Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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Heb 2:1  Por esto debemos más abundantemente atenernos a lo oído; no sea que difluyamos(a) .
Heb 2:2  Pues, si la por ángeles hablada palabra(b)  se hizo firme, y todo descamino y desobediencia recibió condigna retribución;
Heb 2:3  ¿cómo nosotros escaparemos, tamaña descuidando salud?(c)  la que, principio tomando de ser hablada del Señor, por los que oyeron, fue a nosotros confirmada,
Heb 2:4  atestiguándola a la vez Dios, y con señales y prodigios, y diversas virtudes y del Espíritu santo repartimientos, según su voluntad.
Heb 2:5  Pues no a ángeles sometió el mundo el futuro; del cual hablamos.
Heb 2:6  Y testificó en alguna parte alguien, diciendo, (Sl.8-5) . ¿Qué es el hombre que te acuerdas de él; o el hijo de hombre, que le visitas?
Heb 2:7  Minorástele un tanto(d)  de los ángeles, de gloria y honor coronástele, y constituístele sobre las obras de tus manos.
Heb 2:8  Todo sometiste por debajo de sus pies. Porque, al sometérselo todo, nada dejó insumiso a él. Pero ahora todavía no se lo vemos todo sometido.
Heb 2:9  Y al un tanto de ángeles minorado vemos: a Jesús, por el padecimiento de la muerte, de gloria y honor coronado; para que, por gracia de Dios, por cada uno gustara la muerte.
Heb 2:10  Pues cumplía a él(e) , por causa de quien las cosas todas y por quien las cosas todas(f) , que, a muchos hijos a gloria llevando, al autor de la salud de ellos(g) , por padecimientos, consumase.
Heb 2:11  Pues el que santifica y los que son santificados, de uno(h) , todos; por la cual causa no se avergüenza de hermanos llamarles,
Heb 2:12  diciendo: (Sl. 21,23) . Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la iglesia te himnaré.
Heb 2:13  Y de nuevo: (Is. 8:17) . Yo seré confiado en él. Y de nuevo: He aquí yo y los párvulos que me ha dado Dios(i) .
Heb 2:14  Ya que los párvulos, pues, han comunicado con sangre y carne, también él mismo igualmente participó de ellas(j) , para que, por la muerte, anonadase al que el imperio tenía de la muerte; esto es: al diablo;
Heb 2:15  y soltase a éstos; cuantos, por temor de la muerte, durante todo el vivir, sujetos estaban a servidumbre(k) .
Heb 2:16  Pues no por cierto de ángeles asume,(l)  sino de simiente de Abrahán asume.
Heb 2:17  Por donde debió en todo a los hermanos asemejarse, para misericordioso hacerse y fiel sumo sacerdote en lo para con Dios, para expiar los pecados del pueblo.
Heb 2:18  Pues en(m)  lo que ha padecido él, tentado, puede a los tentados socorrer.  

 


 

Heb 2:1  Por tanto, es menester que con la mayor diligencia atendamos a lo que hemos oído, no sea que nos deslicemos.
Heb 2:2  Pues si la palabra promulgada por los ángeles fue firme, hasta el punto de que toda transgresión y desobediencia recibió la merecida sanción,
Heb 2:3  ¿cómo lograremos nosotros rehuirla, si tenemos en poco tan gran salud? La cual, habiendo comenzado a ser promulgada por el Señor, fue entre nosotros confirmada por los que le oyeron,
Heb 2:4  atestiguándola Dios con señales, prodigios y diversos milagros y dones del Espíritu Santo, conforme a su voluntad.
Heb 2:5  Que no fue a los ángeles a quienes sometió el mundo venidero de que hablamos.
Heb 2:6  Ya lo testificó alguien en cierto lugar al decir: “¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre para que tú le visites?
Heb 2:7  Hicístele poco menor que a los ángeles, coronástele de gloria y de honor,
Heb 2:8  todo lo pusiste debajo de sus pies.” Pues al decir que “se lo sometió todo,” es que no dejó nada que no le sometiera. Cierto que al presente no vemos aún que todo le esté sometido,
Heb 2:9  pero sí vemos al que Dios hizo poco menor que a los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y honor por haber padecido la muerte, para que por gracia de Dios gustase la muerte en beneficio de todos.
Heb 2:10  Pues convenía que aquel para quien y por quien son todas las cosas, que se proponía llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por las tribulaciones al autor de la salud de ellos.
Heb 2:11  Porque todos, así el que santifica como los santificados, de uno solo vienen, y, por tanto, no se avergüenza de llamarlos hermanos,
Heb 2:12  diciendo: “Anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré.”
Heb 2:13  Y luego: “Yo pondré en El mi confianza.” Y aún: “Heme aquí a mí y a los hijos que me dio el Señor.”
Heb 2:14  Pues como los hijos participan en la sangre y en la carne, de igual manera El participó de las mismas, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,
Heb 2:15  y librar a aquellos que por el temor de la muerte estaban toda la vida sujetos a servidumbre.
Heb 2:16  Pues, como es sabido, no socorrió a los ángeles, sino a la descendencia de Abraham.
Heb 2:17  Por esto hubo de asemejarse en todo a sus hermanos, a fin de hacerse Pontífice misericordioso y fiel, en las cosas que tocan a Dios, para expiar los pecados del pueblo.
Heb 2:18  Porque en cuanto El mismo padeció siendo tentado, es capaz de ayudar a los tentados.

 


 

Heb 2:1  Por eso debemos poner más interés en el mensaje de salvación que hemos oído, para no apartarnos del camino que Dios nos señala.
Heb 2:2  Si el mensaje que anunciaron los ángeles resultó ser verdad, y quienes no lo obedecieron recibieron el castigo que merecían,
Heb 2:3  con más razón seremos castigados nosotros si no reconocemos el gran valor de la salvación que él nos ofrece. Porque el Señor Jesús mismo fue el primero en comunicar el mensaje de salvación, y después, los que oyeron ese mensaje nos demostraron que era verdad.
Heb 2:4  Dios también nos lo demostró por medio de muchas señales y de acciones maravillosas, y también con milagros. Además, cuando lo hizo, les dio el Espíritu Santo a quienes él se lo quiso dar.
Heb 2:5  Dios no ha puesto a los ángeles como jefes del mundo en que vamos a vivir en el futuro. En ese mundo
Heb 2:6  el jefe será otro. Pues la Biblia dice: «Dios, ¿qué somos los mortales para que pienses en nosotros y nos tomes en cuenta?
Heb 2:7  ¡Nos creaste casi iguales que a los ángeles! Nos trataste como a reyes;
Heb 2:8  nos diste plena autoridad sobre todo lo que hiciste; nos diste dominio sobre toda tu creación». Y si Dios le dio «dominio sobre toda la creación», eso quiere decir que nada de lo creado queda fuera de su gobierno. Claro, todavía no vemos que él gobierne sobre todas las cosas.
Heb 2:9  Pero Dios nos ama y envió a Jesús a morir para salvarnos. Por eso, aunque Dios permitió que, por algún tiempo, Jesús fuera menos importante que los ángeles, ahora Jesús ha recibido gloria y honor.
Heb 2:10  Dios hizo todas las cosas para él mismo, y quiere que su gloria la compartan todos los que lo aman y obedecen. Para eso, Dios tenía que hacer perfecto a Jesucristo y dejarlo morir, pues Jesucristo es el Salvador de ellos.
Heb 2:11  Todos los que aman y obedecen a Dios son sus hijos, y Dios es padre de todos ellos. Y como Jesús también es Hijo de Dios, no se avergüenza de tratarlos como hermanos,
Heb 2:12  pues él le dijo a Dios: «Cuando mi pueblo se junte para adorarte en el templo, yo les hablaré de ti, y te cantaré alabanzas.»
Heb 2:13  También dice: «Confiaré en Dios.» Y añade: «Aquí estoy, con los hijos que Dios me ha dado.»
Heb 2:14  Nosotros somos seres de carne y hueso. Por eso Jesús se hizo igual a nosotros. Sólo así podía morir para vencer al diablo, que tenía poder para matar a hombres y mujeres.
Heb 2:15  Con su muerte, Jesús dio libertad a los que se pasaban la vida con miedo a la muerte.
Heb 2:16  Queda claro que Jesús no vino para ayudar a los ángeles, sino a todos los descendientes de Abraham.
Heb 2:17  Para poder ayudarlos, tenía que hacerse igual a ellos. Por eso Jesús es un Jefe de Sacerdotes en quien se puede confiar, pues está lleno de amor para servir a Dios. Además, por medio de su muerte, Jesús logró que Dios nos perdonara nuestros pecados.
Heb 2:18  Y como Jesús mismo sufrió, y el diablo le puso trampas para hacerlo pecar, ahora, cuando el diablo nos pone trampas, Jesús puede ayudarnos a todos. 

 


 

Heb 3:1  el cual es fiel al que le ha constituido tal, como lo fue también Moisés con respecto a toda su casa.
Heb 3:2  Considerad, pues, que fue digno de gloria tanto mayor que la de Moisés cuanto mayor dignidad u honra tiene que la casa, aquel que la construyó.
Heb 3:3  Ello es que toda casa por alguno es construida; mas el que creó y construyó todas las cosas es Dios.
Heb 3:4  Y a la verdad Moisés fue fiel en toda la casa de Dios, o pueblo de Israel, como un sirviente enviado de Dios para anunciar al pueblo todo lo que tenía orden de decirle.
Heb 3:5  Pero Cristo se ha dejado ver como hijo en su propia casa; la cual casa somos nosotros, si hasta el fin mantenemos firme la animosa confianza en él y la esperanza de la gloria.
Heb 3:6  Por lo cual nos dice el Espíritu Santo: Si hoy oyereis su voz,
Heb 3:7  no queráis endurecer vuestros corazones, como sucedió cuando el pueblo estaba en el desierto en el lugar llamado Contradicción y Murmuración,
Heb 3:8  en donde vuestros padres me tentaron, queriendo hacer prueba de mi poder, y en donde vieron las cosas grandes que hice.
Heb 3:9  Yo sobrellevé a aquel pueblo con pena y disgusto por espacio de cuarenta años, y dije en mí mismo: Este pueblo sigue siempre los extravíos de su corazó,: él no conoce mis caminos,
Heb 3:10  y así airado he jurado: Que no entrarán jamás en el lugar de mi descanso.
Heb 3:11  Mirad, pues, hermanos, no haya en algunos de vosotros corazón maleado de incredulidad, hasta abandonar al Dios vivo;
Heb 3:12  antes amonestaos todos los días los unos a los otros, mientras dura el día que se apellida de hoy, a fin de que ninguno de vosotros llegue a endurecerse con el engañoso atractivo del pecado.
Heb 3:13  Puesto que venimos a ser participantes de Cristo , con tal que conservemos inviolablemente hasta el fin el principio del nuevo ser suyo que ha puesto en nosotros.
Heb 3:14  Mientras se nos dice: Si hoy oyereis su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como los israelitas en el tiempo de aquella provocación.
Heb 3:15  Pues algunos de los que la habían oído, irritaron al Señor, aunque no todos aquellos que salieron del Egipto por medio de Moisés.
Heb 3:16  Mas ¿contra quiénes estuvo irritado el Señor por espacio de cuarenta años? ¿No fue contra los que pecaron, cuyos cadáveres quedaron tendidos en el desierto?
Heb 3:17  ¿Y a quiénes juró que no entrarían jamás en su descanso, sino a aquellos que fueron incrédulos y desobedientes?
Heb 3:18  En efecto, vemos que no pudieron entrar por causa de la incredulidad.
Heb 3:19  Temamos, pues, que haya alguno entre nosotros que sea excluido de la entrada en el descanso de Dios, por haber despreciado la promesa que de él se nos había hecho. 

 


 

Heb 3:1  

Jesús es superior a Moisés
  Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús;
Heb 3:2  el cual es fiel al que le constituyó, como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios.(A)
Heb 3:3  Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste, cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo.
Heb 3:4  Porque toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios.
Heb 3:5  Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir;
Heb 3:6  pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza. 

El reposo del pueblo de Dios
 
Heb 3:7  Por lo cual, como dice el Espíritu Santo:
 Si oyereis hoy su voz,
Heb 3:8  No endurezcáis vuestros corazones,
 Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, 
Heb 3:9  Donde me tentaron vuestros padres; me probaron,
 Y vieron mis obras cuarenta años. 
Heb 3:10  A causa de lo cual me disgusté contra esa generación,
 Y dije: Siempre andan vagando en su corazón,
 Y no han conocido mis caminos. 
Heb 3:11  Por tanto, juré en mi ira:
 No entrarán en mi reposo.(B)
Heb 3:12  Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;
Heb 3:13  antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.
Heb 3:14  Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio,
Heb 3:15  entre tanto que se dice:
 Si oyereis hoy su voz,
 No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.(C)
Heb 3:16  ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés?
Heb 3:17  ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?
Heb 3:18  ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron?(D)
Heb 3:19  Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad. 
 

 


 

Heb 3:1  Por tanto, hermanos, santos, participantes de la vocación celestial, considerad al Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús,
Heb 3:2  Fiel al que lo constituyó sobre toda su casa, como también lo fue Moisés.
Heb 3:3  Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste, cuanto tiene mayor dignidad que la casa el que la fabricó.
Heb 3:4  Porque toda casa es edificada de alguno; y el que creó todas las cosas, es Dios.
Heb 3:5  Y, Moisés a la verdad fue fiel sobre toda su casa, como siervo, pero para testificar lo que se había de decir;
Heb 3:6  mas Cristo, como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si hasta el fin retuviéremos firme la confianza y la esperanza gloriosa.
Heb 3:7  Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz,
Heb 3:8  no endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,
Heb 3:9  donde me tentaron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras, cuarenta años.
Heb 3:10  A causa de lo cual me enemisté con esta generación, y dije: Siempre yerran ellos de corazón, y no han conocido mis caminos.
Heb 3:11  Y les juré en mi ira: No entrarán en mi Reposo.
Heb 3:12  Mirad, hermanos, que en ninguno de vosotros haya corazón malo de infidelidad para apartarse del Dios vivo;
Heb 3:13  antes exhortaos los unos a los otros cada día entre tanto que se dice: Hoy, para que ninguno de vosotros se endurezca con engaño de pecado;
Heb 3:14  (porque participantes del Cristo somos hechos, si empero retuviéremos firme hasta el fin el principio de su sustancia.)
Heb 3:15  Entre tanto que se dice: Si oyereis HOY su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.
Heb 3:16  Porque algunos de los que habían salido de Egipto con Moisés, habiendo oído, provocaron; aunque no todos.
Heb 3:17  Mas ¿con cuáles se enemistó por cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?
Heb 3:18  ¿Y a cuáles juró que no entrarían en su Reposo, sino a aquellos que no obedecieron?
Heb 3:19  Y vemos que no pudieron entrar a causa de su incredulidad.

 


 

Heb 3:1  Wherefore, holy brethren, partakers of the heavenly calling, consider the Apostle and High Priest of our profession, Christ Jesus;
Heb 3:2  Who was faithful to him that appointed him, as also Moses was faithful in all his house.
Heb 3:3  For this man was counted worthy of more glory than Moses, inasmuch as he who hath builded the house hath more honour than the house.
Heb 3:4  For every house is builded by some man; but he that built all things is God.
Heb 3:5  And Moses verily was faithful in all his house, as a servant, for a testimony of those things which were to be spoken after;
Heb 3:6  But Christ as a son over his own house; whose house are we, if we hold fast the confidence and the rejoicing of the hope firm unto the end.
Heb 3:7  Wherefore (as the Holy Ghost saith, To day if ye will hear his voice,
Heb 3:8  Harden not your hearts, as in the provocation, in the day of temptation in the wilderness:
Heb 3:9  When your fathers tempted me, proved me, and saw my works forty years.
Heb 3:10  Wherefore I was grieved with that generation, and said, They do alway err in their heart; and they have not known my ways.
Heb 3:11  So I sware in my wrath, They shall not enter into my rest.)
Heb 3:12  Take heed, brethren, lest there be in any of you an evil heart of unbelief, in departing from the living God.
Heb 3:13  But exhort one another daily, while it is called To day; lest any of you be hardened through the deceitfulness of sin.
Heb 3:14  For we are made partakers of Christ, if we hold the beginning of our confidence stedfast unto the end;
Heb 3:15  While it is said, To day if ye will hear his voice, harden not your hearts, as in the provocation.
Heb 3:16  For some, when they had heard, did provoke: howbeit not all that came out of Egypt by Moses.
Heb 3:17  But with whom was he grieved forty years? was it not with them that had sinned, whose carcases fell in the wilderness?
Heb 3:18  And to whom sware he that they should not enter into his rest, but to them that believed not?
Heb 3:19  So we see that they could not enter in because of unbelief. 

 


 

Heb 3:1  Por tanto, hermanos santos, partícipes de una vocación celestial, considerad al apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe, a Jesús,
Heb 3:2  que es = fiel = al que le instituyó, como lo fue también = Moisés en toda su casa. =
Heb 3:3  Pues ha sido juzgado digno de una gloria en tanto superior a la de Moisés, en cuanto la dignidad del constructor de la casa supera a la casa misma.
Heb 3:4  Porque toda casa tiene su constructor; mas el constructor del universo es Dios.
Heb 3:5  Ciertamente, Moisés fue fiel = en toda su casa, como servidor, = para atestiguar cuanto había de anunciarse,
Heb 3:6  pero Cristo lo fue como hijo, al frente de su propia casa, que somos nosotros, si es que mantenemos la entereza y la gozosa satisfacción de la esperanza.
Heb 3:7  Por eso, como dice el Espíritu Santo: = Si oís hoy su voz, =
Heb 3:8  = no endurezcáis vuestros corazones como en la Querella, el día de la provocación en el desierto, =
Heb 3:9  = donde me provocaron vuestros padres y me pusieron a prueba, aun después de haber visto mis obras =
Heb 3:10  durante cuarenta años. = Por eso = me irrité contra esa generación y dije: Andan siempre errados en su corazón; no conocieron mis caminos. =
Heb 3:11  = Por eso juré en mi cólera: ¡No entrarán en mi descanso! =
Heb 3:12  ¡Mirad, hermanos!, que no haya en ninguno de vosotros un corazón maleado por la incredulidad que le haga apostatar de Dios vivo;
Heb 3:13  antes bien, exhortaos mutuamente cada día mientras dure este = hoy, = para que ninguno de vosotros se = endurezca = seducido por el pecado.
Heb 3:14  Pues hemos venido a ser partícipes de Cristo, a condición de que mantengamos firme hasta el fin la segura confianza del principio.
Heb 3:15  Al decir: = Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones como en la Querella, =
Heb 3:16  ¿quiénes son los que, = habiéndole oído, = le movieron = querella? = ¿Es que no fueron todos los que salieron de Egipto por medio de Moisés?
Heb 3:17  Y ¿contra quiénes = se irritó durante cuarenta años? = ¿No fue acaso contra los que pecaron, cuyos = cadáveres cayeron en el desierto? =
Heb 3:18  Y ¿a quiénes = juró que no entrarían en su descanso = sino a los que desobedecieron?
Heb 3:19  Así, vemos que no pudieron entrar a causa de su incredulidad.

 


 

Heb 3:1  Por lo tanto, hermanos, ustedes los del pueblo santo, que han sido llamados por Dios a ser suyos, consideren atentamente a Cristo Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote, gracias al cual profesamos nuestra fe.
Heb 3:2  Pues Jesús ha sido fiel a Dios, que lo nombró para este servicio, como también Moisés fue fiel en su servicio[1] en toda la casa de Dios.
Heb 3:3  Pero a Jesús se le ha concedido más honor que a Moisés, del mismo modo que el que hace una casa recibe más honor que la casa misma.
Heb 3:4  Toda casa tiene que estar hecha por alguien; pero Dios es el que hizo todo lo que existe.
Heb 3:5  Así pues, Moisés, como siervo, fue fiel en toda la casa de Dios, y su servicio consistió en ser testigo de las cosas que Dios había de decir.
Heb 3:6  Pero Cristo, como Hijo, es fiel sobre esta casa de Dios que somos nosotros mismos, si mantenemos la seguridad y la alegría en la esperanza que tenemos.
Heb 3:7  Por eso, como dice el Espíritu Santo en la Escritura:
"Si hoy escuchan ustedes
lo que Dios dice,
 
Heb 3:8  no endurezcan su corazón
como aquellos que se rebelaron
y pusieron a Dios a prueba en el desierto.
 
Heb 3:9  Allí me pusieron a prueba
los antepasados de ustedes,
aun cuando habían visto mis obras
durante cuarenta años. [2]
 
Heb 3:10  Por eso me enojé con aquella generación,
y dije: 'Andan siempre extraviados
en su corazón,
y no han querido conocer mis caminos. '
 
Heb 3:11  Por eso juré en mi furor
que no entrarían en mi reposo."[3]
Heb 3:12  Hermanos, cuídense de que ninguno de ustedes tenga un corazón tan malo e incrédulo que se aparte del Dios viviente.
Heb 3:13  Al contrario, anímense unos a otros cada día, mientras dura ese "hoy" de que habla la Escritura, para que ninguno de ustedes sea engañado por el pecado y su corazón se vuelva rebelde.
Heb 3:14  Porque nosotros tenemos parte con Cristo, con tal de que nos mantengamos firmes hasta el fin en la confianza que teníamos al principio.
Heb 3:15  Por lo cual dice:
"Si hoy escuchan ustedes
lo que Dios dice,
no endurezcan su corazón
como aquellos que se rebelaron."[4]
Heb 3:16  ¿Y quiénes fueron los que se rebelaron después de haber oído la voz de Dios? Pues todos los que Moisés había sacado de la tierra de Egipto.
Heb 3:17  ¿Y con quiénes estuvo Dios enojado durante cuarenta años? Con los que pecaron, los cuales cayeron muertos en el desierto.
Heb 3:18  ¿Y a quiénes juró Dios que no entrarían en su reposo? A los que desobedecieron. [5]
Heb 3:19  y , en efecto, vemos que no pudieron entrar porque no creyeron. [6] 

 


 

Heb 3:1  Por consiguiente, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, consideren al apóstol y sumo sacerdote que nosotros confesamos: a Jesús.
Heb 3:2  Él fue fiel a Aquel que lo hizo tal, así como Moisés también lo fue en toda la casa de Aquel.
Heb 3:3  Porque a este se le considera digno de más gloria que a Moisés, puesto que tiene más honra que la casa el que la construye.
Heb 3:4  Por supuesto, toda casa es construida por alguien, pero el que ha construido todas las cosas es Dios.
Heb 3:5  Y Moisés como servidor fue fiel en toda la casa de Aquel como testimonio de las cosas que habían de hablarse después,
Heb 3:6  pero Cristo [fue fiel] como Hijo sobre la casa de Aquel. Nosotros somos la casa de Aquel, si mantenemos fuertemente asida nuestra franqueza de expresión y nuestra jactancia respecto a la esperanza con firmeza hasta el fin.
Heb 3:7  Por esta razón, así como dice el espíritu santo: “Hoy, si ustedes escuchan la propia voz de él,
Heb 3:8  no endurezcan sus corazones como en la ocasión de causar amarga cólera, como en el día de hacer la prueba en el desierto,
Heb 3:9  en el cual sus antepasados me probaron con una prueba, y, con todo, habían visto mis obras durante cuarenta años.
Heb 3:10  Por esta razón quedé asqueado de esta generación y dije: ‘Siempre se descarrían en su corazón, y ellos mismos no han llegado a conocer mis caminos’.
Heb 3:11  De modo que juré en mi cólera: ‘No entrarán en mi descanso’”.
Heb 3:12  Cuidado, hermanos, por temor de que alguna vez se desarrolle en alguno de ustedes un corazón inicuo y falto de fe al alejarse del Dios vivo;
Heb 3:13  pero sigan exhortándose los unos a los otros cada día, mientras pueda llamársele “Hoy”, por temor de que alguno de ustedes se deje endurecer por el poder engañoso del pecado.
Heb 3:14  Porque realmente llegamos a ser participantes del Cristo sólo si mantenemos fuertemente asida la confianza que tuvimos al principio con firmeza hasta el fin,
Heb 3:15  entretanto que se dice: “Hoy, si ustedes escuchan la propia voz de él, no endurezcan sus corazones como en la ocasión de causar amarga cólera”.
Heb 3:16  Pues, ¿quiénes fueron los que oyeron y, no obstante, provocaron a amarga cólera? De hecho, ¿no lo hicieron todos los que salieron de Egipto bajo Moisés?
Heb 3:17  Además, ¿de quiénes quedó asqueado [Dios] durante cuarenta años? ¿No fue de los que pecaron, cuyos cadáveres cayeron en el desierto?
Heb 3:18  Pero ¿a quiénes juró él que no entrarían en su descanso, sino a los que habían actuado desobedientemente?
Heb 3:19  Así vemos que ellos no pudieron entrar debido a falta de fe.

 


 

Heb 3:1  Hermanos, Dios los ha llamado a ustedes para que sean su pueblo elegido. Por eso, pónganse a pensar seriamente en quién es Jesús: ¡Él es nuestro apóstol y nuestro Jefe de Sacerdotes!
Heb 3:2  Dios le encargó que nos ayudara, y él lo obedeció, así como Moisés también obedeció cuando Dios le ordenó ayudar a todo su pueblo.
Heb 3:3  Pero Dios le dio a Jesús más honra que a Moisés. Es como cuando se construye una casa: el que la construye es más importante que la casa misma.
Heb 3:4  Toda casa ha sido construida por alguien, pero Dios es quien ha hecho todo lo que existe.
Heb 3:5  Moisés sirvió a Dios y lo obedeció en todo, pues ayudó al pueblo de Dios tal como se le ordenó, y anunció al pueblo lo que Dios iba a decir en el futuro.
Heb 3:6  Pero Cristo, que es el Hijo de Dios, es obediente y ayuda a este pueblo de Dios, que somos nosotros. Y nosotros somos parte de ese pueblo, si seguimos creyendo firmemente y con alegría en la salvación que recibiremos.
Heb 3:7  Por eso hay que hacer lo que el Espíritu Santo dice: «Si hoy escuchan la voz de Dios,
Heb 3:8  no sean tercos, como aquellos israelitas, que no quisieron obedecerlo en el desierto. Ellos quisieron ver hasta dónde soportaría Dios su desobediencia. »Por eso Dios les dijo:
Heb 3:9  Aunque los traté bien durante cuarenta años, sus antepasados me pusieron a prueba en el desierto.
Heb 3:10  Entonces me enojé, y les hice ver que vivían en el error, pues no obedecían mis mandamientos.
Heb 3:11  Por eso, ya enojado decidí: “No voy a permitirles entrar en la tierra prometida, donde los haré descansar.”»
Heb 3:12  ¡Cuidado, hermanos! No piensen en lo malo, ni dejen de confiar en el Dios que vive para siempre, para que no se aparten de él.
Heb 3:13  Al contrario, mientras aún queda tiempo, cada uno debe animar al otro a seguir confiando. Así nadie dejará de obedecer a Dios, ni pensará que, si peca, hace el bien.
Heb 3:14  Al principio, cuando confiamos en Cristo, nos hicimos compañeros suyos; y si no dejamos de confiar en él, seguiremos siendo sus compañeros siempre.
Heb 3:15  Por eso la Biblia dice: «Si hoy escuchan la voz de Dios, no sean tercos, como aquellos israelitas que no quisieron obedecerlo.»
Heb 3:16  ¿Y quiénes fueron los que escucharon a Dios y no quisieron obedecerlo? ¡Pues todos aquellos que Moisés sacó de Egipto!
Heb 3:17  ¿Y con quiénes estuvo Dios enojado durante cuarenta años? ¡Pues con los que pecaron y luego cayeron muertos en el desierto!
Heb 3:18  ¿Y a quiénes les juró Dios que no les daría descanso en la región de Canaán? ¡Pues a los que no le obedecieron!
Heb 3:19  Y en verdad, no pudieron entrar a Canaán y descansar, porque no confiaron en Dios.

 


 

Heb 3:1  Por lo tanto, hermanos que han sido apartados por YAHWEH, los que comparten el llamado del cielo, piensen cuidadosamente acerca de Yahshúa, a quien reconocemos públicamente como el emisario de YAHWEH y Kohen Gadol.
Heb 3:2  El es completamente fiel a YAHWEH, quien lo designó; como también: "Moshe estuvo lleno de fidelidad en toda la casa de YAHWEH."[Nu 12:7]
Heb 3:3  Pero Yahshúa merece más honor que Moshe, así como el constructor de la casa merece más honor que la casa.
Heb 3:4  Porque todas las casas fueron construidas por alguien, pero el que construyó todo es Elohim.[12]
Heb 3:5  También Moshe fue completamente fiel en toda la casa de YAHWEH, como un siervo dando testimonio de lo que YAHWEH habría de divulgar después.
Heb 3:6  Pero el Mashíaj, como Hijo, fue completamente fiel sobre la casa de YAHWEH, y nosotros somos esa casa de El, siempre que nos sujetemos firmemente al valor y confianza inspirados por lo que aguardamos esperanzados.
Heb 3:7  Por lo cual, como dice el Ruaj HaKodesh: "Si oyen hoy la voz de YAHWEH,
Heb 3:8  no endurezcan sus corazones, como hicieron en las Aguas Amargas en aquel día en el desierto, cuando pusieron a YAHWEH a prueba.
Heb 3:9  Sí, sus padres me pusieron a prueba; ¡Ellos me retaron, a pesar de que vieron mis obras por cuarenta años![13]
Heb 3:10  Por lo cual, estuve enojado con esa generación; Yo dije: 'sus corazones siempre se están extraviando, no han entendido cómo Yo hago las cosas;
Heb 3:11  En mi ira juré que no entrarían en mi reposo. '"[Sal 95:7 -11]
Heb 3:12  ¡Escuchen hermanos, que no haya en ninguno de ustedes un corazón maligno, falto de confianza, que los lleve a apostatar del Elohim viviente![14]
Heb 3:13  Más bien, exhórtense el uno al otro todos los días mientras este día sea llamado Hoy, para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado.
Heb 3:14  Porque nos hemos convertido en participantes en el Mashíaj, siempre que nos sujetemos firmemente a la convicción con la que empezamos, hasta que la meta esté superada.[15]
Heb 3:15  Ahora, donde dice: "Hoy, si oyen la voz de YAHWEH, no endurezcan sus corazones, como hicieron en las Aguas Amargas,"[Sal 95:7-8]
Heb 3:16  ¿Quiénes eran las personas que después de haber oído, pelearon tan amargamente? Todos los que Moshe sacó de Egip to.
Heb 3:17  ¿Y con quién estuvo YAHWEH enojado por cuarenta años? ¡Con aquellos que pecaron! ¡Sí, cayeron muertos en el desierto!
Heb 3:18  ¿Y a quién fue que El juró que no entrarían en su reposo? A aquellos que fueron desobedientes.[16]
Heb 3:19  Por tanto, vean que no pudieron entrar en su reposo por falta de confianza.

 


 

Heb 3:1  "Por lo tanto, hermanos santos, ustedes que han sido llamados por Dios, pongan su atención en Jesús. Dios lo envió para ser sumo sacerdote de la fe que tenemos,"
Heb 3:2  "y él fue fiel a Dios, tal como Moisés fue fiel en la familia de Dios."
Heb 3:3  Jesús es más importante que Moisés porque el que construye una casa tiene más importancia que la casa misma.
Heb 3:4  "Toda casa tiene un constructor, pero Dios es el arquitecto del universo."
Heb 3:5  Moisés fue respetado como siervo fiel en toda la familia de Dios y su trabajo era ser testigo de lo que Dios iba a decir.
Heb 3:6  Pero Cristo dirige la familia de Dios como un hijo fiel. Somos la familia de Dios siempre y cuando nos mantengamos seguros y confiados de hablar abiertamente de la esperanza que tenemos.
Heb 3:7  "Pues el Espíritu Santo dice: ""Si escuchan hoy la voz de Dios,"
Heb 3:8  "no se opongan como antes, cuando se rebelaron contra él, el día en que lo pusieron a prueba en el desierto."
Heb 3:9  "Durante cuarenta años sus antepasados vieron los milagros que hice en el desierto; sin embargo, me pusieron a prueba y se me agotó la paciencia que les tenía"
Heb 3:10  y por eso me enojé con ese pueblo. Dije: 'Sus pensamientos siempre están equivocados y nunca han entendido mis enseñanzas'.
Heb 3:11  "Como estaba enojado hice una promesa: 'Ese pueblo nunca entrará a disfrutar de mi reposo'""."
Heb 3:12  "Así que hermanos, presten atención y cuídense de que en ninguno de ustedes se esconda la maldad ni la falta de fe. No le den la espalda al Dios viviente."
Heb 3:13  "Al contrario, anímense unos a otros todos los días, mientras todavía exista ese ""hoy"". Ayúdense para evitar que el pecado engañe a alguno de ustedes y lo vuelva terco contra Dios."
Heb 3:14  "Hemos llegado a ser compañeros de Cristo, pero tenemos que seguir tan confiados y seguros como al principio."
Heb 3:15  "Les repito: ""Si escuchan hoy la voz de Dios, no se opongan como antes, cuando se rebelaron contra él""."
Heb 3:16  ¿Y quiénes fueron los que escucharon la voz de Dios y aun así se rebelaron contra él? Los que Moisés sacó de Egipto.
Heb 3:17  ¿Con quién estuvo Dios enojado durante cuarenta años? Con esos mismos pecadores que murieron y cuyos cuerpos quedaron tendidos en el desierto.
Heb 3:18  ¿A quiénes les estaba hablando Dios cuando dijo que nunca entrarían a disfrutar de su reposo? A los que se rebelaron.
Heb 3:19  "Entonces vemos que por su falta de fe, ellos no pudieron entrar a disfrutar del reposo de Dios."

 


 
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