cristo delante de Dios, así para los que se salvan, como para los que se pierden,
2Co 2:16  para los unos olor mortífero que les ocasiona la muerte; mas para los otros olor vivificante que les causa la vida. ¿Y quién será idóneo para un tal ministerio?
2Co 2:17  Pero ciertamente no somos nosotros como muchísimos que adulteran la palabra de Dios, sino que la predicamos con sinceridad, como de parte de Dios, en la presencia de Dios, y según el espíritu de Cristo . 

 


 

2Co 2:1  Esto, pues, determiné para conmigo, no ir otra vez a vosotros con tristeza.
2Co 2:2  Porque si yo os contristo, ¿quién será luego el que me alegre, sino aquel a quien yo contristé?
2Co 2:3  Y esto mismo os escribí, para que cuando llegue no tenga tristeza de parte de aquellos de quienes me debiera gozar; confiando en vosotros todos que mi gozo es el de todos vosotros.
2Co 2:4  Porque por la mucha tribulación y angustia del corazón os escribí con muchas lágrimas, no para que fueseis contristados, sino para que supieseis cuán grande es el amor que os tengo. 

Pablo perdona al ofensor
 
2Co 2:5  Pero si alguno me ha causado tristeza, no me la ha causado a mí solo, sino en cierto modo (por no exagerar) a todos vosotros.
2Co 2:6  Le basta a tal persona esta reprensión hecha por muchos;
2Co 2:7  así que, al contrario, vosotros más bien debéis perdonarle y consolarle, para que no sea consumido de demasiada tristeza.
2Co 2:8  Por lo cual os ruego que confirméis el amor para con él.
2Co 2:9  Porque también para este fin os escribí, para tener la prueba de si vosotros sois obedientes en todo.
2Co 2:10  Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo,
2Co 2:11  para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones. 

Ansiedad de Pablo en Troas
 
2Co 2:12  Cuando llegué a Troas para predicar el evangelio de Cristo, aunque se me abrió puerta en el Señor,
2Co 2:13  no tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado a mi hermano Tito; así, despidiéndome de ellos, partí para Macedonia.(A) 

Triunfantes en Cristo
 
2Co 2:14  Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.
2Co 2:15  Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden;
2Co 2:16  a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?
2Co 2:17  Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo. 
 

 


 

2Co 2:1  Esto he determinado en mí, no venir otra vez a vosotros con tristeza.
2Co 2:2  Porque si yo os contristo, ¿quién será luego el que me alegrará, sino aquel a quien yo contristare?
2Co 2:3  Y esto mismo os escribí, para que cuando llegare no tenga tristeza de los que me debiera gozar; confiando en todos vosotros que mi gozo es el de todos vosotros.
2Co 2:4  Porque por la mucha tribulación y angustia del corazón os escribí con muchas lágrimas; no para que fueseis contristados, sino para que conocieseis cuánta más caridad tengo para con vosotros.
2Co 2:5  Que si alguno me contristó, no me contristó a mí, sino en parte, para no cargaros, a todos vosotros.
2Co 2:6  Bástale al tal esta reprensión hecha por muchos;
2Co 2:7  para que, al contrario, vosotros más bien lo perdonéis y consoléis, porque por ventura no sea el tal consumido con demasiada tristeza.
2Co 2:8  Por lo cual os ruego que confirméis la caridad para con él.
2Co 2:9  Porque también para este fin os escribí, para tener experiencia de vosotros si sois obedientes en todo.
2Co 2:10  Y al que vosotros perdonareis, yo también: porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en la persona de Cristo;
2Co 2:11  para que no seamos engañados de Satanás, pues no ignoramos sus maquinaciones.
2Co 2:12  Cuando vine a Troas por el Evangelio del Cristo, aunque me fue abierta puerta en el Señor,
2Co 2:13  no tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado a Tito, mi hermano; y así, despidiéndome de ellos, partí para Macedonia.
2Co 2:14  Mas a Dios gracias; el cual hace que siempre triunfemos en el Cristo Jesús y manifiesta el olor de su conocimiento por nosotros en todo lugar.
2Co 2:15  Porque por Dios somos buen olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden;
2Co 2:16  a éstos ciertamente olor de muerte para muerte; y a aquellos olor de vida para vida. Y para estas cosas ¿quién es suficiente?
2Co 2:17  Porque no somos como muchos, mercaderes falsos de la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de Dios, delante de Dios, hablamos de Cristo. 

 


 

2Co 2:1  But I determined this with myself, that I would not come again to you in heaviness.
2Co 2:2  For if I make you sorry, who is he then that maketh me glad, but the same which is made sorry by me?
2Co 2:3  And I wrote this same unto you, lest, when I came, I should have sorrow from them of whom I ought to rejoice; having confidence in you all, that my joy is the joy of you all.
2Co 2:4  For out of much affliction and anguish of heart I wrote unto you with many tears; not that ye should be grieved, but that ye might know the love which I have more abundantly unto you.
2Co 2:5  But if any have caused grief, he hath not grieved me, but in part: that I may not overcharge you all.
2Co 2:6  Sufficient to such a man is this punishment, which was inflicted of many.
2Co 2:7  So that contrariwise ye ought rather to forgive him, and comfort him, lest perhaps such a one should be swallowed up with overmuch sorrow.
2Co 2:8  Wherefore I beseech you that ye would confirm your love toward him.
2Co 2:9  For to this end also did I write, that I might know the proof of you, whether ye be obedient in all things.
2Co 2:10  To whom ye forgive any thing, I forgive also: for if I forgave any thing, to whom I forgave it, for your sakes forgave I it in the person of Christ;
2Co 2:11  Lest Satan should get an advantage of us: for we are not ignorant of his devices.
2Co 2:12  Furthermore, when I came to Troas to preach Christ's gospel, and a door was opened unto me of the Lord,
2Co 2:13  I had no rest in my spirit, because I found not Titus my brother: but taking my leave of them, I went from thence into Macedonia.
2Co 2:14  Now thanks be unto God, which always causeth us to triumph in Christ, and maketh manifest the savour of his knowledge by us in every place.
2Co 2:15  For we are unto God a sweet savour of Christ, in them that are saved, and in them that perish:
2Co 2:16  To the one we are the savour of death unto death; and to the other the savour of life unto life. And who is sufficient for these things?
2Co 2:17  For we are not as many, which corrupt the word of God: but as of sincerity, but as of God, in the sight of God speak we in Christ. 

 


 

2Co 2:1  En mi interior tomé la decisión de no ir otra vez con tristeza donde vosotros.
2Co 2:2  Porque si yo os entristezco ¿quién podría alegrarme sino el que se ha entristecido por mi causa?
2Co 2:3  Y si os escribí aquello, fue para no entristecerme a mi ida, a causa de los mismos que deberían procurarme alegría, convencido respecto de todos vosotros de que mi alegría es la alegría de todos vosotros.
2Co 2:4  Efectivamente, os escribí en una gran aflicción y angustia de corazón, con muchas lágrimas, no para entristeceros, sino para que conocierais el amor desbordante que sobre todo a vosotros os tengo.
2Co 2:5  Pues si alguien ha causado tristeza, no es a mí quien se la ha causado; sino en cierto sentido - para no exagerar - a todos vosotros.
2Co 2:6  Bastante es para ese tal el castigo infligido por la comunidad,
2Co 2:7  por lo que es mejor, por el contrario, que le perdonéis y le animéis no sea que se vea ése hundido en una excesiva tristeza.
2Co 2:8  Os suplico, pues, que reavivéis la caridad para con él.
2Co 2:9  Pues también os escribí con la intención de probaros y ver si vuestra obediencia era perfecta.
2Co 2:10  Y a quien vosotros perdonéis, también yo le perdono. Pues lo que yo perdoné - si algo he perdonado - fue por vosotros en presencia de Cristo,
2Co 2:11  para que no seamos engañados por Satanás, pues no ignoramos sus propósitos.
2Co 2:12  Llegué, pues, a Tróada para predicar el Evangelio de Cristo, y aun cuando se me había abierto una gran puerta en el Señor,
2Co 2:13  mi espíritu no tuvo punto de reposo, pues no encontré a mi hermano Tito, y despidiéndome de ellos, salí para Macedonia.
2Co 2:14  ¡Gracias sean dadas a Dios, que nos lleva siempre en su triunfo, en Cristo, y por nuestro medio difunde en todas partes el olor de su conocimiento!
2Co 2:15  Pues nosotros somos para Dios el buen olor de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden:
2Co 2:16  para los unos, olor que de la muerte lleva a la muerte; para los otros, olor que de la vida lleva a la vida. Y ¿quién es capaz para esto?
2Co 2:17  Ciertamente no somos nosotros como la mayoría que negocian con la Palabra de Dios. ¡No!, antes bien, con sinceridad y como de parte de Dios y delante de Dios hablamos en Cristo.

 


 

2Co 2:1  Por esto decidí no hacerles otra visita que les causara tristeza.
2Co 2:2  Porque si yo los entristezco, ¿quién hará que me sienta alegre, de no ser ustedes, a quienes he entristecido?
2Co 2:3  Por eso les escribí como lo hice, [1] porque no quería ir para que me entristecieran ustedes, que más bien deberían alegrarme. Estaba seguro de que todos ustedes harían suya mi alegría,
2Co 2:4  pero cuando les escribí esa carta, me sentía tan preocupado y afligido que hasta lloraba. Sin embargo, no la escribí para causarles tristeza, sino para que vieran el amor tan grande que les tengo.
2Co 2:5  Si alguno ha causado tristeza, no me la ha causado solo a mí, sino hasta cierto punto también a todos ustedes. Digo "hasta cierto punto" para no exagerar.
2Co 2:6  El castigo que la mayoría de ustedes le impuso a esa persona, y a es suficiente.
2Co 2:7  Lo que ahora deben hacer es perdonarlo y ayudarlo, no sea que tanta tristeza lo lleve a la desesperación.
2Co 2:8  Por eso les ruego que nuevamente le demuestren el amor que le tienen.
2Co 2:9  y a antes les escribí sobre este asunto, precisamente para probarlos y saber si están dispuestos a seguir mis instrucciones.
2Co 2:10  Así que aquel a quien ustedes perdonen algo, también yo selo perdono. Y se lo perdono, si es que había algo que perdonar, por consideración a ustedes y en presencia de Cristo.
2Co 2:11  Así Satanás no se aprovechará de nosotros, pues conocemos muy bien sus malas intenciones.
2Co 2:12  Cuando llegué a la ciudad de Tróade para anunciar el evangelio de Cristo, se me abrieron las puertas para trabajar por el Señor.
2Co 2:13  Pero mi ánimo no estaba tranquilo, porque no encontré a mi hermano Tito. Por eso me despedí de ellos y me fui a Macedonia. [2]
2Co 2:14  Gracias a Dios que siempre nos lleva en el desfile victorioso de Cristo y que por medio de nosotros da a conocer su mensaje, el cual se esparce por todas partes como un aroma agradable.
2Co 2:15  Porque nosotros somos como el olor del incienso que Cristo ofrece a Dios, y que se esparce tanto entre los que se salvan como entre los que se pierden.
2Co 2:16  Para los que se pierden, este incienso resulta un aroma mortal, pero para los que se salvan, es una fragancia que les da vida. ¿Y quién está capacitado para esto?
2Co 2:17  Nosotros no andamos negociando con el mensaje de Dios, como hacen muchos; al contrario, hablamos con sinceridad delante de Dios, como enviados suyos que somos y por nuestra unión con Cristo. 

 


 

2Co 2:1  Porque esto es lo que he decidido para conmigo: no ir a ustedes otra vez en tristeza.
2Co 2:2  Porque si los entristezco, ¿quién hay en verdad que me alegre, sino aquel a quien entristezco?
2Co 2:3  De modo que escribí esta misma cosa, para que, cuando vaya, no me entristezca por causa de aquellos de quienes debería regocijarme; porque tengo confianza en todos ustedes en el sentido de que el gozo que tengo es el de todos ustedes.
2Co 2:4  Porque de en medio de mucha tribulación y angustia de corazón les escribí con muchas lágrimas, no para que se entristecieran, sino para que conocieran el amor que más especialmente les tengo.
2Co 2:5  Ahora bien, si alguien ha causado tristeza, ese no me ha entristecido a mí, sino a todos ustedes hasta cierto grado —para no ser demasiado severo en lo que digo—.
2Co 2:6  Esta reprensión dada por la mayoría es suficiente para tal hombre,
2Co 2:7  de modo que, al contrario ahora, deben perdonar[lo] bondadosamente y consolar[lo], para que de un modo u otro tal hombre no sea tragado por hallarse demasiado triste.
2Co 2:8  Por lo tanto, los exhorto a que confirmen su amor para con él.
2Co 2:9  Pues con este objeto también escribo para conseguir la prueba de lo que ustedes son, si es que son obedientes en todas las cosas.
2Co 2:10  Cualquier cosa que le perdonen bondadosamente a cualquiera, yo también se la perdono. De hecho, en cuanto a mí, lo que yo he perdonado bondadosamente, si es que bondadosamente he perdonado algo, ha sido por causa de ustedes a vista de Cristo;
2Co 2:11  para que no seamos alcanzados por Satanás, porque no estamos en ignorancia de sus designios.
2Co 2:12  Ahora bien, cuando llegué a Troas para declarar las buenas nuevas acerca del Cristo, y me fue abierta una puerta en [el] Señor,
2Co 2:13  no obtuve alivio en mi espíritu porque no hallé a Tito mi hermano, pero me despedí de ellos y partí para Macedonia.
2Co 2:14  ¡Mas gracias a Dios que siempre nos conduce en una procesión triunfal en compañía con el Cristo y hace que el olor del conocimiento de él sea perceptible en todo lugar por medio de nosotros!
2Co 2:15  Porque somos para Dios un olor grato de Cristo entre los que están siendo salvados y entre los que están pereciendo;
2Co 2:16  a estos un olor que proviene de muerte para muerte, a aquellos un olor que proviene de vida para vida. ¿Y quién está adecuadamente capacitado para estas cosas?
2Co 2:17  [Nosotros;] porque no somos vendedores ambulantes de la palabra de Dios como muchos hombres, sino que, como movidos por sinceridad, sí, como enviados de parte de Dios, bajo la mirada de Dios, en compañía con Cristo, hablamos.

 


 

2Co 2:1  Como no era mi intención ponerlos tristes, decidí mejor no ir a visitarlos.
2Co 2:2  Porque, si yo los pongo tristes, ¿quién me alegrará después a mí? Nadie más que ustedes.
2Co 2:3  Yo sabía muy bien que todos ustedes compartirían mi alegría. Pero tampoco era mi intención que ustedes me pusieran triste, cuando más bien deberían alegrarme. Por eso decidí escribirles en vez de ir a visitarlos.
2Co 2:4  Pero cuando les escribí, estaba yo tan triste y preocupado que hasta lloraba. No quería ponerlos tristes; mas bien, quería que se dieran cuenta del gran amor que les tengo.
2Co 2:5  No quiero exagerar en este asunto, pero la persona que causó mi tristeza, hasta cierto punto también causó la tristeza de todos ustedes.
2Co 2:6  Pero ya es suficiente con el castigo que la mayoría de ustedes le impuso.
2Co 2:7  Ahora deben perdonarlo y ayudarlo a sentirse bien, para que no vaya a enfermarse de tanta tristeza y remordimiento.
2Co 2:8  Yo les ruego que, una vez más, le muestren que lo aman.
2Co 2:9  La carta que les escribí era para saber si realmente están dispuestos a obedecerme en todo.
2Co 2:10  Yo, por mi parte, estoy dispuesto a perdonar a todo el que ustedes perdonen, suponiendo que haya algo que perdonar. Lo hago pensando en ustedes, y poniendo a Cristo como testigo.
2Co 2:11  Así Satanás no se aprovechará de nosotros. ¡Ya conocemos sus malas intenciones!
2Co 2:12  Cuando fui a la ciudad de Tróade para anunciar la buena noticia de Cristo, tuve la gran oportunidad de trabajar por el Señor en ese lugar.
2Co 2:13  Pero me preocupó no encontrar allí a nuestro hermano Tito. Por eso me despedí de los miembros de la iglesia en Tróade, y me fui a la región de Macedonia.
2Co 2:14  Doy gracias a Dios porque nos hace participar del triunfo de Cristo, y porque nos permite anunciar por todas partes su mensaje, para que así todos lo reconozcan. Anunciar la buena noticia es como ir dejando por todas partes el suave aroma de un perfume. Y nosotros somos ese suave aroma que Cristo ofrece a Dios. Somos como un perfume que da vida a los que creen en Cristo. Por el contrario, para los que no creen somos como un olor mortal. ¿Quién es capaz de cumplir con la tarea que Dios nos ha dejado?
2Co 2:17  Algunos anuncian el mensaje de Dios sólo para ganarse la vida, pero nosotros no lo hacemos así. Al contrario, Dios es testigo de que trabajamos con sinceridad y honradez, porque Dios nos envió y porque estamos muy unidos a Cristo.

 


 

2Co 2:1  Así que decidí no ir a ustedes otra vez, para no hacerles una visita dolorosa.
2Co 2:2  Porque si yo les causo dolor, ¿quién quedará para hacerme feliz, excepto los que les he causado dolor?
2Co 2:3  En verdad, esto es por lo cual escribí como lo hice, para que cuando vaya no sea causado dolor por los que debían hacerme feliz; pues tengo suficiente confianza en todos ustedes, para creer que si no puedo estar feliz, ninguno de ustedes pueden estar felices tampoco.
2Co 2:4  Les escribí con un corazón muy atribulado y angustiado, y con muchas lágrimas, no para causarles dolor, sino para que se percataran del amor tan grande que tengo por ustedes.
2Co 2:5  Pero si alguno ha sido causa de dolor, no es a mí que lo ha causado, sino en alguna medida a todos ustedes (no quiero exagerar.)
2Co 2:6  Para tal persona el castigo impuesto por la mayoría es suficiente.
2Co 2:7  Así que, ahora, más bien hagan lo opuesto; perdónenlo, anímenlo y consuélenlo. De otra forma, tal persona se consumirá en una depresión devastadora.
2Co 2:8  Los aliento a demostrarle que en realidad le aman.
2Co 2:9  La razón por la cual les escribí, era para saber si pasan la prueba, y si me obedecían completamente.
2Co 2:10  Cualquiera que ustedes perdonen, también yo perdono; en verdad cualquier cosa que he perdonado, si ha habido algo que perdonar, ha sido por amor a ustedes en la presencia del Mashíaj,
2Co 2:11  para que ha satán no tome ventaja sobre nosotros; ¡pues estamos muy concientes de sus maquinaciones![4]
2Co 2:12  Cuando fui a Troas para proclamar las Buenas Noticias del Mashíaj, aunque una puerta se me abrió por YAHWEH,
2Co 2:13  no pude descansar, porque no pude hallar a mi hermano Tito. Por lo tanto dejé la gente allí, y me fui a Macedonia.
2Co 2:14  ¡Pero gracias sean dadas a YAHWEH, que en el Mashíaj, constantemente nos guía en una procesión triunfante, y por medio de nosotros esparce en todos los sitios la fragancia de lo que significa conocerle!
2Co 2:15  Porque para YAHWEH nosotros somos aroma agradable del Mashíaj tanto para los que se están salvando, como para los que se están perdiendo.
2Co 2:16  Para los últimos somos el olor de muerte, que lleva sólo a más muerte; pero para los otros somos el dulce olor grato de vida, que lleva a más vida.[5] ¿Quién es igual a tarea semejante?
2Co 2:17  Pues no somos como muchos que trafican con el mensaje de YAHWEH por un precio;[6] por el contrario, hablamos de lo profundo de un corazón sincero, como personas mandadas por YAHWEH, delante de la presencia de YAHWEH, viviendo en unión con el Mashíaj.

 


 

2Co 2:1  Por eso decidí no hacerles otra visita que les causara tristeza.
2Co 2:2  "Porque si yo los hago sentir tristes, ¿quién me alegrará después, sino ustedes a quienes yo he hecho sentir tristes?"
2Co 2:3  Les escribí para que al volver a verlos no me entristecieran sino más bien me alegraran. Confiaba en que todos ustedes compartirían mi alegría.
2Co 2:4  "Cuando les escribí estaba triste, preocupado y lloraba, pero no les escribí para hacerlos sentir tristes, sino para que se dieran cuenta del gran amor y del cariño que siento por ustedes."
2Co 2:5  "Si alguien me causó tristeza, no me la causó tanto a mí como a todos ustedes, al menos hasta cierto punto, para no exagerar."
2Co 2:6  Pero ya es suficiente con el castigo que la mayoría de ustedes le impuso a esa persona.
2Co 2:7  Ahora deben perdonarlo y darle ánimo para que no se desespere con tanta tristeza.
2Co 2:8  Por eso les pido que le demuestren su amor.
2Co 2:9  Les escribí para probarlos y ver si son obedientes en todo.
2Co 2:10  "Yo perdono al que ustedes perdonen, y mi perdón, si es que había algo que perdonar, lo he dado por ustedes y en presencia de Cristo."
2Co 2:11  "Todo esto lo he hecho para que Satanás no se aproveche de nosotros, ya que todos conocemos muy bien sus planes."
2Co 2:12  "Cuando fui a Troas a anunciar las buenas noticias de Cristo, el Señor me abrió las puertas para trabajar allí."
2Co 2:13  "Pero me sentía muy intranquilo porque no encontré a mi hermano Tito y preferí, entonces, despedirme e irme para Macedonia."
2Co 2:14  "Demos gracias a Dios, quien por medio de Cristo nos lleva siempre en su desfile triunfal. A través de nosotros, esparce por todas partes el conocimiento acerca de él, como si fuera una suave fragancia."
2Co 2:15  Nosotros somos el incienso de suave fragancia que es ofrecido a Dios por medio de Cristo. Esa fragancia se esparce entre los que se salvan y entre los que van por el camino de la destrucción.
2Co 2:16  "Para los que van hacia la destrucción, somos el olor de muerte que lleva a la muerte. Para los que se salvan, somos el olor de vida que lleva a la vida. ¿Y quién está calificado para llevar a cabo el trabajo de esparcir el conocimiento de Dios?"
2Co 2:17  "Nosotros no negociamos la palabra de Dios como si fuera una mercancía, como lo hacen muchos. Por medio de Cristo, hablamos con sinceridad delante de Dios y hablamos como enviados suyos."

 


 
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