Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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  BibliadeEstudioAdventista1 de Pedro 1BibliadeEstudioAdventista

La version Reina Valera 1990 con comentarios de elena White,referencias biblicas y otros complementos (Por editar)se encuentra en las subpaginas de 1.2. de Pedro


 

1Pe 1:1  Pedro, apóstol de Jesucristo, a los elegidos(a)  advenedizos de dispersión de Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia,
1Pe 1:2  según presciencia de Dios Padre, en santificación de Espíritu, para obediencia, y aspersión de sangre de Jesucristo: gracia a vosotros y paz acreciéntese.—
1Pe 1:3  Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo; quien, según la muchedumbre de su misericordia, nos ha regenerado en esperanza viva, por resurrección de Jesucristo de entre muertos;
1Pe 1:4  para herencia incorruptible e incontaminada e inmarcesible conservada en los cielos a vosotros;
1Pe 1:5  los que, en virtud de Dios, custodiados sois, por fe, para salud preparada a revelarse en tiempo postrero.
1Pe 1:6  En el cual os alborozáis(b) ; un poco ahora, si menester es, apenados en varias tentaciones;
1Pe 1:7  para que la prueba de vuestra fe(c)  mucho más preciosa que oro el que perece, aunque a fuego es probado; se halle, en loor, y gloria y honor, en revelación de Jesucristo;
1Pe 1:8  a quien no viendo, amáis; a quien ahora no mirando, pero creyendo, os alborozáis con gozo inenarrable y glorificado;
1Pe 1:9  reportando el fin(d)  de vuestra fe: salud de almas.
1Pe 1:10  Acerca de la cual salud inquirieron y escrudriñaron profetas, los, acerca de la para con vosotros gracia, profetizantes,
1Pe 1:11  escudriñando en qué o cuál tiempo declaraba el en ellos Espíritu de Cristo, pretestificando los para Cristo padecimientos y las, después de ellos glorias;
1Pe 1:12  a quienes revelado fue que no para sí, pero para vosotros ministraban(e)  lo que ahora se os ha anunciado por los que os han evangelizado por el Espíritu Santo(f) , enviado del cielo; lo que anhelan ángeles contemplar.
1Pe 1:13  Por lo cual, ciñéndoos los lomos de vuestra mente, ayunos(g) , perfectamente esperad en la que se os trae gracia, en revelación de Jesucristo.
1Pe 1:14  Cual hijos de obediencia, no configurándoos con los anteriores de vuestra ignorancia apetitos;
1Pe 1:15  sino que según el que os ha llamado Santo, también vosotros mismos santos en toda conversación haceos;
1Pe 1:16  por esto: porque está escrito: (Lv. 11,44). Santos seréis; porque yo santo soy.
1Pe 1:17  Y, si por Padre invocáis al que, sin acepción de personas, juzga según la de cada uno obra, en temor el de vuestra peregrinación tiempo pasad;
1Pe 1:18  sabiendo que, no con corruptibles cosas, plata u oro, habéis sido redimidos de vuestra vana conversación paterno-tradicional,
1Pe 1:19  sino con la preciosa sangre, como de cordero inmaculado e incontaminado: Cristo;
1Pe 1:20  preconocido por cierto antes de la constitución del mundo; manifestado, empero, en el último de los tiempos, por vosotros;
1Pe 1:21  los, por él fieles a Dios; el que le resucitó de muertos, y gloria le dio; para que vuestra fe y esperanza sea en Dios.
1Pe 1:22  Vuestras almas habiendo vosotros purificado en la obediencia de la verdad, en fraternidad infingida; de corazón amaos entrañablemente;
1Pe 1:23  renacidos, no de simiente corruptible, sino incorruptible; por palabra de viviente Dios y permanente.
1Pe 1:24  Por esto: (Is. 40,6-8). porque toda carne, como heno, y toda gloria de ella, como flor de heno: secóse el heno y su flor se cayó.
1Pe 1:25  Mas la palabra de Señor permanece por el siglo. Y ésta es la palabra, la que se os ha evangelizado.  

 


 

1Pe 1:1  Pedro, apóstol de Jesucristo, a los elegidos extranjeros de la dispersión del Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia,
1Pe 1:2  elegidos según la presciencia de Dios Padre en la santificación del espíritu para la obediencia y la aspersión de la sangre de Jesucristo: la gracia y la paz os sean multiplicadas.
1Pe 1:3  “Bendito sea Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos reengendró a una viva esperanza por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos,
1Pe 1:4  para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, que os está reservada en los cielos
1Pe 1:5  a los que por el poder de Dios habéis sido guardados mediante la fe para la salud que está dispuesta a manifestarse en el tiempo último.
1Pe 1:6  Por lo cual exultáis, aunque ahora tengáis que entristeceros un poco en las diversas tentaciones,
1Pe 1:7  para que vuestra fe probada, más preciosa que el oro, que se corrompe aunque acrisolado por el fuego, aparezca digna de alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo,
1Pe 1:8  a quien amáis sin haberlo visto, en quien ahora creéis sin verle, y os regocijáis con un gozo inefable y glorioso,
1Pe 1:9  recibiendo el fruto de vuestra fe, la salud de las almas.”
1Pe 1:10  Acerca de la cual inquirieron e investigaron los profetas que vaticinaron la gracia a vosotros destinada,
1Pe 1:11  escudriñando qué y cuál tiempo indicaba el Espíritu de Cristo, que en ellos moraba y de antemano testificaba los padecimientos de Cristo y las glorias que habían de seguirlos.
1Pe 1:12  A ellos fue revelado que no a sí mismo, sino a vosotros, servían con esto, que os ha sido anunciado ahora por los que os evangelizaron, movidos del Espíritu Santo, enviado del cielo, y que los mismos ángeles desean contemplar.
1Pe 1:13  Por lo cual, ceñidos los lomos de vuestra mente y apercibidos, tened vuestra esperanza completamente puesta en la gracia que os ha traído la revelación de Jesucristo.
1Pe 1:14  Como hijos de obediencia, no os conforméis a las concupiscencias que primero teníais en vuestra ignorancia,
1Pe 1:15  antes, conforme a la santidad del que os llamó, sed santos en todo,
1Pe 1:16  porque escrito está: “Sed santos, porque santo soy yo.”
1Pe 1:17  Y si llamáis Padre al que sin acepción de personas juzga a cada cual según sus obras, vivid con temor todo el tiempo de vuestra peregrinación,
1Pe 1:18  considerando que habéis sido rescatados de vuestro vano vivir según la tradición de vuestros padres, no con plata y oro, corruptibles,
1Pe 1:19  sino con la sangre preciosa de Cristo, como cordero sin defecto ni mancha,
1Pe 1:20  ya conocido antes de la creación del mundo y manifestado al fin de los tiempos por amor vuestro;"
1Pe 1:21  los que por El creéis en Dios, que le resucitó de entre los muertos y le dio la gloria de manera que en Dios tengamos nuestra fe y nuestra esperanza.
1Pe 1:22  Pues por la obediencia a la verdad habéis purificado vuestras almas para una sincera caridad, amaos entrañablemente unos a otros,
1Pe 1:23  como quienes han sido engendrados no de semilla corruptible, sino incorruptible, por la palabra viva y permanente de Dios,
1Pe 1:24  porque toda carne es como heno, y toda su gloria, como flor de heno. Secóse el heno y se cayó la flor,
1Pe 1:25  mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta palabra es la que os ha sido anunciada.

 


 

1Pe 1:1  Yo, Pedro, que soy enviado de Jesucristo a anunciar su mensaje, saludo a todos los cristianos que viven como extranjeros en las regiones de Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia. De acuerdo con su plan, Dios el Padre decidió elegirlos a ustedes, para que fueran su pueblo. Y por medio del Espíritu Santo y de la muerte de Jesucristo, Dios los ha limpiado de todo pecado, para que lo obedezcan. Deseo que Dios los ame mucho y les permita vivir en paz.
1Pe 1:3  Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por medio de la resurrección de Jesucristo ha cambiado totalmente nuestra vida. Por su gran amor, Dios cambió nuestra vida, para que siempre estemos seguros de nuestra salvación
1Pe 1:4  y de que nos dará todo lo que nos ha prometido y que tiene guardado en el cielo. Lo que nos ha prometido no puede destruirse ni mancharse, ni marchitarse.
1Pe 1:5  Ustedes confían en Dios, y por eso él los protege con su poder, para que puedan ser salvados tal y como está planeado para los últimos tiempos.
1Pe 1:6  Por eso, aun cuando por algún tiempo tengan que pasar por muchos problemas y dificultades, ¡alégrense!
1Pe 1:7  La confianza que ustedes tienen en Dios es como el oro: así como la calidad del oro se pone a prueba con el fuego, la confianza que ustedes tienen en Dios se pone a prueba con los problemas. Si ustedes pasan la prueba, su confianza será más valiosa que el oro, pues el oro se puede destruir. Así, cuando Jesucristo aparezca, hablará bien de la confianza que ustedes tienen en Dios, porque una confianza que ha pasado por tantas pruebas merece ser alabada.
1Pe 1:8  Ustedes, aunque nunca han visto a Jesucristo, lo aman y creen en él, y tienen una alegría tan grande y hermosa que no puede describirse con palabras.
1Pe 1:9  Ustedes viven alegres porque ya saben que Dios los salvará, y por eso confían en él.
1Pe 1:10  Los profetas estudiaron con cuidado todo acerca de esta salvación, y hablaron de lo que Dios, por su amor, les daría a ustedes.
1Pe 1:11  Antes de que Cristo viniera al mundo, su Espíritu les enseñaba a los profetas lo que él debería sufrir aquí en la tierra, y también les enseñaba todo lo hermoso que sucedería después. Y los profetas intentaban descubrir quién sería el Mesías, y cuándo vendría al mundo.
1Pe 1:12  Pero Dios les hizo entender que lo que ellos anunciaban no era para ellos mismos, sino para ustedes. Ese es el mensaje que les dieron a ustedes quienes les comunicaron la buena noticia. Y lo hicieron con el poder del Espíritu Santo, que fue enviado del cielo. ¡Esto es algo que los ángeles mismos hubieran querido ver!
1Pe 1:13  Por eso, estén atentos y piensen bien lo que van a hacer, para que siempre hagan lo correcto. Y confíen plenamente en que Dios los tratará bien cuando regrese Jesucristo.
1Pe 1:14  Ustedes, antes de que conocieran la buena noticia acerca de Jesucristo, hacían todo lo malo que querían. Pero ahora deben obedecer a Dios en todo, como buenos hijos.
1Pe 1:15  Así que no hagan lo malo, sino manténganse apartados del mal, porque Dios los eligió para ser su pueblo. En la Biblia, Dios nos dice: «Yo soy un Dios diferente a los demás, por eso ustedes deben ser diferentes a las demás naciones.»
1Pe 1:17  Dios es un juez que no tiene favoritos, y será él quien decida si merecemos ser castigados o premiados, según lo que cada uno de nosotros haya hecho. Así que, si ustedes dicen que Dios es su Padre, deben honrarlo en este mundo todos los días de su vida.
1Pe 1:18  Porque Dios los libró de ese modo de vida, que es poco provechoso, y que ustedes aprendieron de sus antepasados. Y bien saben ustedes que, para liberarlos, Dios no pagó con oro y plata, que son cosas que no duran;
1Pe 1:19  al contrario, pagó con la sangre preciosa de Cristo. Cuando Cristo murió en la cruz, fue ofrecido como sacrificio, como un cordero sin ningún defecto.
1Pe 1:20  Esto es algo que Dios había decidido hacer desde antes de crear el mundo, y Cristo apareció en estos últimos tiempos para bien de ustedes.
1Pe 1:21  Por medio de Cristo, ustedes creen en Dios, quien lo resucitó y le dio un lugar de honor en su reino. Por eso ustedes han puesto su confianza en Dios, y están seguros de que él les dará todo lo que les ha prometido.
1Pe 1:22  Ahora ustedes obedecen el verdadero mensaje de Dios, y Dios los ha limpiado de todo pecado para que se amen unos a otros sinceramente, como hermanos. Así que, ámense mucho unos a otros, con todo su corazón y con todas sus fuerzas.
1Pe 1:23  Dios les ha cambiado su modo de vivir. Es como si ustedes hubieran vuelto a nacer, no de padres humanos, que finalmente mueren, sino gracias al mensaje de Dios. Y es que ese mensaje da vida y nada puede destruirlo.
1Pe 1:24  Pues la Biblia dice: «Todo ser humano es como la hierba; y su grandeza es como las flores: la hierba se seca, y las flores se caen,
1Pe 1:25  pero la Palabra del Señor permanece para siempre.» Y esa Palabra es la buena noticia que el Señor Jesucristo les ha enseñado. 

 


 

1Pe 1:1  elegidos según la previsión, o predestinación, de Dios Padre, para ser santificados del Espíritu Santo, y obedecer a Jesucristo, y ser rociados con su sangre, muchos aumentos de gracia y de paz.
1Pe 1:2  Bendito sea el Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos ha regenerado con una viva esperanza de vida eterna, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos,
1Pe 1:3  para alcanzar algún día una herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, y que es inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
1Pe 1:4  a quienes la virtud de Dios conserva por medio de la fe para haceros gozar de la salud, que ha de manifestarse claramente en los últimos tiempos.
1Pe 1:5  Esto es lo que debe transportaros de gozo, si bien ahora por poco tiempo conviene que seáis afligidos con varias tentaciones,
1Pe 1:6  para que vuestra fe probada de esta manera y mucho más acendrada que el oro (que se acrisola con el fuego) se halle digna de alabanza, de gloria y de honor en la venida manifiesta de Jesucristo para juzgaros;
1Pe 1:7  a quien amáis, sin haberle visto; en quien ahora igualmente creéis, aunque no lo veis; mas porque creéis os alegraréis con júbilo indecible y colmado de gloria,
1Pe 1:8  alcanzando por premio de vuestra fe la salud de vuestras almas.
1Pe 1:9  De la cual salud tanto inquirieron e indagaron los profetas, los cuales pronunciaron la gracia que había de haber en vosotros,
1Pe 1:10  escudriñando para cuándo o para qué punto de tiempo se lo daba a entender el Espíritu de Cristo que tenían dentro, cuando les predecía los tormentos que padeció Cristo y las glorias que le seguirían.
1Pe 1:11  A los cuales fue revelado, que no para sí mismos, sino para vosotros administraban, o profetizaban, las cosas que ahora se os han anunciado, por medio de los que os predicaron la buena nueva, habiendo sido enviado del cielo el Espíritu Santo, en cuyas cosas o misterios los ángeles mismos desean penetrar con su vista.
1Pe 1:12  Por lo cual bien apercibido y preparado vuestro ánimo, tened perfecta esperanza en la gracia que se os ofrece hasta la manifestación de Jesucristo,
1Pe 1:13  portándoos como hijos obedientes de este Señor, no conformándoos ya con los apetitos y pasiones que teníais antes en tiempo de vuestra ignorancia o infidelidad,
1Pe 1:14  sino que conforme a la santidad del que os llamó, sed también vosotros santos en todo vuestro proceder,
1Pe 1:15  pues está escrito: Santos habéis de ser, porque yo soy santo.
1Pe 1:16  Y pues invocáis como Padre a aquel que sin distinción de personas juzga según el mérito de cada cual, habéis de proceder con temor de ofenderle durante el tiempo de vuestra peregrinación,
1Pe 1:17  sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana conducta de vida, o vivir mundano, que recibisteis de vuestros padres, no con oro o plata, que son cosas perecederas,
1Pe 1:18  sino con la sangre preciosa de Cristo como de un cordero inmaculado y sin tacha,
1Pe 1:19  predestinado sí ya de antes de la creación del mundo, pero manifestado en los últimos tiempos por amor de vosotros,
1Pe 1:20  que por medio del mismo creéis en Dios, el cual le resucitó de la muerte y le glorificó, para que vosotros pusieseis también vuestra fe y vuestra esperanza en Dios.
1Pe 1:21  Purificando, pues, vuestras almas con la obediencia del amor, con amor fraternal, amaos unos a otros entrañablemente con un corazón puro y sencillo;
1Pe 1:22  puesto que habéis renacido no de semilla corruptible, sino incorruptible por la palabra de Dios vivo, la cual permanece por toda la eternidad.
1Pe 1:23  Porque toda carne es heno; y toda su gloria como la flor del heno, se secó el heno, y su flor se cayó al instante:
1Pe 1:24  pero la palabra del Señor dura eternamente; y ésta es la palabra de la buena nueva que se os ha predicado.
1Pe 1:25  Por lo que depuesta toda malicia y todo engaño, y los fingimientos o hipocresías, y envidias, y todas las murmuraciones, 

 


 

1Pe 1:1  

Salutación
  Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia,
1Pe 1:2  elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas. 

Una esperanza viva
 
1Pe 1:3  Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,
1Pe 1:4  para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
1Pe 1:5  que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
1Pe 1:6  En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,
1Pe 1:7  para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,
1Pe 1:8  a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;
1Pe 1:9  obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.
1Pe 1:10  Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación,
1Pe 1:11  escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos.
1Pe 1:12  A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles. 

Llamamiento a una vida santa
 
1Pe 1:13  Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;
1Pe 1:14  como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;
1Pe 1:15  sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
1Pe 1:16  porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.(A)
1Pe 1:17  Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación;
1Pe 1:18  sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,
1Pe 1:19  sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,
1Pe 1:20  ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,
1Pe 1:21  y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.
1Pe 1:22  Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;
1Pe 1:23  siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.
1Pe 1:24  Porque:
 Toda carne es como hierba,
 Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba.
 La hierba se seca, y la flor se cae;
1Pe 1:25  Mas la palabra del Señor permanece para siempre.(B)
Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada. 
 

 


 

1Pe 1:1  Pedro, apóstol de Jesús, el Cristo, a los extranjeros esparcidos en Ponto, en Galacia, en Capadocia, en Asia, y en Bitinia,
1Pe 1:2  elegidos (según la presciencia de Dios Padre) en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesús, el Cristo: Gracia y paz os sea multiplicada.
1Pe 1:3  Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesús, el Cristo, que según su grande misericordia nos ha engendrado de nuevo en esperanza viva, por la resurrección de Jesús, el Cristo, de los muertos:
1Pe 1:4  Para la herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni marchitarse, conservada en los cielos,
1Pe 1:5  para vosotros que sois guardados en la virtud de Dios por fe, para alcanzar la salud que está aparejada para ser manifestada en el postrer tiempo.
1Pe 1:6  En lo cual vosotros os alegráis, estando al presente un poco de tiempo afligidos en diversas tentaciones, si es necesario,
1Pe 1:7  para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro (el cual perece, mas sin embargo es probado con fuego), sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando Jesús, el Cristo, fuere manifestado;
1Pe 1:8  al cual, no habiendo visto, le amáis; en el cual creyendo, aunque al presente no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorificado;
1Pe 1:9  obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salud de vuestras almas.
1Pe 1:10  De la cual salud los profetas (que profetizaron de la gracia que había de venir en vosotros), han inquirido y diligentemente buscado,
1Pe 1:11  escudriñando cuándo y en qué punto de tiempo significaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos; el cual antes anunciaba las aflicciones que habían de venir al Cristo, y la gloria después de ellas.
1Pe 1:12  A los cuales fue revelado, que no para sí mismos, sino para nosotros administraban las cosas que ahora os son anunciadas de los que os han predicado el Evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; en las cuales desean mirar los ángeles.
1Pe 1:13  Por lo cual, teniendo los lomos de vuestro entendimiento ceñidos con templanza, esperad perfectamente en la gracia que os es presentada cuando Jesús, el Cristo, os es manifestado,
1Pe 1:14  como hijos obedientes, no conformándoos con los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;
1Pe 1:15  mas como aquel que os ha llamado es santo, semejantemente también sed vosotros santos en toda conversación;
1Pe 1:16  porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
1Pe 1:17  Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conversad en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación,
1Pe 1:18  sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación (la cual recibisteis de vuestros padres), no con cosas corruptibles, como oro o plata;
1Pe 1:19  sino con la sangre preciosa del Cristo, como de un Cordero sin mancha y sin contaminación,
1Pe 1:20  ya ordenado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postrimeros tiempos por amor de vosotros,
1Pe 1:21  que por él creéis a Dios, el cual le resucitó de los muertos, y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sea en Dios.
1Pe 1:22  Habiendo purificado vuestras almas en la obediencia de la verdad, por el Espíritu, en caridad hermanable sin fingimiento, amaos unos a otros entrañablemente de corazón puro,
1Pe 1:23  siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra del Dios, viviente y que permanece para siempre.
1Pe 1:24  Porque: Toda carne es como la hierba, y toda la gloria del hombre, como la flor de la hierba. Se seca la hierba, y la flor se cae;
1Pe 1:25  mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la Palabra que por el Evangelio os ha sido anunciada. 

 


 

1Pe 1:1  Peter, an apostle of Jesus Christ, to the strangers scattered throughout Pontus, Galatia, Cappadocia, Asia, and Bithynia,
1Pe 1:2  Elect according to the foreknowledge of God the Father, through sanctification of the Spirit, unto obedience and sprinkling of the blood of Jesus Christ: Grace unto you, and peace, be multiplied.
1Pe 1:3  Blessed be the God and Father of our Lord Jesus Christ, which according to his abundant mercy hath begotten us again unto a lively hope by the resurrection of Jesus Christ from the dead,
1Pe 1:4  To an inheritance incorruptible, and undefiled, and that fadeth not away, reserved in heaven for you,
1Pe 1:5  Who are kept by the power of God through faith unto salvation ready to be revealed in the last time.
1Pe 1:6  Wherein ye greatly rejoice, though now for a season, if need be, ye are in heaviness through manifold temptations:
1Pe 1:7  That the trial of your faith, being much more precious than of gold that perisheth, though it be tried with fire, might be found unto praise and honour and glory at the appearing of Jesus Christ:
1Pe 1:8  Whom having not seen, ye love; in whom, though now ye see him not, yet believing, ye rejoice with joy unspeakable and full of glory:
1Pe 1:9  Receiving the end of your faith, even the salvation of your souls.
1Pe 1:10  Of which salvation the prophets have enquired and searched diligently, who prophesied of the grace that should come unto you:
1Pe 1:11  Searching what, or what manner of time the Spirit of Christ which was in them did signify, when it testified beforehand the sufferings of Christ, and the glory that should follow.
1Pe 1:12  Unto whom it was revealed, that not unto themselves, but unto us they did minister the things, which are now reported unto you by them that have preached the gospel unto you with the Holy Ghost sent down from heaven; which things the angels desire to look into.
1Pe 1:13  Wherefore gird up the loins of your mind, be sober, and hope to the end for the grace that is to be brought unto you at the revelation of Jesus Christ;
1Pe 1:14  As obedient children, not fashioning yourselves according to the former lusts in your ignorance:
1Pe 1:15  But as he which hath called you is holy, so be ye holy in all manner of conversation;
1Pe 1:16  Because it is written, Be ye holy; for I am holy.
1Pe 1:17  And if ye call on the Father, who without respect of persons judgeth according to every man's work, pass the time of your sojourning here in fear:
1Pe 1:18  Forasmuch as ye know that ye were not redeemed with corruptible things, as silver and gold, from your vain conversation received by tradition from your fathers;
1Pe 1:19  But with the precious blood of Christ, as of a lamb without blemish and without spot:
1Pe 1:20  Who verily was foreordained before the foundation of the world, but was manifest in these last times for you,
1Pe 1:21  Who by him do believe in God, that raised him up from the dead, and gave him glory; that your faith and hope might be in God.
1Pe 1:22  Seeing ye have purified your souls in obeying the truth through the Spirit unto unfeigned love of the brethren, see that ye love one another with a pure heart fervently:
1Pe 1:23  Being born again, not of corruptible seed, but of incorruptible, by the word of God, which liveth and abideth for ever.
1Pe 1:24  For all flesh is as grass, and all the glory of man as the flower of grass. The grass withereth, and the flower thereof falleth away:
1Pe 1:25  But the word of the Lord endureth for ever. And this is the word which by the gospel is preached unto you. 

 


 

1Pe 1:1  Pedro, apóstol de Jesucristo, a los que viven como extranjeros en la Dispersión: en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, elegidos
1Pe 1:2  según el previo conocimiento de Dios Padre, con la acción santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre. A vosotros gracia y paz abundantes.
1Pe 1:3  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo quien, por su gran misericordia, mediante la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha reengendrado a una esperanza viva,
1Pe 1:4  a una herencia incorruptible, inmaculada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
1Pe 1:5  a quienes el poder de Dios, por medio de la fe, protege para la salvación, dispuesta ya a ser revelada en el último momento.
1Pe 1:6  Por lo cual rebosáis de alegría, aunque sea preciso que todavía por algún tiempo seáis afligidos con diversas pruebas,
1Pe 1:7  a fin de que la calidad probada de vuestra fe, más preciosa que el oro perecedero que es probado por el fuego, se convierta en motivo de alabanza, de gloria y de honor, en la Revelación de Jesucristo.
1Pe 1:8  A quien amáis sin haberle visto; en quien creéis, aunque de momento no le veáis, rebosando de alegría inefable y gloriosa;
1Pe 1:9  y alcanzáis la meta de vuestra fe, la salvación de las almas.
1Pe 1:10  Sobre esta salvación investigaron e indagaron los profetas, que profetizaron sobre la gracia destinada a vosotros,
1Pe 1:11  procurando descubrir a qué tiempo y a qué circunstancias se refería el Espíritu de Cristo, que estaba en ellos, cuando les predecía los sufrimientos destinados a Cristo y las glorias que les seguirían.
1Pe 1:12  Les fue revelado que no administraban en beneficio propio sino en favor vuestro este mensaje que ahora os anuncian quienes os predican el Evangelio, en el Espíritu Santo enviado desde el cielo; mensaje que los ángeles ansían contemplar.
1Pe 1:13  Por lo tanto, ceñíos los lomos de vuestro espíritu, sed sobrios, poned toda vuestra esperanza en la gracia que se os procurará mediante la Revelación de Jesucristo.
1Pe 1:14  Como hijos obedientes, no os amoldéis a las apetencias de antes, del tiempo de vuestra ignorancia,
1Pe 1:15  más bien, así como el que os ha llamado es santo, así también vosotros sed santos en toda vuestra conducta,
1Pe 1:16  como dice la Escritura: = Seréis santos, porque santo soy yo. =
1Pe 1:17  Y si llamáis Padre a quien, sin acepción de personas, juzga a cada cual según sus obras, conducíos con temor durante el tiempo de vuestro destierro,
1Pe 1:18  sabiendo que = habéis sido rescatados = de la conducta necia heredada de vuestros padres, no con algo caduco, oro o = plata, =
1Pe 1:19  sino con una sangre preciosa, como de cordero sin tacha y sin mancilla, Cristo,
1Pe 1:20  predestinado antes de la creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos a causa de vosotros;
1Pe 1:21  los que por medio de él creéis en Dios, que le ha resucitado de entre los muertos y le ha dado la gloria, de modo que vuestra fe y vuestra esperanza estén en Dios.
1Pe 1:22  Habéis purificado vuestras almas, obedeciendo a la verdad, para amaros los unos a los otros sinceramente como hermanos. Amaos intensamente unos a otros con corazón puro,
1Pe 1:23  pues habéis sido reengendrados de un germen no corruptible, sino incorruptible, por medio de la Palabra de Dios viva y permanente.
1Pe 1:24  Pues = toda carne es como hierba y todo su esplendor como flor de hierba; se seca la hierba y cae la flor; =
1Pe 1:25  = pero la Palabra del Señor permanece eternamente. = Y esta es la Palabra: la Buena Nueva anunciada a vosotros.

 


 

1Pe 1:1  Pedro, apóstol de Jesucristo, saluda a los que viven esparcidos fuera de su patria, en las provincias de Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, [1]
1Pe 1:2  a quienes Dios el Padre había escogido anteriormente conforme a su propósito. Por medio del Espíritu los ha santificado a ustedes para que lo obedezcan y sean purificados[2]
 con la sangre de Jesucristo. Reciban abundancia de gracia y de paz.
1Pe 1:3  Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo por la resurrección de Jesucristo. Esto nos da una esperanza viva,
1Pe 1:4  y hará que ustedes reciban la herencia que Dios les tiene guardada en el cielo, la cual no puede destruirse, ni mancharse, ni marchitarse.
1Pe 1:5  Por la fe que ustedes tienen en Dios, él los protege con su poder para que alcancen la salvación que tiene preparada, la cual dará a conocer en los tiempos últimos.
1Pe 1:6  Por esta razón están ustedes llenos de alegría, aun cuando sea necesario que durante un poco de tiempo pasen por muchas pruebas.
1Pe 1:7  Porque la fe de ustedes es como el oro: su calidad debe ser probada por medio del fuego. La fe que resiste la prueba vale mucho más que el oro, el cual se puede destruir. De manera que la fe de ustedes, al ser así probada, merecerá aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo aparezca. [3]
1Pe 1:8  Ustedes aman a Jesucristo, aunque no lo han visto; y ahora, creyendo en él sin haberlo visto, se alegran con una alegría tan grande y gloriosa que no pueden expresarla con palabras,
1Pe 1:9  porque están alcanzando la meta de su fe, que es la salvación.
1Pe 1:10  Los profetas estudiaron e investigaron acerca de esta salvación, y hablaron de lo que Dios en su bondad iba a darles a ustedes.
1Pe 1:11  El Espíritu de Cristo hacía saber de antemano a los profetas lo que Cristo había de sufrir y la gloria que vendría después; y ellos trataban de descubrir el tiempo y las circunstancias que señalaba ese Espíritu que estaba en ellos. [4]
1Pe 1:12  Pero Dios les hizo saber que lo que ellos anunciaban no era para ellos mismos, sino para bien de ustedes. Ahora pues, esto es lo que les ha sido anunciado por los mismos que les predicaron el evangelio con el poder del Espíritu Santo que ha sido enviado del cielo. ¡Estas son cosas que los ángeles mismos quisieran contemplar!
1Pe 1:13  Por eso, estén preparados y usen de su buen juicio. Pongan toda su esperanza en lo que Dios en su bondad les va a dar cuando Jesucristo aparezca.
1Pe 1:14  Como hijos obedientes, no vivan conforme a los deseos que tenían antes de conocer a Dios.
1Pe 1:15  Al contrario, vivan de una manera completamente santa, porque Dios, que los llamó, es santo;
1Pe 1:16  pues la Escritura dice: "Sean ustedes santos, porque yo soy santo."[5]
1Pe 1:17  Si ustedes llaman "Padre" a Dios, que juzga a cada uno según sus hechos y sin parcialidad, deben mostrarle reverencia durante todo el tiempo que vivan en este mundo.
1Pe 1:18  Pues Dios los ha rescatado a ustedes de la vida sin sentido que heredaron de sus antepasados; y ustedes saben muy bien que el costo de este rescate no se pagó con cosas corruptibles, como el oro o la plata,
1Pe 1:19  sino con la sangre preciosa de Cristo, que fue ofrecido en sacrificio como un cordero sin defecto ni mancha. [6]
1Pe 1:20  Cristo había sido destinado para esto desde antes que el mundo fuera creado, pero en estos tiempos últimos ha aparecido para bien de ustedes.
1Pe 1:21  Por medio de Cristo, ustedes creen en Dios, el cual lo resucitó y lo glorificó; así que ustedes han puesto su fe y su esperanza en Dios.
1Pe 1:22  Ahora ustedes, al obedecer al mensaje de la verdad, se han purificado para amar sinceramente a los hermanos. Así que deben amarse unos a otros con corazón puro y con todas sus fuerzas.
1Pe 1:23  Pues ustedes han vuelto a nacer, y esta vez no de padres humanos y mortales, sino de la palabra de Dios, que es viva y permanente.
1Pe 1:24  Porque la Escritura dice:
"Todo hombre es como hierba,
y su grandeza es como la flor de la hierba.
La hierba se seca y la flor se cae,
 
1Pe 1:25  pero la palabra del Señor
permanece para siempre."[7] 

 


 

1Pe 1:1  Pedro, apóstol de Jesucristo, a los residentes temporales esparcidos por el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, a los escogidos
1Pe 1:2  según la presciencia de Dios el Padre, con santificación por el espíritu, con el propósito de que sean obedientes y rociados con la sangre de Jesucristo: Que bondad inmerecida y paz sean aumentadas a ustedes.
1Pe 1:3  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, porque, según su gran misericordia, nos dio un nuevo nacimiento a una esperanza viva mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos,
1Pe 1:4  a una herencia incorruptible e incontaminada e inmarcesible. Está reservada en los cielos para ustedes,
1Pe 1:5  que están resguardados por el poder de Dios mediante la fe para una salvación [que está] lista para ser revelada en el último período.
1Pe 1:6  En este hecho ustedes están regocijándose en gran manera, aunque ahora, por un poco de tiempo, si tiene que ser, han sido contristados por diversas pruebas,
1Pe 1:7  a fin de que la cualidad probada de su fe, de mucho más valor que el oro que perece a pesar de ser probado por fuego, sea hallada causa de alabanza y gloria y honra al tiempo de la revelación de Jesucristo.
1Pe 1:8  Aunque ustedes nunca lo vieron, lo aman. Aunque ahora no están mirándolo, sin embargo ejercen fe en él y están regocijándose en gran manera con gozo inefable y glorificado,
1Pe 1:9  al recibir el fin de su fe, la salvación de sus almas.
1Pe 1:10  Respecto a esta misma salvación, los profetas que profetizaron acerca de la bondad inmerecida que había de ser para ustedes hicieron una indagación diligente y una búsqueda cuidadosa.
1Pe 1:11  Siguieron investigando qué época en particular, o qué suerte de [época], indicaba respecto a Cristo el espíritu que había en ellos cuando este de antemano daba testimonio acerca de los sufrimientos para Cristo y acerca de las glorias que habían de seguir a estos.
1Pe 1:12  A ellos les fue revelado que, no para sí mismos, sino para ustedes, ministraban las cosas que ahora han sido anunciadas a ustedes mediante los que les han declarado las buenas nuevas con espíritu santo enviado desde el cielo. En estas mismas cosas los ángeles desean mirar con cuidado.
1Pe 1:13  Por lo tanto, fortifiquen su mente para actividad, mantengan completamente su juicio; pongan su esperanza resueltamente en la bondad inmerecida que ha de ser traída a ustedes en la revelación de Jesucristo.
1Pe 1:14  Como hijos obedientes, dejen de amoldarse según los deseos que tuvieron en otro tiempo en su ignorancia,
1Pe 1:15  y más bien, de acuerdo con el Santo que los llamó, háganse ustedes mismos santos también en toda [su] conducta,
1Pe 1:16  porque está escrito: “Tienen que ser santos, porque yo soy santo”.
1Pe 1:17  Además, si ustedes invocan al Padre que juzga imparcialmente según la obra de cada cual, compórtense con temor durante el tiempo de su residencia forastera.
1Pe 1:18  Porque ustedes saben que no fue con cosas corruptibles, con plata u oro, con lo que fueron librados de su forma de conducta infructuosa recibida por tradición de sus antepasados.
1Pe 1:19  Más bien, fue con sangre preciosa, como la de un cordero sin tacha e inmaculado, sí, la de Cristo.
1Pe 1:20  Es verdad que él fue preconocido antes de la fundación del mundo, pero fue manifestado al fin de los tiempos por causa de ustedes
1Pe 1:21  los que mediante él son creyentes en Dios, el que lo levantó de entre los muertos y le dio gloria; para que la fe y esperanza de ustedes estén puestas en Dios.
1Pe 1:22  Ahora que ustedes han purificado sus almas por [su] obediencia a la verdad con el cariño fraternal sin hipocresía como resultado, ámense unos a otros intensamente desde el corazón.
1Pe 1:23  Porque se les ha dado un nuevo nacimiento, no de semilla corruptible, sino de semilla [reproductiva] incorruptible, mediante la palabra de[l] Dios vivo y duradero.
1Pe 1:24  Porque “toda carne es como hierba, y toda su gloria es como una flor de la hierba; la hierba se marchita, y la flor se cae,
1Pe 1:25  pero el dicho de Jehová dura para siempre”. Pues bien, este es el “dicho”, esto que se les ha declarado como buenas nuevas.

 


 

1Pe 1:1  Yo, Pedro, que soy enviado de Jesucristo a anunciar su mensaje, saludo a todos los cristianos que viven como extranjeros en las regiones de Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia. De acuerdo con su plan, Dios el Padre decidió elegirlos a ustedes, para que fueran su pueblo. Y por medio del Espíritu Santo y de la muerte de Jesucristo, Dios los ha limpiado de todo pecado, para que lo obedezcan. Deseo que Dios los ame mucho y les permita vivir en paz.
1Pe 1:3  Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por medio de la resurrección de Jesucristo ha cambiado totalmente nuestra vida. Por su gran amor, Dios cambió nuestra vida, para que siempre estemos seguros de nuestra salvación
1Pe 1:4  y de que nos dará todo lo que nos ha prometido y que tiene guardado en el cielo. Lo que nos ha prometido no puede destruirse ni mancharse, ni marchitarse.
1Pe 1:5  Ustedes confían en Dios, y por eso él los protege con su poder, para que puedan ser salvados tal y como está planeado para los últimos tiempos.
1Pe 1:6  Por eso, aun cuando por algún tiempo tengan que pasar por muchos problemas y dificultades, ¡alégrense!
1Pe 1:7  La confianza que ustedes tienen en Dios es como el oro: así como la calidad del oro se pone a prueba con el fuego, la confianza que ustedes tienen en Dios se pone a prueba con los problemas. Si ustedes pasan la prueba, su confianza será más valiosa que el oro, pues el oro se puede destruir. Así, cuando Jesucristo aparezca, hablará bien de la confianza que ustedes tienen en Dios, porque una confianza que ha pasado por tantas pruebas merece ser alabada.
1Pe 1:8  Ustedes, aunque nunca han visto a Jesucristo, lo aman y creen en él, y tienen una alegría tan grande y hermosa que no puede describirse con palabras.
1Pe 1:9  Ustedes viven alegres porque ya saben que Dios los salvará, y por eso confían en él.
1Pe 1:10  Los profetas estudiaron con cuidado todo acerca de esta salvación, y hablaron de lo que Dios, por su amor, les daría a ustedes.
1Pe 1:11  Antes de que Cristo viniera al mundo, su Espíritu les enseñaba a los profetas lo que él debería sufrir aquí en la tierra, y también les enseñaba todo lo hermoso que sucedería después. Y los profetas intentaban descubrir quién sería el Mesías, y cuándo vendría al mundo.
1Pe 1:12  Pero Dios les hizo entender que lo que ellos anunciaban no era para ellos mismos, sino para ustedes. Ese es el mensaje que les dieron a ustedes quienes les comunicaron la buena noticia. Y lo hicieron con el poder del Espíritu Santo, que fue enviado del cielo. ¡Esto es algo que los ángeles mismos hubieran querido ver!
1Pe 1:13  Por eso, estén atentos y piensen bien lo que van a hacer, para que siempre hagan lo correcto. Y confíen plenamente en que Dios los tratará bien cuando regrese Jesucristo.
1Pe 1:14  Ustedes, antes de que conocieran la buena noticia acerca de Jesucristo, hacían todo lo malo que querían. Pero ahora deben obedecer a Dios en todo, como buenos hijos.
1Pe 1:15  Así que no hagan lo malo, sino manténganse apartados del mal, porque Dios los eligió para ser su pueblo. En la Biblia, Dios nos dice: «Yo soy un Dios diferente a los demás, por eso ustedes deben ser diferentes a las demás naciones.»
1Pe 1:17  Dios es un juez que no tiene favoritos, y será él quien decida si merecemos ser castigados o premiados, según lo que cada uno de nosotros haya hecho. Así que, si ustedes dicen que Dios es su Padre, deben honrarlo en este mundo todos los días de su vida.
1Pe 1:18  Porque Dios los libró de ese modo de vida, que es poco provechoso, y que ustedes aprendieron de sus antepasados. Y bien saben ustedes que, para liberarlos, Dios no pagó con oro y plata, que son cosas que no duran;
1Pe 1:19  al contrario, pagó con la sangre preciosa de Cristo. Cuando Cristo murió en la cruz, fue ofrecido como sacrificio, como un cordero sin ningún defecto.
1Pe 1:20  Esto es algo que Dios había decidido hacer desde antes de crear el mundo, y Cristo apareció en estos últimos tiempos para bien de ustedes.
1Pe 1:21  Por medio de Cristo, ustedes creen en Dios, quien lo resucitó y le dio un lugar de honor en su reino. Por eso ustedes han puesto su confianza en Dios, y están seguros de que él les dará todo lo que les ha prometido.
1Pe 1:22  Ahora ustedes obedecen el verdadero mensaje de Dios, y Dios los ha limpiado de todo pecado para que se amen unos a otros sinceramente, como hermanos. Así que, ámense mucho unos a otros, con todo su corazón y con todas sus fuerzas.
1Pe 1:23  Dios les ha cambiado su modo de vivir. Es como si ustedes hubieran vuelto a nacer, no de padres humanos, que finalmente mueren, sino gracias al mensaje de Dios. Y es que ese mensaje da vida y nada puede destruirlo.
1Pe 1:24  Pues la Biblia dice: «Todo ser humano es como la hierba; y su grandeza es como las flores: la hierba se seca, y las flores se caen,
1Pe 1:25  pero la Palabra del Señor permanece para siempre.» Y esa Palabra es la buena noticia que el Señor Jesucristo les ha enseñado.

 


 

1Pe 1:1  De: Kefa, un emisario de Yahshúa Ha Mashíaj. A: El pueblo escogido de YAHWEH, que vive como expatriado[1] en la Galut; en el Ponto, Galut-Yah, Capadocia, la provincia de Asia y Bitinia;
1Pe 1:2  escogidos de acuerdo al conocimiento de antemano de Elohim el Padre y separados por el Ruaj por obedecer a Yahshúa Ha Mashíaj y rociados con Su Sangre: Misericordia y Shalom sean de ustedes en medida completa.[2]
1Pe 1:3  Alabado sea YAHWEH, Padre de nuestro Adón Yahshúa Ha Mashíaj, quien según Su gran misericordia, ha hecho que por medio de la resurrección de entre los muertos de Yahshúa Ha Mashíaj, nos haya renacido a una esperanza viviente,
1Pe 1:4  a una herencia que no se puede corromper, contaminar o desvanecer, guardada con seguridad en el cielo.[3]
1Pe 1:5  Mientras tanto, por medio de la confianza, están siendo protegidos por el poder de Salvación de YAHWEH listo para ser revelado en el último tiempo.[4]
1Pe 1:6  Alégrense en esto, aunque por un poco de tiempo tengan que sufrir aflicción por varias pruebas.
1Pe 1:7  Hasta el oro es probado por el fuego para comprobar su pureza. El propósito de estas pruebas, es para que la autenticidad de la confianza de ustedes, que por mucho es más preciada que el perecedero oro, sea juzgada digna de alabanza, gloria y honor cuando sea revelado Yahshúa Ha Mashíaj.
1Pe 1:8  Sin haberlo visto, ustedes le aman. Sin verlo ahora, pero confiando en El, continúan llenos de alegría y es tan glorioso, mas no hay palabras para describirlo.
1Pe 1:9  Y están recibiendo lo que es la meta de la confianza de ustedes, a saber, su salvación. [5]
1Pe 1:10  Los profetas que profetizaron de este don de salvación destinado a ustedes, examinaron y diligentemente indagaron acerca de esto.
1Pe 1:11  Ellos estaban tratando de averiguar el tiempo y las circunstancias a lo que se refería el Ruaj del Mashíaj estando en ellos, en cuanto a la predicción de los sufrimientos del Mashíaj, y las cosas gloriosas que le seguían.
1Pe 1:12  Fue revelado a ellos cuando hablaron acerca de estas cosas, que su servicio no era para su propio beneficio, sino para el de ustedes. Y estas mismas cosas han sido proclamadas a ustedes por los que les comunicaron las Buenas Noticias por medio del Ruaj HaKodesh mandado del cielo. ¡Hasta los malajim añoran ver estas cosas!
1Pe 1:13  Por tanto, tengan sus mentes listas para actuar, permanezcan bajo control y pongan su esperanza completamente en el favor que recibirán cuando Yahshúa Ha Mashíaj sea revelado.
1Pe 1:14  Como personas que obedecen a YAHWEH, no se permitan ser conformados por los deseos malvados que tenían cuando todavía eran ignorantes.
1Pe 1:15  Por el contrario, siguiendo al HaKadosh quien los llamó, vuélvanse Kadoshim en toda su forma de vivir;
1Pe 1:16  puesto que el Tanaj dice:"Ustedes tienen que ser Kadoshim, porque Yo soy Kadosh."[6][Le 11:44, 45; 19:2; 20:7]
1Pe 1:17  También si se dirigen al que juzga imparcialmente como Padre de acuerdo a las obras de cada persona, deben vivir su estancia temporal en la tierra en temor.[7]
1Pe 1:18  Deben estar conscientes que el rescate pagado para librarlos de su despreciable manera de vivir, que sus padres le pasaron a ustedes, no era como algo perecedero, como la plata o el oro;
1Pe 1:19  por el contrario, fue la costosa muerte del sangriento sacrificio del Mashíaj, como un cordero sin defecto o mancha.
1Pe 1:20  YAHWEH sabía esto desde antes de la fundación del universo, pero lo reveló en el ajarit-hayamim por amor a ustedes.[8]
1Pe 1:21  Por medio de El, ustedes confían en YAHWEH, quien le resucitó de los muertos y le dio gloria, para que la confianza y esperanza de ustedes, sea en YAHWEH.
1Pe 1:22  Ahora que se han purificado a ustedes mismos por obedecer a la verdad,[9] por cuanto tienen un sincero amor por sus hermanos, ámense el uno al otro profundamente con todo su corazón.
1Pe 1:23  Ustedes han nacido de nuevo de lo alto, no de una semilla que se corrompe, sino de una incorruptible, por medio de la Palabra viviente de YAHWEH que permanece para siempre.
1Pe 1:24  Porque: Toda carne es como hierba, toda su gloria es como flor silvestre; la hierba se marchita, y la flor se desprende;
1Pe 1:25  mas la Palabra de YAHWEH permanece para siempre .[Is 40:6-8, Sal 34:8] Además, esta "Palabra" es las Buenas Noticias que han sido proclamadas a ustedes.

 


 

1Pe 1:1  "Querido pueblo escogido por Dios: Esta carta la escribo yo, Pedro, apóstol de Jesucristo. Un cordial saludo a ustedes que viven como extranjeros esparcidos por Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia."
1Pe 1:2  "Según el plan de Dios, él los escogió de antemano. También por medio del Espíritu los purifica para que lo obedezcan y queden limpios con la sangre de Jesucristo. Reciban de Dios generoso amor y paz."
1Pe 1:3  "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos tuvo gran compasión y nos hizo nacer de nuevo por medio de la resurrección de Jesucristo. Así nos dio la plena esperanza"
1Pe 1:4  "de que recibiremos las bendiciones que Dios tiene guardadas para sus hijos en el cielo. Estas bendiciones no se arruinan, ni se destruyen, ni pierden su valor."
1Pe 1:5  "Por medio de la fe, el poder de Dios los protege para que reciban la salvación que Dios les dará a conocer en el día final."
1Pe 1:6  "Eso es motivo de alegría para ustedes, aunque durante un tiempo tengan que soportar muchas dificultades que los entristezcan."
1Pe 1:7  "Tales dificultades serán una gran prueba para su fe, y se pueden comparar con el fuego que prueba la pureza del oro. Pero su fe es más valiosa que el oro, porque el oro no dura para siempre. En cambio, la fe que pasa la prueba dará alabanza, gloria y honor a Jesucristo cuando él regrese."
1Pe 1:8  "Ustedes no han visto jamás a Jesús, pero aun así lo aman. Aunque no lo pueden ver ahora, creen en él, y están llenos de un gozo maravilloso que no puede ser expresado con palabras."
1Pe 1:9  Eso significa que están recibiendo la salvación que es el resultado de su fe.
1Pe 1:10  Los profetas estudiaron los detalles de esta salvación tratando de entenderla y hablaron sobre el generoso amor que Dios les ha dado a ustedes.
1Pe 1:11  El Espíritu de Cristo estaba en esos profetas y les hablaba de lo que Cristo tendría que sufrir y de la gloria que recibiría después del sufrimiento. Los profetas intentaban saber cuándo llegarían esos sufrimientos y cómo sería el mundo en esa época.
1Pe 1:12  "Dios les hizo entender que lo que decían no era para servirse a sí mismos, sino para ayudarlos a ustedes. Además, quienes les anunciaron a ustedes las buenas noticias les contaron el mismo mensaje de los profetas por medio del Espíritu Santo que fue enviado desde el cielo. En ese mensaje hay detalles que hasta los mismos ángeles quisieran conocer."
1Pe 1:13  "Por eso, preparen su mente para servir y practiquen el dominio propio. Pongan toda su esperanza en el generoso amor que se les dará cuando llegue Jesucristo."
1Pe 1:14  "Antes, ustedes no entendían y por eso seguían sus malos deseos. Pero ahora, son hijos obedientes de Dios y no deben vivir como antes."
1Pe 1:15  "Más bien, sean santos en todo lo que hacen, porque Dios, quien los llamó, es santo."
1Pe 1:16  "Pues la Escritura dice: ""Sean santos, porque yo soy santo""."
1Pe 1:17  "Ustedes oran a Dios y lo llaman ""Padre"", y él juzga a todos por igual según lo que hacen. Por eso deben mostrarle respeto en todo lo que hagan durante el tiempo que estén en este mundo."
1Pe 1:18  "Dios los rescató a ustedes de la vida sin sentido que llevaban antes; así vivían sus antepasados, y ellos les enseñaron a ustedes a vivir de la misma manera. Pero ustedes saben muy bien que el precio de su libertad no fue pagado con algo pasajero como el dinero,"
1Pe 1:19  "sino con la sangre preciosa de Cristo, quien es como un cordero perfecto y sin mancha."
1Pe 1:20  "Cristo fue escogido antes de que el mundo fuera creado, pero se dio a conocer para beneficio de ustedes en los últimos tiempos."
1Pe 1:21  "Por medio de Cristo, ustedes son fieles a Dios, quien resucitó a Cristo de entre los muertos y le dio honor. Por eso han puesto su fe y su esperanza en Dios."
1Pe 1:22  Obedeciendo la verdad se han purificado y pueden amar sinceramente a sus hermanos. Ámense los unos a los otros de todo corazón.
1Pe 1:23  "Ustedes nacieron de nuevo, no por medio de padres mortales, sino por medio del mensaje vivo y eterno de Dios."
1Pe 1:24  "Las Escrituras dicen: ""Los seres humanos son como la hierba. Toda su gloria es como una flor silvestre. La hierba se seca y la flor se cae,"
1Pe 1:25  "pero el mensaje del Señor vivirá para siempre"". Ese es el mensaje que se les anunció a ustedes."

 


 
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