Biblia Adventista - Biblia de Estudio
  E240
 

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Edicion:
 
Biblia de Estudio Adventista

Nota:
 
Deseamos que tu estudio personal sea discernido espiritualmente por medio de la oracion y la reflexion,solo incluimos ocasionalmente notas explicativas cuando lo hemos considerado necesario

Estudios Tematicos Sugeridos:
                                                           SubtemaS: 231.240

 

Embajadores de Cristo.231

Dilo al Mundo,dilo a tu Mundo.232

Vislumbres de un Mundo Nuevo.233

Nuestro Hogar Eterno.234

Efod.235

Pie.236

Naturaleza de la Fe.237

Fuente de la Fe.238

Frutos de la Fe.239

Experiencia de Fe.240


Embajadores de Cristo:
0231

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Embajadores de Cristo

INTRODUCCIÓN

Hay dos mares en Palestina. Uno es fresco, y en sus aguas hay abundancia de

peces. Los árboles extienden sus ramas sobre sus orillas y alargan sus sedientas

raíces para sorber sus saludables aguas. A lo largo de sus riberas juegan los niños.

El río Jordán forma este mar con las espumosas aguas que descienden de las

colinas. Los hombres construyen sus casas cerca de él y los pájaros hacen sus nidos, y

todo lo que tiene vida es más feliz por causa de ese mar.

El río Jordán sigue luego fluyendo hacia el sur y vierte sus aguas dentro de otro

mar. En éste las aguas no salpican como resultado del brinco de los peces; no se

agitan las hojas; no cantan los pájaros; no ríen los niños. Los viajeros escogen otra

ruta, a menos que tengan negocios urgentes. El aire se suspende pesadamente sobre

sus aguas y ningún hombre, ni bestia, ni ave bebe de ellas.

¿A qué se debe tan notable diferencia entre el Mar de Galilea y el Mar Muerto?

Seguramente no se puede culpar al río Jordán. Este fluye y vierte sus aguas dentro de

ambos mares, La diferencia está en que uno recibe para dar otra vez y el otro recibe

para retener para sí todo lo que recibe. Por cada gota de agua que se vierte en el Mar

de Galilea, otra gota sale de él. El otro mar retiene y almacena celosamente todo lo que

recibe. El mar que recibe para volver a dar vibra con vida y verdura. El otro mar no da

nada. Se llama Mar Muerto.

En el mundo también hay dos clases de personas. Unos reciben las bendiciones

de Dios y las vuelven a dar para bendecir a otros. Hay otros que solamente reciben. La

plegaria de tales es siempre: “Dame, Señor, dame, dame”. Como el Mar Muerto, han

muerto a las necesidades ajenas; viven sólo para sí. No conocen la bendición que

reciben los que viven para bendecir y ayudar a otros.

1. ¿Cuál fue la última gran orden dada por Cristo a sus discípulos?

ESTÁ ESCRITO:

“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y

en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en

el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas

“No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda

palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).

las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el

fin del mundo. Amén” (Mateo 28:18-20).

2. Antes de lanzarse a cumplir esta orden, ¿qué debían esperar los discípulos de

Cristo?

ESTÁ ESCRITO:

“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y

me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la

tierra” (Hechos 1:8).

3. ¿Con cuánto celo siguieron los discípulos la orden del Señor?

ESTÁ ESCRITO:

“Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y

confirmando la palabra con las señales que la seguían” (Marcos 16:20).

4. Como testigos de Dios, ¿a quién debemos confesar delante de los hombres?

ESTÁ ESCRITO:

“Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el

Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios” (Lucas 12:8).

5. ¿Qué declaración de San Pablo constituye un buen consejo para el cristiano?

ESTÁ ESCRITO:

“Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para

salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego”

(Romanos 1:16).

6. ¿Qué preparación necesaria pide San Pedro que se realice para trabajar en la

conversión de otras personas?

ESTÁ ESCRITO:

“Santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados

para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os

demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15).

7. ¿Cómo resume Santiago la esencia de la verdadera religión?

ESTÁ ESCRITO:

“La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los

huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del

mundo” (Santiago 1:27).

8. ¿Cuál será la recompensa que recibirán los que sean fieles y cumplan su deber

de ayudar a los necesitados?

ESTÁ ESCRITO:

“Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre,

heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (Mateo

25:34).

CONCLUSIÓN

Varios marineros que habían naufragado se hallaban bogando al garete de un

bote abierto en algún lugar del Atlántico, al sur del ecuador. Se les habían agotado las

provisiones y no tenían agua. Durante días habían sido azotados por un ardiente sol

tropical. La lengua se les había hinchado y tenían la garganta reseca de sed. Después

de padecer así varios días vieron aparecer en el horizonte un gran trasatlántico, y tan

pronto como estuvo bastante cerca como para que los hombres del barquichuelo

pudiesen dar a conocer a gritos su necesidad, clamaron: “¡Dadnos agua! ¡Estamos

muriendo de sed!”

En el gran vapor todo era movimiento y preparativos para rescatar a los

náufragos. Pero ellos seguían clamando por agua, cuando alguien les gritó desde el

gran vapor: “¡Sacadla vosotros mismos, con vuestros cubos, allí donde estáis!” Para los

hombres que se morían de sed, esto parecía una broma cruel. Otra vez clamaron:

“¡Dadnos agua! ¡Estamos muriendo de sed!” Y otra vez del vapor les dijeron: “¡Dejad

bajar vuestros cubos allí donde estáis y sacad agua!” Por fin los hombres que se

morían de sed acataron la orden y pudieron satisfacerse con agua dulce y fresca. La

pequeña embarcación había sido arrastrada hacia la desembocadura del gran

Amazonas, cuyas aguas dulces se abrían paso a través de las aguas saladas del

Atlántico. Estaban bogando sobre esas aguas dulces mientras se morían de sed.

Por todas partes de nuestro mundo, hay hombres sedientos de salvación, sin

saber que hay una fuente de agua dulce de vida y cualquiera que bebiere de esta

fuente para siempre no tendrá sed. Como cristianos, tenemos la sagrada

responsabilidad de advertir a los hombres y mujeres de nuestro tiempo que la

salvación, Cristo Jesus, está a su alcance. Sólo tienen que extender la mano para

alcanzarla.

MI DECISIÓN PERSONAL

Deseo ser heredero del reino preparado para los fieles; por lo tanto, me

propongo obedecer la orden que Cristo dirigió a sus seguidores.

 

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Dilo al Mundo,Dilo a tu Mundo:
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DILO AL MUNDO, DILO A TU MUNDO

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a

todas las naciones; y entonces vendrá el fin” (Mateo 24:14). “Lo que aprendisteis y

recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros. . .

Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo

Jesús. Al Dios y Padre nuestro sea gloria por los siglos de los siglos. Amén” (Filipenses

4:9, 19, 20).

Dios nunca nos pide algo sobre lo cual el no haya hecho provisión. Nunca nos

pide algo sin concedernos juntamente el poder necesario para la tarea.

Cuando Dios llamó a Moisés para liberar y guiar a Israel, el también lo equipó

para aquella responsabilidad. El llamado o la elección fue la seguridad de que Dios le

había provisto el poder y la habilidad de acuerdo a la tarea. Pero Moisés, al igual que

mucha gente, era muy lento en avanzar por fe después que Dios le habia dicho lo que

quería que hiciera. “Y él respondió: Vé, porque yo estaré contigo; y esto te será por

señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a

Dios sobre este monte” (Éxodo 3:12)

Entonces Moisés comenzó a informarle a Dios que había cometido un error al

enviarlo a el porque: El no era nadie (Éxodo 3:11). Los hijos de Israel no le creerían

que Dios se le había aparecido y que lo enviaba (Éxodo 4:1). No era un orador

elocuente (Éxodo 4:10). Dios debía enviar algun otro (Éxodo 4:13).

Lo que Moisés dijo acerca de su falta de habilidad y la incredulidad de Israel era

correcto; pero Dios ya sabía esto antes que Moisés lo dijera. Dios lo llamó a pesar de

su "incapacidad".

La incredulidad de Israel y su incapacidad de hablar bien no debían ser un

impedimento, un obstáculo, porque Dios, quien conocía todo acerca del Faraón, de

Moisés y de Israel, había hecho ya la provisión para esos aparentes obstáculos.

El cuarto capítulo del Éxodo, continúa hablándonos de los milagros de la vara

que se tornó en serpiente y la mano de Moisés leprosa. ¿Cuál era el significado de

esos milagros? Es importante notar que esos milagros ocurrieron tan pronto como

Moisés respondió al llamado de Dios. Cuando Moisés actuó de acuerdo a la instrucción

de Dios, él fue testigo de la manifestación del poder de Dios. Esta fue la evidencia de

que Dios ya había provisto el poder para la tarea a realizar. Moisés tuvo que entregarse

a sí mismo hacia el pedido de Dios antes que poder descubrir o experimentar el poder

de Dios.

Cuando Saúl, el primer rey de Israel fue ungido rey, la Biblia dice que le fue dado

"otro corazón". Saúl tuvo una experiencia tal que aun aquellos que lo conocían se

maravillaban por lo que veían. Y necesita ser repetido que, cuando Saúl se entregó a sí

mismo a la tarea delante de él, al igual que Moisés, Dios ya lo había equipado para el

servicio.

Cada uno que ha aceptado al Señor Jesucristo como su Salvador personal ha

sido elegido. El Señor dice: “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a

vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca;

para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé” (Juan 15:6).

La elección de Dios es siempre para el servicio. “Mas vosotros sois linaje

escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis

las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9).

Apliquemos esto a cada uno de los que se llaman cristianos: (1) Todo aquel que

acepta al Señor Jesús es un elegido. (2) La elección es siempre para el servicio. (3)

Dios nunca pide un servicio para el cual no haya equipado al individuo que llama. En

otras palabras, cada uno de los hijos de Dios, ha sido equipado por el Espíritu Santo

para el servicio.

Pero al igual que Moisés y Saúl, este poder debe ser experimentado mientras

avanzas por fe a realizar la tarea más cercana. Esto es entrega, esto es el cometido.

"Cada verdadero discípulo nace en el reino de Dios como un misionero" (Servicio

Cristiano, pág. 14). "El salvar almas debe ser la obra de la vida de todos los que

profesan a Cristo" (Servicio Cristiano, pág. 14).

Un padre y su hijo que vivían al lado del mar, salieron una tardecita en su barco

pesquero en las frías aguas del norte de Escocia. De repente se levantó un viento y

una tremenda tormenta. Ellos estaban en medio de la oscuridad, sin rumbo. Después

de luchar por horas tratando de mantener la embarcación a flote, y sin saber

exactamente en que rumbo se dirigían, el hijo grita: "¡Veo una luz!". Esa luz que vieron

a la distancia era una lámpara que el hijo menor que había quedado en la casa había

colocado en la ventana cuando se dio cuenta de la tormenta. Al ver esa luz, se

dirigieron hacia allá. Llegaron sanos y salvos. Desde entonces, siempre fue la

costumbre en ese hogar, colocar una lámpara encendida cada noche, para guiar a

algún desorientado que estuviese perdido y sin rumbo en el mar.

A veces queremos ser luces pero no sabemos como. Por allí nos ponemos en

contacto con diferentes personas , pero no nos animamos a testificar, porque no

sabemos como. Tú no necesitas saber mucho para testificar (ver la historia de la mujer

Samaritana [Juan 4:1-42]; y el endemoniado Gadareno [Marcos 5:1-20]).

Nada nos ayuda más en nuestra salvación que salvar a otros. “Entre tanto que

voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don que hay

en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.

Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea

manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues

haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren” (1 Timoteo 4:13-16).

Dos hombres encontraron a otro en la nieve. Uno se detuvo a ayudarlo, con

dificultad lo cargó sobre sus hombros y siguió el camino. El otro se fue, pensó que si se

detenía a ayudar al herido en la nieve, él mismo se congelaría y no llegaría vivo. Estos

dos hombres continuaron su camino, luchando contra la nieve. De pronto, tropezaron

con un cuerpo congelado. Era el del hombre que había continuado solo. Había muerto

congelado. En cambio el que con esfuerzo caminó sobre la nieve arrastrando a su

prójimo, hizo circular su sangre con el esfuerzo y pudo llegar. Salvó su vida y la vida de

su prójimo.

El mismo Dios que llamó y equipó a Moisés para la tarea que el quería que

hiciese, está listo hoy para dar a hombres y mujeres que se entreguen a la tarea de la

ganancia de almas, poder y habilidad de acuerdo a la tarea.

Tú puedes sentir que no tienes las calificaciones necesarias. Tú puedes aún

pensar que no tienes la habilidad natural. Tu campo de labor puede ser el menos

promisorio. Pero, recuerda, Dios lo sabe todo. El te ha llamado para enviarte a pesar de

sus sentimientos de ineficiencia. Todo lo que él pide es que te entregues y respondas

positivamente a la tarea. Tu Padre celestial ha provisto el poder que necesitas. Hay por

lo menos un alma esperando ser conducida a Cristo a través de ti. Comprométete y haz

tu decisión a la tarea de ganar esa alma. Dios desea manifestar su poder a través de ti.

“Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz

estará con vosotros. . . Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus

riquezas en gloria en Cristo Jesús. Al Dios y Padre nuestro sea gloria por los siglos de

los siglos. Amén (Filipenses 4:9, 19, 20).

 

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Vislumbres de un Mundo Nuevo:
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Vislumbres de un mundo nuevo

INTRODUCCIÓN

Los últimos dos capítulos de las Sagradas Escrituras contienen una descripción del

glorioso porvenir que aguarda a los redimidos; pero por más que la mente humana se

esfuerce por imaginar situaciones ideales, bellezas inauditas y condiciones de absoluta

felicidad y dicha ineffable, el apóstol San Pablo nos asegura que la realidad de lo que

Dios ha preparado para aquellos que le aman supera las más exaltadas creaciones de

la fantasia, los más acariciados sueños del corazón. “Antes bien, como está escrito:

Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que

Dios ha preparado para los que le aman. (1 Corintios 2:9).

El dolor que enluta nuestro mundo y que ensombrece nuestros momentos de

felicidad, desaparecerá para siempre en el glorioso porvenir que aguarda a los fieles en

el reino de Dios. Veamos cuán sencilla y terminante es la promesa que hace el Señor:

“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no sera más; y no habrá

más llanto, ni clamor, ni dolor” (Apocalipsis 21:4). No habrá allí enfermedades, afirma el

profeta Isaías: “Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oidos de los

sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del

mundo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrents en la soledad” (Isaías

35:5, 6).

A la vista de los gloriosos fulgores de la mañana eternal, aboquémonos sin más

dilación a la hermosa tarea de comenzar la vida superior, puestos los ojos en Jesús,

quien anhela conducirnos con ternura y con amor al glorioso porvenir de dicha

imperturbable y eternal que él nos prepara en el reino de su Padre.

1. ¿Qué hermosa promesa hizo Jesús a sus seguidores antes de regresar al

Padre?

ESTÁ ESCRITO:

“En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera

dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare

lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros

también estéis” (Juan 14:2, 3).

“No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda

palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).

2. ¿Quién es el gran arquitecto y constructor de la ciudad santa que Cristo fue a

preparar para sus seguidores?

ESTÁ ESCRITO:

“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de

recibir como herencia. . . porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo

arquitecto y constructor es Dios” (Hebreos 11:8, 10).

3. ¿Con qué compara San Juan a la ciudad de Dios?

ESTÁ ESCRITO:

“Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios,

dispuesta como una esposa ataviada para su marido. . . teniendo la gloria de Dios. Y

su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana

como el cristal” (Apocalipsis 21:2, 11).

4. ¿Cuántas puertas tiene la ciudad santa y de qué están hechas?

ESTÁ ESCRITO:

“Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y

la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio” (Apocalipsis 21:21).

5. ¿Con qué material, que simboliza la opulencia y belleza de la santa ciudad,

están pavimentadas sus calles?

ESTÁ ESCRITO:

“Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio” (Apocalipsis

21:21).

6. ¿De qué lugar vendrá la santa ciudad a esta tierra?

ESTÁ ESCRITO:

“Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de

Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido” (Apocalipsis 21:2).

7. ¿Cómo será purificada la tierra, para recibir la santa ciudad?

ESTÁ ESCRITO:

“Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos

pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra

y las obras que en ella hay serán quemadas” (2 Pedro 3:10).

8. ¿Cuál será la herencia de los redimidos?

ESTÁ ESCRITO:

“Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad

(Mateo 5:5).

9. ¿Qué cambios deseables se efectuarán en la tierra renovada?

ESTÁ ESCRITO:

“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni

habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”

(Apocalipsis 21:4).

“Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos

se abrirán” (Isaías 35:5).

CONCLUSIÓN

“El Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed,

venga: y el que quiere, tome del agua de la vida de balde” (Apocalipsis 22:17).

El mensaje de misericordia que se está proclamando ahora es la última

expresión de compasión que nuestro amoroso Dios nos dirige. “Venid”, es la invitación

que nos hace. “Venid”, porque todo está listo.

Venid si queréis heredar mansiones donde no entrarán nunca la enfermedad, el

pesar, el sufrimiento ni la muerte; si queréis tener acceso al árbol de la vida, y arrancar

su fruto immortal para comerlo y vivir; si queréis beber del agua del río de la vida, que

fluye del trono de Dios clara como el crystal. Venid, si queréis obtener entrada a la

ciudad eternal por esas resplandecientes puertas de perla; si queréis andar en sus

calles de oro transparente; si queréis contemplar las deslumbrantes piedras de sus

fundamentos; si queréis ver al Rey en toda su gloria y hermosura sobre su trono.

Venid, si queries cambiar las arrugas de vuestra frente agobiada por una corona

enjoyada. Venid, si queries beber de la fuente pura de la bienaventuranza celestial, si

queries resplandecer como las estrellas para siempre en el firmamento de Gloria, si

queries compartir el indecible arrobamiento que embargará a las huestes triunfantes

cuando contemplen delante de sí los siglos inacabables de gloria y gozo que se

renovarán para siempre.

Amigo/a, debemos estar allí. Allí está Jesús, el más hermoso entre diez mil. Allí

está el trono de Dios y del Cordero, ante cuya gloria se desvanece el sol, como las

estrellas desaparecen ante la luz del día. Allí está la ciudad de jaspe y de oro, cuyo

Arquitecto y Hacedor es Dios. Allí está el río de la vida, en cuyas ondas chispea la

gloria de Dios, mientras fluyen de su trono pureza y paz infinitas. Allí está el árbol de la

vida con sus hojas sanadoras, y sus frutos vivificantes. Allí habrá visiones de belleza

insuperable, flores inmarcesibles, ríos inagotables, frutas incorruptibles y cuantas otras

cosas pueda imaginar o considerar deseables un gusto purificado. Sí amigo/a,

debemos estar allí.

MI DECISIÓN PERSONAL

Deseo poner mis ojos en Jesús, y anhelo ser conducido por él al glorioso

porvenir que la Palabra de Dios promete.

Es mi deseo estar con Cristo en el mundo prometido. De todo corazón

acepto la invitación que el Espíritu de Dios me dirige con estas palabras: “El que

tiene sed, venga, y el que quiere, tome del agua de vida gratuitamente”.

 

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Nuestro Hogar Eterno:
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NUESTRO HOGAR ETERNO

¡Parece haber mucha confusión acerca del tema del cielo! Las personas tienen

muchas ideas diferentes acerca de cómo es el cielo. Algunos piensan que es irreal o

simplemente un estado mental. El hombre en la calle no es el único que está

confundido. Prominentes líderes religiosos recientemente expresaron sus ideas a la

prensa. El 19 de agosto de 1999 en en su edición del sol, el Papa Juan Pablo II dejó

caer una bomba candente cuando dijo que el cielo no es un lugar físico, que el paraíso

no es lo que pensamos, y que “Dios no es un hombre viejo con barba blanca, pero un

Ser Supremo con cualidades masculinas y femeninas y que no hay puertas de perlas”.

El Dr. Deepak Chopra, un maestro espiritual de fama mundial dice, “el cielo es tan real

como el espíritu, y el espíritu es la única realidad… Porque el espíritu está dentro de

todos nosotros, es posible crear un ‘cielo en la tierra’ simplemente al mirar hacia

adentro de nosotros mismos y ser conscientes de nuestro interior”.

¿Por qué hay tantas opiniones vagas y ambiguas cuando Dios tiene la llave

maestra que abre nuestro conocimiento del cielo? La Biblia es la llave maestra. No

necesitamos depender de opiniones y teorías humanas, tenemos la Biblia, nuestra

única fuente segura de información sobre el cielo. 2 Pedro 1:19 llama esta fuente “la

palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una

antorcha que alumbra en lugar oscuro…” Hechos 3:21 habla de la “restauración de

todas las cosas”. ¿Qué es lo que Dios restaurará? ¡Él restaurara “todas las cosas”

perdidas por Adán y Eva! ¡Será el Paraíso en el planeta Tierra, todas las cosas hechas

nuevas! ¡Un mundo perfecto con gente perfecta!

Cuando Marco Polo regresó a su casa desde China luego de 21 años, él tenía

historias tan increíbles que contar, que sus amigos pensaron que se había vuelto loco.

El dijo que había viajado a una ciudad llena de oro y plata; había visto piedras negras

que quemaban (no habían escuchado del carbón); había visto tela que rehusaba

incendiarse aún cuando se la tiraba en el fuego (ellos no habían escuchado nada de

asbestos). El habló de enormes serpientes de 10 pasos de largo con mandíbulas lo

suficientemente grandes como para devorar a un hombre (nunca alguien había

escuchado de cocodrilos). El contó de nueces del tamano de la cabeza de un hombre

(nunca habían visto cocos). La gente se reía de tales cuentos. Años más tarde, cuando

Marco estaba muriendo, un hombre devoto que estaba al lado de su cama le urgió a

arrepentirse de los cuentos que había contado. Marco rehusó: “Todo es verdad, cada

detalle. Es más, ni les conté la mitad”.

Las palabras no son adecuadas para expresar las bellezas de la Tierra Nueva y

tampoco de la santa ciudad. En ese sentido también, “ni se ha contado la mitad”. 1

Corintios 2:9 dice, “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de

hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman”. La mayoría de la gente

no lee el siguiente texto: “Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu”. ¡Es a

través del Espíritu Santo de Dios que sus profetas podían compartir con nosotros algo

de las bellezas de la Tierra Nueva y de la santa ciudad, la Nueva Jerusalén!

¡La descripción de esa santa ciudad deja sin aliento! Mientras Juan el Revelador

estaba exhiliado en la pequeña isla de Patmos cerca de la costa de Turquía, Dios le

mostró su santa ciudad en visión. Entonces Juan escribió un testimonio visual en

Apocalipsis 21:1, 2: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la

primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la

nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada

para su marido”. ¡Pocas ilustraciones presentan tanta felicidad y belleza como la de

una novia preparándose para el día de su boda!

Apocalipsis 21:14, 19 continúa: “Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y

sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero… y los cimientos del

muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa”. El versículo 16

especifica el tamaño magnífico de la Nueva Jerusalén: Habrá suficiente lugar para cada

persona que quiera ser un ciudadano. ¡Jesús prometió en Juan 14:2 que en la casa de

su Padre muchas moradas hay! Y él ha preparado un lugar para nosotros allí.

Apocalipsis 21:21 dice, “Las doce puertas eran doce perlas;… Y la calle de la ciudad

era de oro puro, transparente como vidrio”.

Esta tierra hecha nueva, será el Jardín del Edén restaurado. Isaías 35:1 dice,

“Se alegrarán el desierto… como la rosa”. En este hogar prometido, el dolor ya no

existirá. No habrá más cáncer, ataques al corazón, artritis, o fiebres, no más

enfermedad, punto, para siempre! Isaías 33:24; 35:5, 6 promete: “No dirá el morador:

estoy enfermo… Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los

sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del

mudo”. Apocalipsis 21:4 hace eco de este hermoso cuadro: “Enjugará Dios toda

lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni

dolor; porque las primeras cosas pasaron”.

En la Nueva Jerusalén, nuestra búsqueda sin pausa de la fuente de la juventud

encontrará su cumplimiento. La encontraremos al fin en la santa ciudad. Apocalipsis

22:1, 2 nos dice: “Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente

como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la calle de la

ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos,

dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones”.

¡Aquí está la fuente de la juventud! Gozaremos de cuerpos perfectos y de energía sin

límites para explorar las maravillas que nos rodean.

Pero usted se preguntará, ¿cómo canalizaremos toda esta energía? ¿Qué nos

mantendrá ocupados en este lugar de paz y tranquilidad? ¿Cómo nos mantendremos

ocupados sin males para combatir, sin renta que pagar, sin comida que comprar? La

respuesta es que hemos estado corriendo en el mismo lugar aquí en la tierra, sin

avanzar, ocupándonos de pequeñeces. ¡Pero en la Tierra Nueva, descubriremos de

qué son capaces nuestras mentes y corazones! Exploraremos no sólo todo el universo

creado sino que también podremos completar el bordado de nuestros sueños no

realizados.

Los redimidos no herederán el aire sin nada. ¡En vez de flotar sin rumbo en

algún espacio santo, estarán sobre tierra sólida, y estarán activos! ¿Has permitido

alguna vez que tu capacidad creativa fluya y haya diseñado mentalmente tu casa ideal?

Planes tener esta enorme sala, esa bella piscina, aquellos frondosos jardines. Isaías

65:21, 22 nos dice que el cielo es el lugar donde en realidad podremos hacer lo que

sólo podemos soñar hoy. “Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y

comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro

coma;… mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos”. Nuestras manos, diseñadas

por Dios para trabajar las visiones de nuestras mentes, edificarán y crearán libremente.

¡Podremos edificar cualquier cosa que concibamos! Y nuestra energía será refrescada

y renovada de semana en semana mientras que tenemos una hermosa adoración y

comunión con nuestro Creador. En Isaías 66:23 Dios nos dice: “Y de mes en mes, y de

sábado en sábado, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová”. La celebración

sabática nos trae nueva vida y visión aún en este viejo mundo marcado, pero nos

energizará aún más en los esplendores del cielo. Nuestro sentimiento de comunidad,

nuestra experiencia de alabanza excederán cualquier cosa que hayamos

experimentado aquí. Las voces se elevarán en perfecta armonía, unidas en hermosos

himnos.

¡Un día muy pronto, esta tierra será el centro, la capital del universo de Dios! En

Apocalipsis 21: 3, 4 una voz del cielo dice, “He aquí el tabernáculo de Dios con los

hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos

como su Dios”. Ellos verán su rostro. Pronto escucharás la voz de Jesús, más

melodiosa que la música, decir, “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino

preparado para vosotros desde la fundación del mundo”. Mateo 25:34.

Juan 14:1-3 - El cielo es un lugar real.acerca de esto podemos tomarle la palabra a

Cristo.

2 Pedro 3:10-13 - Nuestro Señor ha prometido crear nuevos cielos y nueva tierra..

Mateo 5:5 - Los mansos heredarán la tierra.

Apocalipsis 21:2, 10 - La santa ciudad la Nueva Jerusalén, descenderá del cielo, de

Dios.

Isaías 45:18 - Dios creó este mundo para que fuera habitado.

Miqueas 4:8 - El dominio original será restaurado a la raza humana.

Filipenses 3:21 - Dios nos dará cuerpos gloriosos, inmortales (1 Corintios 15:51-54).

1 Corintios 13:12 - Pero no perderemos nuestra identidad, conoceremos y seremos

reconocidos.

Isaías 35:3-6 - Todas las deformidades físicas serán sanadas (los ojos de los ciegos

serán abiertos, los oídos de los sordos destapados, y los cojos restaurados).

Isaías 65:17 - Dios creará nuevos cielos y nueva tierra.

Isaías 65:21-23 - El cielo es real: “Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas,

y comerán el fruto de ellas.

Isaías 65:25 - El lobo y el cordero comerán juntos, el león comerá paja como el buey. El

nuevo reino de Dios será de paz y tranquilidad.

Mateo 8:11 - Tendremos compañerismo con Abrahám, Isaac, Jacob y los grandes de

todas las épocas por siempre!

Apocalipsis 21:3 - Dios mismo estará con nosotros, de una manera cercana y personal,

¡y será nuestro Dios!.

Apocalipsis 22:3, 4 - Con amor serviremos a nuestro Dios por siempre y gozaremos de

una relación cercana de amistad con él, cara a cara.

Apocalipsis 21:16, 17 - La nueva ciudad de Dios tiene 12,000 estadios, o 2,414

kilómetros cuadrados. Su gran muro tiene 144 codos, o 66 metros de altura. Su gloria

exede a la más fecunda imaginación.

Apocalipsis 21:18-21 - Esta ciudad espectacular tiene muros cuyos fundamentos son

gemas, calles deoro puro, y doce puertas de perla, cada puerta una perla individual, el

sueño de un arquitecto!

Apocalipsis 21:23-25 - “Allí no habrá noche”

Apocalipsis 21:1 - “el más ya no existía más” con su agua salada que nadie puede

beber y con su amplitud separando a seres queridos.

Apoc. 21:7, 8, 27 - Los requisitos de entrada a la ciudad santa, la Nueva Jerusalén, son

enumerados.

Apocalipsis 22:17 - El Espíritu y la esposa dicen, “Ven”, una invitación celestial.

1 Corintios 2:9 - “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de

hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.

Salmo 16:11 - “En tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para

siempre”.

 

 

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Efod:
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Originariamente, una pieza de ropa secular de tipo no determinado.  Posteriormente, un chaleco de lino sin mangas que los sacerdotes israelitas usaban como símbolo de su oficio sagrado.  El de sacerdotes comunes probablemente era liso y sin adornos, pero el del sumo sacerdote estaba artísticamente bordado en oro, azul, púrpura y escarlata

Exodo. 28:3-6

 Las piezas delantera y posterior estaban unidas con 2 franjas en el hombro, y tenía un borde tejido de los mismos materiales que aquéllas Exodo. 28:7, 8

Sobre cada una de las franjas de los hombros había una piedra de ónix con los nombres de 6 tribus en cada una

versiculos 9-12

como símbolo de que el sumo sacerdote ministraba como representante de todo el pueblo.  Unido al efod había un pectoral del mismo material, que tenía 12 piedras preciosas y el Urim y Tumim*

 versiculos 15-30

Hay varios pasajes en los cuales el efod no parece ser una prenda de ropa, pero su significado exacto no es claro. 

Jueces. 8:26, 27

se cuenta que Gedeón hizo un efod de oro que trajo problemas a Israel; parece referirse a algún tipo de objeto de culto idolátrico.  De acuerdo con

Jueces. 17:5 y 18:20,

 Micaía hizo un efod y terafines y una imagen esculpida, y los llamó dioses

versiculo 24

Oseas. 3:4

Hombre de Manasés cuyo hijo Haniel fue miembro de la comisión que dividió Canaán entre las tribus

Numeros. 34:18, 23


Pie:
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Antiguamente, como todavía hoy, en las tierras del Oriente la reverencia se demostraba descalzándose

Exodo. 3:5

Josue. 5:15

 Los hebreos también se quitaban el calzado en momentos de gran desgracia y de duelo

2 Samuel. 15:30

El respeto por otra persona se mostraba postrándose a sus pies

2 Reyes. 4:37

Ester. 8:3

Marcos. 5:22;

Apocalipsis. 19:10 

Los victoriosos los ponían sobre los cuellos de los conquistados como un signo de dominio

Josue. 10:24

El salmista declara que por cuanto sirvió fielmente a Dios sus pies estuvieron en "suelo llano"

Salmos. 26:12, BJ

 Cuando a alguien lo alcanzaban los resultados de su maldad, o caía en pecado, figuradamente se decía que los suyos habían tropezado o resbalado

 Deuterenomio 32:35

Salmos. 73:2, 3. 

La expresión "sentarse a los pies de un maestro" era literalmente cierta  Hechos. 22:3 

El profeta llamó a su pueblo a apartar sus pies del sábado

Isaias. 58:13

 con lo que quería decir que debían dejar de profanar ese día.  En la última cena, Jesús lavó los pies de los discípulos, ocupando el lugar del siervo, que comúnmente lo hacía para limpiar el polvo de los pies de los invitados que llegaban

Juan 13:4-14

Lucas. 7:44


Naturaleza de la Fe:
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Definición

Hebreos 11:1

Necesidad

Hebreos 11:6

Fe Satanica

Santiago 1:19

Fe Desechada

Hebreos 4:2

Contraparte de la fe

Romanos 14:23


Fuente de la Fe:
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Procedencia

Romanos 12:3

Justificación de la Resurrección

1 Pedro 1:21

Fe y Cristo

Hebreos 12:2

Fundamento de la Fe

Romanos 10:17

Fuerza de la Fe

Galatas 5:7

Fruto de la Fe

Galatas 5:22


Frutos de la Fe:
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Fe y Conocimiento

Hebreos 11:3

Fe en la Iglesia Primitiva

1 Tesalonisenses 1:3

Union de obediencia y Fe

Hebreos 11:8

Apocalipsis 14:12

Santiago 2:20,22


Experiencia de Fe:
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Fe y Pruebas

Santiago 1:3

Relacion Establecida por Fe

Galatas 3:26

Caminando Espiritualmente

2 Corintios 5:7

Fe y Respuesta a la Oracion

Santiago 1:6

Fe y Armadura del Cristiano

1 Tesalonisenses  5:8

Biblia y Fe

Hebreos 11:33-38

Fe y Triunfo

1 Juan 5:4

Proposito de la Fe

1 Pedro 1:9


 


 
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