Biblia Adventista - Biblia de Estudio
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Edicion:
 
Biblia de Estudio Adventista

Nota:
 
Deseamos que tu estudio personal sea discernido espiritualmente por medio de la oracion y la reflexion,solo incluimos ocasionalmente notas explicativas cuando lo hemos considerado necesario

Un Lugar de Esperanza
Esperanza de Sustento 

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Esperanza de Sustento
Autor: Pastor Elias Brasil
 
INTRODUCCIÓN
Al entrar en el primer comparti mento del santuario, llamado el
lugar santo, encontramos la mesa con los doce panes. Esos eran llamados
los panes de la Presencia, pues deberían ser cambiados cada
sábado, cuando eran susti tuidos por otros nuevos. La mesa con los
panes proporciona la idea de alimento y sustento. La mesa con los panes
enseñaba la lección de que Dios es el supremo proveedor de las
necesidades materiales y espirituales de su pueblo.
Ilustración: Una famosa consejera acostumbraba recibir cerca
de 10.000 cartas por mes de personas con problemas. Cuando se le
preguntó sobre cuál era el problema que predominaba, ella declaró
que el mayor problema de las personas era el miedo.
Las personas ti enen miedo de perder la salud, la riqueza, los familiares.
En fi n, las personas ti enen miedo de la propia vida. En efecto,
uno de los grandes problemas que afectan a las personas hoy es el
miedo. Las personas están ansiosas, temerosas de no conseguir sustentarse
a sí mismas o a su familia debido a un salario bajo. Otros ti enen
miedo al desempleo. Otros están bien materialmente, pero enfrentan
profundos problemas espirituales y emocionales, y se debaten
para encontrar un signifi cado para la vida; están buscando una razón
para vivir.
Amigos, estamos aquí esta noche para decirles que existe esperanza
para vencer los miedos que nos asaltan, porque nuestro Dios es
Dios que sustenta a sus hijos y él promete sati sfacer nuestras necesidades
materiales y espirituales.
La mesa con los panes en el lugar santo del santuario, enseñaba
al pueblo a tener confi anza en Dios, para el sustento diario de sus
necesidades fí sicas y espirituales. Al refl exionar sobre esa mesa con
panes en el santuario, aprendemos que los esfuerzos humanos son
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UN LUGAR DE Esperanza
importantes y necesarios, pero en última instancia, es Dios que provee
nuestro sustento material y espiritual.
Apreciado amigo, ¿usted está preocupado con su situación financiera,
su empleo, su salario, o con las necesidades de su familia?
¿Está ansioso por el futuro ante tantas incertidumbres? Quiero decirles
que hay un mensaje de esperanza para usted esta noche. Nuestro
Dios es el Dios de la provisión, y Dios del sustento. El es el Dios de la
mesa con abundancia, el Dios dispuesto a suplir las necesidades materiales
y espirituales de su pueblo.
Mis amigos, hay esperanza de sustento y de provisión para todos
nosotros. Dios quiere derramar su bendición sobre usted y su familia.
Al hablar a las personas preocupadas y ansiosas Jesús les dice: “Mirad
las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y,
sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros
mucho más que ellas? (Mat. 6:26).
Hay esperanza de sustento. Veamos lo que la Palabra de Dios
nos enseña sobre el cuidado de Dios por nosotros. Examinemos la Biblia
para alimentarnos de las promesas de Dios para nuestra vida. Veamos
lo que Dios promete hacer por nuestras necesidades materiales
y espirituales.
DESARROLLO
Una de las grandes promesas de la Biblia es la promesa de que
Dios puede satisfacer nuestras necesidades. El apóstol San Pedro escribió
que podemos confiar en Dios, “Echad toda vuestra ansiedad sobre
él, porque él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:7). Dios también
promete el alimento espiritual para fortalecer nuestra relación con él
y así ser mejores personas. Si el hambre de alimento físico es una infeliz
realidad en nuestro mundo, el hambre espiritual también tiene sus
víctimas. La Biblia habla de un tiempo en que habrá una grande hambre,
no hambre de pan, sino hambre de oír la Palabra del Señor (Amós
8:11-12). Así como nuestro cuerpo precisa de alimento físico para sobrevivir,
nuestra naturaleza espiritual necesita ser alimentada con las
verdades de la Palabra de Dios. Como dice la Biblia en el libro de Deu25
UN LUGAR DE Esperanza
teronomio: “no sólo de pan vivirá el hombre, sino de todo lo que sale
de la boca de Jehová vivirá el hombre. (Deut. 8:3, cf. Mat.4:4).
I. CONFIANZA
Hay tres actitudes que debemos desarrollar para disfrutar de las
promesas de Dios. La primera es la confianza. La Palabra de Dios nos
exhorta a confiar en Dios. “Confía en Jehová y haz el bien; habitarás en
la tierra y te apacentarás de la verdad” (Salmo 37:3). La confianza en
Dios es fundamental para desarrollar una expectativa optimista delante
de los desafíos y problemas de la vida. En el mundo en que vivimos
precisamos enfrentar dificultades y desafíos, pero nunca debemos
olvidar que Dios prometió estar con nosotros. En el libro del profeta
Isaías Dios nos dice: “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y
si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás
ni la llama arderá en ti” (Isa. 43:2).
Ilustración: Un grupo de científicos y botánicos estaba explorando
regiones remotas de una cordillera de montañas en busca de
nuevas especies de flores. Un día ellos notaron a través de sus binoculares
una flor de tal rareza y belleza que su valor para la ciencia era
incalculable. Pero la planta estaba en el fondo de un precipicio. Un niño
curioso estaba cerca de ahí mirando todo y los científicos le hicieron
la propuesta de pagarle bien si él descendía por una cuerda hasta el
fondo del precipicio para recoger la flor que estaba allá abajo. El niño
lanzó una mirada hasta el fondo del precipicio y dijo: “Espérenme que
ya vuelvo”. Poco tiempo después el niño volvió acompañado de un señor
de cabellos grises. Aproximándose al jefe de la expedición el niño le
dijo: “Yo voy a descender al precipicio y recoger la flor para ustedes si
este hombre asegura la cuerda. Él es mi padre”.
Apreciado amigo/a, a veces enfrentamos dificultades y parece
que tenemos que descender al precipicio de las necesidades materiales,
del desempleo, de las deudas, y de otros problemas. Pero podemos
tener la seguridad: Dios asegura la cuerda para que podamos
descender y subir con seguridad los precipicios de las dificultades y de
las pruebas que enfrentamos.
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UN LUGAR DE Esperanza
II. ALEGRÍA
La segunda actitud es la alegría que debemos desarrollar para
disfrutar de las promesas de Dios. La Biblia dice que debemos alegrarnos
en el Señor. “Deléitate asimismo en Jehová y él te concederá las
peticiones de tu corazón” (Salmo 37:4). Algunos gustan de los deportes,
otros de la música, otros de la pesca. Cuando hacen estas cosas
sienten una alegría, un sentimiento de satisfacción y felicidad tan grande,
que parecen olvidar el resto de las cosas. La Biblia nos invita a tener
alegría en Dios (Sal. 37:4). Esta no es una alegría banal y pasajera, sino
la verdadera alegría, porque está enfocada en Dios y en la esperanza
de sustento y bienestar que él nos ofrece.
Muchas personas buscan alegría en los lugares incorrectos y con
personas equivocadas. Dios nos da la alegría del sustento, las bendiciones
materiales y espirituales que hacen una vida feliz.
III. ENTREGA
La tercera actitud es la entrega. “Encomienda a Jehová tu camino,
confía en él y él hará” (Salmo 37:5). Alegrarse en Dios es tener
placer en Dios, confiar en Él.
Cuando usted entrega su vida a Dios, Dios le entrega el mayor
regalo que un ser humano puede recibir: Ser un hijo suyo. Jesús vino a
suplir nuestras necesidades. El mismo Jesús, que ejerció poder curando
enfermedades, resucitando muertos y multiplicando panes y peces
para mitigar el hambre de las multitudes hambrientas, habla a su corazón
en esta noche diciendo: “Yo soy el pan de vida. El que a mí viene
nunca tendrá hambre, y el que en mí cree no tendrá sed jamás” (Juan
6:35). ¿Quiere entregar su vida a Jesús?
CONCLUSIÓN
Ilustración: Un mendigo detuvo a un abogado en la calle de una
gran ciudad y le pidió una limosna. Al mirar a aquél hombre mal vestido
el abogado preguntó: “¿Lo conozco de algún lugar?” “Claro, mi
nombre es Samuel, fuimos colegas en la escuela, hace años atrás”, res27
UN LUGAR DE Esperanza
pondió el mendigo. Sin más preguntas el abogado llenó un cheque de
mil reales. “Aquí tienes, toma esto y recomienza tu vida. Yo no quiero
saber lo que sucedió en el pasado, el futuro es lo que importa”. Y al
decir estas palabras, el abogado se fue.
Con lágrimas en los ojos el mendigo fue a un banco. Parado en
la puerta él miró a través del vidrio a los cajeros bien vestidos y el interior
del banco limpio. Después miró los trapos inmundos que vestía.
“Ellos no aceptarán de mi este cheque. Van a decir que yo falsifiqué el
cheque, murmuró el mendigo mientras salía del banco con el cheque
en el bolsillo.
Al día siguiente los dos hombres se reencontraron. “Hola Samuel!
¿Qué hiciste con el cheque que te di? ¿Lo gastaste en el juego? ¿Lo gastaste
en la bebida? “No, le dijo el mendigo, mientras sacaba el cheque
del bolsillo y explicaba por qué no lo había cobrado. “Escucha, dijo el
abogado, el valor de este cheque no depende de tu ropa sucia, sino de
mi firma en él. Ahora vuelve al banco y cobra el dinero”.
Amigos, Dios colocó su firma en el cheque de sus promesas. A
veces parece que estamos abandonados y nada va bien en nuestra
vida. Pero Dios tiene promesas extraordinarias para cada uno de nosotros.
Basta confiar en Él y entregar nuestra vida en sus manos.
LLAMADO
Apreciado amigo, el Dios que lo llama en este momento es el
Dios de las provisiones, del sustento, de la mesa con los panes. Él quiere
darle las bendiciones del sustento material y también de las dádivas
espirituales que lo harán una persona más feliz. ¿Quisiera en este momento
entregar su vida en las manos de Dios? ¿Quisiera confiar en las
promesas de la Palabra de Dios y recibir las bendiciones de una vida
mejor?


 
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