Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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La version Reina Valera 1990 con comentarios de elena White,referencias biblicas y otros complementos (Por editar)se encuentra en las subpaginas de Hebreos


 

Heb 7:1  Pues este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios, del Altísimo, el que encontró a Abrahán volviendo de la matanza de los reyes, y le bendijo;
Heb 7:2  al que también diezmo de todo dividió Abrahán; el que en primer lugar es interpretado; «rey de justicia»; y después también: «rey de Salem; lo que es: rey de paz»;
Heb 7:3  sin padre, sin madre, sin genealogía; ni principio de días, ni de vida fin teniendo, y asemejado al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
Heb 7:4  Y mirad ¡cuánto éste! al que también Abrahán dio de lo principal, el patriarca.
Heb 7:5  Y aquéllos, de entre los hijos de Leví, el sacerdocio recibiendo, mandamiento tienen de diezmar al pueblo, según la ley; esto es: a sus hermanos, aunque salidos del lomo de Abrahán;
Heb 7:6  pero éste, que no es genealogado de entre ellos, ha diezmado a Abrahán; y, al que tiene las promesas, ha bendecido.
Heb 7:7  Pero fuera de toda contradicción, lo menos por lo más es bendecido.
Heb 7:8  Y aquí por cierto diezmos murientes hombres reciben; pero allí, quien es atestiguado que vive.
Heb 7:9  Y, por decir la palabra: por Abrahán, también Leví, el que diezmos recibe, diezmado ha sido(a) ;
Heb 7:10  pues ya en el lomo del padre estaba, cuando le encontró Melquisedec.
Heb 7:11  Si a la verdad, pues, perfección(b)  por el levítico sacerdocio había (porque el pueblo por él ha sido legislado) ¿qué ya necesidad(c)  de que, «según el orden de Melquisedec» otro se levantara sacerdote, y que no «según el orden de Aarón» se diga?
Heb 7:12  Pues trasladado el sacerdote, por fuerza también de ley traslación se hace.
Heb 7:13  Pues el en(d)  que se dice esto, de tribu otra ha descendido, de la que nadie ha atendido al altar;
Heb 7:14  que claro es que de Judá ha nacido nuestro Señor; a la cual tribu, sobre sacerdotes, nada Moisés habló.
Heb 7:15  Y más aún claro es, si, a la semejanza de Melquisedec, se levanta sacerdote otro,
Heb 7:16  que no, según la ley de mandamiento carnal ha sido hecho, sino según virtud de vida indisoluble.
Heb 7:17  Porque testimoniado es: que «Tú, sacerdote por el siglo, según el orden de Melquisedec».
Heb 7:18  Pues derogación por cierto se hace de precedente ordenación por su flaqueza e inutilidad;
Heb 7:19  pues nada perfeccionó la ley; introducción, empero, de mejor esperanza(e) , por la que nos acercamos a Dios.
Heb 7:20  Y en cuanto no(f)  sin juramento (pues aquéllos, sin juramento, han sido hechos sacerdotes;
Heb 7:21  pero éste, con juramento, por el que le dice: Juró Señor, y no se arrepentirá: Tú, sacerdote por el siglo);
Heb 7:22  en tanto de mayor testamento ha sido hecho fiador Jesús.
Heb 7:23  Y aquéllos, muchos han sido hechos sacerdotes, por serles , por muerte, impedido permanecer;
Heb 7:24  pero éste, por permanecer él por el siglo, intransitorio tiene el sacerdocio.
Heb 7:25  Por donde también salvar del todo puede a los que se allegan, por él, a Dios, siempre viviente para interceder por ellos.
Heb 7:26  Pues tal a nosotros convenía sumo pontífice, santo, inocente, incontaminado, segregado de los pecadores, y más excelso que los cielos hecho;
Heb 7:27  que no tiene cada día necesidad, así como los sumos pontífices, de primeramente por los propios pecados hostias ofrecer, después, por los del pueblo; pues esto hizo de una vez, a sí mismo ofreciendo.
Heb 7:28  Pues la ley hombres constituye sumos pontífices que tienen flaqueza; pero la palabra del juramento, del después de la ley, a Hijo, por el siglo, consumado(g) .  

 


 

Heb 7:1  Pues este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios altísimo, que salió al encuentro de Abraham cuando volvía de derrotar a los reyes, y le bendijo,
Heb 7:2  a quien dio las décimas de todo, se interpreta primero rey de justicia, y luego, también, rey de Salem, es decir, rey de paz;"
Heb 7:3  sin padre, sin madre, sin genealogía, sin principio de sus días ni fin de su vida; asemejado al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre."
Heb 7:4  Y ved cuan grande es éste, a quien dio el patriarca Abraham el diezmo de lo mejor del botín.
Heb 7:5  Los hijos de Leví que reciben el sacerdocio tienen a su favor un precepto de la Ley, en virtud del cual pueden recibir el diezmo del pueblo, esto es, de sus hermanos, no obstante ser también ellos de la estirpe de Abraham.
Heb 7:6  Pero aquel que no venía de Abraham recibió los diezmos de Abraham y bendijo a aquel a quien fueron hechas las promesas.
Heb 7:7  Ahora bien, no cabe duda que el menor es bendecido por el mayor.
Heb 7:8  Y aquí son ciertamente los hombres mortales los que reciben los diezmos, pero allí uno de quien se da testimonio que vive.
Heb 7:9  Y, por decirlo así, en Abraham, el mismo Leví, que recibe los diezmos, los pagó;"
Heb 7:10  porque aún se hallaba en la entraña de su padre cuando le salió al encuentro Melquisedec.
Heb 7:11  Si, pues, la perfección viniera por el sacerdocio levítico, ya que sobre él estribaba la Ley dada al pueblo, ¿qué necesidad había de suscitar otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y no denominarlo según el orden de Aarón?
Heb 7:12  Porque, mudado el sacerdocio, de necesidad ha de mudarse también la Ley.
Heb 7:13  Pues bien: aquel de quien esto se dice, pertenece a otra tribu, de la cual ninguno se consagró al altar”
Heb 7:14  Pues notorio es que Nuestro Señor nació de Judá, a cuya tribu nada dijo Moisés tocante al sacerdocio.
Heb 7:15  Y esto resulta todavía más evidente si, a semejanza de Melquisedec, se levanta otro sacerdote,
Heb 7:16  instituido, no según la regla de una prescripción carnal, sino según la pujanza de una vida indestructible;"
Heb 7:17  pues de El se da este testimonio: “Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.”
Heb 7:18  Con esto se anuncia la abrogación del precedente mandato, a causa de su ineficacia e inutilidad,
Heb 7:19  pues la Ley no llevó nada a la perfección, sino que fue sólo introducción a una esperanza mejor, mediante la cual nos acercamos a Dios.
Heb 7:20  Y por cuanto no fue hecho sin juramento — pues aquéllos fueron constituidos sacerdotes sin juramento,
Heb 7:21  mas éste lo fue con juramento, por el que le dijo: “Juró el Señor y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre” — ,
Heb 7:22  de tanta mejor alianza, se ha hecho fiador Jesús.
Heb 7:23  Y de aquéllos fueron muchos los hechos sacerdotes, por cuanto la muerte les impidió permanecer;"
Heb 7:24  pero éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio perpetuo.
Heb 7:25  Por donde puede también salvar perfectamente a los que por El se acercan a Dios, siempre viviente para interceder por ellos.
Heb 7:26  Tal convenía que fuese nuestro Pontífice, santo, inocente, inmaculado, apartado de los pecadores y más alto que los cielos;"
Heb 7:27  que no necesita, como los pontífices, ofrecer cada día víctimas, primero por sus propios pecados, luego por los del pueblo, pues esto lo hizo una sola vez, ofreciéndose a sí mismo.
Heb 7:28  En suma, la Ley dio el sumo sacerdocio a hombres débiles, pero la palabra del juramento, que sucedió a la Ley, lo dio al Hijo eternamente perfecto.

 


 

Heb 7:1  Melquisedec fue rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo. Cuando Abraham regresaba de una batalla, en la que había derrotado a unos reyes, Melquisedec salió a recibirlo y lo bendijo.
Heb 7:2  Entonces Abraham le dio a Melquisedec la décima parte de todo lo que había ganado en la batalla. El nombre Melquisedec significa «rey justo», pero también se le llama Rey de Salem, que significa «rey de paz».
Heb 7:3  Nadie sabe quiénes fueron sus padres ni sus antepasados, ni tampoco cuándo o dónde nació y murió. Por eso él, como sacerdote, se parece al Hijo de Dios, que es sacerdote para siempre.
Heb 7:4  Ahora bien, Melquisedec era tan importante que nuestro antepasado Abraham le dio la décima parte de lo que ganó en la batalla.
Heb 7:5  De acuerdo con la ley de Moisés, si un sacerdote pertenece a la familia de Leví, tiene derecho a recibir la décima parte de todo lo que gana el pueblo. No importa que el sacerdote sea del mismo pueblo o familia; todos por igual tienen que dar la décima parte.
Heb 7:6  Y aunque Melquisedec no pertenecía a la familia de Leví, recibió la décima parte de lo que había ganado Abraham, a quien Dios le había hecho promesas. Melquisedec bendijo a Abraham
Heb 7:7  y, como todos sabemos, el que bendice es más importante que el que recibe la bendición.
Heb 7:8  Los sacerdotes que ahora reciben la décima parte de lo que ganamos son personas que algún día morirán. Melquisedec, en cambio, sigue vivo, porque la Biblia no dice que haya muerto.
Heb 7:9  Por eso podemos decir que los sacerdotes de ahora, que pertenecen a la familia de Leví, también le dieron a Melquisedec la décima parte, porque Abraham actuó como su representante.
Heb 7:10  Esto fue así porque todos ellos son descendientes de Abraham. Aunque todavía no habían nacido cuando Abraham se encontró con Melquisedec, de alguna manera todos ellos estaban presentes en Abraham.
Heb 7:11  Dios le dio la ley al pueblo de Israel. Esa ley se hizo pensando en que los sacerdotes de la familia de Leví ayudarían al pueblo a ser perfecto. Pero como aquellos sacerdotes no pudieron hacerlo, fue necesario que apareciera un sacerdote diferente: uno que no fuera descendiente del sacerdote Aarón, sino como Melquisedec.
Heb 7:12  Porque si cambia la clase de sacerdote, también cambia la ley.
Heb 7:13  Ese sacerdote tan distinto, del cual estamos hablando, es nuestro Señor Jesucristo. Como todos sabemos, él no descendía de la familia de Aarón, sino de la de Judá. La ley de Moisés dice que de esa familia nadie puede ser sacerdote, y nunca un sacerdote ha salido de ella.
Heb 7:15  Todo esto es más fácil de entender si tenemos en cuenta que ese sacerdote diferente es como Melquisedec.
Heb 7:16  Es diferente porque no fue elegido por ser miembro de una familia determinada, sino porque vive para siempre.
Heb 7:17  Acerca de él, dice la Biblia: «Tú eres sacerdote para siempre, como lo fue Melquisedec.»
Heb 7:18  Así que la ley de Moisés ha quedado anulada, porque resultó inútil.
Heb 7:19  Esa ley no pudo hacer perfecta a la gente. Por eso, ahora esperamos confiadamente que Dios nos dé algo mucho mejor, y eso nos permite que seamos sus amigos.
Heb 7:20  Además, Dios juró que tendríamos un sacerdote diferente. Los otros sacerdotes fueron nombrados sin que Dios jurara nada;
Heb 7:21  en cambio, en el caso de Cristo, Dios sí hizo un juramento, pues en la Biblia dice: «Dios juró: “Tú eres sacerdote para siempre.” Y Dios no cambia de idea.»
Heb 7:22  Por eso Jesús nos asegura que ahora tenemos con Dios un pacto mejor.
Heb 7:23  Antes tuvimos muchos sacerdotes, porque ninguno de ellos podía vivir para siempre.
Heb 7:24  Pero como Jesús no morirá jamás, no necesita pasarle a ningún otro su oficio de sacerdote.
Heb 7:25  Jesús puede salvar para siempre a los que, por medio de él, quieren ser amigos de Dios. Pues vive eternamente, y siempre está pidiendo a Dios por ellos.
Heb 7:26  Jesús es el Jefe de Sacerdotes que necesitábamos, pues es santo, en él no hay maldad, y nunca ha pecado. Dios lo apartó de los pecadores, lo hizo subir al cielo, y lo puso en el lugar más importante de todos.
Heb 7:27  Jesús no es como los otros sacerdotes, que todos los días tienen que matar animales para ofrecérselos a Dios y pedirle perdón por sus propios pecados, y luego tienen que hacer lo mismo por los pecados del pueblo. Por el contrario, cuando Jesús murió por nuestros pecados, ofreció su vida una sola vez y para siempre.
Heb 7:28  A los sacerdotes puestos por la ley de Moisés les resulta difícil obedecer a Dios en todo. Pero, después de darnos su ley, Dios juró que nos daría como Jefe de Sacerdotes a su Hijo, a quien él hizo perfecto para siempre. 

 


 

Heb 7:1  a quien así mismo dio Abrahán el diezmo de todos los despojos que había recogido, cuyo nombre en primer lugar significa rey de justicia; además de eso era rey de Salem, que quiere decir rey de paz,
Heb 7:2  representado sin padre, sin madre, sin genealogía, sin ser conocido el principio de sus días, ni el fin de su vida, sino que siendo por todo esto imagen del Hijo de Dios, queda sacerdote eternamente.
Heb 7:3  Contemplad ahora cuán grande sea éste, a quien el mismo patriarca Abrahán dio los diezmos, sacándolos de los mejores despojos.
Heb 7:4  Lo cierto es que aquellos de la tribu de Leví que son elevados al sacerdocio, tienen por la ley orden o derecho de cobrar los diezmos del pueblo, esto es, de sus hermanos; aunque también éstos mismos vengan como ellos de la sangre de Abrahán.
Heb 7:5  Pero aquel cuyo linaje no se cuenta entre ellos, recibió los diezmos de Abrahán, y dio la bendición al que tenía recibidas las promesas.
Heb 7:6  Y no cabe duda alguna en que quien es menor recibe la bendición del mayor.
Heb 7:7  No menos cierto es que aquí entre los levitas, los que cobran los diezmos son hombres que mueren, cuando allá se asegura o representa como que vive aún.
Heb 7:8  Y (por decirlo así) aun Leví que recibe los diezmos de nosotros, pagó diezmo en la persona de Abrahán;
Heb 7:9  pues que todavía estaba en Abrahán su abuelo como la planta se contiene en la simiente, cuando Melquisedec vino al encuentro de este patriarca.
Heb 7:10  Y si la perfección o santidad se daba por el sacerdocio levítico (ya que en tiempo del mismo recibió el pueblo la ley) ¿qué necesidad hubo después de que se levantase otro sacerdote nombrado según el orden de Melquisedec, y no según el de Aarón?
Heb 7:11  Porque cambiado el sacerdocio, es forzoso que también se cambie la ley.
Heb 7:12  Y el hecho es, que aquel de quien fueron predichas estas cosas, es de una tribu de la cual ninguno sirvió al altar.
Heb 7:13  Siendo como es notorio, que nuestro Señor Jesucristo nació de la tribu de Judá a la cual jamás atribuyó Moisés el sacerdocio.
Heb 7:14  Y aun esto se manifiesta más claro; supuesto que sale a la luz otro sacerdote a semejanza de Melquisedec,
Heb 7:15  establecido no por ley de sucesión carnal, como el de Aarón, sino por el poder de su vida inmortal,
Heb 7:16  como lo declara la Escritura diciendo: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.
Heb 7:17  Queda, pues, mudado el sacerdocio, y por tanto abrogada la ley u ordenación antecedente, a causa de su inutilidad e insuficiencia;
Heb 7:18  pues que la ley no condujo ninguna cosa a perfección, sino que lo que conduce a ella es una esperanza mejor, sustituida en su lugar, por la cual nos acercamos a Dios.
Heb 7:19  Y además este sacerdote Jesucristo no ha sido establecido sin juramento (porque ciertamente los otros fueron instituidos sacerdotes sin juramento;
Heb 7:20  mas éste lo fue con juramento, por aquel que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote por toda la eternidad)
Heb 7:21  por lo que es mucho más perfecto el testamento o alianza de que Jesús salió fiador y mediador.
Heb 7:22  Además aquellos sacerdotes fueron muchos porque la muerte les impedía que durasen siempre;
Heb 7:23  mas éste como siempre permanece, posee eternamente el sacerdocio.
Heb 7:24  De aquí es que puede perpetuamente salvar a los que por medio suyo se presentan a Dios, como que está siempre vivo para interceder por nosotros.
Heb 7:25  A la verdad tal como éste nos convenía que fuese nuestro sumo sacerdote, santo, inocente, inmaculado, segregado de los pecadores, o de todo pecado, y sublimado sobre los cielos,
Heb 7:26  el cual no tiene necesidad, como los demás sacerdotes, de ofrecer cada día sacrificios, primeramente por sus pecados, y después por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez sola, ofreciéndose a sí mismo.
Heb 7:27  Pues la ley constituyó sacerdotes a hombres flacos; pero la palabra de Dios, confirmada con el juramento que ha hecho posteriormente a la ley, estableció por sumo sacerdote a su Hijo Jesucristo, que es santo y perfecto eternamente.
Heb 7:28  En suma, cuanto acabamos de decir se reduce a esto: Tenemos un sumo sacerdote tal, que está sentado a la diestra del trono de la majestad de Dios en los cielos, 

 


 

Heb 7:1  

El sacerdocio de Melquisedec
  Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo,
Heb 7:2  a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo;(A) cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz;
Heb 7:3  sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
Heb 7:4  Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín.
Heb 7:5  Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley,(B) es decir, de sus hermanos, aunque éstos también hayan salido de los lomos de Abraham.
Heb 7:6  Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.
Heb 7:7  Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.
Heb 7:8  Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive.
Heb 7:9  Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos;
Heb 7:10  porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.
Heb 7:11  Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?
Heb 7:12  Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley;
Heb 7:13  y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar.
Heb 7:14  Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.
Heb 7:15  Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto,
Heb 7:16  no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.
Heb 7:17  Pues se da testimonio de él:
 Tú eres sacerdote para siempre,
 Según el orden de Melquisedec.(C)
Heb 7:18  Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia
Heb 7:19  (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.
Heb 7:20  Y esto no fue hecho sin juramento;
Heb 7:21  porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero éste, con el juramento del que le dijo:
 Juró el Señor, y no se arrepentirá:
 Tú eres sacerdote para siempre,
 Según el orden de Melquisedec.(D)
Heb 7:22  Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.
Heb 7:23  Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;
Heb 7:24  mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;
Heb 7:25  por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
Heb 7:26  Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
Heb 7:27  que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo;(E) porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
Heb 7:28  Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre. 
 

 


 

Heb 7:1  Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el cual salió a recibir a Abraham que volvía de la matanza de los reyes, y lo bendijo,
Heb 7:2  al cual asimismo dio Abraham la décima parte de todo, primeramente él se interpreta Rey de justicia; y luego también Rey de Salem, que es, Rey de paz;
Heb 7:3  sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, mas hecho semejante al Hijo de Dios, se queda Sacerdote eternalmente.
Heb 7:4  Mirad, pues, cuán grande sea éste, al cual aun Abraham el patriarca haya dado la décima parte de los despojos.
Heb 7:5  Que ciertamente los que de los hijos de Leví toman el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la Ley, es a saber, de sus hermanos aunque también ellos hayan salido de los lomos de Abraham.
Heb 7:6  Mas aquel cuya genealogía no es contada en ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.
Heb 7:7  Que sin contradicción alguna, lo que es menos es bendecido de lo que es más.
Heb 7:8  Del mismo modo, aquí ciertamente los hombres mortales toman los diezmos; mas allí, aquel los tomó del cual está dado testimonio que vive;
Heb 7:9  y, (por decir, así) en Abraham pagó diezmos también el mismo Leví, que recibe los diezmos;
Heb 7:10  porque aún Leví estaba en los lomos de su padre, cuando Melquisedec salió a recibirlo.
Heb 7:11  Pues si la perfección era por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la Ley) ¿qué necesidad había aún de que se levantase otro sacerdote según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?
Heb 7:12  Pues traspasado el sacerdocio, necesario es que se haga también traspasamiento de la Ley.
Heb 7:13  Porque aquel del cual esto se dice, de otra tribu es, de la cual nadie presidió el altar.
Heb 7:14  Porque manifiesto es que el Señor nuestro nació de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.
Heb 7:15  Y aún más manifiesto es, si se levanta otro Sacerdote que sea semejante a Melquisedec;
Heb 7:16  el cual no es hecho conforme a la ley del mandamiento carnal, sino por virtud de vida indisoluble;
Heb 7:17  porque el testimonio es de esta manera: Que tú eres Sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.
Heb 7:18  El mandamiento precedente, cierto queda abolido por su flaqueza e inutilidad;
Heb 7:19  porque nada perfeccionó la ley, sino la introducción de una mejor esperanza (por la cual nos acercamos a Dios.)
Heb 7:20  Y tanto más en cuanto no es sin juramento,
Heb 7:21  porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; mas éste, con juramento por el que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá, que Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.
Heb 7:22  Tanto de mejor testamento es hecho prometedor Jesús.
Heb 7:23  Y, los otros, cierto, fueron muchos sacerdotes en cuanto por la muerte no podían permanecer;
Heb 7:24  mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene el sacerdocio intransferible;
Heb 7:25  por lo cual puede también salvar eternamente a los que por él se allegan a Dios, viviendo siempre para rogar por ellos.
Heb 7:26  Porque tal Sumo Sacerdote nos convenía tener: Santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos.
Heb 7:27  Que no tiene necesidad cada día, como los otros sacerdotes, de ofrecer sacrificios primero por sus pecados, y luego por los del pueblo, porque esto lo hizo UNA VEZ ofreciéndose a sí mismo.
Heb 7:28  Porque la ley constituye sacerdotes a hombres débiles; mas la palabra del juramento después de la ley, al Hijo, hecho perfecto eternalmente. 

 


 

Heb 7:1  For this Melchisedec, king of Salem, priest of the most high God, who met Abraham returning from the slaughter of the kings, and blessed him;
Heb 7:2  To whom also Abraham gave a tenth part of all; first being by interpretation King of righteousness, and after that also King of Salem, which is, King of peace;
Heb 7:3  Without father, without mother, without descent, having neither beginning of days, nor end of life; but made like unto the Son of God; abideth a priest continually.
Heb 7:4  Now consider how great this man was, unto whom even the patriarch Abraham gave the tenth of the spoils.
Heb 7:5  And verily they that are of the sons of Levi, who receive the office of the priesthood, have a commandment to take tithes of the people according to the law, that is, of their brethren, though they come out of the loins of Abraham:
Heb 7:6  But he whose descent is not counted from them received tithes of Abraham, and blessed him that had the promises.
Heb 7:7  And without all contradiction the less is blessed of the better.
Heb 7:8  And here men that die receive tithes; but there he receiveth them, of whom it is witnessed that he liveth.
Heb 7:9  And as I may so say, Levi also, who receiveth tithes, payed tithes in Abraham.
Heb 7:10  For he was yet in the loins of his father, when Melchisedec met him.
Heb 7:11  If therefore perfection were by the Levitical priesthood, (for under it the people received the law,) what further need was there that another priest should rise after the order of Melchisedec, and not be called after the order of Aaron?
Heb 7:12  For the priesthood being changed, there is made of necessity a change also of the law.
Heb 7:13  For he of whom these things are spoken pertaineth to another tribe, of which no man gave attendance at the altar.
Heb 7:14  For it is evident that our Lord sprang out of Juda; of which tribe Moses spake nothing concerning priesthood.
Heb 7:15  And it is yet far more evident: for that after the similitude of Melchisedec there ariseth another priest,
Heb 7:16  Who is made, not after the law of a carnal commandment, but after the power of an endless life.
Heb 7:17  For he testifieth, Thou art a priest for ever after the order of Melchisedec.
Heb 7:18  For there is verily a disannulling of the commandment going before for the weakness and unprofitableness thereof.
Heb 7:19  For the law made nothing perfect, but the bringing in of a better hope did; by the which we draw nigh unto God.
Heb 7:20  And inasmuch as not without an oath he was made priest:
Heb 7:21  (For those priests were made without an oath; but this with an oath by him that said unto him, The Lord sware and will not repent, Thou art a priest for ever after the order of Melchisedec:)
Heb 7:22  By so much was Jesus made a surety of a better testament.
Heb 7:23  And they truly were many priests, because they were not suffered to continue by reason of death:
Heb 7:24  But this man, because he continueth ever, hath an unchangeable priesthood.
Heb 7:25  Wherefore he is able also to save them to the uttermost that come unto God by him, seeing he ever liveth to make intercession for them.
Heb 7:26  For such an high priest became us, who is holy, harmless, undefiled, separate from sinners, and made higher than the heavens;
Heb 7:27  Who needeth not daily, as those high priests, to offer up sacrifice, first for his own sins, and then for the people's: for this he did once, when he offered up himself.
Heb 7:28  For the law maketh men high priests which have infirmity; but the word of the oath, which was since the law, maketh the Son, who is consecrated for evermore. 

 


 

Heb 7:1  En efecto, este = Melquisedec, rey de Salem, sacerdote de Dios Altísimo, = que = salió al encuentro de Abraham cuando regresaba de la derrota de los reyes, y le bendijo, =
Heb 7:2  al cual dio Abraham el = diezmo de todo, = y cuyo nombre significa, en primer lugar, «rey de justicia» y, además, = rey de Salem, = es decir, «rey de paz»,
Heb 7:3  sin padre, ni madre, ni genealogía, sin comienzo de días, ni fin de vida, asemejado al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
Heb 7:4  Mirad ahora cuán grande es éste, a quien el mismo Patriarca = Abraham dio el diezmo = de entre lo mejor del botín.
Heb 7:5  Es cierto que los hijos de Leví que reciben el sacerdocio tienen orden según la Ley de percibir el diezmo del pueblo, es decir, de sus hermanos, aunque también proceden éstos de la estirpe de Abraham;
Heb 7:6  mas aquél, sin pertenecer a su genealogía, recibió el diezmo de Abraham, y bendijo al que tenía las promesas.
Heb 7:7  Pues bien, es incuestionable que el inferior recibe la bendición del superior.
Heb 7:8  Y aquí, ciertamente, reciben el diezmo hombres mortales; pero allí, uno de quien se asegura que vive.
Heb 7:9  Y, en cierto modo, hasta el mismo Leví, que percibe los diezmos, los pagó por medio de Abraham,
Heb 7:10  pues ya estaba en las entrañas de su padre cuando = Melquisedec le salió al encuentro. =
Heb 7:11  Pues bien, si la perfección estuviera en poder del sacerdocio levítico - pues sobre él descansa la Ley dada al pueblo -, ¿qué necesidad había ya de que surgiera otro sacerdote a = semejanza de Melquisedec, = y no «a semejanza de Aarón»?
Heb 7:12  Porque, cambiado el sacerdocio, necesariamente se cambia la Ley.
Heb 7:13  Pues aquel de quien se dicen estas cosas, pertenecía a otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar.
Heb 7:14  Y es bien manifiesto que nuestro Señor procedía de Judá, y a esa tribu para nada se refirió Moisés al hablar del sacerdocio.
Heb 7:15  Todo esto es mucho más evidente aún si surge otro sacerdote a semejanza de Melquisedec,
Heb 7:16  que lo sea, no por ley de prescripción carnal, sino según la fuerza de una vida indestructible.
Heb 7:17  De hecho, está atestiguado: = Tú eres sacerdote para siempre, a semejanza de Melquisedec. =
Heb 7:18  De este modo queda abrogada la ordenación precedente, por razón de su ineficacia e inutilidad,
Heb 7:19  ya que la Ley no llevó nada a la perfección, pues no era más que introducción a una esperanza mejor, por la cual nos acercamos a Dios.
Heb 7:20  Y por cuanto no fue sin juramento - pues los otros fueron hechos sacerdotes sin juramento,
Heb 7:21  mientras éste lo fue bajo juramento por Aquel que le dijo: = «Juró el Señor y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre» - =
Heb 7:22  por eso, de una mejor Alianza resultó fiador Jesús.
Heb 7:23  Además, aquellos sacerdotes fueron muchos, porque la muerte les impedía perdurar.
Heb 7:24  Pero éste posee un sacerdocio perpetuo porque permanece = para siempre. =
Heb 7:25  De ahí que pueda también salvar perfectamente a los que por él se llegan a Dios, ya que está siempre vivo para interceder en su favor.
Heb 7:26  Así es el Sumo Sacerdote que nos convenía: santo, inocente, incontaminado, apartado de los pecadores, encumbrado por encima de los cielos,
Heb 7:27  que no tiene necesidad de ofrecer sacrificios cada día, primero por sus pecados propios como aquellos Sumos Sacerdotes, luego por los del pueblo: y esto lo realizó de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
Heb 7:28  Es que la Ley instituye Sumos Sacerdotes a hombres frágiles: pero la palabra del juramento, posterior a la Ley, hace el Hijo perfecto = para siempre. =

 


 

Heb 7:1  Este Melquisedec fue rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo. Cuando Abraham regresaba de la batalla en la que había derrotado a los reyes, Melquisedec salió a su encuentro y lo bendijo;
Heb 7:2  entonces Abraham le dio la décima parte de todo lo que había ganado en la batalla. Ante todo, hay que notar que el nombre Melquisedec significa "rey de justicia", pero aparece también como rey de Salem, que quiere decir "rey de paz".
Heb 7:3  Nada se sabe de su padre ni de su madre ni de sus antepasados; ni tampoco se habla de su nacimiento ni de su muerte; y así, a semejanza del Hijo de Dios, es sacerdote para siempre.
Heb 7:4  Ahora bien, fíjense qué importante era Melquisedec, que nuestro propio antepasado Abraham le dio la décima parte de lo que les había ganado a los reyes en la batalla. [1]
Heb 7:5  Según la ley de Moisés, los sacerdotes que son descendientes de Leví tienen el derecho de cobrarle al pueblo la décima parte de todo, a pesar de que son sus parientes y descienden de Abraham lo mismo que ellos.
Heb 7:6  Pero Melquisedec, aunque no era descendiente de Leví, le cobró la décima parte a Abraham, que había recibido las promesas de Dios. Así Melquisedec bendijo a Abraham;
Heb 7:7  y nadie puede negar que el que bendice es superior al bendecido.
Heb 7:8  Aquí, en esta vida, los que cobran la décima parte son hombres mortales; pero la Escritura habla de Melquisedec como de uno que todavía vive.
Heb 7:9  y se puede decir que los sacerdotes que descienden de Leví, y que ahora cobran la décima parte, pagaron también la décima parte a Melquisedec al pagársela a él Abraham;
Heb 7:10  porque, en cierto sentido, cuando Melquisedec salió al encuentro de Abraham, este llevaba y a en su cuerpo a sus descendientes que aún no habían nacido.
Heb 7:11  El pueblo de Israel recibió la ley basada en el sacerdocio levítico. Ahora bien, si estos sacerdotes hubieran podido hacer perfectos a los hombres, no habría sido necesario que apareciera otro sacerdote, y a no de la clase de Aarón sino de la clase de Melquisedec.
Heb 7:12  Porque al cambiar el sacerdocio, también se tiene que cambiar la ley;
Heb 7:13  y nuestro Señor, de quien la Escritura dice esto, pertenece a otra tribu de Israel, de la cual no ha salido ningún sacerdote.
Heb 7:14  Porque es bien sabido que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, y Moisés no dijo nada de esa tribu cuando habló del sacerdocio.
Heb 7:15  y esto es aún más claro si el nuevo sacerdote que aparece es uno como Melquisedec,
Heb 7:16  que no fue sacerdote según una ley que toma en cuenta elementos puramente humanos, sino según el poder de una vida indestructible.
Heb 7:17  Porque esto es lo que Dios dice de él:
"Tú eres sacerdote para siempre,
de la misma clase
que Melquisedec."[2]
Heb 7:18  Así que el mandato anterior quedó cancelado porque era débil e inútil,
Heb 7:19  pues la ley de Moisés no perfeccionó nada, y en su lugar tenemos una esperanza mejor, por la cual nos acercamos a Dios.
Heb 7:20  y Dios garantizó esto con un juramento. Los otros sacerdotes fueron nombrados sin juramento alguno,
Heb 7:21  pero en el caso del Señor sí hubo un juramento, pues en la Escritura se le dice:
"El Señor hizo un juramento
y no va a desdecirse:
'Tú eres sacerdote para siempre. ' "[3]
Heb 7:22  De este modo, Jesús es quien garantiza una alianza mejor que la primera.
Heb 7:23  Los otros sacerdotes fueron muchos porque la muerte les impedía seguir viviendo;
Heb 7:24  pero como Jesús no muere, su oficio sacerdotal no pasa a ningún otro.
Heb 7:25  Por eso puede salvar para siempre a los que se acercan a Dios por medio de él, pues vive para siempre, para rogar a Dios por ellos.
Heb 7:26  Así pues, Jesús es precisamente el Sumo Sacerdote que necesitábamos. Él es santo, sin maldad y sin mancha, apartado de los pecadores y puesto más alto que el cielo.
Heb 7:27  No es como los otros sumos sacerdotes, que tienen que matar animales y ofrecerlos cada día en sacrificio, primero por sus propios pecados y luego por los pecados del pueblo. [4] Por el contrario, Jesús ofreció el sacrificio una sola vez y para siempre, cuando se ofreció a sí mismo. [5]
Heb 7:28  La ley de Moisés nombra como sumos sacerdotes a hombres imperfectos; pero el juramento de Dios, que fue hecho después de la ley, nombra sumo sacerdote a su Hijo, quien ha sido hecho perfecto para siempre. 

 


 

Heb 7:1  Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió al encuentro de Abrahán cuando este volvía de la matanza de los reyes, y lo bendijo,
Heb 7:2  y a quien Abrahán repartió el décimo de todas las cosas, es primeramente, según se traduce, “Rey de Justicia”, y después también es rey de Salem, es decir, “Rey de Paz”.
Heb 7:3  Estando sin padre, sin madre, sin genealogía, sin tener principio de días ni fin de vida, pero habiendo sido hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote perpetuamente.
Heb 7:4  Contemplen, por lo tanto, cuán grande era este hombre a quien Abrahán, cabeza de familia, dio el décimo de los despojos principales.
Heb 7:5  Es verdad que los hombres de los hijos de Leví que reciben su oficio sacerdotal tienen mandamiento de cobrar los diezmos del pueblo según la Ley, es decir, de sus hermanos, aunque estos hayan procedido de los lomos de Abrahán;
Heb 7:6  pero el hombre que no derivó de ellos su genealogía tomó diezmos de Abrahán y bendijo al que tenía las promesas.
Heb 7:7  Ahora bien, sin disputa alguna, lo menor es bendecido por lo mayor.
Heb 7:8  Y en el primer caso, hombres que mueren son los que reciben los diezmos, pero en el otro caso es alguien de quien se da testimonio de que vive.
Heb 7:9  Y, si se me permite usar la expresión, mediante Abrahán hasta Leví, que recibe diezmos, ha pagado diezmos,
Heb 7:10  porque este todavía estaba en los lomos de su antepasado cuando Melquisedec salió a su encuentro.
Heb 7:11  Por eso, si la perfección realmente fuera mediante el sacerdocio levítico (porque con este como rasgo se dio la Ley al pueblo), ¿qué necesidad habría todavía de que se levantara otro sacerdote a la manera de Melquisedec, y del que no se dijera que es a la manera de Aarón?
Heb 7:12  Porque ya que se está cambiando el sacerdocio, por necesidad llega a haber también un cambio de la ley.
Heb 7:13  Porque el hombre respecto de quien se dicen estas cosas ha sido miembro de otra tribu, de la cual nadie ha atendido a los deberes del altar.
Heb 7:14  Porque muy patente es que nuestro Señor ha provenido de Judá, de la cual tribu nada habló Moisés respecto a sacerdotes.
Heb 7:15  Y es aún más abundantemente claro que con semejanza a Melquisedec se levanta otro sacerdote,
Heb 7:16  que ha venido a serlo, no según la ley de un mandamiento que dependa de la carne, sino según el poder de una vida indestructible,
Heb 7:17  pues se dice en testimonio: “Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec”.
Heb 7:18  Ciertamente, pues, ocurre un poner a un lado del mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia.
Heb 7:19  Porque la Ley no llevó nada a la perfección, pero el introducir además una esperanza mejor sí, por medio de la cual estamos acercándonos a Dios.
Heb 7:20  También, hasta el grado que no fue sin firme juramento
Heb 7:21  (porque hay en realidad hombres que han llegado a ser sacerdotes sin firme juramento, pero hay uno con firme juramento por Aquel que dijo respecto a él: “Jehová ha jurado —y no sentirá pesar—: ‘Tú eres sacerdote para siempre’”),
Heb 7:22  hasta ese grado también Jesús ha venido a ser el que es dado en fianza de un pacto mejor.
Heb 7:23  Además, muchos tuvieron que llegar a ser sacerdotes [por sucesión] porque la muerte les impedía continuar como tales,
Heb 7:24  pero él, por cuanto continúa vivo para siempre, tiene su sacerdocio sin sucesores.
Heb 7:25  Por consiguiente, él también puede salvar completamente a los que están acercándose a Dios mediante él, porque siempre está vivo para abogar por ellos.
Heb 7:26  Porque tal sumo sacerdote nos era apropiado: leal, sin engaño, incontaminado, separado de los pecadores, y llegado a ser más alto que los cielos.
Heb 7:27  Él no tiene que ofrecer sacrificios diariamente, como aquellos sumos sacerdotes, primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo (porque esto lo hizo una vez para siempre cuando se ofreció a sí mismo);
Heb 7:28  porque la Ley nombra sumos sacerdotes a hombres que tienen debilidad, pero la palabra del firme juramento que vino después de la Ley [nombra] a un Hijo, que es perfeccionado para siempre.

 


 

Heb 7:1  Melquisedec fue rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo. Cuando Abraham regresaba de una batalla, en la que había derrotado a unos reyes, Melquisedec salió a recibirlo y lo bendijo.
Heb 7:2  Entonces Abraham le dio a Melquisedec la décima parte de todo lo que había ganado en la batalla. El nombre Melquisedec significa «rey justo», pero también se le llama Rey de Salem, que significa «rey de paz».
Heb 7:3  Nadie sabe quiénes fueron sus padres ni sus antepasados, ni tampoco cuándo o dónde nació y murió. Por eso él, como sacerdote, se parece al Hijo de Dios, que es sacerdote para siempre.
Heb 7:4  Ahora bien, Melquisedec era tan importante que nuestro antepasado Abraham le dio la décima parte de lo que ganó en la batalla.
Heb 7:5  De acuerdo con la ley de Moisés, si un sacerdote pertenece a la familia de Leví, tiene derecho a recibir la décima parte de todo lo que gana el pueblo. No importa que el sacerdote sea del mismo pueblo o familia; todos por igual tienen que dar la décima parte.
Heb 7:6  Y aunque Melquisedec no pertenecía a la familia de Leví, recibió la décima parte de lo que había ganado Abraham, a quien Dios le había hecho promesas. Melquisedec bendijo a Abraham
Heb 7:7  y, como todos sabemos, el que bendice es más importante que el que recibe la bendición.
Heb 7:8  Los sacerdotes que ahora reciben la décima parte de lo que ganamos son personas que algún día morirán. Melquisedec, en cambio, sigue vivo, porque la Biblia no dice que haya muerto.
Heb 7:9  Por eso podemos decir que los sacerdotes de ahora, que pertenecen a la familia de Leví, también le dieron a Melquisedec la décima parte, porque Abraham actuó como su representante.
Heb 7:10  Esto fue así porque todos ellos son descendientes de Abraham. Aunque todavía no habían nacido cuando Abraham se encontró con Melquisedec, de alguna manera todos ellos estaban presentes en Abraham.
Heb 7:11  Dios le dio la ley al pueblo de Israel. Esa ley se hizo pensando en que los sacerdotes de la familia de Leví ayudarían al pueblo a ser perfecto. Pero como aquellos sacerdotes no pudieron hacerlo, fue necesario que apareciera un sacerdote diferente: uno que no fuera descendiente del sacerdote Aarón, sino como Melquisedec.
Heb 7:12  Porque si cambia la clase de sacerdote, también cambia la ley.
Heb 7:13  Ese sacerdote tan distinto, del cual estamos hablando, es nuestro Señor Jesucristo. Como todos sabemos, él no descendía de la familia de Aarón, sino de la de Judá. La ley de Moisés dice que de esa familia nadie puede ser sacerdote, y nunca un sacerdote ha salido de ella.
Heb 7:15  Todo esto es más fácil de entender si tenemos en cuenta que ese sacerdote diferente es como Melquisedec.
Heb 7:16  Es diferente porque no fue elegido por ser miembro de una familia determinada, sino porque vive para siempre.
Heb 7:17  Acerca de él, dice la Biblia: «Tú eres sacerdote para siempre, como lo fue Melquisedec.»
Heb 7:18  Así que la ley de Moisés ha quedado anulada, porque resultó inútil.
Heb 7:19  Esa ley no pudo hacer perfecta a la gente. Por eso, ahora esperamos confiadamente que Dios nos dé algo mucho mejor, y eso nos permite que seamos sus amigos.
Heb 7:20  Además, Dios juró que tendríamos un sacerdote diferente. Los otros sacerdotes fueron nombrados sin que Dios jurara nada;
Heb 7:21  en cambio, en el caso de Cristo, Dios sí hizo un juramento, pues en la Biblia dice: «Dios juró: “Tú eres sacerdote para siempre.” Y Dios no cambia de idea.»
Heb 7:22  Por eso Jesús nos asegura que ahora tenemos con Dios un pacto mejor.
Heb 7:23  Antes tuvimos muchos sacerdotes, porque ninguno de ellos podía vivir para siempre.
Heb 7:24  Pero como Jesús no morirá jamás, no necesita pasarle a ningún otro su oficio de sacerdote.
Heb 7:25  Jesús puede salvar para siempre a los que, por medio de él, quieren ser amigos de Dios. Pues vive eternamente, y siempre está pidiendo a Dios por ellos.
Heb 7:26  Jesús es el Jefe de Sacerdotes que necesitábamos, pues es santo, en él no hay maldad, y nunca ha pecado. Dios lo apartó de los pecadores, lo hizo subir al cielo, y lo puso en el lugar más importante de todos.
Heb 7:27  Jesús no es como los otros sacerdotes, que todos los días tienen que matar animales para ofrecérselos a Dios y pedirle perdón por sus propios pecados, y luego tienen que hacer lo mismo por los pecados del pueblo. Por el contrario, cuando Jesús murió por nuestros pecados, ofreció su vida una sola vez y para siempre.
Heb 7:28  A los sacerdotes puestos por la ley de Moisés les resulta difícil obedecer a Dios en todo. Pero, después de darnos su ley, Dios juró que nos daría como Jefe de Sacerdotes a su Hijo, a quien él hizo perfecto para siempre.

 


 

Heb 7:1  Este Melki-Tzedek, Rey de Shalem, un kohen del Elohim Ha Elyon, salió al encuentro de Avraham cuando éste regresaba de la matanza de los reyes, y lo bendijo;
Heb 7:2  también Avraham le dio una décima parte de todo el botín.[29] [Ge 14:17-20] Ahora, primero que todo, por traducción de su nombre, El es "Rey de justicia", y también "Rey de Shalem, que significa Rey de Shalom."
Heb 7:3  No hay un registro de su padre, madre, antepasados, nacimiento o muerte; más bien, como el Hijo de YAHWEH, continúa como Kohen a perpetuidad.
Heb 7:4  ¡Sólo piensen qué grande era este Hombre! Hasta el Patriarca Avraham le dio la décima parte de lo mejor del botín.
Heb 7:5  Ahora bien, los hijos de Levi que se hicieron kohanim, tienen en la Toráh un mandamiento de tomar la décima parte de las ganancias del pueblo, esto es, de sus propios hermanos, aunque ellos también son descendientes de Avraham.
Heb 7:6  Pero Melki- Tzedek, a pesar de que no era descendiente de Levi, tomó la décima parte del botín de Avraham. También bendijo a Avraham, el hombre que recibió la promesa de YAHWEH;
Heb 7:7  y es fuera de toda discusión que el que imparte la bendición tiene mayor estado legal que el que recibe la bendición. [30]
Heb 7:8  Además, en el caso de los kohanim la décima parte es recibida por hombres mortales, mientras en el caso de Melki- Tzedek es recibida por alguien que testifica que todavía está vivo.
Heb 7:9  Uno puede ir todavía mas lejos y decir que Levi, que recibe la décima parte, él mismo, pagó una décima parte por medio de Avraham;
Heb 7:10  porque Levi todavía no había nacido de su padre Avraham cuando Melki- Tzedek le salió al encuentro.
Heb 7:11  Por lo tanto, si hubiera sido posible llegar a la meta por medio del sistema de kohanim derivado de Levi, puesto que con relación a esto el pueblo recibió la Toráh, ¿qué necesidad había de otro, diferente tipo de kohen del que se ha hablado, que es comparado con Melki-Tzedek y no comparado con Aharon?[31]
Heb 7:12  Porque si el sistema de kohanim es transformado, necesariamente tiene que ocurrir cambio en la Toráh.[32]
Heb 7:13  De aquel, de quien se dice esto, pertenece a otra tribu, de la cual nadie ha servido en el altar;
Heb 7:14  porque todos saben que nuestro Adón surgió de la tribu de Yahudáh, y que Moshe nada habló acerca de esta tribu cuando habló de los kohanim.[33]
Heb 7:15  Se hace todavía más claro si "un kohen de diferente tipo" surge como Melki-Tzedek,
Heb 7:16  uno que llegó a ser kohen, no por virtud de una regla de la Toráh referente a su zera física, sino por virtud del poder de una vida indestructible.
Heb 7:17  Porque está escrito: "Tú eres Kohen para SIEMPRE, para ser comparado con Melki-Tzedek."[34][Sal 110:4]
Heb 7:18  De modo que, por un lado, el mandamiento anterior es obviado por su debilidad e ineficacia,[35]
Heb 7:19  porque la Toráh no perfeccionó nada; y por otro lado una esperanza de algo mejor es introducida, por medio de la cual nos acercamos más a YAHWEH.[36]
Heb 7:20  Y lo que es de más peso, YAHWEH hizo un juramento. Porque ningún juramento fue hecho relacionado con aquellos que llegan ahora a ser kohanim;
Heb 7:21  pero Yahshúa se convirtió en Kohen Gadol por el juramento que YAHWEH juró cuando le dijo: "YAHWEH ha jurado y no cambiará de parecer: Tú eres Kohen para siempre."[37][Sal 110:4]
Heb 7:22  También esto demuestra cuanto mejor es el Pacto por el cual Yahshúa es garante.
Heb 7:23  Además, los actuales kohanim son muchos debido a que por la muerte son impedidos para poder continuar su oficio.
Heb 7:24  Pero, como El vive para siempre,[38] su posición de Kohen no se transfiere a nadie más;
Heb 7:25  y consecuentemente El es totalmente capaz de salvar a aquellos que se acercan a YAHWEH por medio de El; puesto que El vive para siempre y por tanto es capaz de interceder en nombre de ellos.
Heb 7:26  Este es el tipo de Kohen Gadol que llena nuestras necesidades: Kadosh, sin maldad, sin mancha, apartado de los pecadores y elevado más alto que los cielos;
Heb 7:27  uno que no tiene las necesidades diarias como otros Kohanim HaGadolim de ofrecer sacrificios primero por sus propios pecados, y sólo entonces por los del pueblo; porque El ofreció un sacrificio una vez por siempre, ofreciéndose a sí mismo.
Heb 7:28  Porque la Toráh designa Kohanim HaGadolim a hombres con debilidades; pero el texto que habla sobre el juramento, un texto escrito después en la Toráh, designa al Hijo, quien ha sido hecho perfecto para siempre.[39]

 


 

Heb 7:1  "Este Melquisedec fue rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo. Salió al encuentro de Abraham que regresaba de vencer a los reyes, y lo bendijo."
Heb 7:2  "Entonces Abraham le dio la décima parte de todo lo que tenía. El nombre Melquisedec tiene dos significados: ""Rey del bien"" y ""Rey de Salem"", o sea ""Rey de paz""."
Heb 7:3  "Nadie sabe de dónde salió Melquisedec, y no se conoce quién fue su papá ni quién fue su mamá, ni cuándo nació ni cuándo murió. Con él sucede como con el Hijo de Dios: sigue siendo sacerdote para siempre."
Heb 7:4  "Fíjense en la gran importancia que tenía Melquisedec: Abraham mismo, nuestro gran antepasado, le dio la décima parte de todo el botín de guerra."
Heb 7:5  Ahora tengamos en cuenta lo que dice la ley. La ley manda que los sacerdotes descendientes de Leví reciban la décima parte de los ingresos del propio pueblo. Los sacerdotes recogen esta cuota a pesar de que ellos y el pueblo son descendientes de Abraham.
Heb 7:6  "Melquisedec no era descendiente de Leví, pero de todos modos recibió esa décima parte como ofrenda de Abraham. Melquisedec bendijo a Abraham, el hombre que tenía las promesas de Dios."
Heb 7:7  Todos saben que el más importante bendice al menos importante.
Heb 7:8  "Los sacerdotes reciben la décima parte, pero ellos son simples mortales; sin embargo, las Escrituras dicen que Melquisedec sigue viviendo."
Heb 7:9  "Leví recibe una décima parte como ofrenda de la nación, pero podría decirse que Leví le dio a Melquisedec su décima parte por medio de Abraham."
Heb 7:10  "Cuando Melquisedec conoció a Abraham, Leví no había nacido, pero su semilla ya existía en su antepasado Abraham."
Heb 7:11  "La ley se entregó al pueblo bajo el sacerdocio de Leví, pero la gente no se podía perfeccionar espiritualmente por medio de ese sacerdocio. Era necesario que apareciera otro sacerdocio, pero no como el de Aarón, sino como el de Melquisedec."
Heb 7:12  "Cuando cambia el sacerdocio, cambia también la ley."
Heb 7:13  Pero todo esto lo decimos con referencia a Jesucristo. Él no es descendiente de Leví y nadie de su familia sirvió como sacerdote en el altar.
Heb 7:14  "Está claro que nuestro Señor era descendiente de Judá, pero Moisés no dijo nada de sacerdotes que fueran descendientes de Judá."
Heb 7:15  "Todo se aclara cuando aparece Jesús, que es sacerdote como Melquisedec."
Heb 7:16  "Jesús no fue designado sacerdote por voluntad humana, sino por el poder de su vida indestructible."
Heb 7:17  "En las Escrituras se dice esto acerca de él: ""Eres sacerdote para siempre, de la misma manera que Melquisedec""."
Heb 7:18  "La ley antigua quedó anulada por débil e ineficaz,"
Heb 7:19  pues no podía hacer nada perfecto. Pero ahora se nos da una esperanza nueva por la que podemos acercarnos a Dios.
Heb 7:20  Es muy importante notar que Dios también hizo una promesa cuando nombró a Jesús sumo sacerdote. Pero no había ninguna promesa cuando los otros se convertían en sacerdotes.
Heb 7:21  "En cambio, Jesús llegó a ser sacerdote con una promesa de Dios, quien le dijo: ""El Señor ha hecho una promesa, y no cambiará de opinión. Tú eres sacerdote para siempre""."
Heb 7:22  Esto quiere decir que Jesús es la garantía de un mejor pacto entre Dios y su pueblo.
Heb 7:23  "Igualmente, había muchos sacerdotes porque cuando uno de ellos moría, no podía seguir en su cargo."
Heb 7:24  "Pero Jesús vive para siempre, nunca dejará de ser sacerdote."
Heb 7:25  "Entonces puede salvar para siempre a los que vienen a Dios por medio de él, pues vive para siempre y está listo para ayudarlos cuando se presenten ante Dios."
Heb 7:26  Jesús es la clase de sumo sacerdote que necesitamos. Es santo y no ha hecho nada malo. Es puro y no se deja influenciar por los pecadores. Ha sido elevado a los cielos y
Heb 7:27  "no es como cualquier otro sacerdote. Los otros sacerdotes tenían que ofrecer sacrificios todos los días, primero por sus propios pecados y luego por los pecados del pueblo. Pero Jesús no necesita hacer eso, él ofreció un solo sacrificio una sola vez y para siempre."
Heb 7:28  "La ley establece sacerdotes humanos con las mismas debilidades que la gente. Pero después de dar la ley, Dios hizo una promesa con la que nombró sumo sacerdote al Hijo y lo hizo perfecto para siempre."

 


 
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