Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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La version Reina Valera 1990 con comentarios de elena White,referencias biblicas y otros complementos (Por editar)se encuentra en las subpaginas de Tito


 

Tit 2:1  Pero tú habla lo que corresponde a la sana doctrina;
Tit 2:2  que los ancianos sobrios sean, graves, prudentes, sanos(a)  en la fe, la caridad, la paciencia;
Tit 2:3  las ancianas, asimismo, en porte propio de lo sacro, no calumniadoras, no a mucho vino esclavizadas, bellas maestras;
Tit 2:4  para que prudentes hagan a las jóvenes, porque amantes de los maridos sean, amantes de los hijos,
Tit 2:5  prudentes, castas, caseras buenas, sometiéndose a los propios maridos para que la palabra de Dios no sea blasfemada.
Tit 2:6  A los jóvenes asimismo exhorta a ser temperantes;
Tit 2:7  acerca de todo a ti mismo presentándote modelo de bellas obras, en la doctrina incorruptibilidad, gravedad,
Tit 2:8  palabra sana, intachable, para que el adversario se confunda, nada teniendo que decir de nosotros malo.
Tit 2:9  Siervos(b)  que a los propios amos se sujeten; en todo complacientes sean, no contradiciendo,
Tit 2:10  no defraudando, sino toda fe demostrando buena, para que la doctrina la de nuestro Salvador Dios, atavíen(c) .
Tit 2:11  Porque ha destellado la gracia de Dios salvadora a todos los hombres,
Tit 2:12  instruyéndonos, para que, renunciando a la impiedad y las mundanas concupiscencias, sobria, y justa y piadosamente vivamos en el presente siglo,
Tit 2:13  aguardando la bienaventurada esperanza y aparición de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo;
Tit 2:14  que se dio por nosotros, para rescatarnos de toda iniquidad, y depurar para sí un pueblo opulento, celador de hermosas obras.
Tit 2:15  Esto habla y exhorta y reprende con todo imperio: nadie te menosprecie.  

 


 

Tit 2:1  Cuanto a ti, habla de modo conveniente y ajustado a la sana doctrina.
Tit 2:2  Que los ancianos sean sobrios, graves, discretos, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia.
Tit 2:3  De igual modo, que las ancianas observen un porte santo, no sean calumniadoras, ni esclavas del vino, sino buenas maestras,
Tit 2:4  para que enseñen a las jóvenes a amar a sus maridos y a cuidar de sus hijos,
Tit 2:5  a ser prudentes y honestas, hacendosas, bondadosas, dóciles a sus maridos, a fin de que no sea infamada la palabra de Dios.
Tit 2:6  Asimismo a los jóvenes exhórtales a ser ponderados en todo,
Tit 2:7  mostrándote tú ejemplo de buenas obras, de integridad en la doctrina, de gravedad,
Tit 2:8  de palabra sana e irreprensible, para que los adversarios se confundan, no teniendo nada malo que decir de nosotros.
Tit 2:9  Que los siervos estén sujetos a sus amos, complaciéndoles en todo, y no contradiciéndo-les
Tit 2:10  ni defraudándoles en nada, sino mostrándose fieles en todo, para hacer honor a la doctrina de Dios nuestro Salvador.
Tit 2:11  Porque se ha manifestado la gracia salutífera de Dios a todos los hombres,
Tit 2:12  enseñándonos a negar la impiedad y los deseos del mundo, para que vivamos sobria, justa y piadosamente en este siglo,
Tit 2:13  aguardando la bienaventurada esperanza y la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Cristo Jesús,
Tit 2:14  que se entregó por nosotros para rescatarnos de toda iniquidad y adquirirse un pueblo propio, celador de obras buenas.
Tit 2:15  He aquí lo que has de decir, exhortando y reprimiendo con todo imperio. Que nadie te desprecie.

 


 

Tit 2:1  Pero tú, Tito, debes enseñar lo que es correcto.
Tit 2:2  A los ancianos, diles que deben ser responsables, que deben controlar sus deseos y pensar bien lo que van a hacer. También deben confiar en Dios, amar a los demás, y ser siempre pacientes.
Tit 2:3  Recomienda a las ancianas que se comporten como personas que aman a Dios. No deben ser chismosas ni emborracharse, sino más bien ser un buen ejemplo para las mujeres más jóvenes,
Tit 2:4  y enseñarles a amar a sus esposos e hijos.
Tit 2:5  También deben enseñarles a pensar bien lo que van a hacer, y a ser dueñas de sí mismas, a atender bien a su familia y sujetarse a su esposo. Así nadie podrá hablar mal del mensaje de Dios.
Tit 2:6  A los jóvenes, recomiéndales que aprendan a controlar sus malos deseos.
Tit 2:7  Tú mismo tienes que ser un buen ejemplo en todo. Enséñales a hacer el bien y, cuando lo hagas, hazlo con seriedad y honestidad.
Tit 2:8  Di siempre lo bueno, y así nadie podrá criticarte. Si haces lo que te digo, los que están en contra nuestra sentirán vergüenza y no podrán hablar mal de nosotros.
Tit 2:9  A los miembros de la iglesia que aún son esclavos, diles que obedezcan siempre a sus amos, y que sean amables y no discutan nada.
Tit 2:10  No deben robar, sino ser totalmente honestos, para que todos vean lo hermosa que es la enseñanza acerca de Dios nuestro salvador.
Tit 2:11  Dios ha demostrado cuánto ama a todo el mundo,
Tit 2:12  pues les ha ofrecido la posibilidad de salvarse del castigo que merecen. Ese amor de Dios nos enseña que debemos dejar de hacer el mal, y no desear lo malo de este mundo. También nos enseña que, en este mundo, debemos ser honestos y fieles a Dios, y pensar bien lo que hacemos.
Tit 2:13  Así debemos vivir, mientras llega ese día feliz y maravilloso que todos esperamos, cuando se manifestará nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
Tit 2:14  Él quiso morir para rescatarnos de todo lo malo y para purificarnos de nuestros pecados. Al hacerlo, nos convirtió en su pueblo, en un pueblo decidido a hacer el bien.
Tit 2:15  Enseña estas cosas con toda autoridad, para animar y corregir a la gente. No des motivo para que te falten el respeto. 

 


 

Tit 2:1  como que los ancianos sean sobrios, honestos, prudentes, constantes y puros en la fe, en la caridad, en la paciencia;
Tit 2:2  así mismo que las ancianas sean de un porte ajustado y modesto, no calumniadoras, no amigas de mucho vino, que den buenas instrucciones,
Tit 2:3  enseñando el pudor a las jóvenes, a que amen a sus maridos, y a cuidar de sus hijos,
Tit 2:4  a que sean honestas, castas, sobrias, cuidadosas de la casa, apacibles, sujetas a sus maridos, para que no se hable mal de la palabra de Dios.
Tit 2:5  Exhorta del mismo modo a los jóvenes a que sean sobrios.
Tit 2:6  En todas cosas muéstrate dechado de buenas obras, en la doctrina, en la pureza de costumbres, en la gravedad de su conducta,
Tit 2:7  en la predicación de doctrina sana e irreprensible; para que quien es contrario se confunda, no teniendo mal ninguno que decir de nosotros.
Tit 2:8  Exhorta a los siervos a que sean obedientes a sus dueños, dándoles gusto en todo lo que puedan, no siendo respondones,
Tit 2:9  no defraudándolos en nada, sino mostrando en todas las cosas una perfecta lealtad; para que su conducta haga respetar en todo el mundo la doctrina de Dios, salvador nuestro.
Tit 2:10  Porque la gracia del Dios, salvador nuestro, ha iluminado a todos los hombres,
Tit 2:11  enseñándonos que renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, vivamos sobria, justa y religiosamente en este siglo,
Tit 2:12  aguardando la bienaventuranza esperada, y la venida gloriosa del gran Dios y salvador nuestro Jesucristo,
Tit 2:13  el cual se dio a sí mismo por nosotros, para redimirnos de todo pecado, purificarnos y hacer de nosotros un pueblo particularmente consagrado a su servicio y fervoroso en el bien obrar.
Tit 2:14  Esto es lo que has de enseñar; y exhorta y reprende con plena autoridad. Pórtate de manera que nadie te menosprecie.
Tit 2:15  Amonéstales que vivan sujetos a los príncipes y potestades, que obedezcan sus órdenes, y que estén prontos para toda obra buena, 

 


 

Tit 2:1  

Enseñanza de la sana doctrina
  Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina.
Tit 2:2  Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia.
Tit 2:3  Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien;
Tit 2:4  que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos,
Tit 2:5  a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.
Tit 2:6  Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes;
Tit 2:7  presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad,
Tit 2:8  palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros.
Tit 2:9  Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones;
Tit 2:10  no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.
Tit 2:11  Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
Tit 2:12  enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,
Tit 2:13  aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,
Tit 2:14  quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad(A) y purificar para sí un pueblo propio,(B) celoso de buenas obras.
Tit 2:15  Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie. 
 

 


 

Tit 2:1  Pero tú, habla lo que conviene a la sana doctrina:
Tit 2:2  Que los viejos sean templados, venerables, prudentes, sanos en la fe, en la caridad, en la tolerancia.
Tit 2:3  Las ancianas, asimismo, se distingan en un porte santo; no calumniadoras, no dadas al mucho vino, maestras de honestidad;
Tit 2:4  que enseñen a las mujeres jóvenes a ser prudentes, a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos,
Tit 2:5  a que sean templadas, castas, que tengan buen cuidado de la casa, excelentes, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.
Tit 2:6  Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean templados;
Tit 2:7  mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, seriedad, pureza,
Tit 2:8  palabra sana, e irreprensible; que el adversario se avergüence, no teniendo ninguno mal que decir de vosotros.
Tit 2:9  Exhorta a los siervos a que sean sujetos a sus señores, que agraden en todo, no respondones;
Tit 2:10  en nada defraudando, antes mostrando toda buena lealtad, para que adornen en todo la doctrina de nuestro Salvador Dios.
Tit 2:11  Porque la gracia de Dios que trae salvación, se manifestó a todos los hombres.
Tit 2:12  Enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo templada, justa, y píamente,
Tit 2:13  esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesús, el Cristo.
Tit 2:14  Que se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, seguidor de buenas obras.
Tit 2:15  Esto habla y exhorta, y reprende con toda autoridad. Nadie te desprecie. 

 


 

Tit 2:1  But speak thou the things which become sound doctrine:
Tit 2:2  That the aged men be sober, grave, temperate, sound in faith, in charity, in patience.
Tit 2:3  The aged women likewise, that they be in behaviour as becometh holiness, not false accusers, not given to much wine, teachers of good things;
Tit 2:4  That they may teach the young women to be sober, to love their husbands, to love their children,
Tit 2:5  To be discreet, chaste, keepers at home, good, obedient to their own husbands, that the word of God be not blasphemed.
Tit 2:6  Young men likewise exhort to be sober minded.
Tit 2:7  In all things shewing thyself a pattern of good works: in doctrine shewing uncorruptness, gravity, sincerity,
Tit 2:8  Sound speech, that cannot be condemned; that he that is of the contrary part may be ashamed, having no evil thing to say of you.
Tit 2:9  Exhort servants to be obedient unto their own masters, and to please them well in all things; not answering again;
Tit 2:10  Not purloining, but shewing all good fidelity; that they may adorn the doctrine of God our Saviour in all things.
Tit 2:11  For the grace of God that bringeth salvation hath appeared to all men,
Tit 2:12  Teaching us that, denying ungodliness and worldly lusts, we should live soberly, righteously, and godly, in this present world;
Tit 2:13  Looking for that blessed hope, and the glorious appearing of the great God and our Saviour Jesus Christ;
Tit 2:14  Who gave himself for us, that he might redeem us from all iniquity, and purify unto himself a peculiar people, zealous of good works.
Tit 2:15  These things speak, and exhort, and rebuke with all authority. Let no man despise thee. 

 


 

Tit 2:1  Mas tú enseña lo que es conforme a la sana doctrina;
Tit 2:2  que los ancianos sean sobrios, dignos, sensatos, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia, en el sufrimiento;
Tit 2:3  que las ancianas asimismo sean en su porte cual conviene a los santos: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, maestras del bien,
Tit 2:4  para que enseñen a las jóvenes a ser amantes de sus maridos y de sus hijos,
Tit 2:5  a ser sensatas, castas, hacendosas, bondadosas, sumisas a sus maridos, para que no sea injuriada la Palabra de Dios.
Tit 2:6  Exhorta igualmente a los jóvenes para que sean sensatos en todo.
Tit 2:7  Muéstrate dechado de buenas obras: pureza de doctrina, dignidad,
Tit 2:8  palabra sana, intachable, para que el adversario se avergüence, no teniendo nada malo que decir de nosotros.
Tit 2:9  Que los esclavos estén sometidos en todo a sus dueños, sean complacientes y no les contradigan;
Tit 2:10  que no les defrauden, antes bien muestren una fidelidad perfecta para honrar en todo la doctrina de Dios nuestro Salvador.
Tit 2:11  Porque se ha manifestado la gracia salvadora de Dios a todos los hombres,
Tit 2:12  que nos enseña a que, renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, vivamos con sensatez, justicia y piedad en el siglo presente,
Tit 2:13  aguardando la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo;
Tit 2:14  el cual se entregó por nosotros a fin de = rescatarnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo que fuese suyo, = fervoroso en buenas obras.
Tit 2:15  Así has de enseñar, exhortar y reprender con toda autoridad. Que nadie te desprecie.

 


 

Tit 2:1  Lo que digas debe estar siempre de acuerdo con la sana enseñanza.
Tit 2:2  Los ancianos[1] deben ser serios, respetables y de buen juicio; sanos en su fe, en su amor y en su fortaleza para soportar el sufrimiento.
Tit 2:3  Igualmente, las ancianas deben portarse con reverencia, y no ser chismosas, ni emborracharse. Deben dar buen ejemplo
Tit 2:4  y enseñar a las jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos,
Tit 2:5  a ser juiciosas, puras, cuidadosas del hogar, bondadosas y sujetas a sus esposos, [2] para que nadie pueda hablar mal del mensaje de Dios.
Tit 2:6  Anima igualmente a los jóvenes a ser juiciosos
Tit 2:7  en todo, y dales tú mismo ejemplo de cómo hacer el bien. Al enseñarles, hazlo con toda pureza y dignidad,
Tit 2:8  hablando de una manera sana, que nadie pueda condenar. Así sentirá vergüenza cualquiera que se ponga en contra, pues no podrá decir nada malo de nosotros.
Tit 2:9  Aconseja a los siervos que obedezcan en todo a sus amos;[3] que sean amables y no respondones.
Tit 2:10  Que no roben, sino que sean completamente honrados, para mostrar en todo qué hermosa es la enseñanza de Dios nuestro Salvador.
Tit 2:11  Pues Dios ha mostrado su bondad, al ofrecer la salvación a toda la humanidad.
Tit 2:12  Esa bondad de Dios nos enseña a renunciar a la maldad y a los deseos mundanos, y a llevar en el tiempo presente una vida de buen juicio, rectitud y piedad,
Tit 2:13  mientras llega el feliz cumplimiento de nuestra esperanza: el regreso glorioso de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. [4]
Tit 2:14  Él se entregó a la muerte por nosotros, para rescatarnos de toda maldad y limpiarnos completamente, haciendo de nosotros el pueblo de su propiedad, [5] empeñados en hacer el bien.
Tit 2:15  Esto es lo que tienes que enseñar, animando y reprendiendo con toda autoridad. Que nadie te desprecie. 

 


 

Tit 2:1  Tú, sin embargo, sigue hablando las cosas que son apropiadas para la enseñanza saludable.
Tit 2:2  Que los hombres de edad sean moderados en los hábitos, serios, de juicio sano, saludables en fe, en amor, en aguante.
Tit 2:3  Igualmente, que las mujeres de edad sean reverentes en su comportamiento, no calumniadoras, ni esclavizadas a mucho vino, maestras de lo que es bueno;
Tit 2:4  para que hagan recobrar el juicio a las mujeres jóvenes para que estas amen a sus esposos, amen a sus hijos,
Tit 2:5  sean de juicio sano, castas, trabajadoras en casa, buenas, sujetas a sus propios esposos, para que no se hable injuriosamente de la palabra de Dios.
Tit 2:6  Igualmente, sigue exhortando a los hombres de menos edad a que sean de juicio sano,
Tit 2:7  en todas las cosas mostrándote tú mismo ejemplo de obras excelentes; mostrando incorrupción en tu enseñanza, seriedad,
Tit 2:8  habla saludable que no se pueda condenar; para que el hombre que está del lado opuesto se avergüence, al no tener nada vil que decir acerca de nosotros.
Tit 2:9  Que los esclavos estén en sujeción a sus dueños en todas las cosas y les sean de buen agrado, no siendo respondones,
Tit 2:10  no cometiendo robos, sino desplegando buena fidelidad a plenitud, para que en todas las cosas adornen la enseñanza de nuestro Salvador, Dios.
Tit 2:11  Porque la bondad inmerecida de Dios que trae salvación a toda clase de hombres se ha manifestado,
Tit 2:12  y nos instruye a repudiar la impiedad y los deseos mundanos y a vivir con buen juicio y justicia y devoción piadosa en medio de este sistema de cosas actual,
Tit 2:13  mientras aguardamos la feliz esperanza y la gloriosa manifestación del gran Dios y de[l] Salvador nuestro, Cristo Jesús,
Tit 2:14  que se dio a sí mismo por nosotros para librarnos de toda clase de desafuero y limpiar para sí un pueblo peculiarmente suyo, celoso de obras excelentes.
Tit 2:15  Sigue hablando estas cosas y exhortando y censurando con plena autoridad para mandar. Que nadie jamás te desprecie.

 


 

Tit 2:1  Pero tú, Tito, debes enseñar lo que es correcto.
Tit 2:2  A los ancianos, diles que deben ser responsables, que deben controlar sus deseos y pensar bien lo que van a hacer. También deben confiar en Dios, amar a los demás, y ser siempre pacientes.
Tit 2:3  Recomienda a las ancianas que se comporten como personas que aman a Dios. No deben ser chismosas ni emborracharse, sino más bien ser un buen ejemplo para las mujeres más jóvenes,
Tit 2:4  y enseñarles a amar a sus esposos e hijos.
Tit 2:5  También deben enseñarles a pensar bien lo que van a hacer, y a ser dueñas de sí mismas, a atender bien a su familia y sujetarse a su esposo. Así nadie podrá hablar mal del mensaje de Dios.
Tit 2:6  A los jóvenes, recomiéndales que aprendan a controlar sus malos deseos.
Tit 2:7  Tú mismo tienes que ser un buen ejemplo en todo. Enséñales a hacer el bien y, cuando lo hagas, hazlo con seriedad y honestidad.
Tit 2:8  Di siempre lo bueno, y así nadie podrá criticarte. Si haces lo que te digo, los que están en contra nuestra sentirán vergüenza y no podrán hablar mal de nosotros.
Tit 2:9  A los miembros de la iglesia que aún son esclavos, diles que obedezcan siempre a sus amos, y que sean amables y no discutan nada.
Tit 2:10  No deben robar, sino ser totalmente honestos, para que todos vean lo hermosa que es la enseñanza acerca de Dios nuestro salvador.
Tit 2:11  Dios ha demostrado cuánto ama a todo el mundo,
Tit 2:12  pues les ha ofrecido la posibilidad de salvarse del castigo que merecen. Ese amor de Dios nos enseña que debemos dejar de hacer el mal, y no desear lo malo de este mundo. También nos enseña que, en este mundo, debemos ser honestos y fieles a Dios, y pensar bien lo que hacemos.
Tit 2:13  Así debemos vivir, mientras llega ese día feliz y maravilloso que todos esperamos, cuando se manifestará nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
Tit 2:14  Él quiso morir para rescatarnos de todo lo malo y para purificarnos de nuestros pecados. Al hacerlo, nos convirtió en su pueblo, en un pueblo decidido a hacer el bien.
Tit 2:15  Enseña estas cosas con toda autoridad, para animar y corregir a la gente. No des motivo para que te falten el respeto.

 


 

Tit 2:1  Pero tú, explica qué tipo de comportamiento tiene que ir unido a la sana enseñanza.
Tit 2:2  Dile a los ancianos que sean serios, sensatos, con dominio propio y sólidos en su confianza, en amor y en perseverancia.
Tit 2:3  Asimismo dile a las ancianas[9] que se comporten de la forma que deben hacer los que viven vidas Kadoshim. No deben ser calumniadoras ni esclavas de la bebida en exceso. Deben enseñar lo que es bueno;
Tit 2:4  por tanto, deben enseñar a las mujeres jóvenes a amar a sus esposos e hijos,
Tit 2:5  que tengan dominio propio y sean puras; que den buen cuidado a sus casas y se sometan a sus esposos. De esta manera el mensaje de YAHWEH no será puesto en deshonra.
Tit 2:6  Similarmente exhorta a los hombres jóvenes a que tengan dominio propio,
Tit 2:7  y en todo tú mismo se ejemplo haciendo lo que es bueno. Cuando estés enseñando ten integridad y seriedad,
Tit 2:8  que todo lo que digas sea tan sano, que el que se oponga será avergonzado, porque no tendrá nada malo que decir de nosotros.
Tit 2:9  Dile a los esclavos que se sometan a sus amos en todo, a ser complacientes, sin contradecir
Tit 2:10  ni robar. Por el contrario, deben demostrar llenura de fe siempre, para que en todas las formas hagan que las enseñanzas acerca de nuestro Elohim, nuestro Salvador, sean atractivas.
Tit 2:11  Porque la misericordia de YAHWEH que trae salvación se ha manifestado a todos.
Tit 2:12  Nos enseña a renunciar a la perversidad y a las lujurias mundanas,[10] y a vivir ahora en este tiempo una vida con dominio propio, Kadosh y poderosa;
Tit 2:13  mientras continuamos esperando la bendita consumación de nuestra esperanza que está manifestada en la Shejinah de nuestro gran Elohim y en la manifestación de nuestro Salvador Yahshúa Ha Mashíaj.
Tit 2:14  El se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda violación a la Toráh,[11] y purificar para sí mismo un pueblo de su propiedad, deseoso de hacer el bien.
Tit 2:15  Estas son las cosas que debes decir: Alienta y reprende con toda autoridad, no permitas que nadie te mire con desdén.

 


 

Tit 2:1  Diles a los creyentes lo que deben hacer para estar de acuerdo con la enseñanza que produce una vida recta.
Tit 2:2  "Enseña a los ancianos a tener dominio propio, respeto y buen juicio. Enséñalos a fortalecerse en la fe y a tener amor y paciencia."
Tit 2:3  "De igual manera, enseña a las ancianas a vivir de una manera que muestre reverencia y respeto a Dios. Diles que no hablen mal de los demás y que no sean esclavas del vino. Estas ancianas deben enseñar el bien"
Tit 2:4  para que las más jóvenes aprendan a vivir de una manera que muestre su amor por su esposo y sus hijos.
Tit 2:5  "Las jóvenes deben aprender de ellas a tener buen juicio y un corazón puro, a cuidar la casa, a ser amables y a estar dispuestas a servir a su esposo. Así nadie podrá criticar el mensaje que Dios nos dio."
Tit 2:6  "De igual forma, enseña a los jóvenes a tener buen juicio."
Tit 2:7  "Sírveles de ejemplo haciendo siempre lo correcto. Cuando enseñes, hazlo con honestidad y de una manera que merezca respeto."
Tit 2:8  Siempre enseña lo que produce una vida recta para que nadie pueda criticarte. Así cualquiera que esté en contra se sentirá avergonzado porque no tendrá nada malo que decir en contra de nosotros.
Tit 2:9  "Enseña a los esclavos a obedecer a su amo en todo momento, a agradarlo, a no discutir con él y"
Tit 2:10  "a no robarle, sino a mostrarle que son dignos de confianza. Los esclavos deben comportarse así en todo lo que hagan para que todos vean lo buena que es la enseñanza de Dios nuestro Salvador."
Tit 2:11  Porque ha llegado el generoso amor que puede salvar a todos.
Tit 2:12  "Ese amor nos enseña a no rebelarnos contra de Dios, a abandonar la maldad del mundo y a vivir en este mundo con buen juicio, como Dios quiere, dedicados a él."
Tit 2:13  "Mientras tanto, esperamos la llegada de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien vendrá lleno de gloria. Esperamos ese día feliz"
Tit 2:14  "pues él se entregó a la muerte por nosotros para liberarnos de toda maldad y limpiarnos de todo pecado. También lo hizo para que seamos su propio pueblo, ocupado siempre en hacer buenas obras."
Tit 2:15  Tienes que seguir hablando de todo esto con toda autoridad. Debes usar también esa autoridad para ayudarlos y para corregirlos cuando estén equivocados. No permitas que nadie te menosprecie.

 


 
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